Domingo, 15 de agosto de 2010

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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del textoPartir el texto en columnasVer como pdf 15-08-2010

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Un hombre se escap? de la muerte, y con el poco tiempo que se roba en cada aliento, se ha dedicado disciplinadamente a advertir a la Humanidad sobre las grandes amenazas que atentan contra la posibilidad de que siga existiendo. Es un hombre angustiado. Es un hombre revolucionario no ya por convicci?n, sino por naturaleza intr?nseca. Ese hombre no es ning?n quijote, es el m?s sabio de los consejeros de una Humanidad extraviada. Es Fidel. Nuestro Fidel.

Me molesta un poco que se perciban sus palabras desde un punto de vista meramente emocional: ?Tan bello el viejo. Le sigue echando pich?n hasta el ?ltimo momento?. Fidel no se ha dedicado a generar opini?n p?blica por el simple hecho de ser ?til desde sus nuevas condiciones. Bien podr?a dedicarse a asesorar a los cuadros dirigentes de los procesos diversos que pintan a Latinoam?rica de esperanza. O podr?a dedicarse a analizar las contradicciones de la Revoluci?n Cubana, hacer propuestas a la dirigencia de su pa?s en torno a ello, etc. Fidel sabe que estamos atravesando una coyuntura de enormes proporciones. Y aunque me vayan a ahorcar los que creen que ya el Capitalismo se est? desplomando, creo que Fidel sabe que no estamos aprovechando este momento como deber?amos, que estamos obligados, porque existen condiciones ciertas, a capitalizar la coyuntura y que no hacerlo bien puede significar el fin de nuestra especie.

La hegemon?a del Imperialismo Yanqui est? bajo amenaza: Fracaso militar en Afganist?n e Irak, crisis de su sistema financiero, profundo endeudamiento de su econom?a, debacle de su sistema de seguridad social, desempleo, descontento interno (alimentado ahora por la filtraci?n de inteligencia de WikiLeaks), surgimiento de nuevos polos de poder contendientes, resquebrajamiento de su hegemon?a comunicacional, etc. No se puede hacer en este limitado espacio, un an?lisis demasiado extenso, pero no est? de m?s nombrar uno que otro factor. Esta inestabilidad de su hegemon?a abre un escenario complejo. Por una parte, existe la posibilidad de capitalizar tal coyuntura a favor de la causa revolucionaria. Pero por otro lado, la bestia imperial se desespera y surgen entonces escenarios posibles que parecer?an para algunos, cosa de ciencia ficci?n. Cabe destacar que la bestia tiene razones de sobra para no sentirse rendida, como me lo indicara sabiamente en estos d?as una camarada brasilera, quien me dijera ?empezando por el peque?o detalle de que es la potencia emisora del patr?n monetario internacional, nada m?s y nada menos?. Ya se dec?a en los 70 que caer?a la hegemon?a yanqui, crisis econ?mica (no tan profunda como hoy) y derrota militar en Vietnam (m?s grave que hoy) y el D?LAR fue clave para mantenerla. Alzaron la tasa de inter?s, quebraron a Latinoam?rica y el mundo, y salvaron su econom?a. As? que hay que pensar bien antes de andar haciendo fiestas triunfales. Y hay que escuchar a Fidel.

Fidel ha venido advirtiendo al mundo sobre la seria posibilidad de que se desencadene un holocausto nuclear. En discurso ante la Asamblea del Poder Popular de Cuba, expres? claramente las causas por las que Ir?n no ceder? ante ninguna presi?n norteamericano-sionista, y c?mo la insistencia del Imperialismo de inspeccionar los nav?os iran?es, devendr?a en una guerra que adquirir?a un car?cter nuclear. Ante tal realidad, comprimida criminalmente aqu? a un par de l?neas, Fidel ha instado a la Humanidad a hacer una campa?a que genere los niveles m?nimos de conciencia de auto preservaci?n en aquellos actores que pueden pintar algo en todo esto. En especial?simo nivel de prioridad, ubica Fidel al Presidente Obama, en cuyas manos estar? la ?ltima palabra. El comandante asegura que de estar consciente de las consecuencias de tal acto, Obama no aprobar? una decisi?n que devenga inevitablemente en la desaparici?n de cientos de millones de seres humanos, incluyendo por supuesto, las millonarias bajas norteamericanas.

La pelea es entonces aquella de lograr que los jerarcas imperiales logren, en esta coyuntura, sobrepasar su cultura casi religiosa de la invencibilidad, aquella que ha llevado a la NASA al fracaso tras los desastres del Challenger y el Columbia que explotaron en el aire por no cumplir los protocolos bajo la premisa ?Somos los EEUU de Norteam?rica, ?Qu? puede salir mal??. Esa misma soberbia imperial que podr?a llevar a los halcones del Pent?gono a continuar una pol?tica que har?a explotar ya no uno o dos trasbordadores espaciales, sino ?nuestra contaminada y ?nica nave espacial?. Y aunque sea obvio, es necesario decir: nave en la que ellos tambi?n son tripulantes.

A tal batalla nos ha convocado Fidel. Es una batalla de obvia urgencia y de car?cter COMUNICACIONAL. Es aqu? donde este art?culo encuentra su verdadera raz?n de ser. Hace dos d?as, el comandante expres? una frase que debi? haber retumbado en toda la izquierda planetaria: ?Si ganamos la guerra comunicacional, no har? falta hacer m?s revoluciones?. Evidentemente no debe entenderse en un sentido literal, pero a riesgo de sonar a orate creo que no est? lejana de ser una verdad incluso en su lectura literal.

En la opini?n de este autor, el campo de batalla en el que debemos centrar los fuegos dentro de la lucha de clases, es en el campo comunicacional. A eso infiero que se refiere Fidel en su m?xima, y cuando nos convoca a ?enfrentar los problemas actuales con ideas nuevas?. Los revolucionarios no hemos entendido que la conquista del gobierno para la ulterior conquista del poder, no significa nada sin la conquista de la conciencia colectiva. No s?lo en un grado de afinidad pol?tica sino de comprensi?n de la realidad objetiva de este mundo. Parecemos operar bajo el principio: ?Hagamos que nos sigan, que nosotros sabremos encaminarlos hacia el bien?. Llamamos conciencia al hecho de que la gente desfile detr?s de los hombres consientes y eso es una mentira que amenaza con derrotarnos, y peor a?n, cerrar los caminos para salvar a esta humanidad.

La pelea debe ser entonces por conquistar la conciencia, y esa pelea la tenemos que dar en la trinchera comunicacional. Esto debe hacerse adem?s en c?digos que sean accesibles para la gente, atractivos, creativos. Que hagan llorar, que hagan re?r, que hagan hervir la sangre. No basta con salir a predicar, a aburrir a la gente con conceptos ajenos a su emocionalidad. Hay que empezar por aceptar, de verdad aceptar, que las mayor?as est?n enajenadas y que, por ende, la lucha por su conciencia debe librarse en un c?digo que logre penetrar el letargo de la alienaci?n. No se trata de copiar los c?digos del Capital (indiscutiblemente y criminalmente efectivos), pero s? de utilizar sin resquemores, sin principismos prehist?ricos y dogm?ticos, c?digos atractivos que hagan de la verdad UN ALIMENTO ACCESIBLE PARA LAS MASAS. Se trata, en efecto, de no hacer afrentas contra el propio marxismo y su cosmovisi?n dial?ctico-materialista. Se trata de utilizar esa herramienta para interpretar la complejidad que implica luchar por la revoluci?n socialista en el mundo de hoy.

Los revolucionarios nos hemos quedado a la saga en la lucha comunicacional. Existen por primera vez canales tan masivos de comunicaci?n, que han permitido que Fidel caracterice: ?Si ganamos la guerra comunicacional, no har? falta hacer m?s revoluciones?. ?Entendemos la profundidad de sus palabras? ?Acataremos el llamado que nos hace esta gigante voz de la conciencia revolucionaria? ?O seguiremos abordando la causa revolucionaria desde las ideas vencidas por la propia dial?ctica de la Historia? Las ideas fundamentales ya est?n ah?, los grandes caminos, la estrategia. Pero la t?ctica hay que reinventarla d?a a d?a, al calor de los cambios del contexto hist?rico-social. Y en este siglo XXI el teatro de operaciones en el que deben centrar los fuegos todos los revolucionarios, es el de la comunicaci?n masiva, en todas sus formas y sin complejos principistas: Televisi?n, Cine, Prensa escrita, El Documental, La radio, La literatura, El teatro, EL INTERNET, etc. Es la lucha por la conquista de las conciencias, lo dem?s ya lo sabemos hacer camaradas, pero sin esa materia prima, tendremos siempre al enemigo en casa, a?n dentro de nosotros mismos. Creo que por ah? van los tiros, es mi humilde opini?n, si suena a locura es porque probablemente tiene algo de cierto. Es, en mi percepci?n, una de las fundamentales ideas de ese Fidel que dijo hace dos d?as ?ll?menme loco si quieren, ll?venme a un manicomio?, la locura de Galileo, y de todos los hombres cuyas ideas nos asustan, porque amenazan con despojarnos de nuestra mentira confortable.

Rebeli?n ha publicado este art?culo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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Tags: Fidel Castro, Galileo, internet, conciencia, marxismo, códigos, locura

Publicado por blasapisguncuevas @ 21:00
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