Lunes, 06 de septiembre de 2010

Portada :: Opini?n :: J. Petras
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del textoPartir el texto en columnasVer como pdf 06-09-2010

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Traducido del ingl?s para Rebeli?n por Germ?n Leyens

Introducci?n

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Todo esfuerzo serio por comprender la extraordinaria influencia de la configuraci?n del poder sionista sobre la pol?tica exterior de EE.UU. debe examinar la presencia de operadores claves en posiciones estrat?gicas en el gobierno y las actividades de organizaciones sionistas locales afiliadas a organizaciones jud?as dominantes y ?rdenes religiosas.

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Hay por lo menos 52 importantes organizaciones jud?as estadounidenses involucradas activamente en la promoci?n del orden del d?a de la pol?tica exterior, la econom?a y la tecnolog?a de Israel en EE.UU. (vea el Ap?ndice). Los miembros de base var?an entre varios cientos de miles de militantes en las Federaciones Jud?as de Norteam?rica (JFNA, por sus siglas en ingl?s) y cien mil acaudalados donantes, activistas y traficantes de influencias en el Comit? EE.UU.-Israel de Asuntos P?blicos (AIPAC). Adem?s numerosas f?bricas de propaganda, denominadas think tanks, han sido establecidas con subsidios de millones de d?lares de sionistas multimillonarios, incluidos el Brookings Institute (Haim Saban) y el Hudson Institute entre otros. Numerosos comit?s de acci?n pol?tica (PAC) financiados por los sionistas han intervenido en todas las elecciones nacionales y regionales, controlando candidaturas e influenciando los resultados de las elecciones. Fan?ticos sionistas se han apoderado literalmente de editoriales, incluidas prensas universitarias; el ejemplo m?s indignante es Yale University, que publica los folletos m?s tendenciosos que repiten como loros parodias sionistas de la historia jud?a (secci?n de cr?tica literaria del Financial Times 28/29 de agosto de 2010). Nuevos proyectos sionistas con considerable financiamiento, hechos para capturar a j?venes jud?os y convertirlos en instrumentos de la pol?tica exterior israel? incluyen ?Taglit-Birthright? que ha gastado m?s de 250 millones de d?lares durante la ?ltima d?cada enviando a m?s de un cuarto de mill?n de jud?os (entre 18 y 26 a?os) a Israel durante 10 d?as de intenso lavado de cerebro (Boston Globe 26 de agosto de 2010). Multimillonarios jud?os y el Estado israel? pagan la cuenta. Se somete a los estudiantes a una fuerte dosis de militarismo al estilo israel? ya que son acompa?ados por soldados israel?es como parte de su adoctrinamiento; en ning?n momento visitan Cisjordania, Gaza o Jerusal?n Este (Boston Globe, 26 de agosto de 2010). Se les insta a convertirse en ciudadanos de doble nacionalidad e incluso se les alienta a servir en las fuerzas armadas israel?es. En resumen, las 52 organizaciones miembros de las Principales Organizaciones Jud?as Estadounidenses en cuesti?n constituyen s?lo la punta del iceberg de la Configuraci?n Sionista del Poder: tomadas en conjunto con los PAC, las f?bricas de propaganda, las editoriales comerciales y universitarias y los medios de masas, nos vemos ante una estructura de poder para comprender la tremenda influencia que tienen en la pol?tica exterior e interior de EE.UU. en la medida en que afectan a Israel y al sionismo estadounidense.

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Mientras toda su actividad se dedica antes que nada a asegurar que la pol?tica de EE.UU. en Oriente Pr?ximo sirva a la expansi?n colonial de Israel en Palestina y sus objetivos belicistas en Oriente Pr?ximo, lo que B?nai B?rth llama eufem?sticamente ?foco en Israel y su lugar en el mundo?, muchos grupos se ?especializan? en diferentes esferas de actividad. Por ejemplo, los ?Amigos de la Fuerza de Defensa de Israel? [ej?rcito israel?, N. del T.] se preocupan primordialmente, seg?n sus propias palabras, ?de velar por las FDI?, en otras palabras proveer recursos financieros y promover voluntarios estadounidenses para un ej?rcito extranjero (una actividad ilegal, excepto cuando se trata de Israel). Hillel es el brazo estudiantil de la configuraci?n del poder sionista que afirma que est? presente en 500 colegios y universidades, con afiliados que defienden todos y cada uno de los abusos contra los derechos humanos del Estado israel? y organizan giras con todos los gastos pagados para estudiantes reclutas jud?os para que viajen a Israel, donde se les somete a una fuerte propaganda y se les alienta a ?migrar? o a convertirse en ?ciudadanos de doble nacionalidad?.

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M?todo: Estudiando el poder sionista

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Hay diversos m?todos para medir el poder del conjunto de organizaciones sionistas e influyentes que ocupan posiciones estrat?gicas en el gobierno y la econom?a. Incluyen (a) el m?todo basado en la reputaci?n (b) sus propias afirmaciones (c) el an?lisis de la toma de decisiones (d) inferencias estructurales. La mayor?a de estos m?todos suministran algunas pistas sobre el potencial poder sionista. Por ejemplo, expertos en la prensa y periodistas se basan frecuentemente en personas informadas de Washington, personal del Congreso y notables para concluir que AIPAC tiene la reputaci?n de ser uno de los grupos de presi?n m?s poderosos en Washington. Este m?todo apunta a la necesidad de examinar emp?ricamente las operaciones de AIPAC en la influencia de votos en el Congreso, la presentaci?n de candidaturas, la derrota de los que ocupan cargos y no apoyan incondicionalmente la l?nea israel?. En otras palabras, el an?lisis del proceso de toma de decisiones del Congreso y del ejecutivo es una clave para medir el poder sionista. Pero no es la ?nica. El poder sionista es el producto de un contexto hist?rico, en el cual la propiedad de los medios y la concentraci?n de la riqueza y otras palancas institucionales del poder tienen un papel y conforman el actual marco de la toma de decisiones. El poder acumulativo con el transcurso del tiempo y a trav?s de las instituciones crea un fuerte prejuicio en los resultados pol?ticos favorables a los agentes organizados de Israel en EE.UU. Una vez m?s, la mera presencia de jud?os o sionistas en posiciones de poder econ?mico, cultural y pol?tico no nos dice c?mo utilizar?n sus recursos y si tendr?n el efecto deseado. El an?lisis estructural, la ubicaci?n de sionistas en la estructura de clase, es necesario pero insuficiente para comprender el poder sionista. Hay que proceder y analizar el contenido de decisiones hechas y no hechas respecto al orden del d?a de los patrocinadores de Israel que operan en EE.UU. Las 52 principales organizaciones sionistas son muy francas respecto a sus reivindicaciones de poder, su lucha por la agenda de Israel y su servilismo respecto a todos los reg?menes israel?es sin excepci?n.

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Los que niegan el poder sionista sobre la pol?tica exterior en Oriente Pr?ximo de EE.UU. son sionistas de izquierda, como Noam Chomsky y sus ac?litos. Nunca analizan el proceso legislativo, la toma de decisiones del poder ejecutivo, las estructuras y actividad de la base sionista de un mill?n de miembros, y los nombramientos y antecedentes de responsables pol?ticos clave que deciden pol?ticas estrat?gicas en Oriente Pr?ximo. En su lugar recurren a generalizaciones superficiales y a demagogia pol?tica, imputando la pol?tica al ?Gran Petr?leo? y al ?complejo militar-industrial? o al ?imperialismo de EE.UU.?. Categor?as carentes de contexto emp?rico y de contexto hist?rico sobre la pol?tica realmente existente respecto a Oriente Pr?ximo.

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La construcci?n del poder sionista en el gobierno de EE.UU.

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Para comprender la sumisi?n estadounidense a las pol?ticas belicistas israel?es en Oriente Pr?ximo hay que mirar m?s all? del papel de lobbies que presionan al Congreso y del papel de comit?s de acci?n pol?tica y de donantes sionistas acaudalados en las campa?as electorales. Un fundamento muy descuidado pero absolutamente esencial del poder sionista sobre la pol?tica exterior, econ?mica, diplom?tica y militar de EE.UU. es la presencia sionista en posiciones pol?ticas cruciales, incluyendo los Departamentos del Tesoro y de Estado, el Pent?gono, el Consejo Nacional de Seguridad y la Casa Blanca.

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Operando desde las m?ximas posiciones de decisi?n pol?tica, los funcionarios sionistas han mantenido consistentemente pol?ticas alineadas con las pol?ticas militaristas de Israel, orientadas a debilitar y eliminar a cualquier pa?s que cuestione la ocupaci?n colonial de Palestina por el Estado Jud?o, su monopolio nuclear regional, su expansi?n de asentamientos s?lo para jud?os y sobre todo sus estridentes esfuerzos por seguir siendo la potencia dominante en el Oriente ?rabe. Los responsables pol?ticos sionistas en el gobierno est?n en constantes consultas con el Estado israel?, asegurando la coordinaci?n con el comando militar israel? (FDI), ministerio de exteriores y su polic?a secreta (MOSSAD) y el cumplimiento de la l?nea pol?tica del Estado Jud?o. Durante los ?ltimos 24 meses ni un solo responsable pol?tico sionista ha expresado alguna cr?tica de los m?s horrendos cr?menes de Israel, que van desde el feroz ataque contra Gaza a la masacre de la flotilla humanitaria y la expansi?n de nuevos asentamientos en Jerusal?n y en Cisjordania. Un r?cord de lealtad a una potencia extranjera que sobrepasa incluso el servilismo de los compa?eros de ruta estalinistas y nazis en Washington durante los a?os treinta y cuarenta.

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Los responsables pol?ticos sionistas en posiciones estrat?gicas dependen del respaldo pol?tico y del trabajo en estrecha colaboraci?n con sus contrapartes en los ?lobbies? (AIPAC) en el Congreso y en las organizaciones jud?as sionistas nacionales y locales. Muchos de los principales responsables pol?ticos sionistas llegaron al poder mediante una estrategia deliberada de infiltraci?n en el gobierno para conformar una pol?tica que promueve el inter?s de Israel m?s all? de los intereses de la poblaci?n de EE.UU. Aunque un grado de cohesi?n resultante de una lealtad com?n hacia Tel Aviv puede explicar un presunto nepotismo y selecci?n, tambi?n resulta que los poderosos lobbies jud?os pueden jugar un papel en la creaci?n de posiciones claves en el gobierno y asegurar que uno de los suyos ocupe esas posiciones e impulse la agenda israel?.

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Stuart Levey: El principal operador de Israel en el gobierno de EE.UU.

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En 2004, AIPAC presion? exitosamente al gobierno de Bush para que creara la oficina del Subsecretario para Terrorismo e inteligencia financiera (UTFI) y que nombrara a su protegido, el graduado de Princeton Stuart Levey para ese puesto. Antes, pero especialmente despu?s de su nombramiento, Levey colabor? estrechamente con el Estado israel? y fue conocido como un insuperable fan?tico sionista con ilimitada energ?a y una adoraci?n ciega por el Estado israel?.

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Dentro de los confines de sus anteojeras ideol?gicas sionistas, Levey aplic? su inteligencia a la singular tarea de convertir su oficina en un importante emplazamiento para el establecimiento de la pol?tica estadounidense hacia Ir?n. Levey, m?s que cualquier otro funcionario nombrado en el gobierno o legislador elegido, formula e implementa pol?ticas que influencian profundamente las relaciones econ?micas de EE.UU., de la UE y de la ONU con Ir?n. Levey elabor? las pol?ticas de sanciones que Washington impuso a la UE y al Consejo de Seguridad. Levey organiza a todo el personal bajo su control en el Tesoro para investigar pol?ticas comerciales y de inversi?n de todas las principales corporaciones manufactureras, bancarias, navieras, petroleras y comerciales del mundo. Luego viaja por todo EE.UU. y presiona exitosamente a fondos de pensi?n, firmas de inversi?n, compa??as petroleras e instituciones econ?micas para que desinviertan de cualquier compa??a que tenga que ver con la econom?a civil de Ir?n. Ha globalizado sus actividades, amenazando con sanciones y exclusiones a compa??as disidentes en Europa, Asia, Oriente Pr?ximo y Norteam?rica que se niegan a renunciar a oportunidades econ?micas. Todas han comprendido que Levey opera por cuenta de Israel, servicios que Levey ha rendido con orgullo.

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Levey coordina su campa?a con los dirigentes sionistas en el Congreso. Obtiene legislaci?n de sanciones en l?nea con sus campa?as. Sus pol?ticas violan evidentemente el derecho internacional y la soberan?a nacional, presionando los l?mites de la imposici?n extraterritorial de sus ?rdenes administrativas contra una econom?a civil. Su violaci?n de la soberan?a econ?mica est? en un plano paralelo con el anuncio de Obama de que las Fuerzas Especiales de EE.UU. operar?n en violaci?n de la soberan?a pol?tica en cuatro continentes. Desde todo punto de vista, Levey formula la pol?tica de EE.UU. hacia Ir?n. En cada caso establece la escalada de sanciones y luego la pasa a la Casa Blanca, que la impone al Consejo de Seguridad. Una vez que se fijan nuevas sanciones aprobadas por Levey su personal est? ubicado para imponerlas: identificando a los quebrantadores e implementando penalidades. El Tesoro se ha convertido en un puesto avanzado de Tel Aviv. Ni una sola publicaci?n izquierdista, liberal o socialdem?crata destaca el papel de Levey o incluso el terrible dolor econ?mico que este fan?tico del Antiguo Testamento inflige a 75 millones de trabajadores civiles y consumidores iran?es. Por cierto, como los rabinos judeofascistas de Israel que predican una ?soluci?n final? para los enemigos de Israel, Levey anuncia nuevos y m?s duros ?castigos? contra el pueblo iran? (Stuart Levey, ?Iran?s New Deceptions at Sea Must be Punished? [Los nuevos enga?os de Ir?n en el mar deben ser castigados] FT 16/08/2010, p. 9). Puede que el Estado Jud?o bautice en el momento apropiado una importante avenida en Cisjordania con su nombre por sus extraordinarios servicios para ese Estado racista extremadamente perverso.

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El papel estrat?gico del poder local

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El Archivo del Lobby de Israel public? recientemente documentos desclasificados del Consejo Sionista Estadounidense (AZC) obtenidos por emplazamiento legal durante una investigaci?n del Senado de EE.UU. entre 1962 y 1963. Los documentos revelan c?mo el Estado israel? a trav?s de sus conductos jud?os estadounidenses ?las organizaciones sionistas dominantes? penetr? los medios de masas de EE.UU. y propag? su l?nea pol?tica, sin conocimiento del p?blico estadounidense. Historias escritas por un sinn?mero de periodistas y acad?micos jud?os sionistas fueron solicitadas y colocadas en medios nacionales como The Readers Digest, The Atlantic Monthly, Washington Post, entre otros, incluyendo peri?dicos y estaciones de radio regionales y locales (Israel Lobby Archive, 18 de agosto de 2010). Mientras las organizaciones sionistas nacionales procuraban los periodistas y los escritores y editores acad?micos, los afiliados locales transmit?an el mensaje e implementaban la l?nea. El nivel de infiltraci?n revelado por los documentos sionistas obtenidos por el Senado en los a?os sesenta se ha multiplicado por cien durante los ?ltimos 50 a?os en t?rminos de financiamiento, funcionarios pagados y militantes comprometidos y sobre todo en poder estructural y capacidad coercitiva.

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Mientras los dirigentes nacionales, en estrecha consulta con funcionarios israel?es, reciben instrucciones sobre cu?les temas son de alta prioridad, la implementaci?n sigue una ruta vertical hacia dirigentes regionales y locales, pol?ticos, y notables que por su parte se dirigen a los medios locales y religiosos, acad?micos y a otros dirigentes de la opini?n. Cuando dirigentes nacionales aseguran la publicaci?n de propaganda pro israel?, los locales la reproducen y circulan a los medios locales y a personas influyentes no sionistas en su ?periferia?. Campa?as de cartas, orquestadas desde arriba, son implementadas por miles de doctores, abogados y empresarios sionistas militantes. Elogian a escribidores pro israel?es y atacan a los cr?ticos; presionan a peri?dicos, editoriales y revistas para que no publiquen a los disidentes. Los dirigentes nacionales y locales promueven rese?as hostiles de libros que no ?van en la l?nea israel?, influencian decisiones de las bibliotecas para que llenen sus estanter?as con libros pro israel?es y censuren y excluyan historias m?s equilibradas o cr?ticas. Militantes locales en coordinaci?n con c?nsules israel?es saturan al p?blico con miles de reuniones p?blicas y oradores apuntando a iglesias cristianas, audiencias acad?micas y grupos c?vicos; al mismo tiempo militantes sionistas locales y especialmente millonarios influyentes, presionan a sitios locales (administradores de universidades, autoridades eclesi?sticas y asociaciones c?vicas) para que no inviten a ning?n cr?tico de Israel y sus partidarios para que hable. En ?ltima instancia, sionistas locales exigen que se otorgue el mismo tiempo a un propagandista pro israel?, algo inaudito cuando se programa que hable un apologista de Israel.

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Organizaciones sionistas locales hacen valiosos esfuerzos para reclutar a alcaldes, gobernadores, celebridades locales, editores, eclesi?sticos y promisorios j?venes dirigentes ?tnicos y de minor?as ofreci?ndoles giras de propaganda a Israel con todos los gastos pagados para que luego escriban o den entrevistas repitiendo lo que aprendieron de los funcionarios israel?es. Dirigente locales movilizan a miles de activistas sionistas militantes para que ataquen a jud?os antisionistas en p?blico y en privado. Exigen que se les excluya de cualquier mesa redonda medi?tica sobre Oriente Pr?ximo.

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Funcionarios sionistas locales forman comit?s de reacci?n r?pida para visitar y amenazar a cualquier editor local y personal editorial que publique editoriales o art?culos que cuestionen la l?nea oficial israel?. Dirigentes locales controlan (?monitorean?) todas las reuniones locales, invitaciones a oradores, as? como los discursos de comentaristas p?blicos, dirigentes religiosos y acad?micos para detectar cualquier ?alusi?n antisionista? (que etiquetan de ?antisemitismo encubierto?). La mayor?a de las principales ?rdenes religiosas jud?as est?n alineadas como la espina dorsal de la recolecci?n de fondos israel? local, incluyendo el financiamiento de nuevos asentamientos ?s?lo para jud?os? en la Cisjordania palestina.

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Funcionarios locales est?n en la vanguardia de campa?as para negar a acad?micos independientes especializados en Oriente Pr?ximo y en pol?tica p?blica, titularidad o promoci?n, independientemente de su erudici?n. Por otra parte, escritorzuelos acad?micos que acatan la l?nea pro israel? y publican libros con ataques generalizados contra cr?ticos de Israel entre cristianos y musulmanes y pa?ses como Turqu?a, Ir?n o quienquiera sea un objetivo de la pol?tica israel?, son promocionados, elogiados y colocados en la lista de ?xitos editoriales. Cualquier libro o escritor cr?tico del poder sionista o de Israel es colocado en un ??ndice? local y nacional y sometido a una inquisici?n mediante calumnias por una manada de Torquemadas jud?os.

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Conclusi?n

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El poder de Israel en EE.UU. no reside s?lo en la influencia y liderazgo de poderosos ?lobbies pro israel?es? basados en Washington, como AIPAC. Sin los cientos de miles de dentistas, pod?logos, corredores de bolsa, agentes inmobiliarios, profesores y otros, el ?lobby? ser?a incapaz de sostener e implementar su pol?tica entre cientos de millones de estadounidenses fuera de las principales metr?polis. Como hemos visto en los documentos desclasificados del Senado, las organizaciones sionistas locales comenzaron hace medio siglo una campa?a sistem?tica de penetraci?n, control e intimidaci?n que lleg? a su apogeo en la primera d?cada del Siglo XXI. No es por accidente o mera coincidencia que funcionarios universitarios en el norte de Minnesota o en el norte del Estado de Nueva York sean objeto de campa?as para excluir a oradores o despedir a miembros de la facultad cr?ticos de Israel. Los sionistas locales tienen bases de datos informatizadas que operan con un ?ndice de oradores prohibidos, como admiten y alardean los propios sionistas en contraste con sionistas ?liberales? que tienden a etiquetar como ?antisemitas? o ?te?ricos de la conspiraci?n? a escritores que citan documentos oficiales sionistas que demuestran su sistem?tica perversi?n de nuestras libertades democr?ticas.

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Durante decenios, ha desaparecido virtualmente la distinci?n entre el poder sionista ejercido por un ?lobby? fuera del gobierno y operadores ?dentro? del gobierno. Como hemos visto en nuestro an?lisis, AIPAC obtuvo el puesto del subsecretario en el Tesoro, dict? el nombramiento de un operador sionista clave (Stuart Levey) y acompa?a su cruzada global para sancionar a Ir?n hasta la hambruna y la pobreza. La colocaci?n de operadores dentro de posiciones claves para Oriente Pr?ximo en el gobierno no es el simple resultado de decisiones de carrera individuales. El ascenso de tantos sionistas pro Israel a puestos en el gobierno forma parte de su misi?n de servir el inter?s de Israel durante por lo menos unos pocos a?os de sus carreras. Su presencia en el gobierno obvia toda investigaci?n por el Senado o el Congreso de organizaciones sionistas que act?an como agentes de una potencia extranjera como las que tuvieron lugar en los a?os sesenta.

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La oposici?n p?blica aumenta ante la acumulaci?n de poder y el abuso del ejercicio del poder por las principales organizaciones y personajes influyentes sionistas, por cuenta de un Estado racista cada vez m?s ensangrentado que alardea de su dominaci?n sobre las instituciones p?blicas de EE.UU. La campa?a de Boicot, Desinversi?n y Sanciones gana en fuerza incluso en EE.UU. (vea desinversi?n de Harvard en compa??as israel?es). El apoyo p?blico a Israel en EE.UU., desde todo punto de vista, ha disminuido a menos de un 50%, mientras los sondeos en Europa Occidental muestran un pronunciado aumento de la hostilidad hacia el r?gimen ultra derechista de Israel. Los jud?os antisionistas aumentan su influencia especialmente entre j?venes jud?os que est?n horrorizados ante la matanza israel? en Gaza y el ataque contra la flotilla humanitaria. De igual importancia es la presencia de jud?os antisionistas en paneles y foros que ha dado aliento a numerosos no jud?os otrora intimidados quienes hasta ahora tem?an que los calificaran de ?antisemitas?.

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La configuraci?n del poder sionista se fundamenta en una base cada vez m?s d?bil en la poblaci?n: la mayor?a de los j?venes jud?os se casan fuera de los confines del nexo etno-religioso jud?o-israel? y es muy probable que muchos de ellos no formen la base para campa?as fan?ticas por cuenta de un Estado racista. La alta intensidad y el esfuerzo fuertemente dotado de la dirigencia sionista por cercar a j?venes de ascendencia jud?a a trav?s de escuelas privadas, ?programas de verano? subvencionados en Israel, etc., tienen tanto que ver con miedo y reconocimiento del alejamiento del chovinismo clerical como con un intento de reclutar una nueva generaci?n militantes de ?Israel Primero?.

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El peligro es que el apoyo sionista en EE.UU. para el r?gimen ultra derechista y racista en Israel los lleve a unir sus fuerzas con la extrema derecha en EE.UU. Actualmente los patanes jud?os y cristianos de Manhattan hacen fermentar el odio masivo contra los musulmanes (la llamada ?controversia por la mezquita?) como distracci?n de las crisis econ?micas y del aumento del desempleo. La promoci?n sionista de la islamofobia masiva tan cerca de Wall Street, donde muchos de sus ricachones se benefician con el saqueo de los activos de EE.UU., es un juego peligroso. Si las mismas masas enfurecidas alzan la vista hacia los ricos y poderosos en lugar de mirar hacia abajo a los negros y musulmanes, podr?an tener lugar algunas sorpresas desagradables e imprevistas, no s?lo contra los operadores de Israel, sino contra todos a quienes se identifique err?neamente como relacionados con una patria jud?a malinterpretada.

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Ap?ndice

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Conferencia de presidentes de las principales organizaciones jud?as de EE.UU.

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Organizaciones miembro

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1. Ameinu

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2. American Friends of Likud

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3. American Gathering/Federation of Jewish Holocaust Survivors

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4. America-Israel Friendship League

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5. American Israel Public Affairs Committee

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6. American Jewish Committee

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7. American Jewish Congress

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8. American Jewish Joint Distribution Committee

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9. American Sephardi Federation

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10. American Zionist Movement

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11. Americans for Peace Now

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12. AMIT

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13. Anti-Defamation League

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14. Association of Reform Zionists of America

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15. B?nai B?rith International

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16. Bnai Zion

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17. Central Conference of American Rabbis

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18. Committee for Accuracy in Middle East Reporting in America

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19. Development Corporation for Israel/State of Israel Bonds

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20. Emunah of America

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21. Friends of Israel Defense Forces

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22. Hadassah, Women?s Zionist Organization of America

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23. Hebrew Immigrant Aid Society

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24. Hillel: The Foundation for Jewish Campus Life

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25. Jewish Community Centers Association

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26. Jewish Council for Public Affairs

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27. The Jewish Federations of North America

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28. Jewish Institute for National Security Affairs

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29. Jewish Labor Committee

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30. Jewish National Fund

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31. Jewish Reconstructionist Federation

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32. Jewish War Veterans of the USA

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33. Jewish Women International

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34. MERCAZ USA, Zionist Organization of the Conservative Movement

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35. NA?AMAT USA

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36. MCSK? Advocates on behalf of Jews in Russia, Ukraine, the Baltic States & Eurasia

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37. National Council of Jewish Women

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38. National Council of Young Israel

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39. ORT America

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40. Rabbinical Assembly

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41. Rabbinical Council of America

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42. Religious Zionists of America

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43. Union for Reform Judaism

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44. Union of Orthodox Jewish Congregations of America

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45. United Synagogue of Conservative Judaism

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46. WIZO

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47. Women?s League for Conservative Judaism

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48. Women of Reform Judaism

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49. Workmen?s Circle

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50. World ORT

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51. World Zionist Executive, US

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52. Zionist Organization of America

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Rebeli?n ha publicado este art?culo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

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Tags: bases, locales, sionista, abusos, Israel, candidaturas, Noam Chomsky

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