Mi?rcoles, 24 de noviembre de 2010


De cu?l pa?s hablamos cuando nos referimos a una c?pula econ?mica que concentra cada vez m?s la riqueza nacional, compra pol?ticos y leyes, proclama el inter?s de una plutocracia como nacional, promueve guerras, corrupci?n y tortura, y justifica la intervenci?n divina en la pol?tica nacional y hasta una creciente demanda de exorcismos?

Algunos lo llaman una rep?blica bananera, otros un pa?s que al enfrentar una ola de corrupci?n en el ?mbito pol?tico y econ?mico est? en medio de una d?cada perdida; otros dicen que es un pa?s entrampado en una din?mica de violencia que amenaza su seguridad nacional todos los d?as. Pero no es nada menos que el pa?s m?s poderoso y rico de la historia mundial. O sea, podr?a ser la primera superpotencia bananera.

Los grandes debates nacionales ilustran el punto. La m?s intensa pugna entre la c?pula pol?tica en los ?ltimos d?as es sobre si mantener los recortes de impuestos regalados por el presidente George W. Bush a las familias m?s ricas del pa?s: las que tienen un ingreso mayor de 250 mil d?lares anuales. Al mismo tiempo que se debate esto, el Congreso est? por anular una extensi?n de los beneficios de desempleo a millones que est?n al borde de la miseria.

El Congreso tiene que aprobar la extensi?n del periodo normal de 26 semanas para el seguro de desempleo, pero por ahora no lo ha hecho y unos 2 millones de desempleados de largo plazo ?aquellos que no han encontrado empleo en m?s de seis meses? est?n por perder su ?nico apoyo de ingreso antes de fin de a?o, lo cual ser?a su regalo de Navidad de parte de pol?ticos m?s enfocados en reducir los impuestos de millonarios. En esta recesi?n, reporta el Instituto de Pol?tica Econ?mica, hay cinco trabajadores desempleados por cada oferta de empleo (2.9 millones de empleos ofrecidos frente a casi 15 millones de desempleados).

Todo esto se desarrolla en un pa?s donde la concentraci?n de riqueza ha llegado a ?ndices sin precedente desde 1928, donde el uno por ciento de las familias m?s ricas del pa?s concentra 24 por ciento del ingreso nacional. Nicholas Kristof, columnista del New York Times, escribi? recientemente que esta distribuci?n de riqueza y sus consecuencias definen a Estados Unidos como una rep?blica bananera. La desigualdad en este pa?s ya supera la de naciones latinoamericanas que algunos llamaban rep?blicas bananeras, destaca. Peor a?n, dice, algunos de esos pa?ses se han vuelto m?s igualitarios, mientras en Estados Unidos se ha visto lo opuesto.

Cita el ejemplo de Argentina, donde en los a?os 40 del siglo pasado el uno por ciento m?s rico controlaba 20 por ciento del ingreso, el doble de la tasa de Estados Unidos en esos a?os. Ahora, hemos cambiado lugares: en Argentina el uno por ciento tiene 15 por ciento del ingreso, mientras Estados Unidos ha superado los niveles de desigualdad de Argentina en los 40. ?De verdad deseamos ser una plutocracia donde el uno por ciento tiene m?s valor neto que el 90 por ciento de abajo?, pregunta Kristof, y dice: ya somos ese pa?s: el uno por ciento es due?o de 34 por ciento del valor neto privado del pa?s; el 90 por ciento de abajo controla s?lo 29 por ciento; el 10 por ciento m?s rico controla m?s de 70 por ciento del valor neto total de los estadunidenses.

?Y qui?n ser? condecorado con el premio civil m?s alto del pa?s en medio de esta bonanza para los ricos? La Casa Blanca anunci? que entre los 15 que ser?n condecorados con la Medalla de la Libertad por el presidente Barack Obama estar? Warren Buffett, el segundo hombre m?s rico del pa?s.

Y hay otros elementos que permiten calificar a este pa?s la primera superpotencia bananera. Por ejemplo, un ex presidente tan confiado en que la c?pula no actuar? contra uno de los suyos, que no tiene problema en admitir que personalmente autoriz? la tortura de prisioneros; de hecho, lo hizo con orgullo. Bush dijo en una entrevista en NBC News que personalmente autoriz? el waterboarding, pr?ctica definida como tortura desde hace siglos; incluso Estados Unidos fiscaliz? a quienes emplearon la t?cnica como torturadores en la Segunda Guerra Mundial. Bush se justific? con que los abogados del gobierno hab?an dicho que no era tortura seg?n la ley. Ni ?l, ni ning?n alto funcionario ha sido fiscalizado por tortura o ning?n abuso mayor durante todos estos a?os de esc?ndalos desde Abu Ghraib, los centros de detenci?n clandestina de la CIA, o Guant?namo que han provocado horror en todo el mundo. Y el gobierno de Obama ha descartado procesar judicialmente a sus antecesores. Eso se llamaba, en las ex rep?blicas bananeras del sur, impunidad.

Michael Moore, el cineasta, dijo recientemente que se debe colocar el nuevo libro de memorias de Bush en la secci?n de crimen de las librer?as.

Y no fueron s?lo Brasil, Paraguay y Argentina, entre otros clasificados en sus tiempos de dictadura como pa?ses bananeros, los que ofrecieron asilo a criminales de guerra de otros pa?ses. En un informe reci?n desclasificado bajo presi?n de los medios, el Departamento de Justicia detalla c?mo Estados Unidos permiti? el ingreso a su territorio de varios nazis selectos para prop?sitos de inteligencia y otras colaboraciones. No es nueva en s? la informaci?n, pero los detalles y el nivel de complicidad entre varias agencias no se hab?an divulgado para otorgar asilo a estos enemigos, report? el New York Times. El informe afirma que ?Estados Unidos, que se enorgulleci? en ser un refugio para los perseguidos, se volvi? ?en peque?a medida? un refugio para los perseguidores tambi?n?.

Mientras tanto, acaban de concluir las elecciones intermedias m?s caras de la historia, lo que confirma que la democracia y las pol?ticas favorecidas por los que tienen dinero (como los recortes de impuestos a los m?s ricos, suspensi?n de partes de reformas sociales, etc?tera) pueden ser compradas.

Entre los electos hay pol?ticos como el senador John Shimkus, quien se comprometi? a detener toda regulaci?n y medida contra el cambio clim?tico declarando que Dios no permitir? ese fen?meno. Dios dijo que la Tierra no ser?a destruida por una inundaci?n, afirm?. Por otro lado, hay una campa?a para reunir a un mill?n de estadunidenses que oren de manera constante por el senador Jim DeMint para su lucha en el Congreso a favor de temas cr?ticos para la fe, la familia y la libertad.

Y para acabar, resulta que hay demonios sueltos por todas partes, ya que se registra un incremento en la demanda por exorcismos. Algunos obispos de la Iglesia cat?lica de Estados Unidos se reunieron recientemente para preparar m?s curas, a fin de responder a la demanda.

Son s?lo algunos elementos que podr?an considerar cient?ficos sociales que deseen estudiar si ha surgido la primera superpotencia bananera del mundo.

Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2010/11/22/index.php?section=opinion&article=031o1mun


Tags: república, La Jornada, impuestos, tortura, Bush, exorcismo, corrupción

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