Lunes, 09 de agosto de 2010

Portada :: Opini?n
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del textoPartir el texto en columnasVer como pdf 09-08-2010

?

Cronopiando


El caso de la joven afgana Aisha, a la que su marido cort? la nariz y las orejas por huir de su casa, no es s?lo un caso m?s de violencia machista, es tambi?n una repugnante manipulaci?n de esa violencia porque lo que algunos medios de comunicaci?n est?n haciendo es utilizarla para justificar el genocidio que las tropas estadounidenses y europeas vienen haciendo desde que consumaron la invasi?n de ese pa?s. ?Lo que pasa si nos retiramos de Afganist?n? titulaba en su portada la revista ?Time? sobre la desfigurada imagen de la joven afgana.

Tampoco es la primera vez que se apela a la violencia machista como pretexto que ampare todas las violencias que, curiosamente, en nombre de la civilizaci?n y la democracia, viene Occidente perpetrando en los pa?ses que ocupa y arruina.

La repercusi?n que, por ejemplo, ha tenido en estos d?as la condena a morir lapidada de una mujer iran?, siendo como es un sangrante caso, es una m?s de las repulsivas vejaciones y cr?menes de las que son objeto las mujeres en muchas ?irreprochables? democracias de Oriente Medio, regidas por sanguinarias monarqu?as que, sin embargo, merecen todo el apoyo y respaldo de monarcas y estados europeos y americanos, y ninguna atenci?n de los grandes medios de comunicaci?n.

Los miles de soldados estadounidenses y europeos desplegados en Afganist?n no llegaron para proteger a las mujeres afganas de la violencia de una cultura machista que no es desgracia exclusiva de esa naci?n y de esa cultura. Tampoco fueron a impartir talleres educativos en relaci?n a la violencia machista o a implementar sistemas de formaci?n escolar que hagan posible superar esas violentas conductas. Si as? fuera no tendr?an que haber ido tan lejos. Si lo que pretend?an era prevenir o castigar la violencia machista podr?an haber invadido sus propios pa?ses, haber intervenido, por ejemplo, el Estado espa?ol o cualquiera de las democracias europeas o los Estados Unidos, donde los cr?menes machistas siguen estando a la hora del d?a. Si enfrentar la violencia machista fuera realmente una v?lida raz?n para no salir de Afganist?n y en consecuencia la raz?n de haber llegado, no eran soldados los m?s indicados para tal cometido. Debieran haber enviado contingentes de educadores, de asistentes sociales, de maestras y pensadores, de psic?logos, de personas cualificadas y capaces de ayudar a la sociedad afgana a reconducir la visi?n y el papel de la mujer por espacios de justicia, equidad y respeto.

Si enfrentar la violencia machista fuera, en verdad, la raz?n que justifica invadir y ocupar Afganist?n, no eran bombas, ni tanques, ni armas, los instrumentos capaces de contribuir con esa cultura a superar esa sexista violencia, sino libros, material did?ctico, recursos econ?micos...

Los cientos de miles de uniformados que invadieron Afganist?n o Iraq, llegaron a ocupar esos pa?ses para hacerse con sus bienes, garantizarse espacios de influencia, permitir el trasiego de sus recursos, instalar sus bases? A eso fue que llegaron y por eso es que est?n all?. Y para hacerlo posible no han tenido empacho en aniquilar cientos de miles de vidas humanas de la manera m?s artera y cruel. Soldados que, sea enviados por sus gobiernos o en representaci?n de las Naciones Unidas, tambi?n se han destacado en el ejercicio de las m?s asquerosas lacras humanas que puedan imaginarse. Entre ellas, violaciones y torturas de mujeres, de ni?as, en cualquiera de los pa?ses que con distintos pretextos ocupan.

La ginec?loga suiza M?nica Hauser dedicada a prestar asistencia a mujeres que han sufrido la violencia de la guerra, la violencia de ver destruidos sus hogares, la violencia de ver asesinados sus hijos, la violencia de la miseria y de ser ultrajadas, declaraba en referencia a la Rep?blica Democr?tica del Congo, que los cascos azules de la ONU y el personal masculino humanitario no s?lo no contribu?an a la paz y el orden sino que eran parte del problema, y que las familias ya no mandaban a sus hijas a la escuela sino a la puerta de los cuarteles. Son incontables los casos de violaciones, de asesinatos, que han tenido como protagonistas, adem?s de las ni?as y las mujeres que la padecen, a tropas de paz en Hait?, a soldados de la OTAN en los Balcanes, a los cascos azules en Africa y a soldados europeos y estadounidenses donde quiera que llegan.

Entre los miles de cr?menes y violaciones que la revista ?Time? no recuerda, uno de los casos m?s infames fue el de la ni?a iraqu? Abeer Qasim Hamza, de 14 a?os, vecina de Mahmudiya, al sur de Bagdad, cuya modesta casa se levantaba a escasos metros de un puesto de control estadounidense.

Varios soldados de la 101 Divisi?n Aerotransportada, con base en Fort Campbell (Kentucky) entraron en la casa, asesinaron a sus padres y se fueron turnando en la violaci?n de la ni?a, a la que, finalmente, destrozaron la cabeza y le quemaron el torso y las piernas.

Luego de que el ej?rcito estadounidense culpara a la insurgencia, el caso lleg? a saberse cuando, en venganza, sun?es islamistas mataron a tres miembros del cuerpo militar y otro soldado, arrepentido, relat? lo sucedido. Cuatro uniformados fueron detenidos y trasladados a Estados Unidos para ser juzgados y condenados: Steve Green, quien mat? a los padres y a la ni?a; James Barker, que se declar? culpable de violaci?n y asesinato; el sargento Paul Cortez, que tambi?n asumi? su culpa; y el soldado Jesse V. Spielman que declar? que ?l s?lo se limit? a acompa?ar a sus compa?eros y a tocar un pecho de la ni?a cuando ya estaba muerta. Al margen de las condenas impuestas, todos podr?an salir en libertad antes de 10 a?os.

Seg?n trascendi? en el juicio los temas de conversaci?n m?s habituales de los soldados eran ?matar iraqu?es y follar?. Otro de los imputados, Bryan Howard, declar? que cuando los soldados regresaron a la base les escuch? decir: ?Fue asombroso?, mientras uno de ellos saltaba en la cama. Paul Cortez admiti? en el juicio que odiaba a los iraqu?es y tambi?n a las mujeres. Steve Green, que pudo alistarse en el ej?rcito cuando se le retiraron los cargos en su contra por abuso de alcohol y otras drogas, procedimiento al que se acogieron m?s de 34 mil reclutas s?lo en el 2006, confes? en el juicio que fue a Iraq ?porque quer?a matar gente?.

?Mat? a un t?o que no quiso parar en el puesto de control y fue como si nada? Matar gente aqu? es como pisar una hormiga . Quiero decir, matas a alguien y es como decir ok, vamos a comprar pizza ?.


?Es esta basura humana la que va a lograr que en Afganist?n cambie la visi?n que se tiene de la mujer? ?Es ese fusil el arma que condensa la terapia que har? posible el cambio? ?No ser?a tambi?n ?sta fotograf?a una buena portada para el Time?



Env?a esta noticia
Compartir esta noticia: delicious?digg?meneametwitter


Tags: manipulación, mujer, maltrato, violación, matar, soldados

Comentarios
Discurso Impecable de Fidel Castro y ¿Por qué MoReNa? @Taibo2 Paco Ignacio Taibo II

Pirámide capitalista
Pirámide capitalista. actualizada