Jueves, 19 de agosto de 2010


Por: Colectivo Militante
Fecha de publicaci?n: 19/08/10??
?
?? impr?melo?? Compartir
?
?
El 20 de agosto de 1940, Ram?n Mercader del R?o (Barcelona 1914-La Habana 1978), alias Frank Jacson, alias Jacques Mornand, asestaba el golpe mortal a Le?n Trotsky en su refugio mexicano de Coyoac?n. Era, seg?n V?ctor Serge, la medianoche del siglo: un a?o despu?s de la victoria fascista en la guerra civil espa?ola; cuando Hitler y sus tropas nazis avanzaban imparables en los campos de batalla de Europa; mientras Stalin aseguraba su dominio desp?tico en la URSS y en el ?movimiento comunista? internacional.

Habr?a pues que utilizar este nuevo aniversario para re-pensar el horizonte de nuestra lucha socialista. Dejando a un lado la liturgia cargada de gestualidad. Adem?s, claro est?, de rescatar la memoria que alguna vez la infamia pretendi? sepultar. Por el camino quedaron cuarenta millones de personas - ?gente com?n? -? v?ctimas de un sistema brutal, burocr?tico, policial, que estimul? la delaci?n y la traici?n. Y dos millones de miembros del Partido asesinados en las prisiones y en los campos del Gulag. Tambi?n, una cifra incalculable de verdaderos comunistas que se atrevieron, con coraje militante y decisi?n pol?tica, a desafiar la m?quina contrarrevolucionaria del estalinismo.

70 a?os m?s tarde, el mundo se parece en casi nada al de entonces. Pero ese asesinato pol?tico, ?uno de los cr?menes m?s reveladores del siglo XX?? - como lo define el notable escritor cubano Leonardo Padura -, es un acontecimiento contempor?neo. Un s?mbolo emblem?tico de lo que fue el estalinismo. Que, a su vez, explica la crisis y posterior derrumbe del mal llamado ?socialismo real?. Vale decir, la historia de ahora mismo.

?

Es dif?cil borrar o banalizar esas huellas de la historia. Ser?a, por otra parte, inmoral. El recuerdo, entonces, contin?a actual. As? como la reivindicaci?n de una herencia esencial: la de Le?n Trotsky.

El art?culo que presentamos de Daniel Bensa?d fue escrito hace diez a?os para el semanario Rouge (Francia), por entonces semanario de la Liga Comunista Revolucionaria. Su lectura mantiene la m?s plena vigencia. Fue publicado en Convergencia Socialista N? 12, M?xico, noviembre-diciembre 2000, revista del Partido Revolucionario de los Trabajadores. (Redacci?n de Correspondencia de Prensa).?


?
Trotsky: un timonel del siglo

Daniel Bensa?d (1946-2010)


?
?Por qu? este asesinato? Si dejamos de lado la personalidad perversa de Stalin, habr?a que volver a partir de los ?ltimos combates de Trotsky, es decir, todo el per?odo mexicano durante el cual llev? adelante principalmente tres grandes luchas en una fase de hundimiento de la esperanza.

Busc?, en primer lugar, evitar toda confusi?n posible entre revoluci?n y contrarrevoluci?n, entre la fase de octubre de 1917 y el Termidor estalinista. Lo hace fundamentalmente organizando desde su llegada a M?xico, en momento del segundo proceso de Mosc?, la Comisi?n de Investigaci?n Internacional presidida por el fil?sofo norteamericano John Dewey. Quinientas p?ginas de documentos desarticulan el mecanismo de falsificaci?n de las amalgamas pol?ticas. El segundo combate es la comprensi?n de los encadenamientos hacia una nueva guerra, en una fase donde iban a exacerbarse los chovinismos y a oscurecerse los enfrentamientos de clase. Finalmente, el tercer combate, ligado a los precedentes, es el de la fundaci?n de una nueva Internacional proclamada en 1938, pero proyectada al menos cinco a?os antes de la victoria de Hitler en Alemania, que ?l no conceb?a como la reuni?n de los marxistas revolucionarios ?nicamente, sino como una herramienta volcada para las tareas del momento. Es en este trabajo que Trotsky pudo, en ese momento, vivirse como irremplazable.

Tiempo de derrotas

Trotsky se equivoca en sus pron?sticos, cuando hace un paralelo entre los hechos que siguieron a la Primera Guerra Mundial y los que podr?an resultar de la Segunda. El error reside en el hecho de que los movimientos obreros se encuentran entonces en situaciones muy diferentes. En la Segunda Guerra Mundial se acumulan muchos factores; pero el cualitativo es, sin duda, la contrarrevoluci?n burocr?tica de la URSS durante los a?os 1930. Con un efecto de contaminaci?n sobre el conjunto del movimiento obrero y su componente m?s revolucionario.

Hay all? una suerte de mal entendido, del cual la desorientaci?n de muchos comunistas franceses delante del pacto germano-sovi?tico es la ilustraci?n m?s perfecta. Pero se agregan derrotas cualitativas, como la victoria del nazismo en Alemania y del fascismo en Italia, la derrota de la Guerra Civil Espa?ola, el aplastamiento de la segunda revoluci?n en China. Una acumulaci?n de derrotas sociales, morales e inclusive f?sicas, que nos cuesta imaginar. Pero no podemos jam?s considerar que todo estaba predeterminado.

Uno de los errores importantes de Trotsky, es haber imaginado que la guerra significar?a de manera ineluctable la ca?da del estalinismo, as? como la guerra franco-alemana de 1870 hab?a significado la estocada final del r?gimen bonapartista en Francia. Estamos en 1945, momentos del estalinismo triunfante, con sus aspectos contradictorios. Todo esto est? muy bien ilustrado en el libro de Vassili Grossman, ?Vida y Destino?, sobre la batalla de Stalingrado. A trav?s de los combates, vemos all? despertar a la sociedad e inclusive escapar parcialmente de la empresa burocr?tica. Podemos encarar la hip?tesis de un relanzamiento de la din?mica de Octubre. Los veinte a?os transcurridos desde los a?os 1920 son un intervalo corto. Pero lo que dice el libro de Grossman a continuaci?n es impactante. ?Stalin es salvado por la victoria! No se les pide cuentas a los vencedores. Es el gran problema para la inteligencia de esa ?poca.

Las implicaciones te?ricas son importantes. En su cr?tica al totalitarismo burocr?tico, si Trotsky ve muy bien la parte de coerci?n policial, subestima el consenso popular ligado a la din?mica fara?nica, incluso a un precio fuerte, conducida por el r?gimen estalinista. Hay aqu? un punto oscuro que merecer?a ser retomado.

Dicho esto, despu?s de la guerra, est? la responsabilidad espec?fica de los partidos comunistas. En el cuadro del reparto del mundo - el famoso encuentro Stalin-Churchill donde ellos se reparten Europa a l?piz azul - hay empujes sociales importantes o prerrevolucionarios; en Francia, con fuerzas en parte exiguas, pero con ventajas en Italia y Grecia. Y aqu?, podemos francamente hablar de traici?n, de subordinaci?n de los movimientos sociales a los intereses de los aparatos. Esto no quiere decir autom?ticamente una revoluci?n victoriosa, sino una din?mica de desarrollo y una cultura pol?tica del movimiento obrero seguramente diferentes. Lo que acarrea otras posibilidades. Tambi?n hay que recordar el famoso ?hay que saber terminar una huelga? del secretario del PCF, Maurice Thorez, o la actitud del PC italiano en el momento del atentado a Togliatti. Pero lo peor y lo m?s tr?gico han sido la derrota de la revoluci?n espa?ola, y el desarme de la resistencia y la revoluci?n griega. Luego, el veto estalinista al proyecto de Federaci?n Balc?nica, entonces la ?nica soluci?n pol?tica, y la demora, frente a la cuesti?n de las nacionalidades en los Balcanes.

Lo necesario y lo posible

En resumen, el destino tr?gico de Trotsky ilustra la tensi?n entre lo necesario y lo posible. Entre la transformaci?n social que responde a los efectos de un capitalismo en descomposici?n y las posibilidades inmediatas. Encontramos esto ya al leer la correspondencia de Marx. En cuanto al aporte te?rico y estrat?gico este es considerable. Especialmente en el an?lisis del desarrollo desigual y combinado de las sociedades, comenzando por la Rusia de 1905 o la percepci?n de las modalidades actuales del imperialismo. Pero all? donde es irremplazable, a pesar de las lagunas, es en el an?lisis del fen?meno in?dito en su ?poca, y dif?cilmente comprensible, de la contrarrevoluci?n estalinista.

Desde este punto de vista, Trotsky es un timonel. Lo que no significa una referencia piadosa ni exclusiva. Tenemos, al contrario, la tarea de transmitir una memoria pluralista del movimiento obrero y de los debates estrat?gicos que lo han atravesado. Pero en ese paisaje y ese paisaje peligroso, Trotsky es un punto de apoyo indispensable.
?
?


Tags: Trotsky, asesinato, comunistas, guerra civil, Stalin

Comentarios
Discurso Impecable de Fidel Castro y ¿Por qué MoReNa? @Taibo2 Paco Ignacio Taibo II

Pirámide capitalista
Pirámide capitalista. actualizada