S?bado, 22 de enero de 2011
Max J. Castro???????????????????? Progreso Semanal


Una vez m?s estamos en ese momento del a?o en que Estados Unidos celebra oficialmente la vida y legado del h?roe supremo y m?rtir del movimiento de derechos civiles, el reverendo Dr. Martin Luther King, Jr.

El hecho de que Barack Obama, un afro-norteamericano, sea hoy el que habita la Casa Blanca, nos recuerda cu?nto ha avanzado este pa?s. Sin embargo, aunque muchos hablan y act?an hoy como si hubi?ramos alcanzado la sociedad post racial, hay un sin n?mero de hechos inconvenientes que nos recuerdan que a?n nos encontramos muy lejos de hacer realidad los sue?os de MLK.

Una de las fuentes de la falacia es que, en los m?s de treinta a?os desde ese terrible d?a en Memphis, cuando la bala de un asesino derrib? a King en la flor de su corta pero transformadora vida, la completitud de la filosof?a progresista de MLK ha sido bastardizada y reducida a tal grado que hasta un demagogo derechista como Glenn Beck se siente con derecho a considerarla como propia. Mientras tanto, el complejo y contradictorio hombre en evoluci?n que fue King ha sido transformado en un fetiche, una especia de santo seglar que debe ser adorado en un D?a Feriado.

Pero hay que recordar que, ya en 1963, la reuni?n multitudinaria en la capital de la naci?n organizada por Martin Luther King y sus seguidores ?el acto del 28 de agosto en que pronunci? su inmortal discurso ?Yo tengo un sue?o?-- fue bautizado como la ?Marcha hacia Washington por Empleos y Libertad?.

Es una prueba del poder de la ideolog?a que ha dominado este pa?s y cada vez m?s al mundo desde poco despu?s de la muerte del Dr. King ?la ideolog?a de variantes cada vez m?s salvajes de capitalismo--, que la totalidad del pensamiento y la praxis del Dr. King ha sido reducida a un simple deseo: la esperanza de un Estados Unidos dalt?nico en la cual sus cuatro peque?os hijos fueran juzgados por el contenido de su car?cter, y no por el color de su piel.

A partir de esa formulaci?n reduccionista, falsa y maliciosa, solo queda un peque?o salto para poder decir: Ustedes, los pueblos negros y morenos han llegado a la Tierra Prometida de King. ?De qu? se quejan todav?a? ?No es Barack Obama el presidente de Estados Unidos? Es una falacia, pero una que la mayor?a de los blancos aceptan, especialmente si son republicanos, si apoyan al Tea Party.

La verdad, como nos recuerda el nombre de la Marcha hacia Washington, nos recuerda que para MLK la justicia racial y la econ?mica van de la mano. Y si estamos lejos de lograr una verdadera medida de justicia racial ?y lo estamos?nunca hemos estado m?s lejos de alcanzar ni siquiera algo parecido a la justicia social.

En el frente racial, hay alguna evidencia de que, al menos en alguna dimensi?n significativa, puede que estemos retrocediendo. Un ejemplo evidente es lo que ha estado sucediendo ?ltimamente en el Distrito Escolar del Condado Wake de Carolina del Norte. Se ha presentado como modelo de integraci?n econ?mica y social, en un claro contraste con el patr?n de segregaci?n racial y de clase que caracteriza a la inmensa mayor?a de los sistemas de educaci?n p?blica de este pa?s, al Distrito Escolar de Wake, un ?rea de 800 millas cuadradas que incluye la ciudad de Raleigh, la capital estatal, as? como a las ?reas circundantes. Pero en el a?o pasado, un esfuerzo conjunto liderado por un rico operativo republicano conservador y apoyado por el Tea Party nacional, logr? apoderarse de la junta escolar de Wake.

La nueva junta escolar no tard? en deshacerse del celebrado programa de diversidad del distrito, lo cual inevitablemente provocar? la re-segregaci?n por razas y clases en las escuelas. Richard Kahlenberg, miembro principal de la Fundaci?n Century, dijo a The Washington Post: ?No es que esta sea una idea nueva: ?Vamos a experimentar y ver qu? sucede cuando ponemos juntos en una escuela a los ni?os pobres?? Ya lo sabemos. Los resultados casi siempre son desastrosos?. Es decir, desastrosos principalmente para los ni?os negros pobres, lo cuales soportar?n la carga del nuevo r?gimen en el Distrito Escolar del condado Wake.

Al mismo tiempo, en los ?ltimos a?os no ha habido otro momento en que los inmigrantes, especialmente latinos y particularmente los indocumentados, hayan estado bajo tal ataque tan fiero y generalizado. Desde los gobiernos municipales hasta los salones del Congreso, pasando por las legislaturas estatales, la ret?rica y las leyes aprobadas o propuestas son reaccionarias y de gran alcance. Un ejemplo de primera: a fin de negar el status legal a los hijos de inmigrantes indocumentados, algunos republicanos en el Congreso est?n tratando de crear una excepci?n al concepto de ciudadan?a por derecho de nacimiento, consagrado en la 14ta. Enmienda. Un n?mero de estados tambi?n amenaza con negar el derecho por nacimiento a los hijos de ?inmigrantes ilegales?.

En el frente econ?mico, las constantes r?plicas de la Gran Recesi?n han subrayado la intersecci?n entre desigualdad econ?mica y racial. Aunque la tasa oficial de desempleo entre los blancos es de 8,5 por ciento ?casi el doble de la tasa de empleo total? la situaci?n es peor para los latinos, los cuales sufren una tasa de desempleo de 13 por ciento y peor a?n para los negros, cuya tasa de desempleo es de 15,8 por ciento. La verdadera tasa de desempleo, que incluye no solo a los que buscan trabajo, sino tambi?n a los trabajadores desalentados, es mucho mayor para todos los grupos. Y si el inmenso ej?rcito de j?venes negros y latinos que actualmente est? en la c?rcel estuviera incluido en la fuerza de trabajo, la cifra de desempleo ser?a a?n m?s escalofriante. La educaci?n tampoco es la gran ecualizadora. Para los blancos con t?tulo universitario, la tasa de desempleo es de 5,5 por ciento; para los negros, es de 9,9 por ciento. Sin embargo, la mayor desigualdad corresponde a la riqueza. Los negros poseen un valor neto de 10 centavos y los latinos 12 por cada d?lar de valor neto de los blancos.

?Cu?n lejos estamos de alcanzar el sue?o de King? En la c?spide del boom de la postguerra de la d?cada de 1960, cuando la desigualdad econ?mica en Estados Unidos estuvo en uno de sus puntos m?s bajos de la historia moderna, Martin Luther King cre?a que hab?a una enorme injusticia econ?mica. ?Qu? pensar?a y estar?a haciendo hoy, cuando la desigualdad se encuentra en su m?s alto nivel desde 1928?

En especial hacia el fin de su vida, MLK habl? tambi?n con fuerza en contra de la guerra de Viet Nam y, de manera m?s general, en contra del papel que Estados Unidos desempe?aba en el mundo demasiado a menudo: el de oponerse a los movimientos populares y el de apuntalar a dictadores derechistas. ?Qu? pudiera pensar ?l de las prioridades de nuestro gobierno, incluyendo el ruinoso costo de tres guerras oficiales (Irak, Afganist?n y la guerra al terror), adem?s de varias no oficiales (Yemen, Pakist?n, Somalia, etc.), en momentos en que la gente en el frente interno est? muriendo porque el gobierno se niega a pagar por trasplantes de ?rganos?

Sin lugar a dudas, celebremos la vida y los hechos de Martin Luther King ?el hombre verdadero, transgresivo, no la versi?n desnaturalizada, emasculada que se ha inventado para que convenga a los intereses creados y a la ideolog?a dominante de nuestra ?poca.

Fuente: http://progreso-semanal.com/4/index.php?option=com_content&view=article&id=3053:el-verdadero-martin-luther-king&catid=3:en-los-estados-unidos&Itemid=4

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Tags: Martin Luther King, Progreso Semanal, verdadero, evolución, justicia, pensamiento

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