S?bado, 25 de septiembre de 2010

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Este domingo el pueblo venezolano ser? protagonista de una jornada hist?rica: o ratifica masivamente con sus votos la continuidad y profundizaci?n del proceso revolucionario en Venezuela o, en caso de no hacerlo, le estar? abriendo la puerta a la restauraci?n conservadora. Eso es lo que est? en juego. Lo segundo puede ocurrir por obra y gracia de dos diferentes eventualidades: una derrota electoral del chavismo (lo que parece como altamente improbable, por no decir imposible) o bien una victoria parcial del gobierno en las urnas pero insuficiente para garantizar el adecuado acompa?amiento de la Asamblea Nacional (AN) a las propuestas e iniciativas del presidente Ch?vez. Estas dos alternativas responden a un mismo factor: la abstenci?n electoral. Si en esta coyuntura el pueblo chavista no asume al sufragio como un arma revolucionaria y reedita los altos niveles de abstenci?n registrados ? el 44 % registrado, por ejemplo, en el referendo constitucional de Diciembre del 2007- entonces el futuro de la Revoluci?n Bolivariana se ver? muy seriamente comprometido. Tal vez, y ojal? me equivoque, irreparablemente comprometido.

La estrategia seguida por las clases dominantes venezolanas y sus amos imperiales ha sido muy clara: fracasado el golpe de estado y derrotada la huelga petrolera la opci?n escogida consisti? en corroer desde adentro a la revoluci?n, desmoralizar a la poblaci?n con una fenomenal campa?a medi?tica de una intensidad y cobertura sin precedentes y paralizar la acci?n del gobierno desde la renovada trinchera de la AN. Saben que en el terreno electoral Ch?vez es pr?cticamente invencible: triunf? en 14 elecciones generales y s?lo fue derrotado -por un margen inferior al 1 %- en el referendo constitucional del 2007. Por eso es tan importante esta elecci?n: porque en estos a?os se desaprovech? una magn?fica oportunidad cuando debido al boycott de la derecha a las elecciones del 2005 el oficialismo, que dominaba sin contrapeso opositor la AN, no cont? con los asamble?stas patri?ticos, l?cidos, honestos y revolucionarios que se requer?an para aprobar las leyes fundamentales que exig?a la construcci?n del socialismo del siglo veintiuno. ?Se podr?n ahora obtener los dos tercios de los esca?os de la AN para aprobar las leyes org?nicas que se requieren para fundar una nueva econom?a, un nuevo estado, una nueva sociedad? ?Se podr? alcanzar el 60 % exigido para aprobar las leyes habilitantes, que le otorgan al presidente facultades especiales para gobernar por decreto? Si tal como lo se?alara hace pocas semanas Ignacio Ramonet la oposici?n llegara a elegir 56 diputados esto la facultar?a para impedir la aprobaci?n de cualquier ley org?nica; y si lograse aumentar su presencia con 67 diputados la AN no tendr?a ninguna posibilidad de votar las leyes habilitantes que le permitan a Ch?vez gobernar. Y hasta ahora las principales reformas de la Revoluci?n Bolivariana pudieron realizarse precisamente gracias a esas leyes habilitantes. 1 Pero adem?s hay que tener en cuenta que a?n cuando la derecha no obtenga ya no digamos 56 sino 50 o 51 diputados, el oportunismo pol?tico de algunos infiltrados en las filas del PSUV har?a que algunos de ?stos cambiaran r?pidamente de bando una vez electos, vendi?ndose miserablemente a la derecha que ya dispone de enormes fondos para sobornar conciencias corruptas y acrecentar su gravitaci?n en la AN por esta v?a. Esto corruptela se ha verificado en varios pa?ses de Am?rica Latina y el Caribe y nada indica que Venezuela est? a salvo de esa peste. Y lo grave del caso es que para lograr tener ese poder de veto la derecha no necesita de un sobresaliente desempe?o electoral. El chavismo, a su vez, para conjurar estos nefastos resultados y neutralizar la defecci?n de los oportunistas deber?a elegir un m?nimo de 115 diputados. Tal resultado s?lo ser? posible si es que este domingo se registra una muy alta tasa de participaci?n electoral. Si, en cambio, la abstenci?n es elevada las chances de lograr un resultado que impida el veto sistem?tico de la derecha enquistada en la AN disminuir?an dram?ticamente.

De ah? que la ?nica garant?a de triunfo, y de consolidaci?n de la Revoluci?n Bolivariana, radica en una masiva concurrencia a las urnas. A votar, y a votar bien, a sabiendas que por muchos problemas que afecten a la gesti?n del gobierno bolivariano la restauraci?n olig?rquico-imperialista pondr?a un brutal fin a los significativos progresos anotados en estos a?os. Es muy importante recordar lo que hicieron los golpistas, y emitir por la televisi?n venezolana (si es que a?n no se ha hecho) aquella infame ceremonia de jura de Pedro Carmona, cuando todos los culpables de la postraci?n hist?rica de Venezuela se dieron cita en el Palacio de Miraflores para escuchar como aquel energ?meno anunciaba, lleno de odio, la liquidaci?n sumaria de todas las conquistas populares obtenidas bajo el gobierno de Hugo Ch?vez. Mediante la infausta Acta de Constituci?n del Gobierno de Transici?n Democr?tica y Unidad Nacional el fugaz d?spota se arrogaba ampl?simos poderes que utiliz? para derogar la constituci?n bolivariana, disolver al Poder Legislativo y destituir a todos los diputados a la Asamblea Nacional, suspender a los magistrados del Poder Judicial, al Fiscal General, al Contralor y al Defensor del Pueblo y concentrar la suma del poder p?blico en sus manos. La vigorosa e inesperada, para los usurpadores, respuesta popular frustr? tan funestos planes.

Esa imagen no debe volver a repetirse, ahora escenificada en el recinto de la Asamblea Nacional. Ser?a un retroceso terrible para el pueblo venezolano y por extensi?n para todos los procesos emancipatorios en curso en Am?rica Latina que como bien lo ha notado Fernando Buen Abad Dom?nguez encuentran en la Venezuela bolivariana una llama de esperanza. La rotunda victoria de Ch?vez es lo ?nico que garantizar? los grandes logros de la Revoluci?n Bolivariana: los avances en la soberan?a alimentaria y en el acceso a la salud, la educaci?n y la vivienda; la consolidaci?n de las comunas, las empresas socialistas, y la continuidad de las grandes iniciativas geopol?ticas y geoecon?micas como la creaci?n de la ALBA, del Sucre, el ingreso de Venezuela al Mercosur, Petrocaribe, el Banco del Sur, Telesur, la Radio del Sur y tantas otras pol?ticas que hicieron de la Venezuela Bolivariana un verdadero manantial de vivificantes innovaciones destinadas a avanzar, resueltamente, por el sendero que nos conduce, como dice Fidel, hacia nuestra segunda y definitiva independencia. Por eso, este domingo, todos los latinoamericanos y caribe?os seremos venezolanos y estaremos junto a ese bravo pueblo cuando libre una de sus m?s decisivas batallas de los ?ltimos tiempos. Estaremos a su lado instando a venezolanas y venezolanos a que no bajen los brazos, no se dejen ganar por la apat?a; a que no se queden en sus casas y, contra viento y marea, salgan, voten por la continuidad de la Revoluci?n Bolivariana y luego, festejen lo que, de lograrse, ser? una victoria decisiva no s?lo para Venezuela sino para todos los pueblos de Nuestra Am?rica.

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Tags: elecciones en Venezuela, Chávez, chavismo, leyes habilitantes, Asamblea Nacional, sobornar, PSUV

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