Martes, 17 de agosto de 2010

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El gobierno de Fernando Lugo se encuentra seriamente amenazado y las probabilidades de un ?golpe institucional?, p?rfida invenci?n para sacarse de encima presidentes molestos como Zelaya en Honduras, se potenciaron en d?as recientes. La grave enfermedad que lo afecta y el riguroso tratamiento al que se ver? sometido sirven en bandeja al desprestigiado Congreso paraguayo el pretexto para destituirlo ?legalmente?. Si esto finalmente se concreta se producir?a una grav?sima regresi?n pol?tica que pondr?a abrupto fin a la primavera democr?tica vivida en los ?ltimos dos a?os. Pese a que la presidencia de Lugo carece de la voluntad transformadora de Ch?vez, Morales o Correa y que su gesti?n se caracteriza por m?ltiples incoherencias, la sola presencia de un personaje que desde el gobierno proclame su identificaci?n con los condenados de su tierra basta y sobra para que la clase dominante local no vea la hora de sac?rselo de encima, por cualquier m?todo.

Desde que asumi? Lugo tuvo que v?rselas con la derecha m?s primitiva y corrupta de Sudam?rica, lo cual ya es mucho decir. Expresi?n pol?tica de una banda que ni siquiera merece el nombre de oligarqu?a -la voz ?cleptocracia? captura con m?s nitidez su naturaleza-, esa derecha es un impresentable conjunto de rufianes que construyeron sus grandes fortunas desangrando al pa?s bajo la conducci?n del ?capo de tutti i capi?, el dictador Alfredo Stroessner. ?ste organiz? el saqueo de las tierras fiscales, el contrabando en gran escala y el tr?fico de droga y de personas, con la abierta complicidad de sucesivos gobiernos de Estados Unidos, Israel y Taiw?n, sumiendo a la poblaci?n en el atraso, la ignorancia y la extrema pobreza. Atraso e ignorancia que caracterizan adecuadamente a una ?cleptocracia? que todav?a no reconoce al gobierno de la Rep?blica Popular China y s? lo hace con Taiw?n, a cambio, claro est?, de suculentos sobornos o de ?regalos? que se exhiben imp?dicamente como, por ejemplo, el nuevo edificio de la legislatura paraguaya. No s?lo eso: se trata de una banda que justifica aquella venerable caracterizaci?n que en su ?poca realizara el ardiente Agust?n de Hipona (antes de que la Iglesia lo santificara convirti?ndolo en un ?cono inexpresivo) sobre los estados, a los que defin?a como una ?conspiraci?n de los ricos? para oprimir a los pobres. La inesperada elecci?n de Lugo vino a inmiscuirse inoportunamente en el corrupto rodaje que enriquec?a a la clase dominante a costa del permanente saqueo de la naci?n, todo lo cual la arroj? a una desorbitada oposici?n cuyo ?nimo de destituirlo empeque?ece el que exhiben algunos personajes de la derecha argentina. Al igual que ocurre entre nosotros, la derecha paraguaya es estructuralmente inepta para construir nada que no sean sus turbios negocios: por eso creci? a la sombra de un feroz dictador y luego de la mano de gobiernos supuestamente democr?ticos que jam?s tuvieron la menor intenci?n de desmontar esta infernal maquinaria del atraso y la opresi?n. El acendrado anticomunismo de estos bandidos les permiti? gozar de la protecci?n estadounidense para su pillaje; a cambio cedieron dos grandes bases militares en Mariscal Estigarribia y Pedro Juan Caballero, dise?adas para cerrar desde el Sur el control territorial sobre la riqu?sima Amazon?a establecido desde las siete bases obtenidas en Colombia. Y cedieron tambi?n, y Lugo no supo impedirlo o desmontarlo, el control de cerca de un 80% del aparato estatal paraguayo a manos de la USAID, favorecido por el sabotaje que la derecha realiza desde el Congreso al no votar el presupuesto que necesita el pa?s y, mucho menos, modificar la escandalosamente regresiva legislaci?n tributaria del Paraguay. Desfinanciado hasta la impotencia, los proyectos del gobierno deben realizarse con el dinero de Estados Unidos, lo cual est? a punto de convertir al pa?s en un protectorado estadounidense.

Lugo cuenta a su favor con un alto grado de aceptaci?n p?blica y con la convicci?n de las fuerzas populares de que, pese a su desilusi?n con las vacilaciones y titubeos del presidente, lo que le suceder?a es much?simo peor. El art?fice de esta operaci?n es el propio vicepresidente, Federico Franco, coadyuvado por los ministros del Interior y de Relaciones Exteriores, y sus promotores son la embajadora estadounidense Liliana Ayalde ?en cuya casa se celebran las reuniones conspiratorias, con total descaro- y Aldo Zucolillo, due?o de un emporio empresarial entre cuyas empresas sobresale su ariete ideol?gico, el diario ABC Color. Este personaje tuvo una destacada actuaci?n como gestor del Plan C?ndor y tanto ?l como sus hermanos fueron tropa de confianza de Stroessner, al punto que ambos sol?an vacacionar juntos en Miami mientras urd?an nuevos negociados a costa del pueblo paraguayo. Para la SIP y muchos en Washington ese diario es un baluarte de la democracia, cuando en realidad se trata de exactamente lo contrario: el house organ de la mafia que se adue?? de Paraguay y veh?culo principal de la extorsi?n que efect?a para disciplinar a la clase pol?tica. Bast? un editorial del ABC Color para que al d?a siguiente el Senado postergara sine die el tratamiento de la ratificaci?n del Tratado constitutivo de la UNASUR. Y el s?bado pasado editorializ? en contra de que el mismo ?rgano removiera con su voto positivo el ?ltimo obst?culo que se interpone a la plena incorporaci?n de Venezuela al MERCOSUR. Pese a la significativa ayuda que el presidente bolivariano le presta a Paraguay -suministrando combustibles a precios por debajo del mercado, entre otras cosas- este sicario ideol?gico del imperialismo exhort? a los senadores a cerrarle el paso a Ch?vez. Al compadre y compinche de Stroessner no le tembl? el pulso para escribir que ?No sin esfuerzo los paraguayos nos hemos liberado del oprobioso yugo de un tirano sanguinario y rapaz (?Stroessner!) para permitir que otro, esta vez forastero, venga a pretender someternos con su estilo pol?tico autocr?tico e intolerante?. Este es el intelectual org?nico de la derecha que vela sus armas esperando dar el zarpazo que la libre de la molesta presencia de Lugo y restablecer el imperio del narcofascismo.

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Director del PLED, Centro Cultural de la Cooperaci?n

www.atilioboron.com

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Tags: Fernando Lugo, oligarquía, tráfico, droga, método, impotencia, Chávez

Publicado por blasapisguncuevas @ 20:16  | PARAGUAY
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