Mi?rcoles, 04 de agosto de 2010

Si el poder corrompe, el imperial made in USA no puede ser m?s corrupto y corruptor. Blasapisguncuevas

?

Por: Mart?n Gu?dez
Fecha de publicaci?n: 03/08/10??
?
?? impr?melo?? Compartir
?
?
Venezuela y su proceso revolucionario bolivariano est?n en la mira de un poderoso cazador qu?, am?n de un inmenso arsenal, ha tenido, tiene y tendr?, la inmoralidad de la rapi?a y la ferocidad de la bestia carro?era. El m?s poderoso imperio de la historia humana est? determinado a erradicar, extirpar y borrar un ejemplo de soberan?a, independencia, inclusi?n y justicia que pone en serio predicamento sus planes hegem?nicos. No s?lo se juega la valiosa joya de los recursos naturales propios de nuestra naci?n, por s? solos suficientes como para justificar cualquier acci?n de agresi?n e intervenci?n, sino qu?, sabe que est? en peligro el programa econ?mico-filos?fico neoliberal desafiado gravemente por sus propios errores y por una novedosa experiencia de democracia participativa y econom?a social basada en la inclusi?n, la igualdad y la resurrecci?n del ?a toda prisa enterrado- socialismo.

Contra Venezuela se han hecho coincidir todas las estrategias desestabilizadoras conocidas e inventadas en los centros de inteligencia del activo Sat?n. El pueblo venezolano con su l?der fundamental a la cabeza enfrenta una verdadera ensalada estrat?gica en la cual, dependiendo de la conveniencia y pertinencia de la acci?n se toman p?ginas del libreto aplicado a Chile en 1973, con su dosis de penetraci?n de los cuadros militares, huelgas, acciones terroristas y guerra psicol?gica,? sin obviar, -como en efecto no han obviado- la ?receta nicarag?ense?, caracterizada por una variante de la doctrina desestabilizadora e intervencionista menos apoyada en la cosecha de pinochetes o videlas y m?s en la conducci?n del proceso a una trampa formal debidamente apoyada por el sistema internacional, en organizaciones como la OEA o la curiosamente denominada ?Opini?n P?blica Internacional?; una furibunda campa?a de guerra psicol?gica y un elemento de contraste basado en la existencia de un ambiente de guerra, desorden e ingobernabilidad cuyo fin s?lo ser?a alcanzado si el pueblo decide desprenderse de la ?causa? de su angustia: la revoluci?n.

Resultar?a de una ingenuidad criminal suponer que la contrarrevoluci?n ha optado por concurrir con limpieza a una lid electoral. El escenario de la campa?a electoral por la Asamblea Nacional es s?lo un medio y s?lo eso para alcanzar el ?nico fin que la mueve y la alienta: Extirpar el proceso revolucionario bolivariano. Cualquier duda al respecto es mucho m?s que una necedad una falta imperdonable. El pueblo venezolano debe prepararse en dos aspectos fundamentales para salir victoriosos, s?lo una vez m?s, en esta nueva batalla que el Comandante Ch?vez ha llamado la Campa?a Admirable. El primero: claro est?, a lo interno, vigorizando, organizando y elevando su propia capacidad de combate, el segundo: reconociendo, detectando, descubriendo y examinando las estrategias, fortalezas y debilidades del adversario.

En el primer objetivo hay mucha tuerca que apretar, mucho panorama que iluminar y mucha basura que barrer. Al hacer memoria del caso nicarag?ense es oportuno recordar que el propio comandante Tom?s Borges, presente en Venezuela hace unos meses, reconoc?a con amargura que, ?m?s que los aciertos y el poder?o desplegado por la contrarrevoluci?n en aquella batalla la derrota tuvo como aliado fundamental los errores, algunos de bulto y groseros, dentro de las propias filas del sandinismo?, as? explicaba, c?mo muchos ?sandinistas? encargados de la reforma agraria se hab?an enriquecido al mejor estilo burgu?s y c?mo muchas acciones elitescas de estos camaleones hab?an terminado por enajenarle a la revoluci?n la voluntad popular. En esa situaci?n de angustia y desesperanza de las masas campesinas, la campa?a psicol?gica centrada en la disyuntiva de ?el sandinismo es guerra, inseguridad y muerte, sacarlos es la paz? tom? cuerpo y alcanz? el objetivo del imperio. La ?mam? buena? Violeta Chamorro termin? derrotando con su carita de yo no fui a la Revoluci?n Sandinista.

Otro error imperdonable estrib? en las trampas electorales legitimadas por una desmedida campa?a medi?tica, -a decir del Comandante Borges- y los centros internacionales implicados en la conspiraci?n, como la OEA o el Centro Carter, tan graves y tan bien presentadas estas trampas que, a?n sabiendo que se hab?a cometido fraude, no estuvieron en condiciones de denunciarlas para concluir aceptando que sencillamente hab?an perdido.

Bien, ?a lo hecho pecho?, lo que no puede ser es que estas situaciones puedan repetirse y nos veamos obligados a repetir la mejicanada. Reitero, esto es inaceptable a menos que, como el Rey Boabdil, debamos conformarnos con llorar como ni?os lo que no fuimos capaces de defender como hombres.

Es hora de barrer y limpiar la casa o podr?amos perderla, porque la campa?a que se nos viene encima tiene todos los condimentos de la nicarag?ense elevados a la n: Campa?as medi?ticas de calumnias, paros, acciones de violencia, presiones internacionales, sabotaje econ?mico y petrolero, guisos y todo cuanto pueda imaginarse. La contrarrevoluci?n no tiene ninguna posibilidad real de derrotar este proceso en el entendido de una contienda leal, eso puede afirmarse sin ning?n g?nero de dudas, pero?la campa?a no ser? leal, ser? sucia, terrible, tramposa, imp?dica, indecente y obscena. Nuestra fuerza est? en la gente, en el pueblo y es justamente ?ste qui?n debe ser protagonista de la batalla. Este pueblo no puede ser ninguneado por l?deres de comiquita a riesgo de perdernos. Se requiere una elevaci?n de la conciencia revolucionaria, una profundizaci?n de sus objetivos, una verdadera campa?a de organizaci?n popular, los sue?os y las esperanzas de todo un pueblo no puede seguir en manos de concili?bulos cogoll?ricos que terminen anunciando sus errores. S?lo el pueblo salva al puebl.

[email protected]

?
?


Tags: poder, campaña, emoción, Sandinistas, imperio, guerra

Comentarios
Discurso Impecable de Fidel Castro y ¿Por qué MoReNa? @Taibo2 Paco Ignacio Taibo II

Pirámide capitalista
Pirámide capitalista. actualizada