Viernes, 01 de abril de 2011

Vicen? Navarro?? P?blico



?Es extraordinaria la selectividad que existe en los medios de informaci?n de mayor difusi?n de Espa?a en la cobertura de las violaciones de los derechos humanos hoy en el mundo. Cuando tales violaciones ocurren en Cuba, la noticia ocupa grandes espacios medi?ticos. La liberaci?n de presos pol?ticos en aquel pa?s, por ejemplo, ha ocupado una gran atenci?n de tales medios, as? como de los establishments pol?ticos tanto de Espa?a como de la Uni?n Europea. El Parlamento Europeo, por ejemplo, dominado por los partidos pertenecientes a las sensibilidades conservadoras y liberales, ha pasado varias resoluciones sobre lo que llaman ?la flagrante violaci?n de los derechos humanos en Cuba?. Me parece bien que se denuncie la violaci?n de derechos humanos en Cuba, pero me parece enormemente incoherente (para expresarlo de una manera amable) que se permanezca en silencio frente a las violaciones mucho m?s extensas y m?s dram?ticas que las ocurridas en Cuba y llevadas a cabo en pa?ses gobernados por las derechas, tales como Colombia. En realidad, este silencio muestra la falta de credibilidad de tales medios en su supuesta defensa de los derechos humanos. Lo que est?n haciendo es utilizarlos para promover sus puntos de vista pol?ticos e ideol?gicos. No son las violaciones de los derechos humanos (que utilizan para sus fines ideol?gicos), sino su objetivo de promocionar su ideario pol?tico lo que motiva su atenci?n a tal violaci?n.

Hoy, uno de los pa?ses que est? cometiendo mayores violaciones de derechos humanos en Am?rica Latina y en el mundo es Colombia, sin que los medios de informaci?n espa?oles de mayor difusi?n hayan informado sobre ello. Colombia ha sobrepasado este a?o a Sud?n como el pa?s que tiene un porcentaje mayor de personas desplazadas de sus hogares por causas pol?ticas. De una poblaci?n total de 44 millones de habitantes, 5,2 millones (casi el 12% de la poblaci?n) han sido desplazadas por causas pol?ticas, siendo los grupos m?s afectados por estos desplazamientos forzosos las poblaciones ind?genas, tal como documenta el asesor jur?dico de los Sindicatos del Acero de EEUU, Dan Kovalick, en su art?culo ?Colombia Slips Into the Abyss? (Counterpunch, 10-03-11).

Es probable que esta situaci?n se acent?e con el Tratado de Libre Comercio con EEUU, pues facilitar? las inversiones estadounidenses en la producci?n de aceite de palma, que es una de las causas del desplazamiento de la poblaci?n ind?gena, conseguido por medios violentos y liderado por los infames paramilitares, que utilizan la lucha contra la guerrilla como excusa para expulsar a miles y miles de campesinos de sus tierras.


El Tratado de Libre Comercio entre Colombia y EEUU (presionado por las grandes corporaciones estadounidenses) tendr? un impacto muy negativo en el peque?o campesino colombiano, tal como ha ocurrido con semejantes tratados bilaterales de EEUU con M?xico y con Hait?. Como ha reconocido recientemente nada menos que el que fue presidente de EEUU Bill Clinton, el mayor promotor del tratado de libre comercio entre Hait? y EEUU cuando fue presidente, tal tratado ha da?ado a Hait?. Cito directamente sus declaraciones: ?El tratado bilateral con Hait? favoreci? a los grandes agricultores de mi Estado, Arkansas, pero ha da?ado enormemente a los peque?os campesinos de Hait?. Fue un gran error? Y tendr? que vivir el resto de mi vida con el sentimiento de haber sido responsable del deterioro de la capacidad de producir alimento por parte del propio pueblo de Hait? (mencionado en el art?culo de Kovalick).

Otra enorme violaci?n de los derechos humanos es la situaci?n laboral en Colombia. Seg?n la Escuela Nacional Sindical (ENS) de Colombia, 51 sindicalistas fueron asesinados en 2010, y en lo que va de a?o ya se ha asesinado a cuatro sindicalistas (incluyendo tres maestros). Como escribe el mismo Dan Kovalick (esta vez en el diario Huffington Post, 09-03-11), este n?mero de sindicalistas, 51, es id?ntico al n?mero de sindicalistas asesinados en 2008, cuando el candidato Obama expres? su desacuerdo con el tratado bilateral de comercio entre Colombia y EEUU. El candidato Obama se opuso a la ratificaci?n del tratado, refiri?ndose a los asesinatos pol?ticos de los sindicalistas como la causa de su oposici?n. Un indicador m?s del abandono de muchas de sus promesas ha sido el hecho de que el presidente Obama, con el mismo n?mero de sindicalistas muertos hoy que entonces, apoye ahora tal ratificaci?n. La situaci?n de abuso que est? ocurriendo en Colombia ha dado pie a que la Confederaci?n Internacional de Sindicatos se oponga tambi?n a que se establezca un tratado bilateral entre la Uni?n Europea y Colombia semejante al que probablemente se aprobar? en EEUU este a?o. Es probable que ambos parlamentos, el Congreso de EEUU y el Parlamento Europeo, que se llenan la boca hablando de derechos humanos, aprueben tal tratado.


?Se imaginan ustedes qu? ocurrir?a si fueran asesinados 51 sindicalistas en Cuba? Ocurre en Colombia y ni siquiera es noticia. ?D?nde est?n los ?grandes defensores de los derechos humanos? como Mario Vargas Llosa, Jos? Mar?a Aznar, Bernard-Henri L?vy, Mois?s Na?m y otros? y ?d?nde se pueden leer los editoriales de los grandes medios de difusi?n protestando por tales hechos? Por cierto, cuando estoy terminando de escribir este art?culo, leo en la agencia EFE que el abogado Ricardo Alberto Sierra, que representaba a los familiares de las v?ctimas de los paramilitares de la regi?n del Pac?fico (20.000 asesinados), acaba de ser asesinado ante su familia. ?Hasta cu?ndo la comunidad internacional, supuestamente defensora de los derechos humanos, continuar? con su silencio ensordecedor?

?

(*) Vicen? Navarro es ? catedr?tico de Pol?ticas P?blicas de la Universitat Pompeu Fabra y profesor de Public Policy en The Johns Hopkins University

?

?

http://blogs.publico.es/dominiopublico/3216/derechos-humanos-%C2%BFde-quien/


Tags: derechos humanos, público, navarro, Colombia, Cuba, medios de comunicación

Comentarios
Discurso Impecable de Fidel Castro y ¿Por qué MoReNa? @Taibo2 Paco Ignacio Taibo II

Pirámide capitalista
Pirámide capitalista. actualizada