Jueves, 13 de agosto de 2009

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Historia de Sudamérica.

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La historia del Perú abarca de manera contínua más de 14 milenios. En el territorio que actualmente es el Perú se desarrollaron muchas culturas que a pesar de no haber tenido algún tipo de escritura (el caso de los quipus todavía está en estudio), han dejado innumerables muestras de su arte y tecnología; en sus tumbas, acueductos, ciudades, andenes, templos, pinturas, tejidos, huacos, etc; que aún hoy en día siguen descubriéndose.

Un claro ejemplo de ello es la ciudadela de Caral. A pesar de ser descubierta a principios del siglo XX, fue postulado recién en 1994 por la arqueóloga peruana Ruth Shady, y después comprobado; que es la civilización más antigua de América (entre el 2.627 y el 2.100 a.C.).

Abarca además muchos otros periodos como: el Imperio Inca (el más desarrollado de Sudamérica), Conquista del Imperio Inca, el Virreynato del Perú y la República del Perú.

Contenido

[editar] Antiguo Perú

Artículo principal: Civilización andina
Pirámides en Caral.

La etapa más extensa de la historia peruana es la que precede a la invasión europea en el siglo XVII. Las evidencias más antiguas de seres humanos en el Perú permiten suponer que el hombre llegó hace unos 100 mil años procedente de otros continentes a finales de la última edad glacial, en el pleistoceno para ser exactos.

Los primeros peruanos, organizados en bandas y clanes, eran cazadores y recolectores. La caza de camélidos sudamericanos en las zonas alto andinas (especialmente guanácos); y, la pesca y recolección de mariscos en la costa del Pacífico (aprovechando la riqueza biológica de la Corriente de Humboldt) fueron sus principales actividades económicas. También elaboraban herramientas de piedra tallada.

El Altar del Fuego Sagrado en Caral.

El progresivo descubrimiento de la agricultura (Período Arcaico) permitió una economía cada vez más sedentaria. Los ciclos agrícolas, dominados por sacerdotes astrónomos, dotaron a estos de mucho poder. Por ello se cree que las primeras organizaciones complejas eran de tipo teocrático. Los primeros templos surgen en la costa central y nor-central; y en la sierra central. Con ellos empieza la Civilización Andina.

Cabeza de piedra de Chavín de Huántar

Hacia el 3200 a.n.e. surge la Civilización Caral en la costa central peruana. Una de sus ciudades más antiguas, Caral, tenía pirámides de piedra, plazas ceremoniales y altares en torno a fuego sagrado. Sus habitantes tocaban música con flautas de dos bocinas. Desde entonces, a lo largo del territorio peruano se sucedieron una serie de tradiciones culturales que originaron Confederaciones, Reinos e imperios durante casi 40 siglos.

En una primera etapa todas estas culturas se organizaron en torno a grandes templos y cultos religiosos complejos (Kotosh, Áspero, Las Haldas, Punkurí, Sechín, Huaca Loma, Caballo Muerto, etc.). Uno de esos templos alcanza un prestigio tan grande que se convirtió en centro de peregrinación de todas las culturas andinas: Chavín de Huántar (hacia el 800 a. C.), en la región Ancash. Chavín es bien conocido por sus bajo relieves de piedra con figuras de seres de grandes colmillos. Su influencia fue tan grande que el cronista español Vásquez de Espinoza (1630), dos milenios después, escuchó que había sido este un antiguo "santuario de los más famosos de los gentiles".

Mientras tanto, en la costa sur surge el pueblo agricultor y pescador de Paracas, cuyos bordados multicolores son algunos de los objetos de arte más preciados del antiguo Perú. En el altiplano del Titicaca, la Cultura Pucará implementa exitosamente un sistema de cultivo de campos elevados rodeados de agua (camellones o waru waru) que permitía la agricultura en las frías planicies alto andinas. En la costa norte, Cupisnique lleva a la cerámica andina a sus primeras cimas artísticas.

[editar] Periodo Clásico

[editar] Culturas Regionales Tempranas

Intermedio Temprano, entre los siglos II a. C. y VI d. C.

Hacia el 200 a. C. la civilización ha evolucionado a formas políticas más complejas. La agricultura se hace extensiva, construyéndose grandes irrigaciones sobre los desiertos de la costa norte y central e ingeniosos acueductos subterráneos en las costa sur. Las sociedades Moche, Nazca, Recuay, Cajamarca, Vicus, Lima y Tiahuanaco (con centro en un gran centro ceremonial del mismo nombre en el norte de Bolivia) son las más conocidas y exitosas de este período. La mayoría de ellas parece haber estado regida por sofisticadas élites guerreras que alentaban la producción de objetos de arte de gran calidad, que son considerados algunas de las obras más importantes del arte americano precolombino (especialmente la alfarería moche, nazca y recuay; el tejido nazca, la joyería moche, el arte lítico tiahuanacota).

 Wari

Horizonte Medio, entre los siglos VI y XII.

Hacia el 500 de nuestra era diversos trastornos climáticos parecen haber afectado negativamente a las culturas costeñas. Parece que las culturas serranas se adaptaron mejor a la nueva situación porque las de la costa inician cierta decadencia. El Estado Tiahuanaco alcanza una enorme influencia por todo el sur peruano, el norte chileno y buena parte de Bolivia. En la sierra sur peruana, la cultura Huarpa de Ayacucho se vio fuertemente influenciada tanto por el esplendor de las creencias y rituales de Tiahuanaco como por el intercambio comercial con los Nazca de la costa hasta generar un proceso cultural original, desarrollando un tipo de urbanismo desconocido hasta entonces en los Andes. Pronto los ayacuchanos hicieron de la ciudad de Wari su centro, dotándola de grandes templos, calles ortogonales y sistemas de canales de agua dentro de la ciudad. Los Wari, aprovechando las laderas de los cerros, iniciaron un tipo de agricultura de bancales o andenes en las montañas a una escala nunca antes vista. Así generaron los excedentes económicos suficientes para emprender la expansión de sus dominios y cultura. La cultura Wari se expande (en lo que muchos consideran el primer imperio andino) hasta Cajamarca y Lambayeque por el norte y hasta la frontera con Tiahuanaco (a la altura de Sicuani y Moquegua) por el sur, construyendo redes de caminos y popularizando sus formas de gobierno y su estilo de ciudad.

Hacia el 1100, sin embargo, las culturas locales conquistadas fueron desembarazándose de su influencia. El Estado Lambayeque fue pionero en ese proceso. La ciudad sagrada de Pachacámac (un gran centro de peregrinación para entonces) en la costa central, que con los wari había alcanzado gran esplendor, no necesitó más de los ayacuchanos para renovar su prestigio y expandir su propia influencia por la costa central.

 Periodo Posclásico

 Estados Regionales Tardíos

Período Intermedio Tardío o Período de los Estados Regionales, siglos del XII al XIV

Un muro del Palacio Tschudi en Chan Chan, capital de los chimú

Hacia el 1200 los chimú, descendientes de los moche, construyen entre los valles de Moche y Chicama una ciudad que llegaría a ser la más grande del sub-continente: Chan Chan. La dinastía de Tacaynamo, que los gobernaba, emprendió pronto la conquista de los valles cercanos. Hacia 1450 el Reino Chimú había alcanzado su máxima expansión, llegando sus fronteras hasta Ecuador por el norte y, hasta el valle de Pativilca en la costa central.

En la costa sur, los descendientes de los nazca habían creado un nuevo estado sustentado en el comercio de caravanas de llamas y balsas que navegaban la costa del Perú y Ecuador. Su capital estaba en el Valle de Chincha. En 1545 el cronista Pedro Cieza de León escribió que "cuando el marqués Don Francisco Pizarro (...) descubrió la costa deste reino (el Perú) por toda ella le decían que fuese a Chincha, que era la mayor (provincia) y (lo) mejor de todo."

El altiplano del Titicaca, luego de la caída de Tiahuanaco, vio el surgimiento de los collas y los lupaca, cuyas economías estaban dominadas por la ganadería de camélidos.

En la sierra nor oriental los pueblos de las nubes, los chachapoyas, construían para entonces grandes ciudades de piedra de estructura circular (como Gran Pajatén o Kuélap). Marcahuamachuco y Cajamarca eran otros reinos importantes en la sierra norte .

En la sierra central y sur, el vacío creado por la desaparición de Wari fue llenado por una serie de federaciones de ayllus o clanes macro familiares cuya economía, completamente agraria, tenia fuertes tintes militares y estaba marcadas relaciones rituales. Entre estos pueblos estaban los huancas, los pocras, los chancas. Pero el más famoso de ellos es el de los incas del Cusco.

 El Imperio Inca: Tahuantinsuyo

Artículo principal: Imperio Inca
Vista de Machu Picchu.

Entre 1430 y 1440, los señores del Cuzco se embarcan en una serie de conquistas militares y alianzas familiares que les permiten concentrar un gran poder sobre un espacio cada vez más amplio. Así, y en el curso de menos de un siglo, los incas Pachacútec, Túpac Yupanqui y Huayna Cápac construyeron un imperio cuyas frontera norte estaba en el sur de Colombia y la sureña en el centro de Chile. Todo el orbe andino cayó bajo su influencia. Sintiéndose herederos de los Wari, construyeron una gran red de caminos, almacenes y fortalezas por todo su territorio y organizaron masivas movilizaciones de habitantes de todos los reinos conquistados (mita) para enviarlos a trabajar temporalmente a las tierras, obras públicas o talleres del Imperio. A cambio recibían productos, la protección del inca y el acceso a sus almacenes (colcas, qu: qullqa). Sin embargo contrariamente a lo que muchas versiones románticas indican, la mayoría de los súbditos del imperio no estaban contentos. De hecho las crónicas registran innumerables levantamientos contra el poder de los incas de parte de las diferentes naciones andinas conquistadas que fueron reprimidas con extrema dureza por los Señores del Cusco.

Pero otro tipo de conflictos se gestaba en la misma élite inca. Así, a la inesperada muerte de Huayna Cápac en 1527 se desató un período de inestabilidad política que terminó en lo que los cronistas de la conquista española llaman guerra civil incaica, entre los supuestos herederos del viejo emperador. Es en estas circunstancias que los conquistadores españoles llegan al Perú.

 Conquista del Perú

Artículo principal: Conquista del Imperio Inca

 Conquista del Imperio Inca (1532-1542)

En 1532, el triunfador de las guerras de sucesión, Atahualpa, se reunió con los españoles en la plaza de Cajamarca. Este, si bien había ganado las guerras, todavía no era considerado como el Inca, ya que Atahualpa todavía no había reconstruido el mundo, es decir, no había vuelto a entrelazar los vínculos familiares con los pueblos sometidos, ni siquiera había llegado al Cusco (Huayna Cápac habría tenido un buen número de esposas debido a estos lazos familiares con los diversos grupos étnicos, Atahualpa era hijo de una princesa quiteña y de Huayna Cápac). De esta manera, el noble cusqueño mandó a vaciar la ciudad para esta ocasión. Los españoles, con ayuda de los grupos étnicos opuestos a la dominación cusqueña o simplemente opuestos a que Atahualpa fuera el gobernante, en favor de Huáscar, se apostaron de manera estratégica por toda la plaza de la ciudad andina. Así, entró Atahualpa, llevado en andas, seguido por el curaca de Chincha, también en andas debido a su importante condición como aliado del imperio, con su enorme séquito: nobles cusqueños, sacerdotes, vírgenes del sol, mujeres que las asistían, músicos, danzantes, sirvientes diversos: desde personas que barrían el camino para el paso de Atahualpa, otras que echaban flores, así como personas que cargaban las andas del Inca con sus múltiples relevos y, finalmente algunos guerreros, mientras que el grueso del ejército se quedó en las afueras de la ciudad. Así, los españoles se prepararon para entrevistarse con el Inca, mediante los intérpretes que habían conseguido en pueblos anteriores, se comunicaron con el Inca exigiéndole que se sometiera a la voluntad del Rey de España. Después de que el Inca tirara la biblia, los españoles lo atacaron a él y a su séquito, matando a toda persona que se interpusiera entre ellos y el Inca. Luego de una sangrienta matanza, él fue hecho prisionero. A partir de este hecho, miembros de la élite cusqueña que veían una posibilidad de subir al poder y los diferentes grupos étnicos, liderados por una élite culta, entran en un juego de negociaciones con españoles, con Cusco, con otros nobles; se generó una situación de desconcierto, en la cual muchas grupos étnicos encontraban indispensable un levantamiento, por lo cual no dudaron en apoyar a este movimiento que recién se formaba. Así, los antiguos enemigos del imperio,(entre los que se encontraban los huancas, los chachapoyas, los cañaris), apoyaron al movimiento con guerreros, hospedaje en sus pueblos, guías y todo lo que sirviera para librarse del yugo español. Estos grupos étnicos que hacían todo lo que su élite local mandara y la élite cusqueña que quería usurpar el poder, probablemente creyeron que los españoles serían un grupo étnico más llegado desde tierras lejanas y que a la larga los podrían someter cuando ya no los necesitaran. Así, esta élite no tenía forma de saber que a la larga el juego de favores con estos primeros exploradores se les escaparía de su poder con la llegada de más españoles, de la desconfianza que se originaría entre ellos, y de su falta de unión frente a una fuerza extranjera.

En 1533, Atahualpa es ejecutado. Los españoles y sus nuevos aliados recorren el imperio hacia el sur, siendo recibidos entusiastamente por los huancas en la ciudad de Jatun Xauxa (Jauja). Arriban al Cusco en 1534 tras enfrentarse con éxito a las tropas de los atahualpistas e imponiendo a Manco Inca(un noble inca, hijo de Huayna Cápac y opositor de Atahualpa), como nuevo gobernante de un imperio ya desmembrado. Manco Inca, luego de obtener el trono, se enfrenta a los españoles por sus constantes saqueos de templos y palacios en busca de oro. Así pone bajo sitio al Cusco (dominado entonces por los españoles y sus aliados) y a la recientemente fundada población española de Lima, además de enviar una expedición "de castigo" contra los huancas por su "traición" al imperio. Tras meses de asedio, los españoles y sus aliados rompen el cerco del Cusco y tras la batalla de Saqsayhuamán recuperan el control de la ciudad. Los ejércitos del inca que atacaban Lima, desertan. Al perder su autoridad y su imperio (cuyas provincias todas se habían independizando, de norte a sur, siendo las únicas fieles las del altiplano al sur de Cusco las cuales se enfrentaron al conquistador Almagro) Manco Inca se retira a su reducto de Vilcabamba, en las montañas al norte de Cusco. Allí él y sus descendientes resistirían hasta 1572, año en que el último Inca, Túpac Amaru, es finalmente capturado y trasladado al Cusco donde fue ejecutado.

 Catástrofe demográfica

Sin embargo, el acontecimiento más importante de estos años es la dramática disminución de la población que se registró en los Andes Centrales. Durante los años de la Conquista y los primeros del régimen colonial, grandes epidemias (enfermedades traídas por los europeos para los que los andinos no tenían defensas naturales) asolaron la población de los Andes. Se cree que el mismo Huayna Cápac (y su primer heredero nombrado, Ninan Coyuchi, cuya imprevista muerte habría desatado la guerra civil incaica) murieron de viruela. De hecho, los cronistas de la conquista (Cieza de León, por ejemplo, en su recorrido por la costa peruana) registran testimonios de un masivo despoblamiento de los territorios andinos. Algunos cálculos[1] sugieren que la población andina habría sido de 9 millones antes de la invasión europea y que 100 años después sólo era de 600 mil habitantes. A ello habría contribuido también una baja en la tasa de natalidad producto de los profundos cambios sociales que caracterizaron la etapa siguiente.

 Perú Virreinal

Artículo principal: Virreinato del Perú
Mapa «Perv. Mar del Zvr». Cartógrafo : Guiljelmus Blaeuw. (1635). Edición Príncipe. 300 ejemplares

Por las Capitulaciones de Toledo, que Pizarro había firmado con la corona española en 1529 se establecía que éste podía gobernar en nombre del Rey todas las tierras al sur (hasta 250 leguas) de Tumbes. posteriormente el otro líder conquistador, Diego de Almagro, obtendría el mismo estatus en los territorios al sur de la gobernación de Pizarro. Sin embargo el límite estaba cerca del Cusco, lo que hizo que uno y otro bando reclamaran la posesión de la capital del imperio inca. Ello fue el inicio (1538) de una larga etapa de luchas intestinas entre los conquistadores, donde no sólo se disputaron territorios sino derechos (encomiendas) y privilegios, a veces sólo entre ellos, a veces contra la corona.

La Corona española finalmente impone su autoridad estableciendo que el Perú sería un Virreinato de España. Así se estableció una corte en Lima donde los Virreyes gobernaron ininterrumpidamente buena parte de Sudamérica entre 1544 y 1821. A partir del último tercio del siglo XVIII se fueron creando nuevos virreinatos con territorios escindidos del virreinato peruano.

 El orden virreinal

Iglesia colonial construida sobre un templo inca en Vilcashuamán, Ayacucho

La sociedad virreinal era conservadora y clasista. Los hijos de españoles nacidos en América (los criollos) tenían en un principio menor estatus que los propios españoles, y estaban impedidos de acceder a los más altos cargos. Debajo de ellos, en la escala social, estaban los indígenas y los mestizos. Sólo los curacas andinos conservaron parte de sus antiguos privilegios y merecieron instituciones especiales como escuelas para hijos de nobles. Se importaron esclavos de África Ecuatorial y fueron colocados en el último escalón de la sociedad.

Algunas instituciones incas fueron mantenidas pero corrompidas en perjuicio de la población andina. La mita, por ejemplo, se usó de excusa para el reclutamiento sin retribución de personal para el trabajo en las minas y las haciendas. Pero no fueron los únicos problemas de los andinos: Durante el gobierno del Virrey Francisco de Toledo (1569-1581) se hizo reorganizaciones forzosas de las comunidades andinas en pueblos llamados reducciones de indios. Además la religión católica fue impuesta a la población andina en medio de una agresiva evangelización caracterizada por la destrucción sistemática de santuarios y símbolos religiosos (Extirpación de idolatrías).

El mercantilismo imperaba y el libre comercio no fue permitido sino hasta mediados del siglo XVIII, lo que no impidió la existencia del contrabando de manera abundante. El centro comercial por excelencia era la aduana del Callao, puerto de Lima, desde donde se enviaba a España (vía PanamáGui?o la plata extraída de las minas de plata de Potosí. De hecho fue la extracción de metales la actividad económica más lucrativa de la economía colonial pero fueron importantes también la agricultura (en grandes heredades controladas por ricas familias y órdenes religiosas) y la industria textil (obrajes).

Desde los tiempos de los conquistadores se fundaron nuevas ciudades algunas de las cuales alcanzaron un gran esplendor registrado en la riqueza de sus templos, como Arequipa, Huamanga (Ayacucho), Huancavelica, Trujillo, Saña y las refundadas ciudades incas de Cusco y Cajamarca .

José Gabriel Túpac Amaru, más conocido como Túpac Amaru II

 El siglo XVIII

En el siglo XVIII se liberalizó parcialmente la economía. Al abrirse todos los puertos sudamericanos al libre comercio, Lima perdió parte de su poder económico y sus clases dirigentes entraron en franca decadencia.

Como en tiempos de los incas, hubo diferentes insurrecciones contra el poder establecido. Las grandes insurrecciones de Juan Santos Atahualpa en la selva central (1742–1756), la del curaca Condorcanqui (Túpac Amaru II) en 1780 y la continuación de ésta por Túpac Catari en el Alto Perú desestabilizaron el orden colonial y determinaron severísimas represiones de parte de las autoridades. Es entonces cuando el virreinato empieza a militarizarse y los virreyes se preparan para afrontar los tiempos turbulentos de la independencia.

 Perú Republicano

Artículo principal: Historia republicana del Perú

 Primera época republicana (1821-1842)

 Independencia del Perú

Artículo principal: Independencia del Perú
José de San Martín
Simón Bolívar

En 1810 y tras la invasión y usurpación del trono de España por parte de Napoleón, las colonias americanas establecieron juntas de gobierno, leales a la monarquía, que a la larga no fueron sino el primer paso a la independencia, debido al cambio político al régimen liberal en España. Sin embargo en el Perú los virreyes reprimieron desde el Cusco los intentos independentistas que iban surgiendo en la sierra, como las rebeliones de Francisco de Zela y Mateo Pumacahua o las tres expediciones enviadas por la Junta de gobierno de Buenos Aires a través del Alto Perú, y desde Lima mantuvieron el gobierno del virreynato y dirigieron la contrarevolución sobre los intentos surgidos en Chile y Quito.

En 1820 el escenario se torna favorable a la independencia. Se produce el desembarco en Paracas del General argentino José de San Martín al mando de las tropas de la Expedición Libertadora del Perú enviada desde Chile por Bernardo O'Higgins luego de haber consolidado la Independencia de aquel país. Así, la situación permanece indecisa luego de varios choques y acciones de propaganda militar (la expedición de Álvarez de Arenales), proclamaciones de independencia de varias ciudades, algunos encuentros armados (como la batalla de Cerro de Pasco en 1820) y de negociaciones frustradas con el Virrey Pezuela. Finalmente el general español José de la Serna, tras un pronunciamiento militar contra Joaquin Pezuela, asume el gobierno del Virreynato, abandona Lima y se establece en Cusco. El cabildo de Lima firma entonces el Acta de independencia que San Martín proclama el 28 de julio, convocando luego un Congreso Constituyente.

La Serna reorganiza sus fuerzas en la sierra del Perú y en el Alto Perú, desde donde realizan incursiones sobre la costa, destruyendo un ejército independiente en la batalla de Ica, 7 de abril de 1822, y retomando las fortalezas de el Callao. Los patriotas envían expediciones contra los bastiones realistas de la sierra a través de los Puertos Intermedios (sur peruano) , pero que son destruidas en las batallas de Torata y Moquegua, 19 y 21 de enero de 1823. El presidente José de la Riva Agüero organiza un nuevo ejército que arriba a Arequipa y se interna en el Alto Perú, llegando a La Paz 8 de agosto de 1823, pero tras el resultado indeciso de la batalla de Zepita los patriotas sufren posteriormente la dispersión durante una retirada precipitada. Entonces el Congreso de Lima decide encargarle a Bolívar, establecido entonces en Guayaquil, la dirección de la guerra.

Así y luego de entregarle poderes absolutos, Bolívar con refuerzos de Colombia organiza un nuevo ejército que permanece en Trujillo hasta tener conocimiento de la guerra civil entre los realistas por la sublevación el 22 de enero de 1824 del general español Olañeta al mando de los realistas altoperuanos. Bolivar aprovecha esta coyuntura y dirige la campaña de Junín, 6 de agosto de 1824 , y más tarde su lugarteniente Sucre obtiene la victoria de Ayacucho (9 de diciembre de 1824) que determinan el final de la guerra en el Perú tras la toma de la fortalezas del Callao en 1826.

 Tras la Independencia

Tras Ayacucho, el gobierno del Perú continuó en manos de Simón Bolívar, quien delegaba sus funciones ejecutivas en otros personajes, hasta su destitución en 1827, año tras el cual continúan las pugnas caudillistas; el Perú ingresó a una etapa marcada por gobiernos militares, dirigidos por los caudillos de la independencia, período durante el cual la joven república se enfrenta en una guerra con la Gran Colombia (1829).

Durante los gobiernos de José de La Mar, Agustín Gamarra y Luis José de Orbegoso el debate político se centra entre monárquicos (que preferían establecer una monarquía constitucional para asegurar el orden interno) y republicanos; entre liberales (que, como La Mar favorecían una presidencia controlada por el congreso) y conservadores (que, como Gamarra, eran amigos del autoritarismo); entre quienes pensaban que la nueva república de Bolivia debía anexarse al Perú (Gamarra) y los que creían en que era necesario federarlas. De esta última opinión era el general

  • Venerar al indio muerto y despreciar al indio vivo.
  •  

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    Publicado por blasapisguncuevas @ 2:28  | PER?
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