Mi?rcoles, 17 de noviembre de 2010
Un filme permite comprender el car?cter norteamericano



?Stone? presenta el retrato h?brido al estilo de Norman Rockwell-Grant Wood de una pareja madura del Medio Oeste, agrega dos personajes de Quentin Tarantino que son expertos manipuladores y ofrece una perturbadora porci?n cinematogr?fica del verdadero Estados Unidos: represi?n, religi?n, lujuria, violencia y escape hacia un misticismo s?rdido.

El joven Jack Mabry est? mirando un juego de golf en TV, ajeno a su esposa insatisfecha que trata de llamar su atenci?n. Ella le dice dos veces que est? pensando en abandonarlo. ?l salta de la butaca, corre al segundo piso, agarra a su hija dormida y la amenaza con lanzarla por la ventana en cuanto ella se marche.? Ella se somete.

Corte. Un Mabry canoso, arrugado y petulante, a punto de retirarse como agente de libertad condicional, conoce a Stone (Edward Norton), un incendiario ?su ?ltimo caso. Stone cuenta lloriqueando una historia farisaica de haber cumplido su condena, aceptado su castigo y por lo tanto ?merezco la libertad condicional. Estoy rehabilitado?. Su pelo peinado en trenzas, sus tatuajes de la prisi?n y los gestos corporales de delincuente niegan sus palabras. Mabry ha pasado a?os escuchando a los criminales contando tonter?as de la prisi?n para convencerlo de que merecen la libertad condicional. ?l no escucha: ha o?do anteriormente esas palabras. Stone lo reta. ??Por qu? vas a ser mejor que yo? ?Yo no violo la ley?, responde Mabry farisaicamente.

Durante su ch?chara nada convincente para obtener el apoyo de Mabry, Stone agrega de manera escandalosa una informaci?n ?ntima. El astuto convicto se da cuenta de la incomodidad de Mabry mientras disfruta de la descripci?n que ?l hace de los lascivos detalles de su vida sexual con su esposa, Lucetta (Milla Jovovich).

Despu?s de haber sembrado la semilla de la lujuria en el reprimido Mabry, Stone convence a su esposa Lucetta, una atractiva apasionada del sexo, para que contacte al reprimido Mabry. La infantil ?franqueza? de Lucetta permite una f?cil seducci?n del agente de libertad condicional, hambriento de sexo.

Ella muestra una convincente sinceridad mientras despliega su lujuria con Mabry, al igual que en su trabajo supervisando ni?os. Ella se relaciona con los ni?os porque no ha madurado ?a no ser en su cuerpo.? El casi retirado agente de libertad condicional no sospecha que esa inocencia y preocupaci?n, tanto por ?l como por su esposo, es consecuencia de una personalidad fronteriza que se alimenta de elogios paternales.

Sin embargo, la aventura ha sacudido la fr?gil fachada construida por los Mabry. La esposa, Madelyn (Frances Conroy) percibe que hay algo extra?o en el horario de Mabry y en su alejamiento creciente. Eso desestabiliza su rutina de bebida, cigarrillos y rituales religiosos que esconden un sufrimiento atroz alimentado durante d?cadas de vida junto a su inaccesible esposo. En su aislada granja sin cultivos, se sientan en el portal o recitan vac?os pasajes b?blicos antes de cada comida. Tras su fachada de serenidad religiosa hay una furia apenas controlada.

El enga?o por parte de Stone para lograr que Mabry haga un informe favorable a su libertad condicional comienza a funcionar gracias a lo que Robin Williams pudiera decir de Mabry: Dios le dio al hombre ?un pene y un cerebro, pero solo la sangre suficiente para que funcionen uno a uno?.? Mientras Mabry sucumbe, Stone tambi?n cambia.? Sin querer, es testigo de un acto de violencia carcelaria. En los ojos del muerto, Stone parece captar la noci?n de compasi?n.

El comprende que no va a durar en la liga de los que comparten las celdas de la prisi?n. Cae bajo la influencia de ?Zukangor?, un m?todo ?espiritual? para encontrar la armon?a convirtiendo el sonido en meditaci?n y para alcanzar la purificaci?n del alma ?y la reencarnaci?n.

Sin embargo, su epifan?a tambi?n cambia su relaci?n con Lucetta, la cual adoraba la dominante personalidad criminal de Stone ?especialmente cuando la elogiaba. Es cierto que ella ha utilizado el sexo para obtener un informe favorable de parte de Mabry, actividad que ella usa rutinariamente para lograr la admiraci?n de los hombres.

A rega?adientes, Mabry presenta su informe favorable de Stone ?con la conciencia de que es un error. Pero Lucetta no recibe las alabanzas de Stone. Por el contrario, debido a su nueva religi?n ?l se distancia de ella mientras suelta su perorata religiosa.? Sus vibraciones anteriormente excitantes se han convertido en algo aburridamente sereno.

Mabry va y viene del trabajo escuchando la radio religiosa. ?l libera energ?a practicando el golf en un campo vac?o. Junto con Mabry asiste con regularidad a una iglesia cat?lica. Norteamericanos t?picos, adaptados, rectos, respetuosos de la ley y morales. ?No es as?!

Estos personajes, republicanos y dem?cratas, son parte del ?gran p?blico norteamericano?.? Un criminal y un agente de libertad condicional, una maestra de escuela y un ama de casa han enterrado actos morbosos y malvados que impulsan subconscientemente sus vidas ?bien lejos del suelo norteamericano, a no ser que se incluyan las pesadillas. Mabry no puede librarse de los demonios de las necesidades que ha reprimido. A su esposa la bebida no le alcanza para disipar su ira. Stone, a pesar de sus atributos de estafador sabelotodo, comienza a sentir la necesidad de alguna armon?a interior en la atm?sfera de la prisi?n que ofrece ruidos discordantes y feos espect?culos.

La aparente inocencia de Lucetta, el placer que le da usar su cuerpo, brinda la apariencia de que ella est? m?s all? de la maldad, motivos ego?stas y malas intenciones de los dem?s. Ella se presenta como la aparente respuesta viva y natural a los balbuceantes predicadores de la radio que insisten en el pecado y en los valores b?sicos que operan para limitar la libertad en la tierra de los libres.? Pero su propio caos ?una ni?a en cuerpo de adulta? desdice esta talla heroica. Al igual que todos los personajes del filme, Lucetta va en busca de seguridad y libertad, estabilidad y pasi?n, todas inalcanzables.

El director John Curran y el guionista Angus MacLachlan llevan de la mano a los complicados personajes en un collage de b?squeda de la psiquis moderna norteamericana. La compostura exterior de los Mabry esconde temas que confunden a millones, los cuales mueren sin solucionarlos. Todos son invisibles en la muchedumbre.

Fuente: http://progreso-semanal.com/4/index.php?option=com_content&view=article&id=2824:un-filme-permite-comprender-el-caracter-norteamericano&catid=3:en-los-estados-unidos&Itemid=4


Tags: represión, misticismo, religión, film, carácter

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