Jueves, 02 de septiembre de 2010



Traductor al japon?s de La conquista del Pan del anarquista Pedro Kropotkin y condenado en 1911 por crimen de Alta traici?n (Taigyaku jiken) contra Mutsuhito ?el emperador Meiji?, el nombre de K?toku Denjer? o K?tuko Sh?sui es muy poco conocido en Am?rica Latina. Autor del famoso panfleto El imperialismo, el espectro del siglo XX, texto que precedi? por algunos a?os los an?lisis de John Hobson, de Hilferding y de Lenin sobre el imperialismo. El trabajo de K?toku fue publicado en 1901 y reeditado hasta 1952. Afortunadamente ya contamos con la publicaci?n en franc?s de ?ste que fuera texto axial en la fundaci?n del movimiento socialista japon?s. La traducci?n fue realizada por Christine L?vy quien adem?s nos ofrece una excelente presentaci?n a la obra.

Contempor?neo de Lenin (1870-1924) y de Rosa Luxemburgo (1871-1919), K?toku naci? en la ciudad de Nakamura en 1871. Desde muy temprana edad se destac? por ser un estudiante extraordinario, sin embargo por causa de un tif?n que destruy? la escuela de su peque?a ciudad, K?toku debi? continuar sus estudios de manera autodidacta. Posteriormente, a los 16 a?os de edad se desplaz? a Tokio donde aprendi? y perfeccion? el ingl?s, lengua que le fue de gran utilidad en su trabajo como periodista y que le permiti? seguir el desarrollo de acontecimientos de impacto internacional como fue el ?Caso Dreyfus? o el papel de la social-democracia alemana.

K?toku apoy? la candidatura de su maestro Nakae Ch?min quien, abanderado por el Jiy?-t? (Partido Liberal), se identificaba con los intereses de los m?s discriminados por la sociedad japonesa, nos referimos a los burakumin. No obstante a que gan? las elecciones con m?s de la mitad de sufragios, Ch?min dimiti? posteriormente puesto que avizor? el acercamiento por parte del Jiy?-t? hacia el gobierno. Al respecto, sosten?a que: ?cuando los hombres pol?ticos monopolizan el espacio p?blico pueden adoptar una pol?tica policial represiva sin modificar las leyes, todo ello, en nombre de la seguridad p?blica y, por tanto, imponer un Estado desp?tico? (p. 20).

Christine L?vy se?ala que el per?odo que comprende entre 1898 y 1902 fue crucial en las redefiniciones pol?ticas de K?toku. Aunque existen diversas causas para la radicalizaci?n de K?toku en 1900, L?vy anota:

1) Su participaci?n en las reuniones del C?rculo de Estudios socialistas y que lo hicieron confrontar la teor?a socialista con la realidad social y pol?tica japonesa (p. 36).

2) La mudanza ideol?gica y pol?tica del Jiy?-t? orillando a los miembros m?s radicales a abandonarlo (p. 37).

3) La guerra de los B?xers que represent? la intervenci?n militar de Jap?n (p.38).

La guerra china-japonesa fraguada entre 1894-1895 fue determinante en la perspectiva de K?toku porque representaba la independencia de Corea. Dicho conflicto marc?, en dos sentidos, la evoluci?n del pensamiento filos?fico-pol?tico de K?toku. Por un lado, su desd?n por la guerra se manifest? con m?s regularidad en sus art?culos y, por el otro, la reivindicaci?n de la noci?n de ?voluntad popular? fue m?s recurrente. La cr?tica al imperialismo de las potencias europeas estaba articulada a la cr?tica del sistema econ?mico. K?toku tambi?n critic? la pol?tica imperial de Jap?n (p. 123 y 145) y su papel de correligionario de pa?ses como Alemania, Francia o Rusia en su invasi?n a China. La brutalidad del ej?rcito japon?s sobre la poblaci?n china fue denunciada, a partir de 1900, por K?toku y compartida por Takano Fusatar? quien fue el primer traductor del Capital al japon?s.

Es evidente que en los umbrales del siglo XX, aunque K?toku no fue testigo del conflicto que azot? a Europa entre 1914 y 1918, su diagn?stico del Imperialismo es cercano al an?lisis que posteriormente realiz? Lenin. Debemos subrayar que Lenin public? en 1916 su Imperialismo, Fase superior del capitalismo, donde sostiene que el Imperialismo es la fase monopolista del capitalismo, sustituyendo la etapa de libre competencia para dar paso al estadio de su crisis y descomposici?n y, por tanto, abriendo la posibilidad de una revoluci?n socialista.

K?toku, por su parte, en 1901 esgrime que:

?Deben estar conscientes que el contraste entre la pobreza y la riqueza de los pa?ses occidentales, la acumulaci?n en manos de la minor?a es cada vez m?s evidente, el debilitamiento del poder de compra de la mayor?a de la poblaci?n, todo ello, no es otra cosa que las secuelas del actual sistema de libre competencia y no puede sino que ser atribuido al monopolio que ejercen los capitalistas (?) Por ende, la soluci?n se encuentra en apoyar el poder de compra de la mayor?a de personas de cada pa?s, de ah?, que dicha soluci?n se obtendr? en la prohibici?n de los intereses monopolistas y, por tanto, implicar? la instauraci?n de la justicia en la distribuci?n de los intereses de los trabajadores. Pero para establecer dicha justicia, se debe reformar radicalmente el sistema de libre mercado e instaurar el socialismo? (p. 174).

En el primer cap?tulo de su panfleto, K?toku explica la relacione entre el sentimiento patri?tico y el militarismo y la forma en que ambos constituyen dos puntos medulares en la configuraci?n del Imperialismo. Acent?a la necesidad e importancia de una transformaci?n al sistema econ?mico. Muestra una conciencia planetaria al evocar que el objetivo del manejo del Estado se encuentra en el progreso de la sociedad representado en la felicidad de toda la humanidad, esto es, en la defensa de los intereses globales. En ese sentido, pensamos que el car?cter internacionalista de la praxis pol?tica de K?toku deber?a ser asimilada por nuestros pol?ticos que se muestran pasivos ante la crisis clim?tica, alimentaria y social en la que nos encontramos.

El segundo cap?tulo versa sobre el patriotismo como forma ideol?gica de dominaci?n, es decir, como instrumento de control que es ejercido por las clases hegem?nicas. Analizando las experiencias de los Hilotas del Peloponeso, de los esclavos en Roma, de la guerra franco-inglesa, del ej?rcito prusiano y de la batalla del mar Amarillo de 1894, K?toku concluye que el sentimiento patri?tico s?lo sirvi? para aumentar los privilegios de las ?lites y, por consiguiente, aunque de distinta forma, los ?vencidos de la historia? contin?an bajo la opresi?n. De ah? que K?toku pugne por el sentimiento de compasi?n [1] de una ?tica de amor universal [2] que nos har?a m?s sensibles en la resoluci?n de conflictos tanto pol?ticos como culturales.

El cap?tulo tercero centra su an?lisis en los aspectos que contribuyen al militarismo. De un lado encontramos el inter?s por parte de los capitalistas y militares en acrecentar sus ganancias (p. 130) y, por el otro, el fanatismo despertado por la vanidad y la brutalidad. Contraponi?ndose a la idea de que ?la paz mundial no es m?s que un milagro o, incluso, un sue?o que no contiene belleza alguna? del general Helmuth Karl Bernhard von Moltke ?disc?pulo de Clausewitz?, K?toku recupera la tradici?n de escritores como Murasaki Shikibu, Akazome Emon, Sei Sh?nagon y Emile Zola para sostener que el militarismo no s?lo es f?til para la civilizaci?n sino que adem?s es un veneno (p. 145).

En el cap?tulo cuarto K?toku realiza una cr?tica artera a la pol?tica imperialista tanto de los pa?ses europeos como del Atl?ntico Norte. Para K?toku, la fundaci?n de todo Imperio est? basada en el robo y la rapi?a (p.160), por tanto, su grandeza est? en relaci?n a las masacres de otros pueblos que fueron sometidas a la esclavitud. Asimismo, advierte sobre la hipocres?a norte-americana que en febrero de 1898 apoya la revuelta cubana pero que, despu?s del tratado de Par?s, toma bajo su control Cuba, Puerto Rico y Filipinas. La doctrina Monroe no pasa desapercibida por el socialista nip?n. La relaci?n entre pobreza e injustica es abordada en esta secci?n y para ?l:

?La pobreza surgi? de los errores de la organizaci?n econ?mica y social de nuestra sociedad. Est? ligada al monopolio que realizan los capitalistas y los grandes propietarios financieros. Por consiguiente, la pobreza es resultado de la falta de justicia en la distribuci?n de la riqueza? (p. 170)

El ?ltimo cap?tulo es un exhorto al socialismo democr?ticamente organizado [3] y una advertencia al ?peligro del siglo XX? ?siglo de totalitarismos tanto liberales como sovi?ticos? que se avecinaba. Para K?toku el microbio del patriotismo fomenta el c?ncer del militarismo, en este sentido, el movimiento socialista precisa de una consciencia planetaria ?basada ?sta en un ?amor universal?? que logre incorporar las demandas de todos los oprimidos y oprimidas.

Las consideraciones que realiza K?toku sobre la relaci?n entre la pobreza y la migraci?n, entre la guerra y el capitalismo o entre los pol?ticos profesionales ?en sentido weberiano? y la Realpolitik resultan muy interesantes no s?lo para los estudiosos de las ciencias sociales sino para los militantes comprometidos con los movimientos anti-imperialistas y anti-colonialistas contempor?neos. Es evidente que, a m?s de un siglo de ser redactado, el texto de K?toku cuente con algunas limitaciones o atavismos ideol?gicos, por ejemplo, su noci?n de progreso o la contraposici?n entre liberalismo e imperialismo; no obstante, dicho texto es un valioso legado de la tradici?n libertaria del cual no debemos prescindir.

L?imp?rialisme, le spectre du XXe si?cle , K?toku Sh?sui, CNRS Editions, Paris, 2008, p. 188.

Publicado en el diario ?El Columnista?, Puebla, M?xico, 31 de agosto de 2010



* Soci?logo por la Benem?rita Universidad Aut?noma de Puebla donde recibi? la distinci?n Cum Laude. En 2009 recibi? el Primer Premio del Concurso Internacional de Ensayo ?Pensar a Contracorriente?.

[1] Resulta interesante hacer menci?n que, inspirado en el concepto de cuidado de cu?o heideggeriano, el te?logo Leonardo Boff reivindica la pertinencia del ?Principio de Compasi?n? en el dise?o de utop?as contra-hegem?nicas del siglo XXI. Cfr. Princ ? pio de Compaix?o e Cuidado , Vozes, Petr?polis, 2001.

[2] La relaci?n entre pol?tica y ?tica est?n presentes en la obra de K?toku. Las Filosof?as Pol?ticas de la Liberaci?n de la periferia podr?an asimilar algunos de sus planteamientos b?sicos en el dise?o de proyectos pol?ticos.

[3] ?Se debe proceder a una gran limpieza del Estado y de la sociedad, en otras palabras, se debe emprender una revoluci?n a escala mundial. Transformar el peque?o n?mero de Estados en un gran n?mero de ellos, cambiar el Estado monopolizado por militares para entreg?rselo a los campesinos, a los artesanos y peque?os comerciantes; cambiar la sociedad donde reina el despotismo aristocr?tica en un espacio de autonom?a pol?tica y que restituya la sociedad, actualmente secuestrada por los capitalistas, hacia la comunidad de trabajadores? (p. 187).

Rebeli?n ha publicado este art?culo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.


Tags: La conquista del pan, Lenin, socialismo, pobreza, monopolio, capitalismo, guerra

Publicado por blasapisguncuevas @ 16:23  | Socialismos
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