Viernes, 03 de septiembre de 2010

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Pravda

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Traducido del ruso para Rebeli?n por Josafat S. Com?n

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Todav?a no ha terminado el 2010, pero ya ha entrado en la historia de Rusia como uno de los m?s dram?ticos. El calor y la sequ?a han favorecido los incendios de grandes proporciones. Han ardido aldeas y pueblos enteros. Las fotograf?as de las cenizas no se diferenciaban del J?tyn1 calcinado durante la guerra. Pero la gente ha fallecido no solo como consecuencia directa del fuego. Incluso en la capital en esos d?as de finales de julio y principios de agosto, cerca de 700 personas al d?a abandonaban este mundo, lo que significa que en los lugares afectados por el fuego se ha duplicado el n?mero de muertes.

Han ardido enormes extensiones de bosque. Se ha infligido un perjuicio colosal al medio ambiente. La agricultura que ya de por s? estaba de capa ca?da, ha sufrido un dur?simo golpe. Cientos de miles de campesinos se van a quedar este a?o sin recoger la cosecha. El aumento de los precios de los principales productos de alimentaci?n va a ser inevitable.

El alcance de la tragedia es evidente: ha afectado a decenas de millones de personas. Y aunque a lo largo de los ?ltimos a?os Rusia ha venido padeciendo una larga lista de desgracias, la actual se diferencia por sus enormes proporciones. Las consecuencias de lo ocurrido sobre la vida del pa?s est?n todav?a por ver. Millones de personas han estado respirando productos t?xicos, con el consiguiente grave perjuicio para su salud. Habr? que esperar un tiempo para evaluar el alcance real de lo ocurrido. La desgracia en la que se han visto sumidos nuestros conciudadanos ha tenido una gran repercusi?n por todo el pa?s. Se sigue recogiendo ayuda para los afectados. Tampoco se ha quedado al margen el Partido Comunista de la Federaci?n Rusa. Nuestros camaradas contin?an recogiendo fondos y ayuda material para los afectados. El CC del PCFR coordina el trabajo de las organizaciones regionales del partido. Pero ni siquiera el respaldo de todo el pueblo podr? devolver a los familiares y allegados a aquellos que han sufrido tan amarga p?rdida en estos d?as de incendios.

Por desgracia ha sucedido lo que siempre sucede cuando el gobierno act?a ?a lo que salga?, cuando es incapaz de cumplir con su cometido, cuando desoye la voz del pueblo. Ha ocurrido aquello que nosotros, los comunistas, hemos estado intentando evitar denodadamente. Hab?amos advertido de las crecientes amenazas que se cern?an sobre el pa?s a todos aquellos de los que depende la toma de importantes decisiones en el pa?s. Hace cinco a?os, nuestro partido difundi? en la Duma un informe especial, ?los l?mites de la ca?da?, elaborado por los mejores cient?ficos. En el 2006-2007 nos opusimos frontalmente a la nueva y destructiva ley de bosques. El mismo concienzudo trabajo que llevamos a cabo durante la discusi?n sobre la ley del agua. En las diferentes mesas redondas que se organizaron entonces en la Duma se analizaron al detalle esos documentos. Hicimos llegar a la direcci?n del pa?s informes especiales sobre el tema.

Hemos mantenido una l?nea consecuente para la utilizaci?n de nuestras riquezas en tierras, bosques y agua en beneficio de todos los ciudadanos de Rusia. Exigimos que el estado asumiese la regulaci?n de sus relaciones. Demostramos que la adopci?n de las nuevas leyes de bosques y recursos h?dricos contradec?an esas tareas. Hicimos un gran esfuerzo por llegar a la opini?n p?blica, utilizando todos los medios a nuestro alcance, desde la tribuna parlamentaria hasta los actos de protesta. Recurrimos a todas las posibilidades que nos dejan de llamar a la puerta del gobierno. Pero no pudimos abrir una brecha en esa formaci?n de funcionarios tras la que se esconden los intereses del gran capital y el beneficio personal.

Tras las inundaciones en el r?o Lena y el C?ucaso norte y el terremoto en Sajal?n, exigimos al gobierno medias mucho m?s concretas y decididas para poner orden. Insistimos en que el accidente en la central hidroel?ctrica de Sayan-Shushen no hac?a m?s que confirmar la imperiosa necesidad de recuperar la propiedad estatal sobre los sectores estrat?gicos de la econom?a. Explicamos que el incendio en la discoteca ?el caballo cojo? de Perm exig?a que se adoptase un paquete entero de medidas que velase por la seguridad de los locales p?blicos. Demostramos c?mo los superbeneficios de los ?reyes del carb?n?, que ahorraban en medidas de seguridad y salud para los mineros, eran el camino seguro para que se produjesen accidentes en las minas ?Raspadskaya? y ?Voroshilov? en el Kuzbass.

Lamentablemente no pudimos conseguir que el gobierno entrase en raz?n. No les convencimos para que encendiesen el sem?foro rojo en el camino de la oligarqu?a al enriquecimiento. La ra?z del mal permanece intacta: esa incontenible y c?nica carrera del capital tras el beneficio. Los c?rculos gobernantes est?n resueltos a satisfacer sus apetitos. Insisten en despojar al estado de la responsabilidad en las esferas m?s importantes de la actividad econ?mica. El capitalismo criminal ha acabado con casi todas las haciendas colectivas, que estaban preparadas para hacer frente a sequ?as e incendios.

Nuestros m?ximos responsables se han esforzado por designar a los ?cabezas de turco? a los que hacer pagar el pato por cada accidente o cat?strofe. Al mismo tiempo se garantizaba la inmunidad de los principales funcionarios, responsables de los m?s abominables experimentos sobre el pueblo y nuestro pa?s. Kudrin sigue siendo ?insustituible?, pues para algo ejecuta con ?xito el desangrado de nuestra econom?a y su esfera social, cargando los gastos sobre los hombros de las regiones m?s pobres.?Insustituible? es Serdiukov, pues es dif?cil encontrar a alguien m?s indicado para transformar el ej?rcito en un puesto de mercadillo. ?insustituible? es Fursenko, avezado especialista en enterrar sin inmutarse los mejores logros de nuestra ciencia y nuestro sistema educativo. ?Insustituible?, c?mo no, sigue siendo el principal privatizador del pa?s, destructor del mejor sistema energ?tico del mundo, al que han dado ahora en arriendo el desarrollo de la nanotecnolog?a (se refiere a A. Chubais. N de la T.).

Las cabezas visibles del pa?s culpan ahora de lo sucedido a los gobernadores y sus funcionarios. Los gobernadores piensan que la culpa es del gobierno central, pero despiden a los responsables locales. Los responsables locales creen que la culpa de todo la tiene la calamitosa pol?tica del gobierno, aunque no lo digan en voz alta.

Todos y todo son los culpables: el clima y los elementos, las turberas y los amantes de pasar el d?a en la naturaleza, los vendedores de ventiladores y los ciudadanos que no hab?an arado sus huertos y campos en los pueblos. Inocente es su partido gobernante. No son culpables ni pol?tica, ni jur?dica, ni moralmente.

A la gente que no ha creado nada en esta vida le gusta echar la culpa a los dem?s. Aquellos que no han levantado nada con sus propias manos, son luego los primeros en echarse flores. Este autobombo del actual gobierno no hace m?s que alejarlo m?s de la vida real. Baste con un ejemplo. Contrariamente a todas las promesas de los funcionarios, son muchos los veteranos de la Gran Guerra Patria que siguen sin recibir los apartamentos prometidos.

A la luz de los incendios de este 2010 ha quedado en evidencia la incapacidad del gobierno en asuntos concretos. Millones de personas han tenido que hacer frente al problema de c?mo defender su vida, su techo, su futuro. Los ciudadanos de Rusia han descubierto que el gobierno, sus figuras m?s destacadas, est?n incapacitados para resolver los problemas de gobierno y cumplir con sus obligaciones. Los intentos de otorgar alguna relevancia a su actividad, de demostrar el ?modo manual de gobierno?, solo ha venido a subrayar la incompetencia y torpeza de la vertical de poder.

Lo que ha ocurrido no solo representa una lecci?n para el propio gobierno. Es tambi?n una lecci?n para el pa?s y sus habitantes. Una lecci?n para aprender a valorar la situaci?n no por lo que te cuentan o ense?an por la televisi?n, sino por los hechos y las capacidades. Una lecci?n de c?mo luchar por sus derechos y formar un gobierno en inter?s del pueblo.

Los especialistas ya hab?an advertido que el de este a?o ser?a un verano caluroso. Es algo que indicaban los pron?sticos de los meteor?logos y la experiencia pr?ctica de la administraci?n. Por consiguiente el fuego con sus elementos no se nos echaron encima de repente, sino que cab?a esperarlos. Sin embargo no se adopt? ninguna medida para preparar al pa?s ni su poblaci?n para una situaci?n de emergencia.

Hay asuntos en los que un gobierno est? obligado a trabajar sin necesidad de que haya una advertencia espec?fica. Hay problemas para los que debe estar siempre preparado. Minimizar las consecuencias de los desastres naturales, de los conflictos militares y pol?ticos, de los bloqueos econ?micos, del terrorismo y de la delincuencia, son competencia directa del estado. Para eso existe el Ministerio para Situaciones de Emergencia (MSE) y otras organizaciones. Para eso debe haber sido dise?ado un plan de medidas profil?cticas y de movilizaci?n. ?La profilaxis de las enfermedades es m?s barata que su tratamiento?; es esta una m?xima aplicable no s?lo a la medicina. Y si el gobierno no lo entiende, se convierte en algo perjudicial para la sociedad que debe ser sustituido.

Las prioridades del r?gimen gobernante est?n cada vez m?s convirtiendo Rusia en el reino del absurdo. Las estructuras del MSE, a la hora de pedir voluntarios para ir a apagar los incendios, les ped?an que viniesen preparados con su comida, con sus botellas de agua, y hasta con sus propias m?scaras antig?s. Y el deseo de los funcionarios de agradar a la direcci?n les lleva cada vez con m?s frecuencia a actuar siguiendo el gui?n de un mal chiste. La medici?n de los fen?menos atmosf?ricos y sus registros se llevan a cabo desde no m?s de doscientos a?os. Algo que no ha impedido a los responsables del instituto de Meteorolog?a llegar a afirmar que una ola de calor como la sufrida no se daba en Rusia desde hace m?s de mil a?os.

Hemos conseguido desarrollar un sistema capaz de convertir en farsa cualquier tragedia. Destacadas figuras del gobierno hicieron un llamamiento a la oposici?n para no convertir el dolor de la gente en arma pol?tica, lo que no impidi? que fueran ellos mismos los que primero comenzaran a hacerlo.

Haciendo ver que participaban personalmente en la extinci?n de los incendios, estaban en realidad reconociendo el colapso del sistema que dirigen. La funci?n de un gobierno consiste en prevenir las cat?strofes, asegurar unas condiciones seguras para la vida de la poblaci?n. Una tarea esta en la que han fracasado estrepitosamente. La oleada de incendios ha afectado a todas las regiones del centro. Es una tragedia que no pueden disimular ante los televidentes por mucho que se esfuercen. En una situaci?n as? tampoco basta con las videoc?maras de seguridad que vigilan la construcci?n de las viviendas que han de sustituir a las casas que han ardido.

El gobierno, ocupado como est? en desenmascarar el pasado sovi?tico con el fin de justificar su arbitrariedad ?funcionario-olig?rquica?, se niega a querer a prender algo de sus predecesores. Ya en los a?os 30 en la URSS para la lucha contra los incendios se fabric? un tren oruga todoterreno, el ?Yaroslvets?. Posteriormente se comenz? a fabricar maquinaria pesada para la extinci?n de incendios sobre la base de la maquinaria militar. En el pa?s aparecieron las primeras unidades militares para la instalaci?n de tuber?as, reconvertidas ya en 1952 por decisi?n de Stalin en un g?nero especial de tropas.

El tiempo confirm? la importancia de esas decisiones para la seguridad del pa?s. Esas tropas salvaron miles de vidas de nuestros soldados en Afganist?n, fueron una ayuda confiable que ayud? en la cat?strofe de Chern?bil y el terremoto de Spitak, en los incendios de bosques y turberas. Al comienzo de las ?reformas? eran tropas compactas bien pertrechadas y preparadas para cualquier eventualidad. No solo ofrec?an cobertura a las tropas durante los combates, tambi?n representaban una reserva estrat?gica para situaciones de emergencia. Ahora, con la transformaci?n emprendida por Serdiukov, todas esas brigadas se han visto reducidas en esa ?nueva imagen de las Fuerzas Armadas?. Solo han quedado algunas brigadas aisladas en alguna circunscripci?n militar y en la marina. El pa?s se ha quedado sin una importante reserva estrat?gica.

El enfoque integral de los problemas permit?a a la URSS resolver las tareas m?s complejas. En 1972 tambi?n se produjo una ola de calor similar, pero entonces los incendios de bosques y las turberas en llamas no se convirtieron en un cataclismo general. Para la extinci?n del fuego se movilizaron m?s de cien mil soldados. Ahora han sido once mil y adem?s con retraso. En aquel entonces, s?lo en la regi?n de Mosc? se desplegaron 300 l?neas de tuber?as con una longitud total de 1300 km. Por el contrario el gobierno actual apenas ha conseguido desplegar 170 km, en el territorio de 4 regiones: Mosc?, Nizhegorod, Riazan y Vladimir. ?Debemos sorprendernos de que las p?rdidas de los incendios del 2010 superen en varias veces a las p?rdidas del 72?

La ingenier?a nacional ofrece hoy propuestas interesantes, pero el gobierno se empe?a en ignorar las posibilidades de la aeron?utica nacional y de otros sectores. Ya a comienzos de la d?cada la oficina de dise?os y proyectos de los Urales dise?? un tanque contraincendios. Pod?a cargar una importante reserva de agua, avanzar campo a trav?s y abrirse paso en el interior del bosque hasta llegar al foco del incendio. Su conversi?n sobre la base de los T-72 pod?a resultar bastante asequible desde el punto de vista econ?mico. Pero el proyecto no vio la luz. Incluso ahora, tras las amargas lecciones de este verano, el gobierno no se apresura a actuar de un modo diligente. Sigue sin prestar atenci?n a los dise?os nacionales, pero estudia la posibilidad de adquirir maquinaria contraincendios en el extranjero.

El PCFR considera que este retraso en la adecuaci?n del pa?s a los intereses nacionales puede acarrear consecuencias irreparables. Todo el mundo ha podido constatar que la actual composici?n del gobierno que encabeza Putin es incapaz de hacer frente a los problemas que se acumulan. La situaci?n requiere que el presidente de la Federaci?n de Rusia, como cabeza visible del estado y como pol?tico sin partido, se responsabilice personalmente de desatascar esta ?obstrucci?n administrativa?.

Al mismo tiempo el PCFR insiste en la ejecuci?n de las siguientes medidas prioritarias:

1. Llevar a cabo un an?lisis detallado de los motivos y las consecuencias de la situaci?n excepcional de este 2010, en el Consejo de Estado y en una sesi?n especial de la Duma.

2. Adoptar en el transcurso de dos meses un plan especial de actuaci?n para todo lo relacionado con la seguridad nacional, la defensa del pa?s y de la poblaci?n ante situaciones de emergencia.

3. Redactar una nueva ley de Tierras, bosques y recursos h?dricos. Paralizar, hasta su aprobaci?n, las leyes vigentes, en lo concerniente al paso a manos privadas de la tierra, bosques y acu?feros.

4. Detener inmediatamente los planes vigentes de futura privatizaci?n de la propiedad estatal. Abordar el incremento de la propiedad estatal y la eficacia de su gesti?n.

5. Reconocer como imprescindible el desarrollo de las haciendas colectivas y de las empresas de econom?a forestal como condici?n imprescindible para la resoluci?n de los acuciantes problemas. Dise?ar y poner en marcha un programa de recuperaci?n de las grandes haciendas colectivas altamente especializadas para la producci?n y comercializaci?n de la producci?n agraria.

6. Restablecer el Servicio nacional de guardabosques. Ejecutar un programa integral para la recuperaci?n de la fertilidad de las tierras y la roturaci?n de las tierras bald?as. Crear brigadas especializadas en trabajos de mejora.

7. Aumentar la financiaci?n del Complejo agroindustrial, hasta alcanzar cuando menos un 10% del gasto presupuestario. Recuperar en el transcurso de cinco a?os la base material y t?cnica del sector agrario y su equipamiento energ?tico. Poner en marcha un programa que asegure unas condiciones normales de vida para la gente del campo.

La ejecuci?n de estas medidas mejorar? considerablemente la competitividad de Rusia en el siglo XXI, mejorando la defensa de los ciudadanos del pa?s ante accidentes y cat?strofes. Sin la utilizaci?n de estas medidas todas las conversaciones sobre la modernizaci?n del pa?s seguir?n siendo palabrer?a hueca.

Por su parte el grupo parlamentario del PCFR est? dispuesto a presentar nuevamente nuestra propuesta en el orden del d?a de la Duma para proyectos de ley de Tierras, bosques y recursos h?dricos, rechazados anteriormente por ?Rusia Unida?.

Notas:

1. Aldea bielorrusa que fue incendiada por los nazis durante la guerra con sus 150 habitantes dentro

Fuente: http://gazeta-pravda.ru/content/view/5518/34/

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Tags: Rusia, incendios, inundaciones, bosques, minas, Putin, estatal

Publicado por blasapisguncuevas @ 20:53  | RUSIA
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