S?bado, 07 de agosto de 2010

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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del textoPartir el texto en columnasVer como pdf 07-08-2010

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Hace 65 a?os, 6 y 9 de agosto de 1945 en Hiroshima y Nagasaki

Global Research


"El Lunes, 06 de agosto 1945, A 8:15 AM, La bomba nuclear "Little Boy" fue lanzada sobre Hiroshima por un bombardero estadounidense B-29, el Enola Gay, matando directamente a unas 80.000 personas. A finales del a?o, los da?os por la radiaci?n aumentaron las bajas entre 90,000-140,000" [1]

"El 9 de agosto de 1945, a las 11:02 am, Nagasaki fue el blanco del segundo ataque con bomba at?mica del mundo, cuando el norte de la ciudad fue destruido se calcula que 40.000 personas murieron por la explosi?n de la bomba apodada "Fat Man". El n?mero de muertos por el bombardeo at?mico totaliz? 73.884 v?ctimas, as? como 74.909 heridos y otros cien mil enfermos y moribundos por causa de la lluvia radiactiva y otras enfermedades causadas por la radiaci?n. "[2] En el Teatro Europeo, la Segunda Guerra Mundial termin? a principios de mayo de 1945 con la capitulaci?n de la Alemania nazi. Los "Tres Grandes" en el lado de los vencedores -Gran Breta?a, Estados Unidos, y la Uni?n Sovi?tica. Ahora se enfrentaban con el complejo problema de la reorganizaci?n de la posguerra en Europa. Estados Unidos hab?a entrado en la guerra m?s bien tarde, en diciembre de 1941, y apenas hab?a comenzado a hacer una contribuci?n militar verdaderamente significativa para la victoria aliada sobre Alemania con los desembarques de Normand?a en junio de 1944, menos de un a?o antes del fin de las hostilidades. Cuando la guerra contra Alemania termin?, sin embargo, Washington ocup? con firmeza y confianza parte en la mesa de los vencedores, decididos a lograr lo que podr?a denominarse como: "objetivos de guerra".

As?, el pa?s que hab?a hecho la mayor contribuci?n y sufrido, con mucho, las mayores p?rdidas en el conflicto contra el enemigo com?n nazi, la Uni?n Sovi?tica, pidi? importantes pagos en reparaci?n desde Alemania y seguridad contra la agresi?n potencial en el futuro, en forma de la instauraci?n en Alemania, Polonia y otros pa?ses de Europa oriental de gobiernos que no fueran hostiles a los sovi?ticos, como hab?a sido el caso antes de la guerra. Mosc? Tambi?n previ? una indemnizaci?n por las p?rdidas territoriales sufridas por la Uni?n Sovi?tica en el momento de la Revoluci?n y la Guerra Civil, as? finalmente, los sovi?ticos esperaban que, tras la terrible experiencia de la guerra reciente, ser?an capaces de retomar el proyecto de construir una sociedad socialista. Los l?deres estadounidenses y brit?nicos conoc?an estos objetivos Sovi?ticos y hab?an expl?cita o impl?citamente reconocido su legitimidad, por ejemplo en las Conferencias de los Tres Grandes en Teher?n y Yalta. Ello no signific? que Washington y Londres estuvieran entusiasmados con el hecho de que la Uni?n Sovi?tica fuera a recoger estos premios por sus esfuerzos de guerra, y all?, sin duda, se escond?a un potencial conflicto con las propias de los principales objetivos de Washington, a saber, la creaci?n de una "puerta abierta" para las exportaciones de EE.UU. y las inversiones en Europa occidental, en la Alemania derrotada, y tambi?n en Europa central y oriental, liberados por la Uni?n Sovi?tica. En cualquier caso, los dirigentes americanos, y los pol?ticos e industriales -incluyendo a Harry Truman, quien sucedi? a Franklin D. Roosevelt como presidente en la primavera de 1945- mostraron poca comprensi?n y simpat?a incluso con las expectativas m?s b?sicas de los Soviets. Estos l?deres aborrec?an la idea de que la La Uni?n Sovi?tica pudiera recibir reparaciones considerables de Alemania, Porque tal sangr?a eliminar?a Alemania como un mercado potencialmente muy rentable para las exportaciones de EE.UU. y las inversiones. En cambio, las reparaciones permitir?an a los sovi?ticos reanudar el trabajo, posiblemente con ?xito, en el proyecto de una sociedad comunista, un ?contra-sistema" al sistema capitalista internacional en el que los EE.UU. se hab?an erigido como el gran campe?n. Las ?lites pol?ticas y econ?micas americanas eran, sin duda, tambi?n muy conscientes de que las reparaciones alemanas a los sovi?ticos implicaban que las plantas de la rama alemana de corporaciones de EE.UU., como Ford y GM, que hab?an producido toda clase de armas para los nazis durante la guerra (y hecho un mont?n de el dinero en el proceso[3]) tendr?an que producir para el beneficio de los sovi?ticos en vez de continuar de enriqueciendo a propietarios y accionistas en EE.UU..

Las negociaciones entre los Tres Grandes, obviamente, nunca forzaron a la retirada del Ej?rcito Rojo de Alemania y Europa Oriental antes de que los objetivos Sovi?ticos de las reparaciones y de seguridad se cumplieran en parte. Sin embargo, el 25 de abril 1945, Truman se enter? de que la EE.UU. dispondr?a pronto de una nueva arma poderosa, la bomba at?mica. La posesi?n de esta arma abri? todo tipo de impensables pero extremadamente favorables perspectivas, y no es de extra?ar que el nuevo presidente y sus asesores cayeran bajo el hechizo de lo que el renombrado historiador estadounidense William Appleman Williams ha llamado una "visi?n de la omnipotencia"[4]. Sin duda, ya no se consider? necesario realizar dif?ciles negociaciones con los sovi?ticos: gracias a la bomba at?mica, ser?a posible obligar a Stalin, a pesar de los acuerdos previos, a retirar el Ej?rcito Rojo de Alemania y a negarle decidir en los asuntos de posguerra de ese pa?s, y para instalar la "pro-occidentalidad", e incluso el ?anti-Sovietismo? en los reg?menes en Polonia y en otras partes de Europa del Este, y en ?ltimo t?rmino tal vez para abrir la propia Uni?n Sovi?tica al capital de inversi?n estadounidense, as? como a la pol?tica de Estados Unidos y su influencia econ?mica, volviendo de esta forma a este hereje comunista al seno de la iglesia universal capitalista.

En el momento de la rendici?n alemana en mayo de 1945, la bomba estaba casi -pero no del todo- preparada. Truman por tanto, se estanc? el mayor tiempo posible antes de que finalmente acord? asistir a una conferencia de los Tres Grandes en Potsdam en el verano de 1945, donde se decidir?a el destino de la posguerra en Europa. El presidente hab?a sido informado de que la bomba era probable que estuviera lista para entonces -preparada, quiso decir, para ser utilizada como "un martillo", como ?l mismo declar? en una ocasi?n, como una ola "sobre las cabezas de los ni?os en el Kremlin"[5]. En la Conferencia de Potsdam, que dur? del 17 de julio al 02 de agosto 1945, Truman, efectivamente, recibi? el mensaje tan esperado de que la bomba at?mica hab?a sido probado con ?xito en 16 de julio en Nuevo M?jico. A partir de entonces, ya no se molest? en presentar propuestas a Stalin, sino que hizo todo tipo de demandas; al mismo tiempo que rechaz? de plano todas las propuestas presentadas por los sovi?ticos, por ejemplo respecto a los pagos de reparaci?n de Alemania, incluidas las propuestas razonables sobre la base de anteriores acuerdos entre los Aliados. Stalin falt? a la esperada disposici?n a capitular, sin embargo, ni siquiera cuando Truman trat? de intimidarlo susurr?ndole al o?do ominosamente que Am?rica hab?a adquirido una nueva arma incre?ble. La esfinge Sovi?tica, que sin duda ya se hab?a informado sobre la bomba at?mica estadounidense, escuch? en silencio. Algo desconcertado, Truman lleg? a la conclusi?n de que s?lo una demostraci?n real de la bomba at?mica servir?a para convencer a los sovi?ticos a ceder. En consecuencia, no se pod?a llegar a acuerdos generales en Potsdam. De hecho, poco o nada de fondo se decidi? all?. "El principal resultado de la conferencia," escribe el historiador Gar Alperovitz, "fueron una serie de decisiones que no se acordaron hasta la pr?xima reuni?n."[6]

Mientras tanto los japoneses luchaban en el Lejano Oriente, A pesar de que su situaci?n era totalmente desesperada. Estaban, de hecho, dispuestos a renunciar voluntariamente, pero insistieron en una condici?n, a saber, que el emperador Hirohito se garantizar?a la inmunidad. Esto contraven?a la demanda estadounidense de una capitulaci?n incondicional. A pesar de esto hubiera sido posible poner fin a la guerra sobre la base de la propuesta japonesa. De hecho, la rendici?n alemana en Reims tres meses antes no hab?a sido totalmente incondicional. (Los americanos hab?an convenido en una condici?n alemana, a saber, que el armisticio s?lo entrar?a en vigor despu?s de un retraso de 45 horas, un retraso que permita al mayor n?mero de unidades del ej?rcito alem?n como fuera posible escapar del frente oriental, a fin de entregarse a los estadounidenses o los brit?nicos, muchas de estas unidades realmente se mantendr?n preparados -de uniforme, armados, y bajo el mando de sus propios funcionarios- para su posible uso contra el Ej?rcito Rojo, como Churchill admiti? despu?s de la guerra [7]. En cualquier caso, la ?nica condici?n de Tokio estaba lejos de ser esencial. De hecho, m?s tarde -despu?s de una rendici?n incondicional hab?a sido arrancada a los japoneses- los americanos nunca se molestar?an en Hirohito, y fue gracias a Washington que iba a ser capaz de seguir siendo emperador por muchas d?cadas m?s [8].

Los japoneses creen que todav?a pod?an permitirse el lujo de agregar una condici?n a su oferta de rendici?n, porque la fuerza principal de su ej?rcito de tierra se mantuvo intacta, en China, Donde hab?a pasado la mayor parte de la guerra. Tokio pens? que podr?a utilizar este ej?rcito para defender el propio Jap?n, haciendo as? a los estadounidenses pagar un alto precio por su victoria final ciertamente inevitable, pero este sistema s?lo funcionar?a si la Uni?n Sovi?tica se manten?a fuera de la guerra en el Extremo Oriente; una URSS implicada en la guerra, en cambio, hac?a precisar las fuerzas japonesas en China continental. La neutralidad sovi?tica, en otras palabras, permit?a a Tokio una peque?a dosis de esperanza, no la esperanza de una victoria, por supuesto, pero la esperanza para la aceptaci?n por parte de EE.UU. de su condici?n relativa al emperador. Hasta cierto punto la guerra con Jap?n se prolong?, pues, debido a que La Uni?n Sovi?tica a?n no participaba en ella. Ya en la Conferencia de los Tres Grandes en Teher?n en 1943, Stalin hab?a prometido declarar la guerra a Jap?n el plazo de tres meses despu?s de la capitulaci?n de Alemania, Y hab?a reiterado este compromiso tan recientemente como 17 de julio 1945, En Potsdam. En consecuencia, Washington contaba con un ataque sovi?tico contra Jap?n a mediados de agosto y por lo tanto sab?a muy bien que la situaci?n de los japoneses era desesperada. ("Fin? japoneses cuando eso ocurra", confi? Truman en su diario, refiri?ndose a la esperada participaci?n sovi?tica en la guerra en el Lejano Oriente) [9]. Adem?s, la marina estadounidense asegur? Washington que fue capaz de evitar que los japoneses trasladaran su ej?rcito de China con el fin de defender la patria contra una invasi?n norteamericana. Dado que la Marina estadounidense fue, sin duda, capaz de poner a Jap?n de rodillas por medio de un bloqueo, una invasi?n no era necesaria. Privados de necesidades importadas, como los alimentos y combustibles, de Jap?n se pod?a esperar una capitulaci?n sin condiciones, tarde o temprano.

Para terminar la guerra contra el Jap?n, lo que Truman ten?a era una serie de opciones muy atractivas. No s?lo pod?a aceptar la trivial condici?n de los japoneses en lo que se refer?a a la inmunidad de su emperador, sino que tambi?n pod?a esperar hasta que el Ej?rcito Rojo atacara a los japoneses en China, lo que obligar?a a Tokio a aceptar una rendici?n incondicional, despu?s de todo, tambi?n podr?an matar de hambre a Jap?n por medio de un bloqueo naval que hubiera obligado a Tokio a pedir la paz, tarde o temprano. Truman y sus consejeros, sin embargo, no optaron por ninguna de estas opciones, sino que se decidieron a atacar Jap?n con la bomba at?mica. Esta decisi?n fatal, que iba a costar la vida de cientos de miles de personas, la mayor?a mujeres y ni?os, ofrec?a a los estadounidenses ventajas considerables. En primer lugar, la bomba podr?a obligar a Tokio a rendirse antes de que los sovi?ticos se involucraran en la guerra en Asia, por lo que no ser?a necesario conceder a Mosc? voz y voto en las decisiones procedentes sobre el Jap?n de la posguerra, y sobre los territorios que hab?an sido ocupados por Jap?n (como Corea y Manchuria), y en el Lejano Oriente y la regi?n del Pac?fico en general. Los EE.UU. a continuaci?n, gozar?an de una hegemon?a total sobre esa parte del mundo, algo que se puede decir que fueron los verdaderos (aunque no expuestos) objetivos de la guerra de Washington en el conflicto con Jap?n. Fue a la luz de esta consideraci?n que la estrategia de bloqueo, con la consiguiente rendici?n de Jap?n fue rechazada, ya que la entrega podr?a no haber estado disponible hasta despu?s de -y posiblemente mucho despu?s- a la intervenci?n en la guerra de la URSS. (Despu?s de la guerra, los EE.UU. Strategic Bombing Survey se?al? que "seguramente antes del 31 de diciembre de 1945, Jap?n se habr?a rendido, incluso sin el uso de las bombas at?micas") [10].

En cuanto a los l?deres estadounidenses se refiere, una intervenci?n sovi?tica en la guerra en el Lejano Oriente amenazaba con ofrecer a los sovi?ticos la misma ventaja que hab?a producido la intervenci?n de los Yankees -relativamente tarde- en la guerra en Europa para los Estados Unidos, a saber, un lugar en la mesa redonda de los vencedores, que permitir?a negociar sobre el enemigo derrotado, ocupar zonas de su territorio, cambiar las fronteras, determinar las estructuras socio-econ?micas y pol?ticas de posguerra, y con ello se derivar?an enormes beneficios y prestigio. Washington rechazaba absolutamente que la Uni?n Sovi?tica pudiera disfrutar de este tipo de concurso. Los estadounidenses estaban al borde de la victoria sobre Jap?n, Su gran rival en esa parte del mundo. No le gustaba la idea de ser la cauda de un nuevo rival potencial, uno cuya detestable ideolog?a comunista pudiera llegar a ser peligrosamente influyente en muchos pa?ses asi?ticos. Al lanzar la bomba at?mica, los estadounidenses esperaban terminar. Acabar con Jap?n instant?neamente, e ir a trabajar en el Lejano Oriente como el caballero solitario, es decir, sin estropear su victoria dando parte a infiltrados sovi?ticos indeseables. El uso de la bomba at?mica ofreci? a Washington una segunda importante ventaja. La experiencia de Truman en Potsdam le hab?a convencido de que s?lo una demostraci?n real de esta nueva arma har?a a Stalin lo suficientemente flexible. Hab?a que reventar una ciudad del Jap?n, preferentemente una "virgen", donde el da?o ser?a especialmente impresionante, con lo que se cern?a ?til, como medio para intimidar a los sovi?ticos e inducirlos a hacer concesiones con respecto a Alemania, Polonia, Y el resto de Centroam?rica y Europa Oriental.

La bomba at?mica fue preparada justo antes de que los sovi?ticos se involucraran en el Lejano Oriente. Aun as?, la pulverizaci?n nuclear de Hiroshima en 06 de agosto 1945, Lleg? demasiado tarde para impedir la entrada de los sovi?ticos de la guerra contra el Jap?n. Tokio no tir? la toalla de inmediato, como los norteamericanos hab?an esperado, y el 08 de agosto 1945 - Exactamente tres meses despu?s de la capitulaci?n alemana en Berl?n - Los sovi?ticos declararon la guerra a Jap?n. Al d?a siguiente, el 9 de agosto, el Ej?rcito Rojo atac? a las tropas japonesas estacionadas en el norte de China. Washington misma hab?a pedido tiempo para la intervenci?n sovi?tica, pero cuando ocurri? la intervenci?n finalmente, Truman y sus consejeros estaban muy lejos del ?xtasis por el hecho de que Stalin hab?a cumplido su palabra. Si los gobernantes japoneses no respond?an de inmediato a los bombardeos de Hiroshima con una capitulaci?n incondicional, pod?a haber sido debido a que no pod?an saber de inmediato que s?lo un avi?n y una bomba hab?an hecho tanto da?o. (Muchos bombardeos convencionales hab?an producido resultados igualmente catastr?ficos; un ataque de miles de terroristas en la capital japonesa el 09 al 10 marzo 1945, por ejemplo, hab?an causado m?s v?ctimas que en realidad el bombardeo de Hiroshima). En cualquier caso, pasar?a alg?n tiempo antes de una capitulaci?n incondicional pr?xima, y en raz?n de este retraso la URSS se involucr? en la guerra contra Jap?n despu?s de todo. Esto hizo que Washington se pusiera impaciente: el d?a despu?s de la declaraci?n de guerra sovi?ticos, en 09 de agosto 1945, Una segunda bomba fue lanzada, esta vez en la ciudad de Nagasaki. Un capell?n del ej?rcito estadounidense indic? despu?s: "Yo soy de la opini?n de que esta fue una de las razones por las que una segunda bomba fue lanzada: porque no hab?a prisa. Quer?an obligar a los japoneses a capitular antes de que los rusos se presentaran" [11]. (El capell?n puede o no haber sido consciente de que entre los 75.000 seres humanos que fueron "incinerados instant?neamente, carbonizado y evaporados" en Nagasaki muchos fueron cat?licos japoneses y un n?mero indeterminado de presos de un campo de prisioneros de guerra aliados, de cuya presencia se hab?a informado al comando del aire, sin ning?n resultado) [12]. Tuvieron que pasar otros cinco d?as, es decir, hasta el 14 de agosto, antes de los japoneses pudieran llegar a capitular. Mientras tanto, el Ej?rcito Rojo fue capaz de hacer progresos considerables, para gran disgusto de Truman y sus consejeros.

Y as?, los estadounidenses se quedaron con un aliado sovi?tico en Lejano Oriente despu?s de todo. ?O acaso lo eran? Truman se asegur? de que no lo fueran, haciendo caso omiso de los precedentes establecidos anteriormente con respecto a la cooperaci?n entre los Tres Grandes en Europa. El 15 de agosto 1945, Washington rechaz? la solicitud de Stalin para una zona de ocupaci?n sovi?tica en el pa?s derrotado del sol naciente. Y cuando el 2 de septiembre de 1945, el general MacArthur acept? oficialmente la rendici?n japonesa en el acorazado estadounidense Missouri en la Bah?a de Tokio, los representantes de la Uni?n Sovi?tica -y de otros aliados en el Lejano Oriente, como Gran Breta?a, Francia, Australia, y los Pa?ses Bajos- se les permiti? estar presentes s?lo como extras insignificante, como espectadores. A diferencia de Alemania, Jap?n no fue dividido en zonas de ocupaci?n. EE.UU. derrot? a su rival e iba a ser ocupado por los norteamericanos solamente, y como ?nico "Virrey" americano en Tokio, El general MacArthur se asegurar?a de que, independientemente de las aportaciones realizadas a la victoria com?n, ning?n otro poder tuviera voz y voto en los asuntos de la posguerra de Jap?n.

Hace sesenta y cinco a?os, Truman no necesit? usar la bomba at?mica para poner a Jap?n de rodillas, pero no ten?a razones para no querer usar la bomba. La bomba at?mica permiti? a los estadounidenses forzar a Tokio a rendirse sin condiciones, sirvi? tambi?n para mantener a los sovi?ticos lejos del Lejano Oriente y -por ?ltimo pero no menos importante- para forzar que Washington estar?a en el Kremlin tambi?n. Hiroshima y Nagasaki fueron borrados por estas razones, y muchos historiadores norteamericanos cuenta algo de ello; Sean Dennis Cashman, por ejemplo, escribe:
Con el paso del tiempo, muchos historiadores han concluido que la bomba fue utilizada por razones pol?ticas... Vannevar Bush [el jefe del Centro Americano para la investigaci?n cient?fica] indica que la bomba "se entreg? tambi?n a tiempo, de modo que no hubo necesidad de hacer concesiones a Rusia al final de la guerra ". El Secretario de Estado James F. Byrnes [Gobierno de Truman] nunca neg? una declaraci?n atribuida a ?l sobre que la bomba hab?a sido utilizada para demostrar el poder?o estadounidense a la La Uni?n Sovi?tica con el fin de hacerla m?s manejable en Europa. [13]
El mismo Truman declar? hip?critamente, sin embargo, en su momento, que el objetivo de los dos bombardeos nucleares hab?a sido "para devolver los chicos a casa", es decir, para terminar r?pidamente la guerra sin m?s p?rdidas de vidas humanas del lado americano. Esta explicaci?n fue transmitida acr?ticamente en los medios de comunicaci?n estadounidenses y se convirti? en un mito propagado con entusiasmo por la mayor?a de los historiadores y los medios de comunicaci?n en los EE.UU. y en todo el mundo "occidental". Ese mito, que, dicho sea de paso, tambi?n sirve para justificar posibles ataques nucleares contra objetivos futuros, como Ir?n y Corea del Norte. Esto todav?a est? muy vivo -con s?lo revisar su diario general el 6 y 9 de agosto lo comprobar?.

Jacques R. Pauwels es autor de 'El mito de la Guerra Buena: Am?rica en la Segunda Guerra Mundial', James Lorimer, Toronto, 2002

Notas:


[1] http://en.wikipedia.org/wiki/Hiroshima

[2] http://en.wikipedia.org/wiki/Nagasaki

[3] Jacques Pauwels R., El mito de la Guerra Buena: Am?rica en la Segunda Guerra Mundial, Toronto, 2002, pp. 201-05.

[4] William Appleman Williams, La tragedia de la diplomacia americana , edici?n revisada, Nueva York, 1962, p. 250.

[5] Citado en Michael Parenti, el impulso Anti-Comunista, Nueva York, 1969, p. 126.

[6] Gar Alperovitz Diplomacia At?mica : Hiroshima y Potsdam. El uso de la bomba at?mica y la confrontaci?n estadounidense con el poder sovi?tico, nueva edici?n, Harmondsworth, Middlesex, 1985 (edici?n original 1965), p. 223.

[7] Pauwels, op. cit., p?g 143.

[8] Alperovitz, op. cit., pp. 28, 156.

[9] Citado en Alperovitz, op. cit., p?g 24.

[10] Citado en David Horowitz, De Yalta a Vietnam: La pol?tica exterior norteamericana en la Guerra Fr?a, Harmondsworth, Middlesex, Inglaterra, 1967, p. 53.

[11] Esp?rragos Terkel, "la guerra buena": Una Historia Oral de la Segunda Guerra Mundial, Nueva York, 1984, p. 535.

[12] G. Gary Kohls, "Blanqueo de Hiroshima: La glorificaci?n acr?tica del militarismo estadounidense ", http://www.lewrockwell.com/orig5/kohls1.html.

[13] Sean Dennis Cashman, Roosevelt y la Segunda Guerra Mundial, Nueva York y Londres, 1989, p. 369.

Enlace al art?culo original: http://www.globalresearch.ca/index.php?context=va&aid=20478

Traducido por: http://huelgageneral.gratis-foro.es/



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Tags: hongos, Nagasaki, heridos, Japón, bomba atómica, posguerra, radiación

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