Jueves, 24 de junio de 2010

Portada :: Cuba
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del textoPartir el texto en columnasVer como pdf 24-06-2010

?



Traducido por Griselda Pinero y Raul Quiroz

Existen varios factores, externos e internos, que est?n creando una situaci?n dif?cil y de tensi?n en Cuba. La crisis financiera y econ?mica mundial afecta directamente a la econom?a cubana en cinco niveles:

1.- El precio de la tonelada de n?quel que exporta Cuba baj?, en el mercado mundial, de 50.000 d?lares a 10.000 d?lares entre 2008 y 2009.

2.- Aunque la cantidad de turistas haya aumentado un poco en 2009, ?stos redujeron notablemente lo que gastan, y por ello los ingresos por turismo disminuyeron un 10 %.

3.- La ca?da del precio del petr?leo, que afect? directamente a Venezuela, retras? el pago de los servicios que Cuba ofrece a los venezolanos, en especial los relativos a la salud.

4.- Los efectos, que todav?a permanecen, de los da?os producidos por los grandes huracanes que arrasaron la isla en 2008.

5.- El mantenimiento del embargo por el gobierno de Barack Obama. El nuevo presidente ni siquiera levant? las medidas que proh?ben a los ciudadanos estadounidenses hacer turismo o curarse en Cuba. Dada la proximidad entre Estados Unidos y Cuba, el turismo proveniente del vecino del Norte podr?a aumentar de forma notable los ingresos por turismo en la isla.

La consecuencia de todo esto es un desequilibrio (un d?ficit) en la balanza comercial de Cuba, puesto que el pa?s debe importar en gran proporci?n alimentos para el consumo en el pa?s. El Gobierno reaccion? con una fuerte reducci?n de las importaciones, lo que afect? la vida cotidiana de la poblaci?n cubana. Las dificultades de aprovisionamiento de alimentos han creado un malestar perceptible por aquellos que hablan con los cubanos y cubanas en la calle. Se debe precisar que, al contrario de una aplastante mayor?a de los pa?ses en desarrollo, incluidos los pa?ses emergentes, nadie muere de hambre en Cuba y no se constata una insuficiencia alimentaria ponderable en la poblaci?n. Los cubanos y cubanas no est?n subalimentados. En un pa?s donde las desigualdades siguen siendo mucho menores que las de los pa?ses vecinos, la poblaci?n tiene acceso a una alimentaci?n suficiente y a servicios sanitarios y educativos de calidad. En 2009, un habitante medio ingiri? 3.200 calor?as diarias, mientras que la norma nacional m?nima es de 2.600 calor?as.

De todas maneras, gran parte de la poblaci?n se siente frustrada en su vida cotidiana, ya que debe dedicar un tiempo anormalmente largo en las colas frente a las tiendas de alimentaci?n. Adem?s, el precio de algunos productos aument?, como por ejemplo las patatas, cuyo precio, liberado, se duplic?.

Cuba tiene un acceso restringido a la financiaci?n externa

Se debe recordar que Cuba no es miembro ni del FMI ni del Banco Mundial, de manera que no sufre sus directivas. Por lo tanto, Cuba no les pide cr?ditos. Por otro lado, los pa?ses miembros del Club de Par?s desde hace a?os rechazan otorgarle pr?stamos. Aunque cuando se conocen las condicionalidades que acompa?an a esos cr?ditos, la verdad es que no hay necesidad de lamentarse por ello. [2]

Los bancos privados internacionales, cuando est?n dispuestos a concederle cr?ditos, cobran primas de riesgo pa?s muy elevadas para protegerse del embargo decretado por Estados Unidos. Concretamente, la mayor parte de los pr?stamos otorgados a Cuba provienen de China, Brasil y Venezuela. Esta situaci?n es muy decepcionante ya que los pa?ses de la regi?n que constituyeron en Canc?n, en febrero de este a?o, la Comunidad Latina y del Caribe (que comprende todos los Estados de Am?rica, excepto Estados Unidos y Canad?) disponen de cerca de 500.000 millones de d?lares en forma de reservas de cambio. En lugar de utilizar estas reservas para realizar inversiones productivas en la regi?n o para ayudar a algunos pa?ses del Sur con balanzas comerciales desequilibradas, una parte considerable de estos fondos se prestan al gobierno de Estados Unidos mediante la compra de bonos del Tesoro estadounidense. [3] La situaci?n es muy frustrante, ya que, en el ?mbito pol?tico, la creaci?n de esta nueva organizaci?n pone fin a una anomal?a existente desde hace cerca de medio siglo, o sea, la existencia de una Organizaci?n de Estados Americanos (OEA) cuya sede est? en Washington y de donde Cuba fue excluida por la presi?n de las autoridades estadounidenses.

Los retrasos que persisten en el despegue del Banco del Sur, creado por siete pa?ses [4] (cuyas operaciones, de todas maneras, est?n limitadas a Sudam?rica), no permiten tampoco entrever una posibilidad de pr?stamo solidario a corto plazo para Cuba. Finalmente, el banco del ALBA, [5] que apenas est? en la fase de su puesta en marcha, tampoco dispone de socios suficientemente ricos, excepto Venezuela, para constituir una s?lida fuente de financiaci?n para Cuba.

Unas reformas necesarias en el ?mbito agr?cola

Despu?s de abordar los factores externos, abordemos ahora los factores internos.

El balance de los 50 a?os de pol?tica agr?cola cubana es negativo porque, como ya se ha mencionado, m?s de la mitad de las calor?as ingeridas en la isla provienen de alimentos importados. Por lo tanto, se est? muy lejos de la soberan?a alimentaria. Para responder a esta situaci?n, las autoridades acaban de adjudicar en usufructo casi un mill?n de hect?reas en barbecho a 100.000 familias. No nos podemos imaginar que esta decisi?n positiva sea suficiente para aportar realmente una soluci?n que est? a la altura de los problemas. Cuando se interroga a las autoridades sobre sus pol?ticas en materia de derechos de propiedad, responden que no se contempla la modificaci?n legislativa actual que permitir?a la extensi?n de la propiedad privada en la agricultura y en los servicios (ver recuadro). Las autoridades quieren, con toda raz?n, evitar la reconstituci?n de los latifundios. Efectivamente se deben tomar medidas que imposibiliten la reconstrucci?n de las relaciones de producci?n y de propiedad capitalistas tanto en el sector agr?cola como en el resto de la sociedad cubana, no existe ninguna duda sobre eso. Pero el observador se da cuenta de que en el sector de la peque?a propiedad familiar privada es donde la producci?n de alimentos es m?s eficaz. Ahora bien, este sector representa s?lo un peque?o porcentaje de todas las tierras cultivables de Cuba. El Estado podr?a aumentar la cantidad de familias con acceso a la propiedad privada, bajo la condici?n de producir alimentos. A estas familias campesinas se les deber?a prohibir la venta de sus tierras a terceros para evitar la concentraci?n de tierras y por ende la reconstituci?n de latifundios. El Estado podr?a estimular la extensi?n y estabilizaci?n de un campesinado productivo constituido por explotaciones familiares que podr?an utilizar m?todos org?nicos para producir una cantidad suficiente de alimentos de calidad. La familia que trabajase una tierra que le pertenece deber?a participar directamente en la producci?n y podr?a contratar algunos asalariados para ayudarles, con la condici?n de que se respetase estrictamente el c?digo de trabajo, garantizando unas condiciones de trabajo y un salario digno, y la contribuci?n a la financiaci?n de la seguridad social del trabajador. Se circunscribir?a de esta forma el sector privado a la peque?a producci?n familiar de mercado, que podr?a coexistir con los sectores cooperativos y estatales. Se podr?a tambi?n, junto a estos sectores, desarrollar una producci?n agr?cola municipal, urbana o semiurbana, bajo la autoridad de los municipios. De hecho, durante los ?ltimos veinte a?os, los cubanos y cubanas desarrollaron la producci?n en huertos urbanos o semiurbanos y alcanzaron un elevado nivel de eficacia. Esta experiencia podr?a ser reforzada.

___________________________________________________________________________________________

Recuadro: Propiedad de la Tierra Agr?cola en Cuba

por Daniel Munevar Sastre

En el momento del triunfo de la Revoluci?n Cubana en 1959, la propiedad de la tierra mostraba un alto ?ndice de concentraci?n: el 9% de las fincas concentraba el 73% de las tierras [6] . La reforma agraria implementada entre 1959 y 1963 progresivamente redujo la concentraci?n de la tierra en manos privadas a trav?s de la reducci?n del tama?o permitido de las propiedades. A partir de 1963, el tama?o m?ximo de una hacienda fue reducido a 67ha, mientras que las propiedades de mayor extensi?n fueron nacionalizadas. Hacia 1989, el 82% de la superficie total y el 73% de la superficie agr?cola pertenec?an a 385 empresas estatales [7] .

La crisis econ?mica causada por la ca?da del bloque sovi?tico puso de relieve los problemas de productividad del sector agr?cola en la isla. Ante esta situaci?n el Gobierno procedi? a buscar alternativas para reducir la dependencia de importaciones de alimentos. En 1993 se procede a crear las UBPC (Unidades B?sicas de Producci?n Cooperativa), para incentivar la producci?n. Para el a?o 2000, las cooperativas agr?colas ocupaban el 43% de la superficie total y el 61,3% de la agr?cola [8] . Sin embargo la reciente crisis alimentar?a ha puesto de relieve los problemas con esta iniciativa. Tras dos decenios desde su creaci?n, cerca de la tercera parte de las UBPC no generan ganancias. Esta situaci?n, unida a acusaciones de corrupci?n y falta de control democr?tico dentro de las cooperativas, llev? a que en 2009 se eliminaran 139 UBPC y se fusionaran otras 76 [9] . A pesar de esta situaci?n las cooperativas a?n ocupan el 42% de las tierras en Cuba en 2010, mientras el Gobierno sigue explorando alternativas para incrementar la producci?n agr?cola.

Fin del recuadro

_______________________________________________________________________


El control obrero, la autogesti?n, el control ciudadano, la organizaci?n de los espacios de debate

Pero la condici?n sine qua non para encontrar soluciones a los problemas de Cuba consiste en dar un salto cualitativo en la participaci?n popular bajo diferentes formas: control obrero, autogesti?n, control ciudadano, organizaci?n de espacios de debates contradictorios, etc.

Efectivamente, el problema fundamental de Cuba reside en que los trabajadores y trabajadoras y la ciudadan?a en general no se sienten directamente implicados en las decisiones que afectan a su trabajo (condiciones de trabajo, destino del producto de su trabajo, mantenimiento de las herramientas, etc.). Esto produce un nivel de productividad muy bajo, un importante despilfarro, as? como una gran cantidad de robos en los lugares de trabajo. Es el factor interno esencial que explica las debilidades intr?nsecas del r?gimen cubano. Es cierto que la historia del siglo XX y comienzos del siglo XXI ofrece pocos ejemplos duraderos y exitosos de experiencias de control obrero y de autogesti?n. Los pa?ses que intentaron experiencias socialistas r?pidamente vieron como ?stas se deformaban en burocr?ticas y autoritarias, seguidas, sin matices, de su degradaci?n. A pesar de las dificultades objetivas y subjetivas, si no se hace un progreso radical en este aspecto, todas las tentativas de mejora y de reforma corren el riesgo de estar destinadas al fracaso y, por consiguiente, las frustraciones y desilusiones tendr?n el terreno abonado. Cuando se interroga a las autoridades sobre la cuesti?n de la participaci?n popular, se obtienen respuestas evasivas.

El retrasado fin de la ?libreta?

El gobierno cubano decidi? hace m?s de un a?o, en su af?n de hacer frente a la reducci?n de los ingresos del Estado, poner fin, en forma progresiva, a la existencia de la ?libreta?. ?Qu? es la libreta? Es el carn? del que dispone cada cubano/a que le da acceso a una serie de productos de base a un precio muy bajo, pr?cticamente simb?lico. Estos productos cubren aproximadamente el 30% de las necesidades alimentarias. Esto representa, seg?n los c?lculos oficiales, un coste para el Estado de 1.000 millones de d?lares por a?o. Para suministrar a toda la poblaci?n los productos de la libreta fuertemente subvencionados, el Estado debe gastar esa suma, ya sea comprando productos importados con divisas, o remunerando a los productores locales. La gran mayor?a de los cubanos y cubanas consideran la libreta como una de sus grandes conquistas. En las actuales circunstancias, parece que el Gobierno es consciente de que la supresi?n de la libreta producir?a un enorme descontento popular. Es probable que renuncie a su supresi?n durante este a?o o en los pr?ximos dos a?os. Pero la amenaza de esa decisi?n no est? definitivamente abandonada.

Desde hace 20 a?os se escuchan infinitos comentarios vaticinando el inminente fin del r?gimen castrista y/o la restauraci?n del capitalismo. Ninguna de esas dos cosas ha pasado y Cuba sigue siendo el pa?s donde el capitalismo se suprimi? hace 50 a?os como consecuencia de una revoluci?n. Sometido al bloqueo de Estados Unidos, condenado todos los a?os por m?s del 98 % de los miembros de la Asamblea General de las Naciones Unidas, el pa?s est? de nuevo frente a una serie de desaf?os que s?lo una renovaci?n de la actividad de las masas podr? superar.

Notas:

[1] Eric Toussaint es presidente del CADTM B?lgica (Comit? por la Anulaci?n de la Deuda del Tercer Mundo, www.cadtm.org ), es doctor en Ciencias Pol?ticas. Es autor de La Crisis Global, Editorial de las Madres de la Plaza de Mayo, Buenos Aires, 2010; autor de Banco del Sur y Nueva Crisis internacional (editorial Viejo Topo, Barcelona, Enero 2008; editorial Abya-Yala, Quito, Junio 2008; Observatorio DESC, La Paz, Octubre 2008) , autor de Banco mundial, el golpe de estado permanente ( El Viejo Topo, Barcelona, Enero 2007; Editorial Abya-Yala, Quito, Julio 2007; CIM, Caracas, Agosto 2007; Observatorio DESC, La Paz, Noviembre 2007); autor de La Bolsa o la Vida (CLACSO, Buenos Aires, 2004; Editorial Ciencias Sociales, La Habana, 2004; editorial Abya-Yala, Quito, 2002). Eric Toussaint es coautor junto a Yannick Bovy del libro Le Pas suspendu de la r?volution. Approche critique de la r?alit? cubaine , Editions Le C?risier, Mons, 2001.

[2] Cuba suspendi? el pago de su deuda con el Club de Par?s a mediados de los a?os ochenta (v?ase Damien Millet y Eric Toussaint, 60 preguntas/60 respuestas sobre la deuda, el FMI y el Banco Mundial, Icaria Editorial/Interm?n, Barcelona 2010).

[3] V?ase Eric Toussaint, El Banco del Sur y la nueva crisis internacional, El Viejo Topo, Matar?, 2008, capitulo 1.

[4] Ibid.

[5] ALBA (Alianza Bolivariana para los Pueblos de Am?rica) es un proyecto de integraci?n alternativa propuesto en 2003 por el presidente de Venezuela en respuesta al ALCA (?rea de Libre Comercio de las Am?ricas), iniciativa estadounidense. En funcionamiento desde 2004, comprende actualmente a Venezuela, Cuba, Bolivia, Nicaragua, Dominica, San Vicente y las Granadinas, Ecuador y Antigua y Barbuda. La propuesta de integraci?n incluye proyectos en los sectores de finanzas, educaci?n, infraestructuras, ciencia y tecnolog?a, energ?a, medio ambiente, etc. La iniciativa m?s importante hasta ahora es la de Petrocaribe, que provee petr?leo venezolano en condiciones ventajosas al resto de pa?ses miembros. En el momento de su apogeo, en 2008, el valor total de las exportaciones de petr?leo venezolano a sus socios de Petrocaribe alcanz? los 10.000 millones de d?lares.

[6] Ver, Jim?nez, R. (2007), ? Aspectos fundamentales del desarrollo cooperativo cubano?, FLACSO. Disponible en: http://www.flacso.uh.cu/sitio_revista/num3/articulos/art_RJimenez2.pdf

[7] Ver, D?az, B. (2005), ?Migraciones Este-Oeste en Cuba. Las cooperativas agr?colas como v?a de inclusi?n social?. Ponencia al IX Seminario Internacional UniRcoop, R?o de Janeiro.

[8] Op. Cit. 2

[9] Ver, ?Aciertos y Desaciertos de las UBPC?. Disponible en: http://www.granma.cubaweb.cu/2009/12/04/nacional/artic01.html

Rebeli?n ha publicado este art?culo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

rCR



Env?a esta noticia
Compartir esta noticia: delicious?digg?meneametwitter


Tags: desafíos de Cuba, agricultura, latifundio, precio, petróleo, niquel, salud

Publicado por blasapisguncuevas @ 18:27  | CUBA
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios
Discurso Impecable de Fidel Castro y ¿Por qué MoReNa? @Taibo2 Paco Ignacio Taibo II

Pirámide capitalista
Pirámide capitalista. actualizada