S?bado, 05 de marzo de 2011
Susana Merino???????????????????? Rebeli?n


Hace ya muchos a?os, cuarenta, cincuenta, sesenta, no s? tantos o m?s que los que tengo que los grandes gur?es de la econom?a nos hab?an venido prometiendo que la copa desbordar?a y que todos ser?amos felices y comer?amos perdices? ?Cu?ntas generaciones han pasado ?sobre? los puentes, esperando, confiando, creyendo que el prometido crecimiento econ?mico alcanzar?a para que todos pudi?ramos disfrutar de una vida digna? ?Cu?ntas generaciones deber?n aparecer y extinguirse todav?a si seguimos alentando esa falacia?

Aunque la torta est? llegando a los l?mites de un crecimiento que le est? imponiendo forzosamente la naturaleza, el af?n por hacerla cada vez m?s grande lo ignora y nada tiene que ver, como dice el economista chileno Manfred Max-Neef(1), con la ?justicia social? sino que lo que buscan empresarios, pol?ticos y gobernantes es ?seguir manteniendo la misma proporci?n que les fuera otorgada por el sistema? aunque tienda a evidenciarse cada vez m?s una reducci?n de la parte de la torta correspondiente a los m?s pobres.

Nada cambiar? mientras no nos decidamos a comprender que la soluci?n est? en, cito nuevamente a Max-Neef ?pasar de la mera explotaci?n de la naturaleza y de los m?s pobres del mundo a una integraci?n e interdependencia creativa y org?nica? de ?un gigantismo destructivo a una peque?ez creativa?

Existen ya muchos y variados s?ntomas de que tanto la humanidad como la madre tierra est?n buscando un equilibrio largamente amenazado por la codicia, la sobreexplotaci?n, el sometimiento de los m?s d?biles y aunque algunas manifestaciones naturales como los terremotos, las erupciones volc?nicas, los huracanes no sean producto directo de la intervenci?n humana son voces de alerta que nos recuerdan que nuestra suficiencia, nuestra soberbia son nada frente a la potencia oculta de la naturaleza y a su potencial hartazgo por el maltrato a que venimos someti?ndola desde hace varios siglos.

Cuando hace ya poco m?s de veinte a?os el Consenso de Washington estableci? las reglas a?n vigentes con que el neoliberalismo orient? e introdujo sus pol?ticas en casi todo el mundo, no hubo la menor menci?n sobre las probables consecuencias que esas directivas acarrear?an a la sociedad ni al planeta:

Disciplina fiscal, Reordenamiento de las prioridades del gasto p?blico, Reforma Impositiva, Liberalizaci?n de los tipos de inter?s, Cambio competitivo. Liberalizaci?n del comercio internacional, Liberalizaci?n de la entrada de inversiones extranjeras directas, Privatizaci?n, Desregulaci?n, Derechos de propiedad.

Este simple enunciado pone en evidencia que nadie record? ya ?el derrame de la copa?, que nadie mencion? que el objetivo fundamental, el crecimiento sostenido, redundar?a en beneficio de los pa?ses y de las comunidades m?s pobres, algo inimaginable desde luego, por cuanto ese conjunto de directivas estaban orientadas a desregular el mercado laboral, a entregar la explotaci?n de los recursos naturales de los pa?ses subdesarrollados a las empresas transnacionales, a reducir los gastos de los estados en pol?ticas sociales, poni?ndolas bajo la instrumentaci?n y el control de dos grandes organizaciones burocr?ticas supraestatales el F.M.I. y el Banco Mundial.

Y ya que el derrame de la copa de la riqueza no solo no se ha dado espont?neamente sino que por el contrario se han establecido condicionamientos para que eso no suceda, pareciera que el mundo, el mundo sometido, el mundo marginado, la humanidad desplazada de su propio suelo ha decidido desde hace ya m?s de una d?cada, desde Seattle en 1999, para ponerle una fecha, tomar al toro por las astas y comenzar a desarrollar tareas de concientizaci?n, de movilizaci?n, de convocatorias, de an?lisis, de diagn?stico y de propuestas para poner en marcha una verdadera ?evoluci?n?, ?revoluci?n? .

Para m? all? reside el problema. Ya nadie, salvo quienes empecinadamente ciegos pretenden conservar sus privilegios, puede negar la proximidad de grandes cambios que incluir?n la moral, la ?tica, la pol?tica, la ecolog?a, la econom?a? Sobre todo estas dos ?ltimas tendr?n que recordar su raigal parentesco y marchar juntas nuevamente hacia un destino com?n para pasar como dice el te?logo brasile?o Leonardo Boff de la era tecnozoica a la ecozoica, ?manteniendo los ritmos de la Tierra, produciendo y consumiendo dentro de sus l?mites y poniendo el principal inter?s en el bienestar humano y en el de toda la comunidad terrestre?. Porque de mantener sus actuales desacuerdos estar?amos frente a esa temida cat?strofe planetaria que predicen los m?s tremendistas.

Yo creo que la humanidad no tiene vocaci?n suicida y que m?s temprano que tarde encontraremos los caminos que nos conduzcan hacia esa transformaci?n que de alguna manera nos anticipa Edgar Morin cuando dice que ?debemos llegar a una metamorfosis post hist?rica a una civilizaci?n planetaria cuya forma es imposible prever?

Las actuales insurrecciones populares de los pa?ses ?rabes, las todav?a t?midas manifestaciones de estudiantes y de trabajadores en Wisconsin (EE.UU.), las incontables reacciones populares frente a la destrucci?n ecosist?mica que producen los emprendimientos mineros a cielo abierto en todos los pa?ses del ?rea andina, desde Centro Am?rica hasta la Patagonia, las reacciones populares en la misma Europa frente a la desocupaci?n y la reducci?n de los beneficios sociales, son todos s?ntomas, indicios, anticipos de una toma de conciencia que ir? globaliz?ndose gradual o aceleradamente. Pero que pareciera estar decididamente en marcha.

?Evoluci?n o revoluci?n? Quisiera apostar por una evoluci?n consciente y aceptada porque no todas las revoluciones terminan exitosamente o generan los cambios necesarios pero por sobre todas las cosas porque en las revoluciones la sangre la ponen siempre los m?s d?biles, los m?s pobres, los m?s necesitados aquellos a quienes en primer lugar deber?an alcanzar los cambios que so?amos.

Nota

(1) Manfred Max-Neef ? La econom?a descalza? edit.NORDAN, 1986

Rebeli?n ha publicado este art?culo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.




Tags: evolución, revolución, síntomas, metamorfosis, civilización, países árabes, ecología

Comentarios
Discurso Impecable de Fidel Castro y ¿Por qué MoReNa? @Taibo2 Paco Ignacio Taibo II

Pirámide capitalista
Pirámide capitalista. actualizada