Martes, 10 de agosto de 2010


Por: Miguel ?ngel del Pozo
Fecha de publicaci?n: 09/08/10??
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El Presidente Constitucional de la Rep?blica de Colombia, Juan Manuel Santos, en su discurso inaugural, habl? de ?la puerta y la llave? en referencia a la posibilidad de poder alcanzar la paz en su pa?s. En su derecho manifest? que pon?a condiciones que, probablemente, sea la cartilla que se ha venido expresando en los discursos de diferentes Gobiernos castellanos con relaci?n al tema de la ETA. Las condiciones son la obligaci?n expositiva que tiene el mandatario colombiano previas al siguiente y complejo paso de acordar lugares, agendas, negociadores, seguridades y, quiz?s, si ambas partes en conflicto as? lo pudieran aceptar: sugerencias externas al problema interno colombiano.
Los actores son variados; actores internos y colaboradores externos. Las conversaciones tendr?an como eje central: la paz en Colombia y en la sociedad colombiana; ello significa que hay que identificar a todos, absolutamente a todos, los actores involucrados en el conflicto, es decir, a toda la sociedad colombiana, aquella que se encuentra dentro de la geograf?a colombiana como los colombianos que, por una raz?n u otra, han tenido que abandonar su Patria, Colombia. Pensar que el dialogo es entre el Gobierno y los ?alzados en armas?, siempre, tendr? el ?xito de previas aproximaciones al tema de la paz; tanto el Gobierno como ?los alzados en armas? tendr?an que aceptar aquellos decires del resto de los afectados para ?pulsar y conocer? las opiniones de los excluidos a las conversaciones pero no una de esas encuestas en el vecindario sino que tendr?a que ser una amplia y objetiva consulta en todos los estratos sociales arriba referidos porque sobre esa base, la opini?n de los pa?ses de la Regi?n al sur del rio Bravo tendr?a una autoridad moral y natural a contribuir por aquello de la ?buena vecindad?, repetimos, autorizada por el Gobierno de Colombia y los ?alzados en armas? para as? colaborar en aquellos momentos ?lgidos que toda negociaci?n conlleva mas cuando hay hechos de sangre en su seno.

El Presidente Santos lo tiene dif?cil y, por las entrel?neas de su discurso, no parece un ?hombre de guerra? aunque no descart? el enfrentamiento ni con los ?grupos guerrilleros? ni con los ?paracos? cuando se refiri? a la propiedad de las tierras cultivables; por tanto, las conversaciones para la paz en Colombia tendr?an que ser muy bien analizadas y con profunda objetividad por los vecinos del ?hermano pa?s? porque los actores y los temas son estructurales y no coyunturales adem?s de hist?ricos, en alg?n caso. Tratemos de exponer todas las variables posibles que se podr?an presentar durante todo el proceso desde un principio hasta lograr alcanzar la unidad y la de toda la sociedad colombiana.

El Presidente Santos tiene frente a si la ?imagen-Uribe? que incide en la conciencia y la inconsciencia tanto de los sectores sociales que anhelan la paz culpando a las ?guerrillas? y ?stas por su rechazo a quien consideran el ?Fuch? colombiano. Juan Manuel Santos tiene otra ?papa caliente? en sus manos: el texto del Acuerdo, firmado y aceptado por Uribe V?lez y su Gobierno, para autorizar la presencia de ?militares y paramilitares? norteamericanos en bases militares de las Fuerzas Armadas de Colombia. En aquello de la independencia de los Poderes, Santos Calder?n, neutralizando sus opiniones como Presidente, dejar que la Justicia colombiana emita opini?n y las C?maras Legislativas asuman su rol controlador pol?tico. Pero en este muy sensible escenario, no se deber?an olvidar los actores involucrados que decidieron nombrar a don ?lvaro Uribe V?lez al ?ungirlo? como General de ?cuatro estrellas? activo de las Fuerzas Armadas de Colombia en decisiones referentes a futuro ?Qu? significa esta realidad? Primero que el tema es m?s grave que el ?caso Pinochet? para Eduardo Frei, hijo (seg?n nos lo comunic? a nuestro requerimiento); en segundo lugar, su opini?n en el seno del Alto Mando Militar colombiano tendr? ?peso espec?fico? que podr?a entrar en ?seria confrontaci?n? con la del Presidente Constitucional de la Rep?blica de Colombia, Juan Manuel Santos Calder?n; en tercer t?rmino, la objetiva presi?n que se ejercer?, directa e indirectamente, sobre Santos Calder?n desde el conjunto Washington-Pent?gono. Ese escenario podr?a llevar a situaciones ?muy delicadas? en el marco de la constitucionalidad colombiana. Ese escenario deber?a ser, seriamente, sopesado por las guerrillas colombianas ya que permitir?a, en el siglo XXI, trasladar esquemas te?ricos-pret?ritos a Colombia lo que los obligar?a a superar las tesis de la ?Vietnamizaci?n de Colombia?.

El te?rico Mao Zedong consider? en sus tesis sobre la guerra que era perentorio concentrarse donde se era ?fuerte? y retirarse cuando as? lo exig?an las circunstancias militares, claro, en un escenario de ?guerra de posiciones?. S? abstraemos teor?a de esas tesis para nuestras circunstancias, la conclusi?n l?gica, objetiva, realista, pragm?tica y de ?alta pol?tica? es asumir las realidades ?cul de sac? y, al dar un paso al frente, consolidar el frente continental. Para alcanzar esa ?idea pol?tica? es necesario, como lo expres? Hugo Rafael Ch?vez Fr?as, hacer demostraci?n de voluntad pol?tico-militar de ?mirar al futuro? de paz, unidad y progreso del amplio frente que desborda fronteras y va ?allende los mares?.

El Presidente Juan Manuel Santos Calder?n propuso una aspiraci?n geopol?tica para Colombia sobre bases reales como naci?n-pueblo. Colombia tiene cinco (5) frentes geogr?ficos definidos: Pac?fico, Suramericano, Amaz?nico, Centroamericano y Caribe?o. En Colombia se contiene la producci?n del 60% de la coca?na mundial que se distribuye por sus diferentes frentes hacia los mercados importantes de consumidores; esas realidades, objetivamente, inciden en las estructuras de la Rep?blica de Colombia manteniendo una dependencia interna y externa a la ?econom?a de la coca?na?; seg?n dicen diferentes fuentes, en el tema de ese s?rdido mundo est?n involucrados un importante n?mero de actores donde tanto la divisi?n del trabajo como la distribuci?n de las ganancias son asim?tricas, al mismo tiempo, que es un comercio contra-natura e inmoral que incide en la estructura social tanto de Colombia como de las sociedades y pa?ses afectados incidiendo en las limitaciones de aquel proyecto geopol?tico que mencion? en su discurso Santos Calder?n como tambi?n afecta la credibilidad de aquellos que se promueven en lo que se debe considerar como una ?justa lucha pol?tica? (asumen las armas por un problema hist?rico colombiano). Es decir, la realidad global colombiana, si quiere la paz, si desea el progreso nacional, si desea ser un pa?s importante en el contexto regional y allende, deben asumir, todos sus actores, las realidades y consecuencias de la ?econom?a de la coca?na? sabiendo ?manejar? las contradicciones de ese escabroso escenario en el cual las guerrillas deber?an deslastrarse, desligarse y combatir en un hipot?tico marco referencial de acuerdos nacionales en funci?n de los cambios necesarios estructurales perfectibles hacia la unidad nacional y continental. Pero existe el problema de los consumidores finales que m?s que un problema en las estructuras nacionales es un asunto a tratarlo en las superestructuras for?neas en sus consecuencias y para ello debe haber una manifestaci?n de ?unidad nacional? y colaboraci?n y solidaridad continental.

?C?mo podr?an contribuir los pa?ses al sur del rio Bravo en las propuestas de paz del Presidente de la Rep?blica de Colombia, Juan Manuel Santos Calder?n? La b?squeda de la paz en Colombia ser? diferente a la ?pacificaci?n-Caldera?, a las negociaciones de paz de Vietnam, a las negociaciones al refer?ndum que ?sac? a Pinochet; tendr? que tener una metodolog?a propia que se adapte a las realidades hist?ricas de Colombia y de su porvenir. En ese proyecto de negociaci?n, los pa?ses referidos m?s arriba, en particular, los pa?ses miembros de la UNASUR, podr?n y deber?n contribuir, en el marco de lo multilateral en sugerir, colaborar, proponer, impulsar y ayudar en aquellas variables que las partes colombianas sugieran y soliciten, ellas de mutuo acuerdo, porque las experiencias pasadas han ense?ado que ?muchas manos estropean el sabor del sancocho y de las ?genovas?. En ese t?rmino, las partes colombianas deber?n comprender que el ?problema-Colombia?, respetando ser un ?asunto interno? colombiano, nos preocupa, nos ata?e, nos afecta y nos limita en el crecimiento como ?bloque continental? frente a la reingenier?a del sistema capitalista y las consecuencias geopol?ticas que ello conlleva globalmente; es decir, los paradigmas del crecimiento de la econom?a tur?stica (l?ase: G?rrigues Walker) y las tesis de la econom?a esquem?tica del socialismo real, adem?s de no tener futuro ni augurio para los afectados provocan ?puertas abiertas? en el ?patio trasero? sin necesidad de tener ?la llave?.

?Cu?les podr?an ser los paradigmas de negociaci?n que podr?an poner sobre la mesa los grupos guerrilleros? ?C?mo ser?an las conversaciones negociadoras del Gobierno constitucional colombiano con los ?paracos?? La propuesta del ?frente nacional? de Santos Calder?n requiere de conocer las propuestas l?gicas de los pueblos originarios colombianos que poco o?do tuvieron en la precedente administraci?n gubernamental de don ?lvaro Uribe V?lez quien estuvo m?s preocupado en consolidar tres frentes de guerra: derrotar a lo que Uribe V?lez calific? como ?narco-terroristas? para ?desaparecer?, al mejor estilo de Joseph Stalin, a los actores y razones originarios de la fotograf?a real-hist?rica de la Historia de Colombia; el segundo frente fue consolidar el conjunto ?Washington-Aznar?, considerando a Jos? Mar?a Aznar como cabeza visible pol?tica del proyecto ultra-conservador de las derechas comunitarias y euroc?ntricas criollas (l?ase: superestructura) y considerando a Washington como las ?huestes romanas? frente a los ?b?rbaros? hispanos (l?ase: racismo cultural); el tercer frente ser?a el mandato de ese conjunto referido de alcanzar desgastar a la figura de Hugo Rafael Ch?vez Fr?as como l?der de la Revoluci?n Bolivariana y golpear directamente los contenidos de las pol?ticas sociales impulsadas por el Gobierno Bolivariano y la conducci?n del Comandante-Presidente Ch?vez Fr?as.

Los grupos guerrilleros y sus dirigentes deber?an alcanzar an?lisis objetivos sobre las realidades y sus realidades ante los escenarios nacionales, regionales y continentales. En ese t?rmino, la propuesta de Ch?vez Fr?as sobre los ?secuestrados? es una inteligente propuesta al corto, mediano y largo plazo. Pero m?s complejo es la propuesta-requerimiento-condici?n de Santos Calder?n sobre el tema de las armas, particularmente, por dos precedentes: los asesinatos de dirigentes de la Uni?n Patri?tica y la objetiva consecuencia del regreso e reimpulso de la ?guerra de guerrillas?. Ambos actores, pareciera, tienen en este t?pico, puntos encontrados y contradictorios. La experiencia del desarme de los ?paracos?, seg?n la prensa, no ha tenido el impacto positivo por las consecuencias posteriores y actuales. Entonces ?el tema de la entrega de las armas se convertir?a en un ?cul de sac?? Al entregar las armas, el paso inmediato ser?a la desmovilizaci?n que implicar?a alguna pol?tica de pacificaci?n que, en el pasado, tambi?n fracaso como mencionamos m?s arriba. Pareciera un ?c?rculo vicioso? pero con un factor importante y, quiz?s, determinante cuando las partes en conflicto, todas ellas, asuman la decisi?n de solicitar la colaboraci?n activa de los pa?ses al sur del rio Bravo.
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Tags: Juan Manuel Santos, paz, guerrillas, armas, desmovilización, Hugo Chávez, racismo

Publicado por blasapisguncuevas @ 4:42  | Colombia
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