Lunes, 14 de junio de 2010
Portada :: Econom?a
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del textoPartir el texto en columnasVer como pdf 14-06-2010


New Deal 2.0

?el mundo del trabajo organizado tiene la obligaci?n moral y funcional de forzar cambios estructurales en este sistema econ?mico disfuncional, en vez de seguir como v?ctima pasiva en la nueva era de la servidumbre impuesta a escala planetaria a los trabajadores. (?) A menos que el movimiento obrero organizado tome las riendas de la reforma, el paquete de estabilizaci?n de la Uni?n Europea, rayano en el bill?n de d?lares, terminar? en fracaso.?

?Piensa usted que los halcones del d?ficit llevan raz?n en lo que concierne a derechos a tener beneficios, recortes de gasto p?blico y crisis de la deuda? Pi?nselo otra vez.

Una ola de p?nico exige la austeridad fiscal

La crisis de la deuda soberana en Grecia ha disparado una ola de p?nico que se traduce en exigencias pol?ticas radicales de disciplina fiscal en toda la Uni?n Europea por parte de una perversa coalici?n neoliberal de ide?logos de las finanzas p?blicas y conservadores "antiestatistas". Los propugnadores de la disciplina fiscal arguyen que la Uni?n Monetaria Europea (UME) y su divisa com?n, el euro, no resultar?an sostenibles sin la dr?stica reestructuraci?n de las finanzas p?blicas en todos los pa?ses miembros de la eurozona a trav?s de una combinaci?n de aumentos de impuestos y reducci?n del d?ficit mediante austeridad fiscal. Pero los acreedores, el grueso de los cuales son bancos transnacionales, se ver?n protegidos de cualquier ?recorte? en los t?tulos de deuda soberana de los que son tenedores.

Sin embargo, este tipo de pol?ticas de dura austeridad fiscal en una ?poca en la que la recesi?n global de 2008 espera todav?a la recuperaci?n incrementar? a?n m?s el riesgo de una profunda recesi?n de doble zambullida en 2011 en un mercado dominado por expectativas bajistas [bear market]. Las voces alarmistas de estos halcones del d?ficit claman por programas de austeridad fiscal especialmente punitivos para los trabajadores de la eurozona, al tiempo que siguen tolerando una abusiva manipulaci?n del mercado financiero que s?lo ha de beneficiar a la elite financiera, pasando el sufrimiento al conjunto de la poblaci?n.

Acreedores bancarios contra asalariados

Los d?ficits fiscales de la eurozona se reducir?n recortando salarios en el sector p?blico, as? como beneficios sociales y gastos de subsidio, de modo que los acreedores transnacionales cobrar?n todo, mientras se hace la vista gorda frente a la descarada evasi?n fiscal practicada por los ricos con ingresos no salariales que contribuyen a la p?rdida recaudatoria y a los d?ficits fiscales. La disparidad disfuncional del ingreso y la polarizaci?n de la riqueza entre las masas asalariadas y la elite financiera con ingresos derivados de beneficios y ganancias de capital constituyen las causas principales de la sobrecapacidad de la econom?a. En las ?ltimas d?cadas, la respuesta neoliberal a la sobrecapacidad consisti? en evitar la obvia soluci?n del incremento salarial, aprest?ndose en cambio a inundar la econom?a con enormes monta?as de deuda de consumo y empresarial que termin? en un tsunami de quiebras de los prestatarios y desemboc? en una crisis del cr?dito global. Ofrecer ahora la misma respuesta a la actual crisis llevar? s?lo a otra crisis global.

Mientras que los culpables del desplome global de 2008 han sido rescatados con dineros p?blicos procedentes de futuros impuestos, la crisis de la deuda soberana en todo el planeta se imputa ahora a los inocentes asalariados, supuestamente por recibir unos salarios insosteniblemente altos y unos beneficios sociales excesivos que, o eso se pretende, amenazar?an la competitividad de las econom?as en un r?gimen de comercio globalizado, concebido para deprimir los salarios por doquiera.

La crisis de la deuda soberana no est? causada por el Estado de Bienestar

La furia con que los ricos y los poderosos se aprestan ahora a castigar a unos trabajadores pobres supuestamente causantes del l?o choca, por lo pronto, con una muchedumbre de pruebas que muestran que la actual crisis de la deuda soberana no est? causada por un gasto social elevado, sino por una s?bita ca?da del ingreso p?blico debida a la recesi?n econ?mica, causada a su vez por el desplome de unos mercados crediticios dominados por la contabilidad fraudulenta permitida en las finanzas estructuradas, finanzas de las que es exclusiva y directamente responsable la elite financiera.

A trav?s de retorcidos ?veh?culos de prop?sitos espec?ficos? (el ?nico prop?sito espec?fico de los cuales es tratar las ganancias de emisi?n de deuda como ingresos de ventas, a fin de eliminar pasivo financiero de la contabilidad gubernamental y poder presentar una imagen enga?osamente robusta de las finanzas p?blicas), beneficios fantasma son succionados de la econom?a general para ir a parar a los bolsillos de financieros atacados de codicia, mientras se empuja a la econom?a real al desequilibrio, resultando todo en un elevada deuda p?blica real, imposible de sostener por un insuficiente ingreso agregado de la poblaci?n trabajadora. Como porci?n del PIB, los salarios y los beneficios no han dejado de caer en las ?ltimas d?cadas, mientras que la deuda p?blica ha ido en aumento. Las instituciones financieras internacionales generan rutinariamente beneficios mayores que el ingreso p?blico de las econom?as peque?as.

A pesar de las distorsiones propagand?sticas, el problema de la deuda soberana no ha sido causado por el elevado coste del Estado de Bienestar; ha sido causado por unos mercados financieros desregulados, permitidos por los gobiernos con objeto de tomar prestadas enormes sumas a cuenta de futuros ingresos de las empresas del sector p?blico, sin que constaran como pasivo en la contabilidad p?blica. Las finanzas estructuradas suministraban liquidez a los gobiernos que en ellas participaban, al tiempo que quedaban ocultas las deudas soberanas que habr?an de honrarse en el futuro. Pero el grueso del dinero prestado fue a parar a los bolsillos de los negociadores de la privatizaci?n del sector p?blico, mientras que las deudas quedaron para el conjunto de la sociedad. Una buena parte de la riqueza nacional se transfiere de la econom?a nacional a los especuladores internacionales a trav?s de la manipulaci?n legalizada posibilitada por la desregulada globalizaci?n de los mercados financieros. Es una nueva forma de imperialismo financiero sint?tico practicado contra las econom?as d?biles a trav?s de un esquema de movimientos cortos contra las monedas y los t?tulos de las naciones vulnerables.

La austeridad fiscal pondr? en peligro la existencia de la Uni?n Europea

Adem?s, esas punitivas soluciones de austeridad fiscal har?n insostenible a la UE como sobrestructura pol?tica a causa de la violenta oposici?n popular que suscitar? en los pa?ses miembros. La s?ntesis centrista de la ?tercera v?a? entre el capitalismo de libre mercado y el Estado de Bienestar socialdem?crata ha forjado las condiciones de posibilidad de la presente crisis de la deuda soberana. El fundamentalismo de mercado ha sido desenmascarado por los malhadados pero predecibles acontecimientos que ayud? a crear como un fracaso tan desorbitante como espectacular. El costo exorbitante de este fracaso espectacular del fundamentalismo de mercado se cargar? sobre las inocentes espaldas de los pobres que trabajan.

Hay robustos indicios de que los votantes de pa?ses con sistemas pol?ticos democr?ticos multipartidistas han sufrido un lavado de cerebro que les induce a creer que el capitalismo de libre mercado con m?nimas intervenciones p?blicas es la ?nica v?a a la prosperidad. Los votantes han sido subliminalmente condicionados para adquirir una ideolog?a antiestatista en flagrante contradicci?n con sus exigencias de generosas redes de seguridad socioecon?mica, que s?lo el Estado puede proporcionar.

Cuando en la vida social el incauto d?bil resulta convencido por el retorcido fuerte de que el Estado es el problema, y no la soluci?n, los d?biles quedan atrapados en un clima pol?tico que permite la destrucci?n de su ?nico protector institucional, puesto que la funci?n existencial del gobierno, con independencia de su color pol?tico y econ?mico, es proteger al d?bil del fuerte.

La no interferencia del gobierno que significan la desregulaci?n y la privatizaci?n del sector p?blico lleva a la ley de la selva en unos mercados libres bajo los que la funci?n econ?mica del financieramente d?bil es servir de carnaza al financieramente fuerte. Hist?ricamente, el Estado evoluciona en la civilizaci?n para que las masas d?biles puedan resistir a la opresi?n de la elite fuerte. Por eso los fuertes en la vida social siempre buscan abatir a los gobiernos populares.

El precio de salvar el euro puede ser la disoluci?n de la Uni?n Europea


El intento de salvar el valor cambiario del euro del colapso con que lo amenaza la deuda soberana agregada de los Estados miembros de la eurozona a trav?s de una pol?tica de austeridad fiscal coordinada de todos los Estados miembros ?de tradiciones socioecon?micas y de condiciones muy distintas? tendr? que pagar el precio de una creciente divergencia entre los pa?ses miembros y la Uni?n Europea. Los gobiernos de los pa?ses miembros se ir?n separando de la Uni?n por la acci?n de fuerzas nacionalistas centr?fugas generadas por las distintas y divergentes pol?ticas interiores. El sentimiento popular contra una austeridad fiscal local pretendidamente impuesta para preservar la Uni?n Europea se esparcir? como fuego incontrolado en esta crisis de deuda soberana de la Uni?n Europea.

Pero un debilitamiento de la convergencia hacia la plena integraci?n de los Estados nacionales europeos no har? sino prolongar la vulnerabilidad estructural del euro como moneda com?n sin estructura pol?tica unificadora, conden?ndolo a seguir siendo una moneda multiestatal de alto riesgo pol?tico. Esta contradicci?n interna es el tal?n de Aquiles del euro, que es la moneda legal de una uni?n monetaria sin uni?n pol?tica.

Tiempo pol?tico tormentoso para los pol?ticos responsables de esas pol?ticas

Un tiempo pol?tico tomentoso est? golpeando ya a los dirigentes centristas de varios pa?ses, al hac?rseles responsables de las medidas de austeridad que ahora se ven forzados a aplicar para sacar a sus econom?as de una deuda soberana insostenible.

A fin de conseguir en 2013 llegar a cumplir los criterios de convergencia en el euro de la Uni?n Monetaria Europea tal como se establecieron en el Pacto de Estabilidad y Crecimiento (PEC), a fines del a?o fiscal precedente, la proporci?n del d?ficit p?blico anual con respecto al PIB no debe exceder el 3%, y la deuda p?blica bruta no puede ser superior al 60% del PIB. Eso significa que los gobiernos de la eurozona necesitan recortar dr?sticamente sus d?ficits presupuestarios en unos 400.000 millones de euros. Esa gigantesca suma se sacar? primordialmente, y durante las d?cadas, de los bolsillos de los funcionarios, de los pensionistas, de los desempleados y de los indigentes de la Uni?n Europea.

Grecia fue forzada a adoptar el pasado 11 de mayo un plan de austeridad para reducir su d?ficit presupuestario en 30.000 millones de euros en los pr?ximos 3 a?os mediante recortes de salarios, de beneficios asistenciales, de subsidios y de pensiones, liquidando programas sociales e incrementando el IVA.

El 26 de mayo, Espa?a anunciaba recortes de 80.000 millones de euros en su presupuesto fiscal, la liquidaci?n de 13.000 puestos de trabajo en los servicios p?blicos, la reducci?n en un 5% del salario de los funcionarios y la congelaci?n de las pensiones. El cheque-beb? de 2.500 euros a los padres, pensado para revertir las tendencias demogr?ficas negativas, ser? suspendido.

Portugal ha congelado las contrataciones y los salarios en la funci?n p?blica y aprobado un incremento del IVA, a fin de recortar 20.000 millones de euros de su d?ficit presupuestario.

El gobierno italiano ha tomado medidas que resultar?n en recortes de 24.000 millones de euros de aqu? a 2012. Incluyen una reducci?n de puestos de trabajo en la funci?n p?blica, recortes salariales, incremento de la edad de jubilaci?n y recortes en el sistema de asistencia sanitaria.

Francia planea reducir su d?ficit presupuestario de un 8% a un 3% del PIB de aqu? a 2013. Para conseguirlo, se propone aplazar la edad de jubilaci?n de los empleados p?blicos, recortar las ayudas a la vivienda, los subsidios de desempleo y las subvenciones a los museos, as? como el ahorro de un 10% de los costes administrativos.

El gobierno alem?n decidir? medidas concretas de austeridad el 6 y el 7 de junio. [1] La llamada ?cl?usula de la deuda?, anclada en la Ley Fundamental federal alemana, impone una reducci?n de 60.000 millones de nueva deuda de aqu? a 2016. Entre las muchas medidas en discusi?n est?n los recortes en programas sociales para familias, infancia, bienestar y discapacitados, as? como en anualidades y pensiones.

Retrasar la edad de jubilaci?n, contraproducente

La Comisi?n de la UE sugiere que la edad de jubilaci?n en Europa deber?a seguir creciendo constantemente. Eso monta tanto como asegurar que en el futuro no podr? gastarse en jubilaciones m?s de un tercio de la vida adulta de una persona. A largo plazo, eso significar?a elevar la edad de jubilaci?n a 70 a?os. Lo que a?adir? presi?n a los j?venes en v?as de entrar en el mercado de trabajo en las pr?ximas dos d?cadas, puesto que que quedar?n menos plazas libres a resultas de la jubilaci?n de los que trabajan.

El nuevo gobierno conservador de centroderecha en Gran Breta?a anunci? recortes presupuestarios inmediatos de 7.200 millones de libras esterlinas, lo que inclu?a una congelaci?n de nuevas incorporaciones a la funci?n p?blica. El nuevo primer ministro, David Cameron, dijo que el d?ficit presupuestario brit?nico se recortar?a en los pr?ximos cuatro a?os en 100.000 millones de libras. Eso incluye la eliminaci?n de 300.000 puestos de trabajo en la funci?n p?blica y la congelaci?n de los salarios p?blicos.

Para millones de trabajadores y de reci?n licenciados, las medidas que se acaban de adoptar significan un incremento de los niveles de desempleo y de pobreza. En particular, la pobreza de la tercera edad volver? a ser un fen?meno masivo en Europa. No quedar? nada del Estado de Bienestar de postguerra. Un estudio realizado en los EEUU por los investigadores del Carnegie Endowment for International Peace concluye que ?los Estados de Bienestar levantados en toda Europa desde los a?os 40 del siglo pasado con el objetivo de erradicar el malestar popular y mitigar las tensiones que pudieran llevar a otra guerra continental? son ?incosteables?. Lo que no se dice en el estudio es que s?lo ser?a incosteable, si se sigue tolerando la disparidad de ingresos y la polarizaci?n de la riqueza. En una econom?a con sobrecapacidades, la gente puede costear lo que produce, si el sistema no priva a la mayor?a de su derecho a la riqueza por ellos creada para transferirla a una minor?a con poder de control. La revoluci?n puede venir de la mano de la pol?tica o de la mano de la violencia.

Una crisis derivada de la mala distribuci?n del ingreso y de la riqueza

En un r?gimen de dinero fiduciario, es responsabilidad del banco central asegurar una oferta adecuada de dinero. Los d?ficits fiscales presupuestarios que se usan para justificar el desmantelamiento del Estado de Bienestar son el resultado de la mala distribuci?n sistem?tica del ingreso y de la riqueza: se sacan de las clases bajas que trabajan realmente para transferirlos a una c?spide que se limita a trabajos de manipulaci?n.

Desde finales de los 70 y durante un cuarto de siglo, tanto los gobiernos de derecha como los de centroizquierda han venido reduciendo los impuestos al ingreso y a la propiedad de los ricos, deprimiendo los salarios sirvi?ndose del desempleo estructural como herramienta para combatir la inflaci?n y abdicando de la responsabilidad del Estado en el mantenimiento de la justicia econ?mica.

La nueva coalici?n ve el concepto de un salario vital como cosa ut?pica. Los salarios se determinar?an conforme a su utilidad marginal al rendimiento del capital en los mercados desregulados, y no por la ley econ?mica de la gesti?n de la demanda en una econom?a moderna caracterizada por la sobrecapacidad y los ciclos econ?micos, cuyas fases recesivas han llegado a hacerse pr?cticamente continuas. El descontento popular se encara con incrementos insostenibles de la deuda p?blica. Tales son las causas principales de la crisis de la deuda soberana, no el sobreconsumo de la poblaci?n trabajadora pobre.

La crisis de la deuda p?blica ha sido causada por los rescates bancarios

La deuda p?blica se ha disparado dr?sticamente en los dos ?ltimos a?os por los billones que los gobiernos, dirigidos pol?ticamente por fundamentalistas del libre mercado, bombearon a los bancos en peligro para evitar un colapso generado por la especulaci?n de propietarios de t?tulos en mercados desregulados. Cifras recientemente publicadas por la Bundesbank alemana muestran que en 2008 y 2009 cerca del 53% de la deuda p?blica nueva alemana se us? para el rescate de instituciones financieras en problemas. La deuda p?blica nueva total creci? en esos dos a?os unos 183.000 millones de euros; los costes que entra?? sostener a las instituciones financieras en problemas montaron 98.000 millones de euros.

Unos dirigentes sindicales convertidos en mamporreros del neoliberalismo

Para promover sus medidas de austeridad contra la poblaci?n trabajadora pobre, la elite financiera dominante reclut? como mamporreros a los socialdem?cratas y a los sindicatos. En los pa?ses PIIGS (Portugal, Italia, Irlanda, Grecia y Espa?a) son, salvo en Italia, gobiernos de corte socialdem?crata los que imponen las medidas de austeridad; en Gran Breta?a, Francia y Alemania, los socialdem?cratas est?n tan desacreditados por las medidas de recortes que tomaron en su d?a, que los frutos pol?ticos los han cosechado ahora los partidos de derecha. En todos los casos, los socialdem?cratas no dejan el menor resquicio a la duda, y apoyan los recortes dici?ndo a la gente que ?no hay alternativa?.

Los dirigentes sindicales se han apuntado de grado a la desacreditada TINA (?No Hay Otra Alternativa?, por sus siglas en ingl?s) de la teor?a econ?mica vud? de Reagan y Thatcher, colaborando con gobiernos empresarialmente controlados para lanzar una guerra financiera contra el mundo del trabajo. Las manifestaciones y huelgas contra las medidas de austeridad se han visto todas suprimidas por la polic?a armada, con la violencia y las muertes resultantes medi?ticamente presentadas como otras tantas razones por las que las protestas de los trabajadores deben cesar.

Sin embargo, el mundo del trabajo organizado tiene la obligaci?n moral y funcional de forzar cambios estructurales en este sistema econ?mico disfuncional, en vez de seguir como v?ctima pasiva en la nueva era de la servidumbre impuesta a escala planetaria a los trabajadores. Entre tanto, un movimiento populista conservador que se llama a s? mismo TEA Party (Partido del T?, o partido del ?Ya Basta de Impuestos?, TEA, por sus siglas en ingl?s) [2] est? ganando apoyo popular y podr?a transformarse f?cilmente en una fuerza pol?tica de corte fascista. Huelga decir que la ret?rica del Partido del T?, m?s all? de la protesta contra los incrementos de impuestos, constituye una protesta contra la perspectiva de que el dinero fiscalmente recaudado se gaste en los pobres, en vez de en el rescate de la err?tica elite financiera. A menos que el movimiento obrero organizado tome las riendas de la reforma, el paquete de estabilizaci?n de la Uni?n Europea, rayano en el bill?n de d?lares, terminar? en fracaso.

NOTAS T.:

[1] El paquete de austeridad del gobierno alem?n fue presentado unos pocos d?as despu?s de que se escribiera este art?culo: para ver la noticia, pulse aqu?.

[2] ?Tax Enough Already?: el autor juega aqu? con el nombre del movimiento populista de extrema derecha que con este nombre se extendido en los EEUU de Obama. Para un an?lisis en profundidad de ese movimiento y sus antecendentes hist?ricos, v?ase en SinPermiso: ?La tradici?n populista en los EEUU y la extravagante evoluci?n del Tea Party?, escrito por Steve Fraser y Joshua Freeman (http://www.sinpermiso.info/textos/index.php?id=3326).

Henry C.K. Liu es un reconocido analista econ?mico y pol?tico que escribe regularmente en Asia Times. Es consejero del Roosevelt Institute norteamericano, y forma parte del equipo rector de la revista New Deal 2.0.

Traducci?n para www.sinpermiso.info: Miguel de Pu?oenrostro


Fuente: http://www.sinpermiso.info/textos/index.php?id=3401?

rCR



Env?a esta noticia
Compartir esta noticia: delicious?digg?meneametwitter


Tags: déficit, neoliberal, pánico, fiscal, recesión

Comentarios
Discurso Impecable de Fidel Castro y ¿Por qué MoReNa? @Taibo2 Paco Ignacio Taibo II

Pirámide capitalista
Pirámide capitalista. actualizada