Domingo, 26 de julio de 2009

«Evita» redirige aquí. Para otras acepciones véase Evita (desambiguación).
María Eva Duarte de Perón
Eva Perón

4 de junio de 1946 – 26 de julio de 1952
Presidente Juan Domingo Perón
Precedido por Conrada Victoria Torni de Farrel
Sucedido por Mercedes Villada Achával de Lonardi

Candidata a Vicepresidenta de Argentina Elección: 11 de noviembre de 1951
(Renunció a la candidatura)
Compañero de fórmula Juan Domingo Perón
Oponente/s Arturo Frondizi (UCR)
En el cargo Hortensio Quijano (PL)
Precedido por Se crea el Partido Justicialista
Sucedido por Hortensio Quijano

Datos personales
Nacimiento 7 de mayo de 1919
Bandera de Argentina Junín o Los Toldos, Provincia de Buenos Aires, Argentina
Fallecimiento 26 de julio de 1952 (33 años)
Buenos Aires, Argentina
Partido Peronista Femenino
Justicialista
Cónyuge Juan Domingo Perón (1945-1952)
Profesión Actriz y política

María Eva Duarte de Perón (Junín o Los Toldos,[1] Provincia de Buenos Aires, Argentina; 7 de mayo de 1919 - Buenos Aires; 26 de julio de 1952), conocida como Evita, fue una actriz y política argentina.

Como primera dama, promovió el reconocimiento de los derechos de los trabajadores y de la mujer, entre ellos el sufragio femenino y realizó una amplia obra social desde la Fundación Eva Perón.

Contenido

 Biografía

 Nacimiento

Posibles lugares de nacimiento de Eva Perón: la ciudad de Junín o el campo La Unión, 60 km al sur y a 20 km de Los Toldos.

Según el acta Nº 728 del Registro Civil de Junín, (provincia de Buenos Aires), allí nació el 7 de mayo de 1922 una niña con el nombre de María Eva Duarte. Sin embargo existe unanimidad en los investigadores para sostener que esa acta es falsa y que fue realizada a instancias de la propia Eva Perón en 1945, cuando estuvo en Junín para contraer matrimonio con el entonces coronel Juan D. Perón.[2]

En 1970 los investigadores Borroni y Vaca[3] comprobaron que la partida de nacimiento de Evita había sido falsificada. Fue necesario establecer entonces la fecha y el lugar en los que efectivamente nació. Para ello el documento más importante fue el acta de bautismo de Eva, que se encuentra registrado en el folio 495 del Libro de Bautismos correspondiente al año 1919 de la Capellanía Vicaria de Nuestra Señora del Pilar, realizada el 21 de noviembre de 1919.

Hoy se acepta de modo prácticamente unánime que Evita realmente nació tres años antes, el 7 de mayo de 1919, con el nombre de Eva María Ibarguren. En cuanto al lugar de nacimiento, algunos historiadores han escrito erróneamente que Evita nació en el casco urbano de Los Toldos, pero se trata de un simple error proveniente del hecho de que pocos años después del nacimiento la familia se instaló en el pueblo. Esa casa, en la que se instaló la familia en la calle Francia (actual Eva Perón), es actualmente el Museo Municipal Solar Natal de María Eva Duarte de Perón.[4]

Sobre el lugar de nacimiento las posibilidades que manejan los historiadores son dos:

  • Nacimiento en el campo «La Unión» frente a los toldos de Coliqueo. Algunos historiadores consideran que Eva Perón nació en el campo «La Unión»[5] en el área de Los Toldos, exactamente en frente a la toldería de Coliqueo que originó el asentamiento, en la zona conocida por ese motivo como La Tribu. Este lugar se encuentra a unos 20 km del pueblo de Los Toldos y a 60 km al sur de la ciudad de Junín. El campo era propiedad de Juan Duarte y allí vivió la familia de Eva al menos desde 1908 hasta 1926. Los historiadores Borroni y Vacca dieron origen a esta hipótesis y determinaron que la comadrona mapuche Juana Rawson de Guayquil, fue quien habría asistido a la madre en el parto, al igual que con todos sus otros hijos.
  • Nacimiento en la ciudad de Junín. Otros historiadores sostienen esta hipótesis, apoyada en los testimonios de testigos. Según ellos, Evita habría nacido efectivamente en Junín debido a que, por problemas con el embarazo, su madre debió trasladarse a la ciudad de Junín para recibir mejor atención. En la época del nacimiento de Evita era habitual que las mujeres con embarazos problemáticos del área de influencia de Junín se trasladaran allí en búsqueda de una mejor atención médica, y que sigue siendo así en muchos casos en la actualidad. De acuerdo a esta hipótesis, investigada principalmente por los historiadores juninenses Roberto Dimarco y Héctor Daniel Vargas, con los correspondientes testimonios de testigos, Eva habría nacido en una vivienda ubicada en la actual calle Remedios Escalada de San Martín Nº 82 (en aquella época la calle se llamaba José C. Paz) siendo asistido el parto por una obstetra universitaria llamada Rosa Stuani. Al poco tiempo se habrían trasladado al domicilio ubicado en Lebensohn Nº 70 (originalmente la calle era San Martín), hasta que la madre se repuso totalmente.

 Su familia

Evita (derecha) cuando tenía dos años y sus hermanos. Carnaval 1921

Eva fue hija de Juan Duarte y Juana Ibarguren, anotada como Eva María Ibarguren (partida modificada durante el gobierno de Edelmiro Farrel y antes de contraer matrimonio con Juan Perón, modificando su apellido por Duarte y sus dos nombres invertidos en el orden).

Juan Duarte (1872-1926), conocido como el Vasco por los vecinos, era un estanciero e importante político conservador de Chivilcoy, una ciudad cercana a Los Toldos. Algunos estudiosos consideran que era un descendiente de inmigrantes franceses de apellido D'Huarte, Uhart o Douart. En la primera década del siglo XX, Juan Duarte fue uno de los beneficiados con las maniobras fraudulentas que comenzó a implementar el gobierno para quitarle la tierra a la Comunidad Mapuche de Coliqueo en Los Toldos, apropiándose de la estancia en la que nació Eva.

Juana Ibarguren (1894-1971) era hija de la puestera criolla Petrona Núñez y del carrero Joaquín Ibarguren. Aparentemente tenía poca relación con el pueblo, ubicado a 20 km, y por eso se sabe poco de ella, pero debido a la cercanía de su casa con la toldería de Coliqueo tenía estrecho contacto con la Comunidad Mapuche de Los Toldos. En todos los partos de sus hijos fue asistida por una comadrona india que se llamaba Juana Rawson de Guayquil.

Juan Duarte, el padre de Eva, mantenía dos familias, una legítima en Chivilcoy con su esposa legal Estela Grisolía y otra ilegítima, en Los Toldos, con Juana Ibarguren. Se trataba de una costumbre generalizada en el campo, para los hombres de clase alta, antes de los años '40 que aún es frecuente en algunas zonas rurales del país. Juntos tuvieron cinco hijos, pero Juan Duarte no reconoció a ninguno de ellos:

Eva viviría en el campo hasta 1926, fecha en la que el padre falleció y la familia quedó desprotegida completamente, debiendo abandonar la estancia en la que vivían. Estas circunstancias de su niñez, en las condiciones de discriminación de los primeros años del siglo XX, marcaron profundamente a Eva.

En aquella época la ley argentina establecía una serie de calificaciones infames para las personas si sus padres no habían contraído matrimonio legal, genéricamente llamados hijos ilegítimos. Una de esas calificaciones era la de hijo adulterino, circunstancia que se hacía constar en la partida de nacimiento de los niños. Ese era el caso de Evita, quien en 1945 logró que se destruyera su partida de nacimiento original para eliminar esa tacha infamante.[6] Una vez en el gobierno, el peronismo en general y Evita en particular, impulsarían avanzadas leyes antidiscriminatorias para igualar a las mujeres con los varones y a los niños entre sí, sin importar la naturaleza de las relaciones entre sus padres, proyectos que fueron muy resistidos por la oposición, la Iglesia y las Fuerzas Armadas. Finalmente en 1954, dos años después de su muerte, el peronismo logró sancionar una ley eliminando las discriminaciones más infamantes (hijos adulterinos, sacrílegos, mánceres, naturales, etc.), aunque manteniendo la diferencia entre hijos legítimos e ilegítimos.[7] El propio Perón, con quien se casaría, había sido registrado como hijo ilegítimo.

 La infancia en Los Toldos

Casa de Eva Duarte en la ciudad de Los Toldos donde vivió en su infancia. Actualmente es un museo.

El 8 de enero de 1926 falleció su padre en un accidente automovilístico en Chivilcoy. La familia entera viajó a Chivilcoy para asistir al velorio, pero la familia "legítima" le prohibió la entrada en medio de un gran escándalo. Gracias a la mediación de un hermano político del padre, quien era por entonces intendente de Chivilcoy, pudieron acompañar el cortejo hasta el cementerio y asistir al entierro.

Para Evita el hecho tuvo una honda significación emocional vivenciado como una suma de injusticias. Con sólo siete años, Eva había tenido escaso contacto con su padre. Esta secuencia de acontecimientos tiene una gran importancia en el musical de Andrew Lloyd Webber y la película realizada sobre el mismo.

Ella misma hará alusión a ello en La razón de mi vida:

Para explicar mi vida de hoy, es decir lo que hago, de acuerdo con lo que mi alma siente, tuve que ir a buscar, en mis primeros años, los primeros sentimientos... He hallado en mi corazón, un sentimiento fundamental que domina desde allí, en forma total, mi espíritu y mi vida: ese sentimiento es mi indignación frente a la injusticia. Desde que yo me acuerdo cada injusticia me hace doler el alma como si me clavase algo en ella. De cada edad guardo el recuerdo de alguna injusticia que me sublevó desgarrándome íntimamente.[8]
Primera comunión de Eva. 7 años. 1926

Muerto Juan Duarte, la familia de Eva quedó completamente desprotegida y Juana Ibarguren debió trasladarse con sus hijos a Los Toldos, habitando la pequeña casa de dos ambientes ubicada en las afueras del pueblo en la calle Francia 1021 donde comenzó a trabajar como costurera para mantener a sus hijos.

Los Toldos, de allí su nombre, era originalmente una toldería mapuche, es decir un pueblo indígena. Específicamente allí se encontraba la comunidad mapuche de Coliqueo, instalada allí luego de la batalla de Pavón (1861), por el legendario lonco y coronel del Ejército Argentino Ignacio Coliqueo[9] (1786-1871), quien procedía del sur de Chile. Entre 1905 y 1936 se desarrolló en Los Toldos una serie de argucias legales destinadas a excluir al pueblo mapuche de la propiedad de la tierra. Poco a poco, los indígenas fueron siendo desplazados como propietarios por estancieros no indígenas. Juan Duarte, el padre de Eva, fue uno de ellos y por esa razón la estancia en la que Eva nació se encontraba precisamente frente a la toldería de Coliqueo.

La comunidad mapuche fue siempre un componente importante de la población de Los Toldos. Al comenzar el siglo XXI, el 30% de las tierras de la zona de Los Toldos ha permanecido como propiedad mapuche.[10]

Durante la infancia de Evita (1919-1930), los Toldos era una pequeña población pampeana, de tipo rural, vinculada a la actividad agro-ganadera, específicamente trigo, maíz y ganado vacuno. La estructura social estaba controlada por el estanciero, propietario de grandes extensiones de tierra, que establecía relaciones de tipo servil con los peones de campo y con los arrendatarios. El tipo básico de trabajador en esa zona era el gaucho.

La muerte del padre agravó seriamente la situación económica de la familia. Al año siguiente Eva ingresó a la escuela primaria, la que cursó con dificultades, debiendo repetir el segundo grado en 1929, cuando contaba con 10 años. Sus hermanas han contado que ya por entonces gustaba de mostrar su gusto por la declamación dramática y sus habilidades como malabarista. Por su cara aindiada Eva recibiría el sobrenombre de Chola, por el que la llamaban entonces casi todos, al igual que "Negrita", que mantendría toda su vida.[11]

 La adolescencia en Junín

Casa ubicada en Roque Vázquez 86, en Junín, donde vivió Eva a principios de los años 30.

En 1930 Juana, su madre, decidió mudar a la familia a la ciudad de Junín. Evita tenía por entonces 11 años. Allí la familia Duarte comenzó a prosperar sobre la base del trabajo de Juana, y sus hijos Elisa, Blanca y Juan. Erminda ingresó en el Colegio Nacional y Evita en tercer grado, en la escuela Nº 1 Catalina Larralt de Estrugamou de la que egresaría con su educación primaria completa en 1934, cuando contaba 15 años.

La primera casa en la que se instalaron aún existe, y está ubicada en la calle Roque Vázquez 86. A medida que la situación económica de la familia fuera mejorando debido al trabajo de los hijos mayores, sobre todo el de Juan como vendedor de la empresa de artículos de tocador Guereño, los Duarte se mudarían primero a una casa más amplia en Lavalle al 200 (1932), donde Juana organizó un comedor hogareño para el almuerzo, luego se mudaron a Winter 90 (1933) y finalmente a Arias 171 (1934).[12] En 2006 la Municipalidad de Junín creó el Museo Eva Perón.

En Junín afloró la vocación artística de Eva. En la escuela, donde tenía grandes dificultades para seguir los programas escolares, se destacaba abiertamente por la pasión que mostraba por la declamación, la actuación y la participación en cuanto espectáculo se organizase en la escuela, en el Colegio Nacional, en el cine del pueblo o en las audiciones radiales.

Su amiga y compañera de colegio Delfina Ruiz recuerda:

A Eva le gustaba recitar, a mí cantar. En aquel entonces, don Primo Arini tenía una casa de música y, como no había radio en el pueblo, colocaba un parlante en la puerta frente a su negocio. Una vez por semana, de 19 a 20 horas, invitaba a desfilar a los valores locales para animar el programa "La hora selecta". Eva recitaba poemas.[13]
Escuela Nº 1 "Catalina Larralt de Estrugamou", en Junín, donde Eva terminó su educación primaria en 1934.

Allí fue donde participó por primera vez en una obra de teatro, una realización estudiantil llamada Arriba Estudiantes. También actuaría en otra obrita teatral, "Cortocircuito", con el fin de recaudar fondos para una biblioteca escolar. En Junín Eva utilizó por primera vez un micrófono y escuchó su voz saliendo de altoparlantes.

En esta época Eva muestra también sus condiciones para el liderazgo, acaudillando a uno de los grupos de su grado. El 3 de julio de 1933, día de la muerte del ex presidente Hipólito Yrigoyen, derrocado tres años antes por un golpe de Estado, Eva fue a la escuela con un moño negro sobre el guardapolvo.[14]

Foto escolar del 5º Grado en el que se encontraba Eva Duarte, Junín, 1933. Eva está sentada a la izquierda

Ya por entonces Eva soñaba con ser actriz y migrar a Buenos Aires. Su maestra Palmira Repetti recuerda:

Una jovencita de 14 años, inquieta, resuelta, inteligente, que tuve por alumna allá por 1933. No le gustaba la matemática. Pero no había nadie mejor que ella cuando se trataba de intervenir en las fiestas del colegio. Tenía fama de ser excelente compañera. Era una gran soñadora. Tenía intuición artística. Cuando terminó la escuela vino a contarme sus proyectos. Me dijo que quería ser actriz y que tendría que irse de Junín. En esa época no era muy común que una muchachita provinciana decidiera ir a conquistar la capital. Sin embargo yo la tomé muy en serio, pensando que le iría bien. Mi seguridad era, sin ninguna duda, contagio de su entusiasmo. Comprendí con los años que la seguridad de Eva era natural. Emanaba de cada uno de sus actos. Recuerdo que ella se inclinaba por la literatura y la declamación. Se me escapaba de clase cuantas veces podía para recitar delante de los alumnos de otros grados. Con sus lindos modos se compraba a las maestras y obtenía permiso para actuar frente a otros chicos.[15]

Según la historiadora Lucía Gálvez, en 1934, Evita y una amiga habrían sufrido un ataque sexual por parte de dos jóvenes que las habrían invitado a viajar a Mar del Plata en el auto de ellos. Gálvez afirma que al salir de Junín intentaron violarlas, sin lograrlo, pero las abandonaron desnudas en las afueras de la ciudad. El chofer de un camión las llevó de regreso a sus casas. El hecho -de ser cierto- habría tenido profunda influencia en su vida.[16] [17]

Ese año, aún sin terminar la escuela primaria, Eva viajó a Buenos Aires pero debió volver al no conseguir trabajo. Terminó entonces la primaria, pasó en familia las fiestas de Navidad y Año Nuevo, y el 2 de enero de 1935, Evita, con tan solo 15 años, migró definitivamente a Buenos Aires.

En un fragmento de La Razón de mi vida, Eva cuenta cuales eran sus sentimientos en ese momento:

En el lugar donde pasé mi infancia los pobres eran muchos más que los ricos, pero yo traté de convencerme de que debía de haber otros lugares de mi país y del mundo en que las cosas ocurriesen de otra manera y fuesen más bien al revés. Me figuraba por ejemplo que las grandes ciudades eran lugares maravillosos donde no se daba otra cosa que la riqueza; y todo lo que oía yo decir a la gente confirmaba esa creencia mía. Hablaban de la gran ciudad como de un paraíso maravilloso donde todo era lindo y extraordinario y hasta me parecía entender, de lo que decían, que incluso las personas eran allá "más personas" que las de mi pueblo.[18]

La película Evita y algunas biografías sostienen que Eva Duarte viajó en tren a Buenos Aires con el famoso cantor de tango Agustín Magaldi, luego de que este realizara una presentación en Junín. Sin embargo, los biógrafos de Eva, Marysa Navarro y Nicholas Fraser, han destacado que no hay registros de que Magaldi haya cantado en Junín en 1934 y su hermana relata que Eva viajó a Buenos Aires acompañada de su madre, quien permaneció con ella hasta que obtuvo un empleo.[19]

 Llegada a Buenos Aires y carrera como actriz

Eva Duarte, con 15 años, recién llegada a Buenos Aires: adolescente, mujer y migrante

Eva Duarte era una adolescente cuando llegó a Buenos Aires el 3 de enero de 1935 con quince años. Ella fue parte de un gran proceso migratorio interno que comenzó luego de la crisis económica de 1929. Esta gran migración, en la historia argentina, tuvo como protagonistas a los llamados cabecitas negras, un término despectivo y racista utilizado por las clases media y alta de Buenos Aires para referirse a esos migrantes no europeos, diferentes de los que habían caracterizado la inmigración en Argentina hasta ese entonces. La gran migración interna de los años '30 y '40 y los llamados cabecitas negras constituyeron la mano de obra que impulsó el desarrollo industrial en Argentina y fueron la base social del peronismo a partir de 1943.

A poco de llegar Eva Duarte obtuvo un empleo para actuar en un papel secundario en la compañía teatral de Eva Franco, una de las principales de la época. El 28 de marzo de 1935 debutó profesionalmente en la obra La Señora de los Pérez, en el Teatro Comedias. Al día siguiente el diario Crítica realizó el primer comentario público que se conoce sobre Evita:

Muy correcta en sus breves intervenciones Eva Duarte[20]

Durante los siguientes años Eva transitará un camino de escaseces y humillaciones, viviendo en pensiones baratas, y actuando intermitentemente para las compañías de teatro. Su compañía principal en Buenos Aires fue su hermano Juan Duarte, Juancito, cinco años mayor que ella, el hombre de la familia, con quien mantuvo siempre una estrecha relación y que también había migrado a la capital pocos meses antes de que lo hiciera Eva.

1939. Fotografía de Annemarie Heinrich

En 1936 fue contratada por la Compañía Argentina de Comedias Cómicas liderada por Pepita Muñoz, José Franco y Eloy Alvárez para realizar una gira de cuatro meses por Rosario, Mendoza y Córdoba. Durante esta gira, Eva aparece brevemente mencionada en una crónica del diario Diario La Capital de Rosario del día 29 de mayo comentando el estreno de la obra “Doña María del Buen Aire” de Bayón y Herrera, una comedia sobre primera fundación de Buenos Aires:

Completaron con acierto el espectáculo Oscar Soldatti, Jacinto Aicardi, Alberto Rella, Fina Bustamante y Eva Duarte.[21]

El domingo 26 de julio, el mismo diario La Capital de Rosario publicó su primera foto pública conocida, con el siguiente epígrafe:

Eva Duarte, joven actriz que ha logrado destacarse en el transcurso de la temporada que hoy termina en el Odeón.[22]

En estos primeros años de sacrificios Eva estableció una estrecha amistad con otras dos por entonces oscuras actrices como ella, Anita Jordán y Josefina Bustamente, que mantuvo por el resto de su vida.[23] Eva es recordada por la gente que la conoció entonces como una jovencita morocha, muy flaca y débil, que tenía el sueño de convertirse en una actriz importante, con una gran alegría, fuerza y sentido de la amistad y la justicia.

Primera portada de Eva, Revista Sintonía, 25 de octubre de 1939, con Alberto Vila

Pierina Dealessi, una actriz e importante empresaria teatral que contrató a Eva en 1937 recuerda:

Conocí a Eva Duarte en 1937. Ella se presentó tímidamente: quería dedicarse al teatro. Vi una cosita tan delicadita que le dije a José Gómez, representante de la compañía donde yo era empresaria, que le diera ubicación en el elenco. Era una cosita tan etérea, que le pregunté: ¿Damita joven, verdad? Su respuesta afirmativa sonó muy baja, tímidamente. Estábamos haciendo la obra "Una boîte rusa"; la probé y me pareció buena. En sus primeras actuaciones decía pequeños parlamentos, pera jamás hizo "bolos". En la escena, que representaba una boîte, Eva tenía que aparecer con otras chicas, bien vestida. Su figura era monísima. La chica se llevaba bien con todos. Tomaba mate con sus compañeras. Lo preparaba en mi camarín. Ella vivía en pensiones, era muy pobre, muy humilde. Venía temprano al teatro, charlaba con todos, reía, compraba bizcochitos. Yo la veía tan delgadita, tan débil que le decía: ¡Tenés que cuidarte, comer mucho, tomá mucho mate que eso te hace muy bien! Y yo le ponía leche al mate.[24]

Lentamente Eva fue logrando un cierto reconocimiento, participando primero en películas como actriz de segunda línea, también como modelo, apareciendo en la tapa de algunas revistas de espectáculos, pero sobre todo comenzó una carrera exitosa como locutora y actriz de radioteatros. En agosto de 1937 obtuvo su primer papel en un radioteatro. La obra, que se transmitía por Radio Belgrano, se llamaba Oro blanco y estaba ambientada en la vida coti

Continúa en Eva Perón, wikipedia

Tags: Evita, Perón, Eva Duarte

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