S?bado, 15 de enero de 2011

La amenaza iran?


Traducido del ingl?s para Rebeli?n por Sinfo Fern?ndez

Seg?n un art?culo publicado el 10 de enero en Coteret, una p?gina en Internet con noticias, an?lisis y opiniones de los medios electr?nicos e impresos israel?es, el Primer Ministro de Israel Binyamin Netanyahu estaba ?hecho una furia? por los comentarios vertidos el pasado martes en una reuni?n informativa por el director saliente del Mossad, Meir Dagan. Dagan dijo a los periodistas que Ir?n ?no era capaz de desarrollar una bomba nuclear antes de 2015?.

Al hacer esta afirmaci?n, Meir Dagan ha conseguido algo m?s que desagradar a Netanyahu; ha aceptado anteriores valoraciones elaboradas por las Estimaciones de la Inteligencia Nacional (NIEs, por sus siglas en ingl?s) de EEUU, una en 2007 y otra en 2005. La NIE de 2007 afirmaba claramente: ?Ir?n no tiene actualmente armas nucleares?, algo que ning?n experto en inteligencia habr?a negado, pero que una legi?n de expertos pro-Israel en los medios de derechas y de incitadores del miedo han tratado a menudo de contradecir.

En 2005, una NIE afirmaba que incluso aunque Ir?n se empe?ara en perseguir un programa de armas nucleares, una perspectiva que no era en absoluto cierta, al menos le llevar?a diez a?os construir una bomba. No est? claro por qu? Dagan decidi? retomar p?blicamente esa posici?n m?s realista si anteriormente se manifestaba tan preocupado ante la idea de un Ir?n nuclear; en todo caso, resulta algo tranquilizador leer que lo ha hecho.

Ni los c?rculos de inteligencia, militares y pol?ticos estadounidenses ni israel?es han propuesto hasta ahora un compromiso constructivo con Oriente Medio. Sin embargo, tenemos que confiar que pueda haber all? pol?ticos con algo m?s de racionalidad que los extremistas neocon de Washington que hasta este mismo momento han venido determinando la pol?tica exterior estadounidense. Sin ellos, las perspectivas para Oriente Medio en los pr?ximos a?os ser?an en efecto sombr?as, pero, de todas formas, las perspectivas de un ataque militar contra Ir?n en un futuro inmediato son bastante improbables. Confiemos en que esto siga siendo as?, no s?lo por la cat?strofe que tal ataque desencadenar?a sino porque les concede alg?n tiempo m?s a los activistas para contrarrestar la prevalente mitolog?a de que Ir?n: a) quiere tener armas nucleares; y b) atacar?a a Israel si las tuviera. Ambas afirmaciones son sencillamente falsas.

Un reciente art?culo de Associated Press publicado en el Wiscosin State Journal citaba al Almirante estadounidense Mike Mullen, Jefe de la Junta de Altos Estados Mayores, advirtiendo a los estadounidenses sobre la inminente amenaza de una bomba iran?, una declaraci?n que no s?lo es ignorante sino irresponsable y peligrosa teniendo en cuenta el batir de tambores y el belicismo que tan a menudo predominan en Washington y en algunos otros lugares a lo largo y ancho de Estados Unidos.

Mullen, que consulta frecuentemente con los jefazos del ej?rcito israel?, estaba hablando desde una base a?rea estadounidense en Manama, Bahrain, una base que estar?a en primera l?nea del frente si estallaran las hostilidades entre Ir?n y EEUU o alguno de los muchos aliados estadounidenses en el Golfo ?rabe. Para impedir o al menos reducir las posibilidades de otro acto ilegal y devastador en la regi?n, es fundamental que cada vez m?s gente comprenda que Ir?n no quiere un arsenal de armas nucleares. En efecto, es de justicia decir que construir una sola bomba nuclear va contra los intereses de seguridad y estrat?gicos de Ir?n, y quienes ostentan el poder m?ximo en Teher?n lo entienden perfectamente. Ni el r?gimen en Teher?n ni el pueblo iran? son unos suicidas, y ambos comprenden que poseer tan s?lo una ?nica arma nuclear servir?a de pretexto ideal para que EEUU o Israel ?arrasen? el pa?s, como ha amenazado hacer la Secretaria de Estado Clinton.

Lo que a Ir?n le gustar?a adquirir es la capacidad tecnol?gica y los materiales esenciales para producir tales armas. Esto podr?a alterar el equilibrio de poder en un Oriente Medio en el que s?lo Israel tiene capacidad para llevar a cabo un primer ataque nuclear. En ?ltima instancia, lo que Ir?n busca es la disuasi?n o la capacidad militar por la que poder impedir o reducir la posibilidad de una agresi?n incontrolada contra ?l u otros estados del Oriente Medio. Por lo tanto, la tecnolog?a de ?umbral nuclear? podr?a tener un profundo efecto en la estabilidad regional al poner fin al papel de Israel como potencia regional dominante sin control. La perspectiva de que Ir?n y, con el tiempo, otros estados de Oriente Medio y Asia obtengan armas nucleares o algo menos amenazante, los conocimientos tecnol?gicos para producir esas indeciblemente destructivas armas, no es motivo en forma alguna como para sentir entusiasmo. Sin embargo, lamentablemente, es m?s factible por ahora que la posibilidad de conseguir que Israel firme el Tratado de No Proliferaci?n Nuclear (TNP) y renuncie por completo a su mort?fero arsenal.

Deber?a se?alarse que Ir?n es ya signatario del TNP y en tal sentido tiene derecho a enriquecer uranio incluso hasta el grado necesario para construir armamento pero, sin embargo, no puede producir armas nucleares. Militarmente hablando, Ir?n no es una amenaza ni para Israel ni para Estados Unidos y tiene estrictamente, en el mejor de los casos, fuerzas armadas convencionales. ?Por qu? entonces a Ir?n se le retrata constantemente en EEUU como una amenaza inminente y mortal para los estadounidenses?

Todos esos espumarajos por la boca de EEUU en relaci?n a Ir?n tienen mucho que ver con la influencia que Ir?n ha conseguido a nivel regional, en parte como resultado directo de nuestras letales e irresponsables guerras en Iraq y Afganist?n. En ambos pa?ses, EEUU ha posibilitado directamente que fuerzas pro-iran?es desarrollen pol?ticas militares que han dejado a ambos pa?ses devastados e internamente divididos para los pr?ximos a?os ?cuando no d?cadas-. En Iraq, el ardientemente antiestadounidense y aliado iran? Muqtada Sadr se ha unido recientemente a la coalici?n gubernamental de su hom?logo chi? Nuri al-Maliki. Hace muy poco tiempo que Sadr ha regresado de Ir?n, donde ha pasado casi cuatro a?os. En Afganist?n, muchas de las fuerzas antitalibanes a las que EEUU ha ayudado con armas, dinero y entrenamiento son tambi?n pro-iran?es.

Al tratar de desarrollar energ?a nuclear civil, Ir?n est? intentando evitar la trampa de tener que importar petr?leo refinado apoy?ndose en sus propios recursos renovables. Unos v?nculos militares, econ?micos y estrat?gicos m?s importantes con China pueden reforzar la independencia de Ir?n y ayudarle a desarrollar sus inmensos recursos de gas natural que podr?an hacer del pa?s un importante exportador de esa energ?a en el futuro. Dentro de la Organizaci?n para la Cooperaci?n de Shanghai, en la que Ir?n tiene estatuto de observador, se est? precisamente preparando el escenario para ese tipo de conexiones.

Una ?ltima observaci?n, pero no por eso menos importante: Todos esos que en EEUU, Israel y alg?n lugar m?s est?n como enloquecidos por los peligros de permitir que Ir?n adquiera armas de destrucci?n deber?an echar una mirada a sus propias historias, recientes y lejanas antes de seguir adelante con la necesidad de ?atacar?, ?golpear? o ?borrar del mapa? a otra naci?n, ciudad o pueblo. Deber?an tambi?n leer el informe m?s reciente (30 diciembre de 2010) publicado sobre los defectos cong?nitos, mortalidad infantil y tasas de c?ncer en Faluya, Iraq, que se han disparado desde que en 2004 EEUU atac? esa machacada ciudad. Ese informe, y media docena m?s publicados desde julio de 2010, verifica que los efectos de las armas estadounidenses de destrucci?n masiva sobre Faluya son peores que los causados en Hiroshima y Nagasaki. ?Contaminantes de la guerra? como el uranio empobrecido, el f?sforo blanco y otros metales y sustancias qu?micas letales han envenenado el medio ambiente de Faluya para muchas generaciones.

Todos esos que tan caballerosamente hablan sobre las posibilidades de emprender una guerra ?contra Ir?n o contra cualquier otro pa?s- necesitan leer tan s?lo uno de esos detallados y espantosos informes, ver las fotos de los beb?s nacidos con malformaciones cong?nitas, defectos card?acos, defectos del tubo neural y cosas a?n peores. Deber?a oblig?rseles a entender los efectos de esos venenos sobre los pueblos que son los receptores finales de los bombardeos a?reos masivos e invasiones terrestres, de la conmoci?n y el pavor, del plomo fundido? Deber?an hablar con las mujeres que sufren abortos espont?neos; vivir con los padres que tienen que atender a ni?os con leucemia, beb?s con miembros deformes, enfermedades inexplicables, da?os cerebrales y corazones defectuosos. Esa es la realidad de las guerras y el armamento modernos; eso es lo que la guerra representa para los civiles indefensos, no empotrados, que no pueden escapar de los combates, que se ven obligados a intentar sobrevivir a las brutales oleadas de una agresi?n letal y despu?s subsistir con alimentos que crecen en un suelo contaminado, a respirar un aire envenenado, a beber agua putrefacta y a vivir en una tierra destrozada por la ponzo?a del odio y la codicia. Por desgracia, dudo que Meir Dagan, Binyamin Netanyahu, Mike Mullen o Barack Obama dediquen ni un solo pensamiento a estas terribles y duraderas consecuencias de la guerra.

Jennifer Loewenstein es profesora asociada de Estudios sobre Oriente Medio en la Universidad de Wisconsin-Madison. Puede contactarse con ella en: [email protected]

Fuente: http://www.counterpunch.org/loewenstein01122011.html


Tags: armas nucleates, uranio, Irán, Faluya, extremistas, CounterPunch, militar

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