S?bado, 04 de septiembre de 2010

V?ctor J. Sanz

Impresiones m?as


Que epoca tan terrible esta en que unos idiotas conducen a unos ciegos (William Shakespeare)

Seguramente m?s de uno tenga que leer el t?tulo de nuevo. Dice as? ?los miedos de comunicaci?n? y no ?los medios de comunicaci?n?. Quienes est?n acostumbrados a leer entre l?neas, indistintamente de c?mo est? escrita la frase, leer?n siempre ?los miedos de comunicaci?n?.

Hoy en d?a, resulta poco menos que imposible alcanzar a conocer la verdad a trav?s de los ?miedos de comunicaci?n?, ya no una ?verdad? entera y verdadera, eso ser?a impensable adem?s de peligroso para la salud, sino ni tan siquiera podemos aspirar a conocer una peque?a parte de ella. La verdad permanece (y permanecer?) oculta por los siglos de los siglos. Los ?miedos de comunicaci?n? se ocupar?n de ello. Ya lo est?n haciendo, ya lo vienen haciendo, siempre ha sido as?. La misi?n ?nica de los ?miedos de comunicaci?n? es ensuciar, esconder, enterrar, dispersar, difuminar, mancillar, atropellar, deshonrar, ocultar, profanar, violar, vilipendiar, atropellar, contaminar, desacreditar, ultrajar, distorsionar, tergiversar, hollar, degradar, corromper, quebrantar, envilecer, descomponer, pudrir, pervertir, degenerar, deteriorar, desbaratar, arruinar, desfigurar, mutilar (y otros cincuenta y tantos sin?nimos m?s) la VERDAD. La verdad les asusta, la verdad les preocupa, la verdad les descubre. A trav?s de los ?miedos de comunicaci?n?, los que manejan los hilos de la marioneta nos colocan ante los ojos las ?realidades? que ?debemos? conocer, las ?realidades? que beneficia a sus intereses que conozcamos.

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Siempre hay un huequito en los ?informativos? para ?informarnos? de los gramos de peso que ha perdido la supermodelo de moda, y para presentarnos la ?ltima paranoia de un artista conceptual que nos vende una exposici?n cuyo tema principal es el ?espacio?; naturalmente la exposici?n es una sucesi?n de espacios vac?os. Y, por supuesto, siempre hay un hueco para informarnos de la marcha de las bolsas de valores de las principales ciudades del mundo, tal y como ordena Al-Qaeda de Wall Street. Digo yo, ?a qu? porcentaje de la poblaci?n le puede interesar directamente las noticias relacionadas con las bolsas de valores?, pues m?s o menos al mismo porcentaje que le interesa la noticia del peso de la supermodelo o el tic paranoide del artista conceptual. No ser? m?s bien que este espacio econ?mico de los informativos es un canal, un vial, para introducirnos en vena el miedo con que necesitan que vivamos. Cada vez que oigo que tal empresa ha perdido no se cu?ntos enteros, me parece escuchar inmediatamente despu?s: ?y alguien tiene que pagarlo? y me miran a m?, a nosotros. Cada vez que oigo que en tal pa?s la bolsa ha perdido no se cu?ntos puntos, me parece escuchar a continuaci?n: ?y despu?s va tu pa?s?, y a?n m?s ?y alguien tendr? que pagarlo?, y me miran a m?, a nosotros.

Los ?miedos de comunicaci?n? han querido equiparar a la mentira con la verdad. Cuando se dice ?verdad?, se dice que es ?nica, y se dice que nadie la puede conocer en su totalidad ni a ella ni su origen. Hoy, los ?miedos de comunicaci?n? pretenden equiparar una cosa con la otra, buscando la unicidad de la mentira, cada ?miedo de comunicaci?n? (cada tv, cada radio, cada peri?dico), escupe invariablemente la misma mentira, pretendiendo hacerle ver al ciudadano que la ubicuidad de una mentira la convierte en realidad. Asimismo, los ?miedos de comunicaci?n? se ocupan, y mucho, de que no pueda conocerse toda la ?mentira?, y mucho menos su origen, esto es lo m?s importante, su origen, o lo que es lo mismo, el otro extremo del hilo de la marioneta ?mass media?. Si los ?miedos de comunicaci?n? ocultan peque?os detalles de cada mentira que disparan contra nosotros, el ciudadano se entretendr? en hacer gala de su sagacidad fij?ndose en ellos, o en su falta; pero ser? una investigaci?n f?til, cuando no completamente in?til desde el punto de vista pr?ctico, ya que esto le consumir? el poco tiempo que una noticia suele tener de protagonismo y no ser? capaz de darse cuenta, nunca, de si le est?n enga?ando o no.

Ellos, los ?miedos de comunicaci?n?, est?n en posesi?n de la ?mentira? y la disparan contra nosotros como si fueran misiles tierra-inteligencia. Que cada cu?l despierte cuanto antes y avive su inteligencia, no nos dejemos enga?ar. Yo lo intento cada d?a y, por ejemplo, cada vez que la noticia dice ??el magnate del petr?leo llegar? a nuestro pa?s?? entiendo ?el mangante del petr?leo llegar? a nuestro pa?s?? y, claro, me llevo la mano a la cartera inmediatamente. Quien est? acostumbrado a leer entrel?neas sabe a qu? me refiero.

Puede que solo sea una impresi?n m?a, pero creo que los ?miedos de comunicaci?n? deber?an llevar un aviso del Ministerio de Sanidad que previniera acerca de lo perjudicial de su contenido. Como primera idea sugiero que los aparatos de televisi?n traigan de f?brica una pegatina llamativa de aviso: ?No encienda la tele, tengo una mentira y no dudar? en usarla?. O quiz?s: ?Todo lo que vea y escuche a trav?s de este aparato ser? utilizado en su contra?.

Una mentira repetida mil veces se convierte en una verdad. (Joseph Goebbels)

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TRILEROS

El trile de tres cubiletes y una bolita es un juego-estafa realizado, a la vista de todo el mundo, normalmente en la calle, lo que facilita la hu?da de la polic?a llegado el caso. El jugador-v?ctima es retado a adivinar donde se encuentra la bolita, una vez que el trilero maneja los cubiletes cambi?ndolos de posici?n repetidas veces a velocidades endiabladas.

El trilero vive de su habilidad para enga?ar a su incauto cliente que, inexplicablemente, va una y otra vez a morder un anzuelo cada vez m?s sangrante para su bolsillo.

Si no tiene a ninguna v?ctima potencial a tiro, el trilero cuenta en ocasiones con la ayuda impagable del denominado gancho, palo o palero, que representa el papel de jugador que gana f?cilmente, y que anima a otros a jugar atra?dos por la asombrosa, pero solo aparente, facilidad para ganar.

Si se da el caso de que la polic?a, la pasma, la bofia, los polizontes, los maderos, los pitufos, los picoletos, los botones, un cana, o un federico? se aproxime inoportunamente, el vigilante ?da el cante? y el trilero levanta el tenderete en menos que enga?a a un incauto.

Generalmente se clasifican dos tipos de trileros, los que trabajan en la calle, a la vista de todo el mundo y los que trabajan escondidos tras los grandes grupos de comunicaci?n, tambi?n conocidos como ?mass media? o simplemente como ?miedos de comunicaci?n?.

Ya hemos hablado del primer grupo. Hablemos ahora del segundo grupo.

En el segundo grupo de trileros, el uniforme suele incluir la corbata, siendo esta la ?nica diferencia visible que no escapa a nadie. Pero existen otros grandes detalles que diferencian a un trilero del primer grupo de uno de uno del segundo grupo, y que solo un ojo entrenado puede distinguir.

Los trileros del segundo grupo suelen utilizar a los ?miedos de comunicaci?n? para confundir, para enga?ar a su cliente-v?ctima. El proceso es insultantemente sencillo, veamos c?mo se produce: Se toma un suceso artificial, es decir, provocado por la mano del hombre; se analiza, se desbasta de asperezas que lleven al cliente-v?ctima a pensar nada malo acerca del trilero; se le a?aden detalles cre?bles que involucren en la parte que gener? el problema a los rivales pol?ticos, econ?micos o ideol?gicos del trilero; y por ?ltimo se le a?aden detalles cre?bles (pero tambi?n falsos) que involucren al trilero en la parte de la soluci?n. Por ?ltimo se difunde la misma noticia por los distintos ?miedos de comunicaci?n?, que a ojos del cliente-v?ctima no son sino representaciones de idearios contrarios entre s?, de tal modo, que el cliente-v?ctima tiende a pensar inconscientemente ?si el peri?dico rojo y el peri?dico azul dicen lo mismo?, tiene que ser verdad?? et voil?! ?D?nde est? la bolita?, ?D?nde est? la verdad?, el trilero ha ganado una vez m?s.

Observaci?n n?mero uno : Seg?n estudios recientes el espectro de colores de la informaci?n no se reduce al rojo y al azul. Hay muchos otros colores m?s saludables donde informarse.

Observaci?n n?mero dos : La opini?n mayoritaria no tiene porqu? ser la m?s acertada.

Observaci?n n?mero tres : La informaci?n m?s repetida no tiene porqu? ser la m?s verdadera.

Observaci?n n?mero cuatro : La opini?n no es informaci?n.

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Algunos ejemplos:

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CUBA

En este asunto, el trilero toma cada noticia sobre Cuba y le aplica el tratamiento descrito anteriormente. El producto final y oficial es que:

?Cuba est? bloqueada econ?micamente por sus propios dirigentes, y no por los Estados Unidos de forma unilateral y vergonzante para el resto del mundo.

?Los dirigentes cubanos solo procuran el malestar, el sufrimiento y la penuria de su poblaci?n. Ocupando en este fin la mayor parte de su presupuesto, quedando los gastos sociales relegados a un segundo plano. La realidad, la bolita de realidad que el trilero pretende esconder es que en Estados Unidos existe un sistema sanitario completamente antisocial y excluyente que generalmente no contempla la asistencia no retribuida. O lo que viene a ser lo mismo, un sistema que convierte la mezcla pobreza-enfermedad en algo explosivo y, seguramente, mortal. La bolita de esta gran verdad desaparece bajo los cubiletes del trilero con inusitada habilidad.

?Los dirigentes cubanos se afanan en coartar la libertad de expresi?n a sus ciudadanos evitando que accedan libremente a Internet. La realidad, la bolita que el trilero se empe?a en ocultar bajo sus cubiletes, es que quien provee el servicio de acceso a Internet es Estados Unidos, y lo hace de forma miserable y con unas capacidades y anchos de banda verdaderamente rid?culos, mucho m?s que infinitamente mejorables.

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VENEZUELA Y HONDURAS

Mientras que la victoria en unas elecciones democr?ticas es para el trilero un golpe de estado en Venezuela. Un golpe de estado en Honduras perpetrado por la derecha internacional, derrocando a un presidente electo, es cumplir la voluntad del pueblo. La guinda del pastel, la otra bolita que el trilero esconde es el t?tulo del nuevo gobernante, que pasa de dictador interpuesto a presidente de facto. Este es uno de los campos donde m?s ?xito est? consiguiendo el trilero. No ocurre lo mismo en la denominaci?n del presidente electo de Venezuela, al que siguen empe?ados (in?til y puerilmente), en denominar dictador.

No har? mucho, hablando con una persona muy inteligente me dec?a:

?V?ctor, no s? c?mo puedes defender a Ch?vez, con todo lo que est? haciendo a su pueblo?

?Y, ?qu? les est? haciendo de malo?, si puede saberse

?Eh!, mmm?, mmm?, mmm?, la verdad?, no lo s?.

El trilero le ten?a bien cogido a este cliente-v?ctima, espero que su propia contestaci?n le haya abierto un poco los ojos. Y la pr?xima vez, antes de acercarse a la mesa del trilero se lo piense dos veces.

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HAIT?

Bolita: ?La ayuda humanitaria a Hait? est? encabezada por Estados Unidos?. El trilero intenta aqu? eliminar de todas las estad?sticas de ayuda a pa?ses considerados enemigos, como son Cuba o Venezuela, que prestaron su ayuda en mayor medida y con mayor prontitud que la mayor?a de los pa?ses. La ?nica clasificaci?n real que encabeza Estados Unidos es la de soldados y medios militares desplazados a la zona. La tozudez de esta gente es verdaderamente impresionante, si no consiguen arreglar una cosa por la fuerza y la sangre (de los dem?s), lo intentan manipulando datos, gr?ficas y estad?sticas.

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IRAQ

Los intentos del trilero en los asuntos referentes a este pa?s le dejan en no pocas ocasiones en el pantanoso terreno del rid?culo m?s evidente.

La insurgencia, seg?n parece, es uno de los principales problemas que se dan hoy en d?a en el pa?s. El trilero oculta el hecho, simple y evidente, de que la mal llamada insurgencia 1, existe contra ellos, porque ellos est?n all?, invadiendo un pa?s donde nadie les ha llamado.

La presencia de ?la comunidad internacional? garantiza, seg?n el trilero, la convivencia tranquila en la zona. No en vano, el trilero denomina esta invasi?n como ?Operaci?n Libertad Iraqu?. No se puede faltar m?s a la verdad y a la inteligencia del cliente-v?ctima. En este caso el trilero no ha conseguido esconder la bolita suficientemente r?pido. En este sentido la ?ltima bolita que pretende esconder es el hecho oficial de que el pa?s iraqu? quedan 50.000 soldados, por si acaso, pero nada m?s y nada menos que 50.000 soldados.

Otra bolita que pretende esconder el trilero es la del n?mero de v?ctimas inocentes causadas por la invasi?n del pa?s por tropas estadounidenses. El trilero estadounidense lanza al mismo tiempo cifras muy inferiores de muertes en otros pa?ses, incluso inferiores a las muertes en su propio territorio, para despistar, enga?ar y distraer al cliente-v?ctima.

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AFGANIST?N

Para este tema me remito a mi art?culo ?Sociedad Talib?n?, donde este asunto queda tratado con voz alta y clara.

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ISRAEL

En este asunto los esfuerzos y la habilidad del trilero han de multiplicarse, ya que la bolita es de un tama?o muy superior al normal. La bolita es tan grande que apenas si cabe en el cubilete. El trilero mueve ?gilemente los cubiletes por encima de la bola, pero su gran tama?o le deja en evidencia cada vez que lo intenta, y ya no consigue enga?ar a nadie. El trilero ha vuelto ha fracasar.

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ECONOM?A

Con la econom?a ocurre algo muy parecido. En este caso, el trilero pretende ocultar a su cliente-v?ctima a los verdaderos responsables de la crisis y, por supuesto pretende hacer ver al cliente-v?ctima que, sea quien fuere el culpable o los culpables, quien realmente debe pagar el desaguisado es el propio cliente-v?ctima, que queda aturdido y con la mirada perdida en el suelo, pregunt?ndose qu? habr? hecho ?l mal para que la crisis sea tan gorda y tan cara.

Cuando el trilero levanta el tercer cubilete, el cliente-v?ctima puede ver los estrafalarios e insultantes beneficios de la banca y del resto de especuladores internacionales. Para rematar su faena sobre el cliente-v?ctima, el trilero le env?a en ese mismo momento un clar?simo mensaje subliminal: ?si no nos va mejor a los ricos es por tu culpa, que no consumes, pobre de mierda?.

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PUBLICIDAD Y CONSUMO

En relaci?n con el punto anterior, el trilero realiza en este campo un esfuerzo colateral buscando el efecto pinza sobre su cliente-v?ctima. El trilero elabora complejos mensajes publicitarios que tienen por finalidad que reine el aturdimiento, la confusi?n y el desatino en la mente del cliente-v?ctima.

El mejor ejemplo es el llamamiento a la poblaci?n a consumir desenfrenadamente, lo que es presentado al cliente-v?ctima como la mejor f?rmula para que las cosas mejoren, para salir de la crisis. El cliente-v?ctima en muy pocas ocasiones se da cuenta del enga?o y piensa que gastando lo poco que tiene mejorar? su econom?a. No se da cuenta de que la ?nica econom?a que mejorar? ser? la de quien vende y no la de quien compra. Para este cliente-v?ctima el fin de mes es un acontecimiento que ocurre cada vez m?s temprano. Y a?n sonr?e, y a?n hecha la culpa a otros de sus desgracias. Este cliente-v?ctima es uno de los que m?s ayuda profesional precisa para salir de su abotargamiento.

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CINE y TV

En este campo, el trilero cuenta con la ayuda impagable de una legi?n de aprovechados que ven una oportunidad de negocio en cada gota de sangre ajena derramada por el imperio.

El trilero, al mover los cubiletes, oculta la bolita de los asesinados o torturados por los militares estadounidenses a lo largo y ancho de su rancho. En su lugar nos deja ver series de televisi?n, como por ejemplo ?Army Wifes? que, incre?blemente va ya por su cuarta temporada. La serie narra la vida cotidiana de las esposas de militares estadounidenses destinados fuera de los Estados Unidos ?para intervenir en un conflicto b?lico?, as? de as?ptico. Adem?s, las im?genes se empe?an en mostrarnos lo sufrido que es estar fuera de tu pa?s produciendo v?ctimas colaterales o army widows o?army orphans o?army victims.

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Puede que solo sea una impresi?n m?a, pero creo que los trileros son una especie que, de no ser extinguida inmediatamente, tiene capacidad m?s que suficiente para extinguir a la odiosa raza humana a la que cada vez le resulta m?s dif?cil enga?ar.

Los trileros socavan muchos de nuestros derechos, empezando por el derecho a la informaci?n y concluyendo por el derecho a la libertad. Confunden su derecho a la libertad de expresi?n con nuestro derecho a estar informados (de la verdad), confunden opini?n con informaci?n.

Si increpamos a quien se nos cuela en la cola del cine porque nos causa un perjuicio y un menosprecio, ?por qu? no ?bamos a increpar a estos trileros?. Increp?mosles.

El mundo de hoy es de los trileros, no dejemos que el mundo de ma?ana siga estando gobernado por ellos. Estamos a tiempo. Que nadie tenga miedo de estos ?miedos de comunicaci?n?, su mejor arma es nuestra credibilidad y, por suerte, eso es algo que est? en nuestro poder y depende enteramente de nosotros.

Dejemos huella de nuestro paso por este mundo, y no me refiero precisamente a la huella de nuestro culo en el sof? mientras nos atiborran a mentiras. Cuando menos nos es exigible que dejemos la huella de nuestra suela en el culo del trilero.

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1 Seg?n el DRAE, insurgencia significa: Levantamiento contra la autoridad (y EEUU no ten?a, ni tiene, ni tendr? ninguna autoridad en Iraq, al menos legalmente)


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Fuentes: Primera parte: http://impresionesmias.com/2010/09/01/los-miedos-de-comunicacion/

Segunda parte: http://impresionesmias.com/2010/09/03/los-miedos-de-comunicacion-ii/


Rebeli?n ha publicado este art?culo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.


Tags: miedo, comunicación, Cuba, trilero, Goebbels, misiles, exposición

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