Martes, 10 de agosto de 2010

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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del textoPartir el texto en columnasVer como pdf 10-08-2010

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Antes de sumergirse en el maravilloso libro ?Rodolfo Walsh, vivo? en el que Roberto Baschetti recopila textos de y sobre Rodolfo Walsh, el escritor argentino ejemplo que con su literatura y compromiso social fue asesinado por los militares, encontramos un poema de Otto Ren? Castillo, el gran poeta revolucionario guatemalteco autor del poema que forma parte ya del imaginario colectivo y la conciencia social del pueblo de Guatemala: ?Vamos patria a caminar, yo te acompa?o?. Una vez le?do nadie olvida: ?Yo bajar? a los abismos que me digas./ Yo beber? tus c?lices amargos./ Yo me quedar? ciego para que tengas ojos./ Yo me quedar? sin voz para que tu cantes./ Yo he de morir para que tu no mueras, / ??

Pero est?bamos en el poema de Otto Ren? porque abre este libro dedicado al trabajo del maestro Rodolfo Walsh, en el que encontramos referencias a los intelectuales y al compromiso pol?tico con las causas de las gentes trabajadoras, a su actitud pasiva ante la opresi?n, el enga?o pol?tico, su hip?crita doblez ante la falsificaci?n hist?rica, el silencio ante la injusticia social que los explotadores llaman legal. Este poema de Ren? Castillo dice: ?Un d?a los intelectuales/ apol?ticos/ de mi pa?s ser?n interrogados/ por el hombre sencillo/ de nuestro pueblo./ Se les preguntar?/ sobre lo que hicieron/ cuando/ la patria se apagaba/ lentamente,/ ??

Cuando Otto Ren? Castillo fue hecho preso por el ej?rcito fascista de Guatemala, los militares, repitiendo ese poema le martirizaron raj?ndole el cuerpo, antes de fusilarle y quemarle el 17 de marzo de 1967. El poema en este maravilloso libro de Baschetti que nos acerca a Rodolfo Walsh tiene un sentido profundo e invita al lector a leerlo una y otra vez conforme se avanza.

Rodolfo Walsh tambi?n fue asesinado un mes de marzo; el crimen lo cometieron los militares argentinos diez a?os y ocho d?as despu?s de que mataran a Otto Ren? Castillo, el 25 de marzo de 1977, un a?o y un d?a despu?s de que la Junta Militar se instalara en el poder despu?s de dar un golpe de Estado.

Perd?nese la menci?n de otro marzo terrible, en este caso tiene que ver con el fondo del asunto del que va a escribir Rodolfo Walsh al poco tiempo y que si aguantan estas letras van a poder leer a continuaci?n. Ese ?ltimo marzo al que aqu? se hace referencia tiene un d?a concreto: fue el d?a 4 (de marzo) de 1960, cuando la CIA hizo estallar el buque La Coubre en el puerto de La Habana asesinando a un centenar de personas. Desde el triunfo de la Revoluci?n, la CIA hab?a llevado a cabo el env?o de armas y explosivos a sus mercenarios para que pusiesen en marcha una campa?a de actos terroristas que produjesen muertos y se generalizase un estado de confusi?n que debilitara a la Revoluci?n, para as? facilitar la intervenci?n. Esto se conoce bien gracias a las declaraciones de algunos de estos mercenarios al servicio del gobierno de EEUU implicados directamente en los atentados, como el conocido terrorista Posada Carriles entre otros.

Los motivos por los que los gobernantes estadounidenses guardan y cuidan a los asesinos en su caseta para bestias de mentes miserables y conviven con ellos impiden la desclasificaci?n de los documentos relativos al atentado que, bajo el auspicio de la CIA, llevaron a cabo contra el barco La Coubre. Esos motivos son obvios: romper la esperanza de los trabajadores, acabar con el cambio revolucionario que deb?a llevar a una Cuba bajo un r?gimen explotador y subordinada a los caprichos de la hegemon?a yanqui a un sistema de justicia social, en beneficio de todos los trabajadores, de solidaridad entre los obreros y los pueblos del mundo.

Un d?a tras otro, una semana tras otra, un mes tras otro, un a?o tras otro, atentando, bloqueando o impidiendo la salida y la llegada de cualquier producto desde y hacia la isla, presionando a los gobiernos y empresas que lo pretendan, multando, hundiendo sus productos si es preciso, depositando desde sus aviones en el campo cubano veneno, pagando mercenarios que escandalicen, que dramaticen, que mientan un d?a y otro, una semana y otra, ? y aqu? y all? les ponen altavoces, les entregan todos los medios para la causa, en los peri?dicos, televisiones, radios? altavoces para quienes se venden a la doctrina capitalista y el imperialismo, altavoces para quienes escupen sobre el poema de Otto Ren? Castillo, ?Vamos patria a caminar, yo te acompa?o?.

Cuando se acaban, se gastan, se quedan en seco estas bestias de mentes miserables vendidos al poder, esos que asalarian a terroristas, los mismos que dan golpes de Estado, los que invaden pa?ses de acuerdo a los intereses del capital, los mismos que tiraron la bomba at?mica sobre dos poblaciones civiles como Hirosima y Nagasaki, los que crean campos de concentraci?n como Guant?namo o prisiones secretas contra toda legalidad internacional, al tiempo que siembran el mundo de bases preparando la tercera gran guerra empezando por ?Ir?n?, ?Corea?, ?Venezuela?, ?L?bano?, los que sostienen un ej?rcito mercenario contra el pueblo palestino, los que exprimen a base de sangre las riquezas del mundo, los que pulverizan el Derecho Internacional? esos, los que pagan a los terroristas, cuando no les sirven las bestias de mentes miserables ya usadas, van al mercado a buscar otras, de esas que trafican con la opini?n en beneficio del imperio. Y bien saben que por sus altavoces no le llegar? nunca una denuncia profunda del car?cter que asiste a los comportamientos criminales de los gobernantes en EEUU.

Atentaron contra el barco La Coubre en 1960. Y la campa?a contra la Revoluci?n cubana no ha parado, y si nos referimos a los atentados propagand?sticos ya vemos que son diarios. El ejemplo m?s reciente lo tenemos en la campa?a y la cobertura medi?tica que ha precedido a la llegada a Espa?a de los ?ltimos mercenarios, que ya faltos de argumentos ha ido decayendo hasta que ha vuelto a subir cuando han sido recibidos por Aznar, ese que tambi?n sali? en la vergonzosa foto de las Azores, en la FAES (?FAlange ESpa?ola?), la fundaci?n del Partido Popular. Recibidos para la campa?a por la ultraderecha institucional, en el punto de inflexi?n m?s bajo, m?s miserable, m?s falsario, m?s pagador de mercenarios. Donde ellos lo eligieron. Sin duda, donde les corresponde.

Pero repasando los art?culos de Rodolfo Walsh en el magn?fico libro que compila Baschetti hemos recordado uno de plena actualidad desde que Walsh lo escribiese en 1960, ?de plena actualidad desde hace 50 a?os!

De esta joya del maestro Walsh, figura fundamental del periodismo y la literatura latinoamericana, los altavoces mercenarios no se han hecho ni se har?n eco nunca, ni del art?culo ni de su sentido fundamental:

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N O TE FIES DE UN ENVIADO ESPECIAL

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(La Habana, octubre). Desde el anciano Repetto hasta Rogelio Frigerio, todos los que en la Argentina cre?an pol?ticamente oportuno pro?nunciarse contra Cuba, hablaban ?hasta hace poco? ex cathedra.

El m?todo ten?a sus inconvenientes. Obligaba a generalidades te?ricas que estaban, por as? decirlo, remanyadas. Supongo que fue entonces cuando surgi? la idea de mandar algunos enviados especia?les que pudieran decir, al menos, que estuvieron en la calle Zanja, o comieron en la Bodeguita del Medio. Con eso y algunas postales del Morro, se lograba la atm?sfera necesaria para poder mentir con la im?punidad del "yo estuve".

El primero que vino fue un cronista hisp?nico radicado en la Ar?gentina. Misteriosamente, lo que escribi? en una revista donde alguna vez he trabajado revert?a al anchuroso mar de la generalizaci?n bara?ta: el comunismo, la Iglesia, todas esas cosas. Por lo que deduje que, en cuanto persona, no ten?a nada contra lo que pasaba en Cuba; lo que pod?a tener en contra, era como enviado especial. Aun la referencia a la "formaci?n marxista" de Fidel Castro parec?a menos una maldad que una divertida distracci?n: como todo el mundo sabe, Fidel se edu?c? con los jesuitas.

Pero despu?s vino otro que ??ste s? puede definirse como flor de mentiroso. Me refiero a un se?or Chirusi, o Ciruzzi, por quien acabo de enterarme, despu?s de un a?o y tres meses de estar en Cuba, de que hay "Nubes Rojas en la Noche Cubana". Tal el t?tulo de una nota que publica en Clar?n el 11 de octubre, y que al parecer forma parte de una serie.

Con gran curiosidad por presenciar ese fen?meno meteorol?gi?co, y aprovechando que es de noche, me asomo a la ciudad. Miro la curva suave del Malec?n, con sus luces verdes, presiento el contorno semioculto de la bah?a, observo los rascacielos del Vedado y el relum?br?n de la Ciudad Vieja, algunas boyas en el Golfo de M?xico, el des?tello del faro del Morro.

Nada. Lo ?nico que pienso, es lo que he pensado tantas veces: que si hay en el mundo una ciudad f?cil de ser amada, es La Habana.

No veo las nubes rojas que vio Chirusi. Me pregunto si las habr? visto en el letrero de ne?n del "Two Twelve", en la calle Consulado, adonde creo que lo llevaron.

Vagamente me pregunto si las nubes rojas ser?n una met?fora. Yo cre?a que esa clase de met?foras estaba fuera de uso.

Despu?s me pregunto, simplemente, si Chirusi no es un maca?neador. Entonces lo leo con m?s atenci?n.

Claro, yo comprendo. Este hombre viene impresionado de entra?da. Le han dicho que aqu? la cosa es terrible, y ?l se siente un h?roe de pel?cula. Apenas sale del aeropuerto, ve signos alarmantes, que inter?preta dirigidos contra ?l, Flash Gordon Chirusi.

Escuchemos su emocionante relato:

"No bien abandonamos las instalaciones del aeropuerto, apareci? ante nuestra vista un cartel desalentador: 'No te f?es... de un extra?o'. A partir de entonces, las seis palabras ten?amos que encontrarlas hasta en los lugares m?s sorprendentes. Seis palabras que, como otros tan?tos candados, cerraban nuestra boca cada vez que decid?amos entablar charla con nuestro invitado, el Cabo rebelde. La advertencia de ma?rras nos record? a otras similares en pa?ses en guerra, donde trata de formarse una conciencia de discreci?n para impedir, dentro de lo po?sible, la acci?n de esp?as y saboteadores ".

?Jo?o!, como dicen aqu?. Experiencia fuerte la que ha tenido que pasar este Flash Gordon Chirusi, que viene a Cuba con una misi?n es?pecial, y nom?s desembarca, se enfrenta con esos amenazantes cane?lones urdidos seguramente por INIT en combinaci?n con la NKVD, m?s el Gospl?n y el G-2, me llevo uno.

Pero el cartel lo obsesiona a Chirusi. ?Si no lo obsesionara, c?mo podr?a ponerlo de subt?tulo en su nota?

Chirusi ha ido a comer y se ha encontrado (naturalmente) con checos y con chinos. Este encuentro le permite siniestras inferencias y un alegre olvido: los 30.000 chinos que viven aqu? desde hace a?os. Pero el tema totalitario lo persigue:

"Salimos de la cafeter?a y no podemos menos de sonre?r cuando a la luz rojiza de un cartel?n de propaganda leemos: 'No te f?es... de un extra?o'.

Ya antes ha descubierto:

"El autom?vil sigue su marcha. En todo el trayecto se suceden los canelones con leyendas como ?stas: 'Patria o muerte', 'Vencere?mos', 'No te f?es... de un extra?o...'".

Pero aqu?, confieso que yo estoy intrigado. En el tiempo que es?toy, creo que he visto todos los carteles de La Habana. Pero ?ste, no te f?es de un extra?o, no te f?es del asrep?rter, no te f?es de Chirusi, que viene a descubrir el secreto de Cubanac?n, ?se juro que no lo he visto. Entonces le pregunto a un amigo:

?Che, dec?me, ?qu? es "No te f?es... de un extra?o"?

??Qu? va a ser! Una pel?cula.

Compro el diario, y al fin descubro el anuncio que tanto alarm? a Chirusi: "Columbia Pictures presenta: 'No te f?es... de un extra?o', en megascope, con Gwen Watford y Patrick Alien...".

?Hace falta seguir? ?Hace falta explicar que el art?culo, la serie, todo lo que escriba sobre Cuba este se?or Chirusi es la versi?n nove?lada de una imaginaria aventura?

Claro que ?l mismo lo dice cada vez que repite lacrimosamente: "?sta no es La Habana". Claro que no lo es.

Cont?te otra, viejo. ?sa, ya la vimos.

(Con este texto, publicado originariamente en la revista Che (Buenos Aires, 15 de Noviembre de 1960), Walsh contesta una nota del diario Clar?n en la cual se manifiesta la alarma que produce el ?totalitarismo? existente en Cuba.)

T?tulo del libro: ?Rodolfo Walsh, vivo?. Compilaci?n y pr?logo de Roberto Baschetti. Ediciones de la Flor.

Tambi?n se encuentra en Rodolfo Walsh, ?El violento oficio de escribir. Obra Period?stica (1953-1977)?. Ediciones de la Flor.

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*Ram?n Pedregal Casanova es autor de ?Siete Novelas de la Memoria Hist?rica. Posfacios?, editado por Fundaci?n Domingo Malag?n y Foro por la Memoria ( [email protected] ) (foroporlamemoria.org)

*Alejandro Pedregal es director del Festival de Cine y Arte Media Lens Politica. M?s informaci?n en: www.lenspolitica.net



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Tags: actividad, medios, Cuba, película, especial, poeta, conciencia

Publicado por blasapisguncuevas @ 22:58  | CUBA
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