Lunes, 21 de junio de 2010
Portada :: Ecolog?a social
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-06-2010

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Monthly Review

Ha llegado el momento de que los que est?n preocupados por el destino de la Tierra enfrenten los hechos: no s?lo la grave realidad del cambio clim?tico sino tambi?n la acuciante necesidad de un cambio en el sistema social

Ha llegado el momento de que los que est?n preocupados por el destino de la Tierra se enfrenten a los hechos: no s?lo la grave realidad del cambio clim?tico ,sino tambi?n la acuciante necesidad de un cambio en el sistema social. La incapacidad de llegar a un acuerdo sobre el clima global en Copenhague en diciembre de 2009 no fue ?nicamente una simple abdicaci?n del liderazgo mundial, como se ha sugerido frecuentemente, sino que tuvo ra?ces m?s profundas en la incapacidad del sistema capitalista para lidiar con la creciente amenaza a la vida en el planeta. El conocimiento de la naturaleza y los l?mites del capitalismo, y los medios para trascenderlo, tienen entonces importancia vital. En palabras de Fidel Castro en diciembre de 2009: ?Hasta hace muy poco se discut?a sobre el tipo de sociedad en que vivir?amos. Hoy se discute si la sociedad humana sobrevivir? [1].

I. La crisis ecol?gica planetaria

Existen pruebas abundantes de que los humanos han causado da?o ambiental durante milenios. Problemas por deforestaci?n, erosi?n de suelos y salinizaci?n de suelos irrigados se remontan a la antig?edad. Plat?n escribi? en Critias:

Nuestra tierra ha venido a ser, en comparaci?n con la que fuera entonces, como el esqueleto de un cuerpo descarnado por la enfermedad. Las partes grasas y blandas de la tierra se han ido disperdado en derredor, y no queda m?s que el espinazo desnudo de la regi?n. Pero, en aquellos tiempos, cuando estaba a?n intacta, ten?a monta?as, elevadas ondulaciones de tierra; las llanuras que hoy d?a se llaman campos de Feleo estaban cubiertas de glebas gras?simas; sobre las monta?as hab?a extensos bosques, de los que a?n quedan actualmente huellas visibles. Pues, entre estas monta?as que no pueden alimentar ya m?s que las abejas, las hay sobre las que se cortaban, no hace a?n mucho tiempo, grandes ?rboles, aptos para levantar las mayores construcciones, cuyos revestimientos a?n existen. Hab?a tambi?n multitud de altos ?rboles cultivados y la tierra brindaba a los reba?os unos pastos inagotables. El agua fecundante de Zeus que ca?a cada a?o sobre ella no corr?a en vano, como actualmente, para irse a perder en el mar desde la tierra est?ril: la tierra ten?a agua en sus entra?as y recib?a del cielo una cantidad que ella hab?a hecho impermeable; y ella conduc?a tambi?n y desviaba por sus anfractuosidades el agua que ca?a de los lugares elevados. De esta manera, por todas partes se ve?an rielar las generosas corrientes de las fuentes y los r?os. Respecto a todos estos hechos, los santuarios que en nuestros d?as a?n subsisten en honor de las antiguas fuentes, son un testimonio fehaciente de que esto que acabamos de contar es ver?dico? [2].

Lo que es diferente en nuestra era actual es que somos muchos habitando la Tierra, que tenemos tecnolog?as que pueden ocasionar da?os mucho peores y hacerlos m?s r?pido, y que tenemos un sistema econ?mico que no conoce l?mites. El da?o que se est? haciendo se encuentra tan extendido que ?ste no s?lo degrada ecolog?as locales y regionales, sino que tambi?n afecta al medio ambiente planetario.

Existen muchas s?lidas razones para que, junto a muchas otras personas, nos preocupemos de la vigente y r?pida degradaci?n del medio ambiente de la Tierra. El calentamiento global, ocasionado por el aumento inducido de gases de efecto invernadero (CO2, metano, N2O, etc.), se encuentra en proceso de desestabilizar el clima mundial ?con horrendos efectos para la mayor?a de las especies en el planeta y la propia humanidad cada vez?con m?s seguridad. Cada d?cada es m?s c?lida que la anterior, con 2009 alcanzando el nivel del segundo a?o m?s c?lido (2005 se encuentra primero) en los 130 a?os de registros instrumentales de la temperatura a nivel mundial [3.] El cambio clim?tico no ocurre de forma gradual, lineal, sino que es no-lineal, con todo tipo de retroalimentaciones que lo amplifican y puntos de no retorno. Existen claros indicios de los problemas que nos deparar? el futuro. ?stos incluyen:

- Derretimiento del hielo del Oc?ano ?rtico durante el verano, que reduce el reflejo de la luz solar al reemplazar el hielo blanco por el oc?ano oscuro, y por lo tanto, aumentando el calentamiento global. Los sat?lites muestran que el remanente del hielo ?rtico durante el verano se redujo en un 40% en 2007 respecto a finales de la d?cada de 1970, cuando comenzaron las mediciones precisas [4].

- La eventual desintegraci?n de las capas de hielo de Groenlandia y la Ant?rtida, ocasionada por el calentamiento global, ocasiona aumentos en los niveles de los oc?anos. Incluso un aumento del nivel del mar de entre 1-2 metros podr?a ser desastroso para cientos de millones de personas que habitan en pa?ses que se encuentran a nivel del mar como Bangladesh y Vietnam, y varios Estados insulares. Un aumento del nivel del mar a una tasa de unos pocos metros por centuria no es inusual en el registro paleoclim?tico, y por lo tanto debe considerarse posible, dadas las actuales tendencias de calentamiento global. Actualmente, m?s de 400 millones de personas viven dentro de los cinco metros sobre el nivel el mar, y m?s de mil millones dentro de los veinticinco metros [5].

- La veloz disminuci?n de los glaciares de monta?a a nivel mundial, muchos de los cuales ?de continuar las actuales emisiones de gases de efecto invernadero- podr?an encontrarse pr?cticamente (o totalmente) desaparecidos en la presente centuria. Los estudios han demostrado que un 90%?de los glaciares de monta?a a nivel mundial ya se encuentran en franco repliegue debido al calentamiento global. Los glaciares del Himalaya proveen de agua a pa?ses con miles de millones de habitantes en Asia durante la temporada seca. Su reducci?n ocasionar? inundaciones y agudizar? la escasez de agua. El derretimiento de los glaciares de los Andes est? contribuyendo a inundaciones en esa regi?n. Pero el problema m?s inmediato, vigente y a largo plazo, asociado con la desaparici?n de los glaciares ?visible hoy?en Bolivia y Per?- es el de la falta de agua [6].

- Devastadoras sequ?as que se expandir?n a un 70% de las tierras dentro de las pr?ximas d?cadas de continuar la situaci?n actual; ya se ha hecho evidente en el norte de India, noreste de ?frica y Australia [7].

- Mayores niveles de CO2 en la atm?sfera pueden incrementar la producci?n de algunos tipos de cultivos, pero ?stos podr?an verse da?ados en a?os futuros por una desestabilizaci?n que ocasione condiciones clim?ticas secas o muy h?medas. Ya se han constatado p?rdidas en campos de arroz en el Sureste Asi?tico, atribuidos a mayores temperaturas durante la noche que ocasionan disminuciones en el incremento de la respiraci?n nocturna de la planta. Esto implica una mayor p?rdida de lo producido por fotos?ntesis durante el d?a [8].

- Cambios r?pidos en el clima de ciertas regiones ocasionan la extinci?n de especies que no pueden migrar o adaptarse, conduciendo a un colapso de todo el ecosistema que depende de las mismas, y la muerte de m?s especies. (Ver debajo para m?s detalles de la extinci?n de especies) [9].

- Relacionado con el calentamiento global, la acidificaci?n del oc?ano producto de un aumento en la absorci?n de carbono amenaza con el colapso de ecosistemas marinos. Recientes indicios sugieren que una acidificaci?n del oc?ano puede, eventualmente, reducir la eficiencia del oc?ano en la absorci?n de carbono. Esto significa una potencial y m?s veloz acumulaci?n de di?xido de carbono en la atm?sfera, y una aceleraci?n del calentamiento global [10].

Si bien el cambio clim?tico y sus consecuencias, junto con el ?hermano malvado? de la acidificaci?n del oc?ano (tambi?n ocasionado por las emisiones de carbono), se presentan, de lejos, como las mayores amenazas a la vida en la Tierra, incluyendo la de los humanos, tambi?n existen otros severos problemas medioambientales. ?stos incluyen la contaminaci?n de aire y agua con desechos industriales. Algunos de los mismos (el metal de mercurio, por ejemplo) se amontonan y ascienden con el humo para luego caer y contaminar suelo y agua, mientras que otros provenientes de dep?sitos de desechos se filtran en cursos de agua. Muchos peces de oc?ano y agua dulce se encuentran contaminados con mercurio y con numerosos qu?micos industriales org?nicos. Los oc?anos contienen grandes ?islas? de desechos ??bombillos de luz, tapas de botellas, cepillos de dientes, palitos de chupetines y peque?os pedazos de pl?stico, cada uno del tama?o de un grano de arroz, habitan la mancha de basura del Pac?fico, un ?rea muy extendida de basura que duplica su tama?o cada d?cada y actualmente se estima del doble del tama?o de Texas? [11].

En Estados Unidos, el agua potable que beben millones de habitantes se encuentra contaminada con pesticidas como atrazine, as? como tambi?n con nitratos y otros contaminantes de la agricultura industrial. Los bosques tropicales, las ?reas con mayor biodiversidad terrestre, se est?n destruyendo velozmente. La tierra se est? convirtiendo en plantaciones de aceite de palma en el Sudeste Asi?tico, con el prop?sito de exportar el aceite como insumo para la elaboraci?n de biodiesel. En Sudam?rica, las selvas tropicales son usualmente convertidas en amplias pasturas y luego utilizadas para cultivos de exportaci?n como el poroto de soja. Esta deforestaci?n est? causando alrededor del 25% de las emisiones de CO2[12] inducidas por los seres humanos. La degradaci?n de los suelos por erosi?n, el sobrepastoreo y la falta de retorno de materiales org?nicos amenazan la productividad de grandes ?reas de tierra dedicadas a la agricultura a nivel mundial.

Todos estamos contaminados con una variedad de qu?micos. Recientes ex?menes sobre veinte m?dicos y enfermeras testados por sesenta y dos qu?micos en sangre y orina ?la mayor?a qu?micos org?nicos como retardantes de ignici?n y plastificantes- encontraron que: "cada participante ten?a al menos 24 qu?micos individuales en su cuerpo, y dos participantes ten?an un m?ximo de 39 qu?micos [?] todos los participantes ten?an bisphenol A [utilizado para hacer policarbonatos pl?sticos r?gidos usados en las botellas refrigeradoras de agua, botellas para beb?s, forros de la gran mayor?a de los envases met?licos de comida, y presente en los alimentos contenidos en esos recipientes, electrodom?sticos de cocina, etc.], y algunas formas de ftalato [presentes en muchos productos como fijadores de cabello, cosm?ticos, productos pl?sticos, y barnices] PBDE [?ter de difenil polibrominado utilizado como retardante de ignici?n en computadoras, muebles, colchones y equipos m?dicos] y PFC [componentes perfluorinados utilizados en ollas antiadherentes, capas protectoras para alfombras, papel, etc.] [13].

Si bien los m?dicos y las enfermeras se encuentran rutinariamente expuestos a grandes cantidades de qu?micos con respecto al com?n de la gente, todos estamos expuestos a esos y otros qu?micos que no forman parte de nuestros organismos y cuya mayor parte tiene efectos negativos sobre la salud. De los 84.000 qu?micos de uso comercial en Estados Unidos no tenemos ni idea de la composici?n y potencial capacidad de da?o de un 20% (cerca de 20.000). Su composici?n cae dentro de la categor?a ?secreto comercial? y se oculta legalmente [14].

Est?n desapareciendo especies a una tasa acelerada al destruirse sus h?bitats, no s?lo por causa del calentamiento global sino tambi?n por acci?n directa de los seres humanos. Un reciente estudio estim? que m?s de 17.000 especies de animales y plantas est?n en riesgo de extinci?n. ?M?s de uno de cada cinco de todos los mam?feros conocidos, m?s de la cuarta parte de los reptiles y el 70% de las plantas est?n en riesgo, de acuerdo al estudio que comprendi? m?s de 2.800 especies nuevas comparado con 2008. ?Esos resultados son simplemente la punta del iceberg?, sostuvo Craig Hilton-Taylor, quien lleva adelante la lista. Afirm? que muchas m?s especies que todav?a deben ser evaluadas podr?an estar "seriamente amenazadas? [15]. Al desaparecer las especies, los ecosistemas que dependen de una multitud de especies para funcionar comienzan a degradarse. Una de las muchas consecuencias de los ecosistemas degradados con menor cantidad de especies parece ser una mayor transmisi?n de enfermedades infecciosas [16].

Est? fuera de debate que la ecolog?a de la tierra ?y los mism?simos sistemas vitales de los que dependen los humanos as? como otras especies- est? bajo un sostenido y severo ataque debido a las actividades humanas. Tambi?n est? claro que de seguir por el mismo camino los efectos ser?n devastadores. Como declar? James Hansen, director del Instituto Goddard para los Estudios Espaciales de la NASA: ?el planeta Tierra, creaci?n, el mundo en el que cada civilizaci?n se desarroll?, los patrones clim?ticos y estables franjas costeras que conocemos, est? en inminente peligro [?] la alarmante conclusi?n es que la continua explotaci?n de combustibles f?siles en la Tierra amenaza no s?lo a las otras millones de especies en el planeta sino tambi?n la propia supervivencia de la humanidad ?y el tiempo es mucho menos del que pensamos-? [17]. Adem?s, el problema no comienza y termina con los combustibles f?siles sino que se extiende a toda la interacci?n humano-econ?mica con el medio ambiente.

Uno de los ?ltimos y m?s importantes desarrollos de la ciencia ecol?gica es el concepto de ?l?mites planetarios?, de los cuales se han establecido nueve l?mites/umbrales cr?ticos para el sistema de la tierra relacionados con: (1) cambio clim?tico; (2) acidificaci?n de los oc?anos; (3) agotamiento del ozono de la estrat?sfera; (4) el l?mite de la circulaci?n biogeoqu?mica (el ciclo del nitr?geno y los ciclos del f?sforo); (5) la utilizaci?n de agua dulce global; (6) cambio en la utilizaci?n del suelo; (7) p?rdida de biodiversidad; (8) carga atmosf?rica con aerosoles; y (9) contaminaci?n qu?mica. Cada uno de ?sos est? considerado esencial para mantener el relativamente benigno clima y las condiciones medioambientales que han existido en los ?ltimos 20.000 a?os (la era del Holoceno). Los l?mites sustentables en tres de esos sistemas ?cambio clim?tico, biodiversidad, y la interferencia humana en el ciclo del nitr?geno- ya se habr?an cruzado [18].

II. Intereses en com?n: trascender el funcionamiento actual

Coincidimos plenamente con muchos ambientalistas que han concluido que continuar con las cosas ?as? como van? constituye un camino hacia el desastre global. Mucha gente ha determinado que, en funci?n de limitar la huella ecol?gica de los seres humanos en la Tierra, necesitamos una econom?a ?particularmente en los pa?ses ricos- que no crezca y con ello sea capaz de detener y posiblemente reducir el aumento de las emisiones contaminantes, as? como tambi?n favorecer la conservaci?n de recursos no renovables y una utilizaci?n m?s racional de los que son renovables. Algunos ambientalistas est?n preocupados por el hecho de que si la producci?n mundial continuase expandi?ndose y todos en los pa?ses en desarrollo buscasen alcanzar el nivel de vida de los estados capitalistas ricos, no s?lo la contaminaci?n continuar? aumentando m?s all? de lo que el sistema de la tierra puede absorber, sino que tambi?n agotaremos los limitados recursos no renovables a nivel mundial. Los l?mites del crecimiento, de Donella Meadows, Jorgen Randers, Dennis Meadows y William Behrens, publicado en 1972 y actualizado en 2004 como L?mites al crecimiento: actualizaci?n de 30 a?os, es un ejemplo de la preocupaci?n por este tema [19]. Est? claro que existen l?mites biosf?ricos y que el planeta no puede soportar los alrededor de 7.000 millones de habitantes (mucho menos, por supuesto,?los 9.000 millones proyectados para mediados de siglo) bajo lo que se conoce como el standard de vida de la ?clase media? occidental. El Instituto Worldwatch ha estimado recientemente que un mundo que utilizase su biocapacidad per c?pita al nivel de los Estados Unidos en la actualidad ?nicamente podr?a soportar 1.400 millones de habitantes [20]. El problema principal es antiguo y reside no en los que no tienen lo suficiente para un nivel de vida decente, sino en aqu?llos para quienes no existe lo suficiente. Como sostuvo Epicuro: ?nada es suficiente para quien lo suficiente es poco? [21]. Un sistema social global organizado en base a ?lo suficiente es poco? est? destinado a destruir eventualmente todo lo que lo rodea, incluso a s? mismo.

Muchas personas son conscientes de la necesidad de justicia social a la hora de resolver este problema, especialmente porque una gran mayor?a de los despose?dos que viven en condiciones peligrosamente precarias, han sido particularmente golpeados por desastres y la degradaci?n ambiental, y se avizoran como las pr?ximas v?ctimas si se permite que contin?en las tendencias actuales. Est? claro que aproximadamente la mitad de la humanidad ?m?s de 3.000 millones de personas, viviendo en pobreza extrema y subsistiendo con menos de 2,5 d?lares diarios- necesitan tener acceso a los elementos b?sicos para la vida humana como una vivienda digna, una fuente segura de alimento, agua limpia y atenci?n m?dica. Nosotros no podr?amos estar m?s de acuerdo con esas preocupaciones [22].

Algunos ambientalistas sienten que es posible resolver la mayor?a de estos problemas mediante algunos ajustes en nuestro sistema econ?mico, introduciendo una mayor eficiencia energ?tica y reemplazando los combustibles f?siles por energ?as ?verdes? ?o utilizando tecnolog?as que alivien los problemas (como la captura de carbono desde plantas de energ?a y su inyecci?n en la profundidad de la tierra). Existe un movimiento hacia pr?cticas ?verdes? que se utiliza como herramienta de mercadeo o para mantenerse al paso de otras compa??as que alegan la utilizaci?n de dichas pr?cticas. No obstante, dentro del movimiento ambientalista, existen quienes tienen claro que meros ajustes t?cnicos en el sistema productivo vigente no ser?n suficientes para resolver los dram?ticos y potencialmente catastr?ficos problemas que enfrentamos.

Curtis White comienza su art?culo de 2009 en Orion, titulado ?El coraz?n brutal: capitalismo y crisis de la naturaleza? diciendo: ?existe una cuesti?n fundamental que los ambientalistas no se preguntan lo suficiente, y ni hablar de que la contesten: ?por qu? est? ocurriendo la destrucci?n del mundo natural?? [23]. Es imposible encontrar solucione reales y duraderas hasta que no respondamos satisfactoriamente esta aparentemente simple pregunta.

Nuestra opini?n es que la mayor?a de los cr?ticos problemas ambientales que tenemos est?n ocasionados, o magnificados, por el funcionamiento de nuestro sistema econ?mico. Incluso los temas relacionados con el crecimiento de la poblaci?n y la tecnolog?a pueden apreciarse mejor apreciados en t?rminos de su relaci?n con la organizaci?n socioecon?mica de la sociedad. Los problemas ambientales no son resultado de la ignorancia humana o de una codicia innata. No se presentan porque los empresarios que dirigen grandes corporaciones son moralmente deficientes. En cambio debemos observar el patr?n fundamental de funcionamiento del sistema econ?mico (y pol?tico/social) para encontrar respuestas. Es precisamente el hecho de que la destrucci?n ecol?gica est? integrada en la naturaleza interna y l?gica de nuestro sistema de producci?n vigente lo que hace tan dif?cil la soluci?n del problema.

Adem?s, sostenemos que las ?soluciones? propuestas para la devastaci?n ambiental, que permitir?an al actual sistema de producci?n y distribuci?n continuar intacto, no son soluciones reales. De hecho, ese tipo de ?soluciones? har?n que las cosas empeoren al dar la falsa impresi?n de que los problemas se encuentran en v?as de superarse cuando la realidad es bastante diferente. Los acuciantes problemas ambientales que enfrenta el mundo y sus habitantes no estar?n efectivamente resueltos hasta que instituyamos otra forma de interacci?n de los seres humanos con la naturaleza ?modificando la forma en que tomamos decisiones sobre cu?nto y c?mo producimos. Nuestras metas m?s necesarias y racionales requieren que tomemos en cuenta las necesidades humanas fundamentales, y que creemos condiciones justas y sustentables para generaciones presentes y futuras (lo que tambi?n implica preocuparse por la preservaci?n de otras especies).

III. Caracter?sticas del capitalismo en conflicto con el ambiente

El sistema econ?mico que domina casi todos los rincones del planeta es el capitalismo, que, para la mayor?a de los humanos, es tan ?invisible? como el aire que respiran. Estamos, de hecho, enormemente ajenos al sistema mundial, tanto como los peces se encuentran ajenos al agua en que nadan. Es la ?tica del capitalismo, sus perspectivas, y forma de pensar que asimilamos y a la que nos aculturamos cuando crecemos. Inconscientemente, aprendemos que la codicia, la explotaci?n de los trabajadores, y la competencia (entre personas, negocios y pa?ses) no son s?lo aceptables sino de hecho buenas para la sociedad porque ayudan a que nuestra econom?a funcione ?eficientemente?.

Consideremos algunos aspectos claves del conflicto del capitalismo con la sustentabilidad ambiental:

A. El capitalismo es un sistema que debe expandirse continuamente

Un capitalismo sin crecimiento es un ox?moron: cuando cesa el crecimiento, el sistema ingresa en un estado de crisis particularmente sufrido por los desempleados. La fuerza rectora b?sica del capitalismo y toda su raz?n de ser es la consecuci?n de ganancias y riqueza a trav?s del proceso de acumulaci?n (ahorro e inversiones). No reconoce l?mites para su propia auto-expansi?n ?ni en la econom?a como un todo; ni en las ganancias deseadas por los ricos; ni en el aumento en el consumo que se induce para generar mayores ganancias o corporaciones. El medio ambiente existe, no como un lugar con l?mites inherentes dentro de los cuales los seres humanos deben vivir junto a otras especies, sino como un reino a ser explotado en un proceso de creciente expansi?n econ?mica.

De hecho, los negocios, de acuerdo con la l?gica interna del capital, que es reforzada por la competencia, deben o ?crecer o morir? ?como el sistema en s? mismo. Es poco lo que se puede hacer para aumentar las ganancias cuando el crecimiento es lento o nulo. Bajo tales circunstancias, existen pocas razones para invertir en nueva capacidad, cerrando por lo tanto la posibilidad de obtener nuevas ganancias a partir de nuevas inversiones. En una econom?a estancada puede exprimirse a los trabajadores para obtener mayores ganancias. Medidas como la reducci?n de personal y la exigencia de ?hacer m?s con menos? a los que quedan, la transferencia de los costos de pensiones y seguros de salud a los trabajadores, y la automatizaci?n que reduce el n?mero de trabajadores necesarios s?lo pueden llegar hasta cierto punto sin que el sistema se desestabilice m?s. Si una corporaci?n es lo suficientemente grande puede, como Wal-Mart, forzar a los proveedores, temerosos de perder su negocio, a reducir sus precios. Pero esos medios no son suficientes para satisfacer lo que es, de hecho, una b?squeda insaciable de mayores ganancias, con lo cual las corporaciones se encuentran continuamente impelidas a luchar contra sus competidores (incluyendo frecuentemente su compra) para incrementar porciones de mercado e ingresos por ventas.

Es cierto que el sistema puede continuar movi?ndose hacia adelante, hasta cierto punto, como resultado de la especulaci?n financiera apalancada por deuda creciente, inclusive en medio de una tendencia de lento crecimiento de la econom?a subyacente. Pero esto significa, como hemos visto una y otra vez, el crecimiento de burbujas financieras que explotan inevitablemente.[24] Bajo el capitalismo no existe alternativa a una expansi?n indefinida de la ?econom?a real? (por ejemplo, la producci?n), independientemente de las necesidades humanas reales, consumo, o el medio ambiente.

Uno podr?a considerar a?n que es te?ricamente posible una econom?a capitalista con crecimiento cero, y que a?n as? logre hacer frente a las necesidades humanas b?sicas. Supongamos que todas esas ganancias que obtienen las corporaciones (luego de reponer equipos o instalaciones obsoletas) son gastadas por los capitalistas en su propio consumo o dadas a los trabajadores como salarios y beneficios, y consumidas. Capitalistas y trabajadores gastar?an este dinero, comprando los bienes y servicios producidos, y la econom?a podr?a permanecer en un estado constante, un nivel de no-crecimiento (lo que Marx denomin? ?reproducci?n simple? y algunas veces ha sido llamado ?estado estacionario?). Como no habr?a inversi?n en nuevas capacidades productivas, no habr?a crecimiento econ?mico y acumulaci?n, y tampoco habr?a ganancias.

Existe, no obstante, un peque?o problema con esta ?utop?a capitalista de no-crecimiento?: la misma viola la fuerza b?sica de movimiento del capitalismo. Por lo que el capital lucha y constituye el prop?sito de su existencia es la propia expansi?n. ?Por qu? los capitalistas, quienes en cada fibra de su ser creen poseer un derecho personal a las ganancias de los negocios, y quienes se encaminan hacia la acumulaci?n de riqueza, simplemente gastar?an el excedente econ?mico a su disposici?n en su propio consumo o (much?simo menos) lo entregar?an a los trabajadores para que lo gasten en el propio ?en lugar de buscar expandir su riqueza? ?Si no se generan ganancias, como podr?an evitarse las crisis econ?micas bajo el capitalismo? Al contrario, est? claro que los due?os del capital har?n, en tanto y en cuanto contin?en vigentes esas relaciones de propiedad, todo lo que su poder les permita para maximizar las ganancias que acumulan. Una econom?a en estado estacionario, o constante, como soluci?n estable s?lo puede ser concebida si se la separa de las relaciones sociales del capital.

El capitalismo es un sistema que constantemente genera un ej?rcito de reserva de desempleados; significativamente, el pleno empleo es una rareza que ?nicamente ocurre con tasas de crecimiento muy altas (que, correspondientemente, son peligrosas para la sustentabilidad ecol?gica). Tomando el ejemplo de los Estados Unidos, observemos qu? ocurre con el n?mero oficial de ?desempleados? cuando la econom?a crece a tasas diferentes en un per?odo de cerca de sesenta a?os.

Como trasfondo, notemos que la poblaci?n de Estados Unidos est? creciendo a poco menos del 1 por ciento cada a?o, como lo hace el n?mero neto de nuevos ingresantes en la poblaci?n econ?micamente activa. En las mediciones actuales de desempleo en EE.UU., para que una persona sea considerada oficialmente desempleada, debe haber buscado trabajo dentro de las ?ltimas cuatro semanas y no puede estar desempe?ando trabajos de medio tiempo. Personas sin trabajo, que no han buscado trabajo en las ?ltimas cuatro semanas (pero que han buscado dentro del ?ltimo a?o), tanto porque creen que no hay empleos disponibles, o porque piensan que no est?n calificados para los disponibles, son clasificadas como ?desanimadas? y no son contadas como oficialmente desempleadas. Otros ?trabajadores marginalmente adjuntos?, que no han buscado trabajo recientemente, no porque estuvieran ?desanimados?, sino por otras razones, como falta de una guarder?a asequible, tambi?n son excluidos del conteo oficial de desempleo. Adem?s, aquellos trabajando medio tiempo pero queriendo trabajar tiempo completo no son considerados oficialmente desempleados. La tasa de desempleo para la definici?n m?s abarcativa del Bur? de Estad?sticas Laborales, que tambi?n incluye las categor?as que desarrollamos m?s arriba (por ejemplo, trabajadores desanimados, trabajadores marginalmente adjuntos, trabajadores de medio tiempo queriendo trabajos de tiempo completo) pr?cticamente dobla la tasa oficial de desempleo de los EE.UU. En el siguiente an?lisis nos focalizamos ?nicamente en los datos oficiales de desempleo.



?Qu? vemos entonces en la relaci?n entre crecimiento econ?mico y desempleo en las ?ltimas seis d?cadas?

1. Durante los once a?os de crecimiento muy lento, menos del 1,1 por ciento por a?o, el desempleo aument? en cada uno de esos a?os.

2. En un 70 por ciento (9 de 13) de los a?os en que el PBI creci? entre 1,2 y 3 por ciento, el desempleo tambi?n creci?.

3. Durante los veintitr?s a?os en los que la econom?a de EE.UU. creci? considerablemente r?pido (de 3,1 a 5 por ciento cada a?o), el desempleo tambi?n creci? en tres a?os y la reducci?n del desempleo fue muy magra en la mayor?a de los restantes.

4. En s?lo trece de los a?os en los que PBI creci? a m?s del 5 por ciento anual el desempleo no creci?.

A pesar de que esta tabla se basa en a?os calendario y no sigue los ciclos econ?micos, que por supuesto, no se corresponden en lo m?s m?nimo al calendario, est? claro que, si la tasa de crecimiento de PBI no es sustancialmente mayor a la del crecimiento de la poblaci?n, la poblaci?n pierde empleos. Si el crecimiento lento o su ausencia constituyen un problema para los due?os de negocios que intentan aumentar sus ganancias, es un desastre para la clase trabajadora.

Lo que esto nos dice es que el sistema capitalista es un instrumento muy rudimentario en t?rminos de proveer trabajos en relaci?n al crecimiento ?si el crecimiento estuviese justificado por la generaci?n de empleo. Tomar?a una tasa de crecimiento de alrededor del 4 por ciento o m?s, bastante lejos de la tasa de crecimiento promedio, para que los problemas de desempleo se resolvieran en el capitalismo norteamericano actual. Peor es notar el hecho de que, desde la d?cada de 1940, dif?cilmente se han alcanzado semejantes tasas de crecimiento en la econom?a de EE.UU., excepto en ?poca de guerras.

B. La expansi?n conduce a inversiones en el extranjero en b?squeda de fuentes seguras de materias primas, trabajo barato, y nuevos mercados

Cuando las compa??as se expanden, saturan, o casi, el mercado local y buscan nuevos mercados en el extranjero para vender sus bienes. Adem?s, aqu?llas y sus gobiernos (trabajando en funci?n de los intereses corporativos) ayudan a asegurar acceso y control sobre recursos naturales claves como el petr?leo y una variedad de minerales. Nos encontramos en medio de un proceso de ?captura de tierras?, en tanto el capital privado y los fondos soberanos de riqueza del gobierno se esfuerzan por ganar control de vastas porciones de territorio en todo el mundo para producir comida y cultivos que sirvan de insumo para biocombustibles en sus propios mercados. Se estima que alrededor de treinta millones de hect?reas de tierra (pr?cticamente dos tercios de la tierras cultivables en Europa), la mayor?a en ?frica, han sido recientemente adquiridas o est?n en proceso de adquisici?n por pa?ses ricos y corporaciones internacionales.[25]

La confiscaci?n global de tierras (inclusive por medios ?legales?) puede ser considerada parte de la historia del imperialismo. La historia de centurias de expansi?n y saqueo por parte de Europa est? bien documentada. Las guerras comandadas por EE.UU. en Irak y Afganist?n siguen el mismo patr?n hist?rico general, y est?n claramente relacionadas con los intentos de EE.UU. por obtener el control de las principales fuentes de petr?leo y gas.[26]

Hoy en d?a las corporaciones multinacionales (o trasnacionales) rastrean el mundo en b?squeda de recursos y oportunidades en cualquier lugar donde puedan hallarlos, explotando el trabajo barato en pa?ses pobres y reforzando, m?s que reduciendo, las divisiones imperialistas. El resultado es una explotaci?n global mucho m?s rapaz de la naturaleza y mayores diferencias de riqueza y poder. Semejantes corporaciones no tienen lealtad m?s que para sus propios balances contables.

C. Un sistema que, por su mism?sima naturaleza, debe crecer y expandirse eventualmente chocar? con la finitud de los recursos naturales

El agotamiento irreversible de los recursos naturales dejar? a las generaciones futuras sin posibilidades de tener acceso a los mismos. Los recursos naturales son utilizados en el proceso de producci?n ?petr?leo, gas, carb?n (combustible), agua (en la industria y la agricultura), ?rboles (madera y papel), una variedad de dep?sitos minerales (como el mineral de hierro, cobre y bauxita), etc. Algunos recursos, como los bosques y bancos de pesca son finitos, pero pueden ser renovados mediante procesos naturales si se utiliza un sistema planificado lo suficientemente flexible para cambiar cuando las condiciones as? lo exijan. La utilizaci?n futura de otros recursos ?petr?leo y gas, minerales, acu?feros en alg?n desierto o ?rea seca (agua depositada prehist?ricamente)- se encuentran limitados para siempre a las provisiones que actualmente existen. El agua, aire y suelo de la bi?sfera puede continuar funcionando bien para las criaturas vivientes del planeta ?nicamente si la poluci?n no excede su limitada capacidad de asimilaci?n y atenuaci?n de los efectos da?inos.

Los due?os de empresas y los gerentes generalmente consideran el corto plazo de sus operaciones ?la mayor?a toma en cuenta los pr?ximos tres o cinco a?os, o, en raras ocasiones, hasta diez a?os. Esta es la forma en que deben funcionar debido a las impredecibles condiciones de los negocios (per?odos del ciclo econ?mico, competencia de otras corporaciones, precios de los insumos necesarios, etc.) y las demandas de los especuladores que buscan retornos en el corto plazo. Act?an entonces de formas que son totalmente ajenas a los l?mites naturales de sus actividades ?como si existiera un aprovisionamiento ilimitado de recursos para ser explotados. Inclusive si la realidad de la limitaci?n penetra en sus conciencias, ?sta ?nicamente aumenta la velocidad de explotaci?n de un recurso dado, que es extra?do lo m?s r?pido posible, permitiendo la movilidad del capital hacia nuevas ?reas de explotaci?n. Cuando cada capital individual persigue la obtenci?n de ganancias y la acumulaci?n de capital, el conjunto de las decisiones que se toman da?an a la sociedad como totalidad.

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Tags: capitalismo, cambio climático, tierra, deforestación, erosión, medio ambiente

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