Martes, 11 de agosto de 2009

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Los C.I. de una población de muestra lo bastante grande pueden representarse con una distribución normal.

El coeficiente intelectual o cociente intelectual,[1] abreviado CI (en inglés Intelligence quotient, IQ) es una puntuación, resultado de alguno de los tests estandarizados diseñados para medir la inteligencia.

El término coeficiente intelectual fue empleado por primera vez por el psicólogo alemán William Stern en 1912 [2] , como propuesta de un método para puntuar los resultados de los primeros tests de inteligencia para niños desarrollados por Alfred Binet y Théodore Simon a principios del siglo XX, de forma que pudieran compararse entre si. En dicho método, se dividía la "edad cronológica" por la "edad mental", dando como resultado el mencionado coeficiente.

Aunque aún se emplea habitualmente el término CI para referirse al resultado de un test de inteligencia, la puntuación de los tests empleados hoy día, como el Wechsler Adult Intelligence Scale, se basa en la proyección del rango medido del sujeto en una campana de Gauss formada por la distribución de los valores posibles para su grupo de edad, con un valor central (inteligencia media) de 100 y una desviación estándar de 15. Los valores por encima de 100 están por encima de la media, los valores por debajo de 100 están por debajo de la media. Distintos tests pueden tener distintas desviaciones estándar.

Se ha demostrado que los valores de CI están relacionados con factores como la probabilidad de sufrir ciertas enfermedades [3] , el estatus social de los padres [4] , y de forma sustancial, el Ci de los padres. Aunque los mecanismos de herencia de la inteligencia han sido investigados durante casi de un siglo, aún existe controversia al respecto de hasta qué punto la inteligencia es hereditaria, y los mecanismos de dicha herencia son aún tema de debate[5] .

Las puntuaciones medias para muchas poblaciones han tendido a subir una media de tres puntos por década desde principios del siglo XX, con la mayoría del incremento acumulado en la mitad inferior de la curva de CI: este fenómeno se conoce como efecto Flynn. Existe controversia sobre si este incremento estable se produce por un aumento real de las habilidades intelectuales en dichas poblaciones, o si se debe mas bien a problemas metodológicos con los tests pasados o presentes.

Las puntuaciones de CI se usan en muchos contextos distintos: como predictivos de rendimiento escolar, indicadores de necesidades especiales educativas, predictivos de rendimiento laboral, o por parte de sociólogos que estudian la distribución de CI en poblaciones y las relaciones entre el CI y otras variables.

Se denomina superdotados a aquéllos que se encuentran por encima del 98% de la población; es decir, que su resultado se encuentra en la parte derecha más extrema de la curva de resultados.

Contenido

 Historia

En 1904, el psicólogo francés Alfred Binet publicó el primer test de inteligencia moderno: la escala de inteligencia de Binet-Simon. Su principal objetivo era identificar a estudiantes que necesitaban ayuda especial para cumplir con las exigencias escolares. Con la colaboración de Theodore Simon, Binet publicó revisiones de su escala de inteligencia en 1908 y 1911, apareciendo la última justo antes de su prematura muerte. En 1912, la abreviatura de cociente intelectual o CI, una traducción del alemán intelligenz-quotient o IQ, fue acuñada por el psicólogo alemán William Stern.

Una adaptación de la escala de Binet-Simon se publicó en 1916 gracias a Lewis M. Terman, de la Universidad de Stanford, quien incorporó la proposición de Stern de que el nivel de inteligencia de un individuo puede ser medido como un cociente de inteligencia (CI). El test de Terman, al cual se le denomina Escala de Inteligencia de Stanford-Binet, formaba las bases de uno de los tests de inteligencia modernos usados habitualmente hoy en día. Se conocen coloquialmente como test de CI.

 El Efecto Flynn

Artículo principal: Efecto Flynn

Después de que James R. Flynn, un neozelandés especializado en ciencia política, descubriera que en todo el mundo las puntuaciones de CI subían pausadamente a razón de tres puntos de CI por década (Flynn, 1999). Las explicaciones que se han intentado han incluido la mejor nutrición, una tendencia hacia familias más pequeñas, la mejor educación, una mayor complejidad en el ambiente y la heterosis (Mingroni, 2004). Sin embargo, los tests se renormalizan ocasionalmente para obtener valores medios de 100 en la puntuación, como, por ejemplo, en WISC-R (1974), WISC-III (1991) y WISC-IV (2003). Por lo tanto, es difícil comparar puntuaciones de CI cuya medición dista varios años en el tiempo.

Hay evidencia reciente que demuestra que la tendencia al alza de las puntuaciones en tests de inteligencia ha remitido en algunos países del primer mundo. En 2004, Jon Martin Sundet (de la Universidad de Oslo) y algunos colaboradores publicaron un artículo documentando puntuaciones en tests de inteligencia administrados a reclutas noruegos entre la década de 1950 y 2002, mostrando que el incremento en las puntuaciones en tests de inteligencia general se detuvo después de mediados de la década de 1990, y que incluso disminuyó en subtests de razonamiento numérico.

Thomas W. Teasdale (de la Universidad de Copenhage) y David R. Owen (del Brooklyn College de la ciudad de Nueva York), descubrieron resultados similares en Dinamarca, donde los resultados de los tests de inteligencia mostraron que no hubo aumento durante la década de los noventa.

También hay indicaciones provenientes del Reino Unido de que las puntuaciones en los test de inteligencia no están siempre subiendo. Michael Shayer (un psicólogo del King's College de la Universidad de Londres) y dos colaboradores informaron de que el rendimiento en los tests de razonamiento en Física que se administraron a adolescentes británicos de las escuelas secundarias disminuyó considerablemente entre 1976 y 2003.

[editar] Notas

  1. Ambos términos son igualmente válidos según la Real Academia Española. Véase [1] y [2] en el Diccionario de la lengua española y [3] en el Diccionario panhispánico de dudas.
  2. Indiana University (2007). Indiana University (ed.): «William Stern» (en inglés). Consultado el 27 de julio de 2009.
  3. Cervilla et al. (2004). «Premorbid cognitive testing predicts the onset of dementia and Alzheimer's disease better than and independently of APOE genotype» (en inglés). Consultado el 27 de julio de 2009.
  4. «Intelligence: Knowns and Unknowns (Report of a Task Force established by the Board of Scientific Affairs of the American Psychological Association» (en inglés) (7 de agosto de 1995).
  5. Devlin B, Daniels M, Roeder K (1997). «The heritability of IQ». Nature 388 (6641 páginas=468–71). DOI:10.1038/41319. PMID 9242404.
    El mismo estudio sugiere que el componente hereditario del CI se vuelve más significativo con la edad.

[editar] Referencias

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 Véase también


Tags: coeficiente intelectual, wikipedia, efecto Flynn, test de inteligencia

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