Martes, 05 de abril de 2011

Ricardo Mella

PROLEGOMENOS

D?cese por aquellos adversarios del anarquismo, m?s abiertos a las ideas radicales que, esta doctrina es hasta ahora ?un conjunto de hermosos jirones sin trabaz?n sistem?tica? y se pide de? continuo el plan completo de reorganizaci?n social seg?n las ideas del socialismo anarquista.Ex?gese, como a las dem?s ideas pol?ticas, el dise?o minucioso del porvenir, sin que falte el menor detalle, obedeciendo sin duda al h?bito de dictar leyes y f?rmulas al ma?ana y olvidados seguramente de que la sociedad no es un edificio que se construye seg?n la voluntad y la ciencia de un arquitecto ?nico.

Aquellos partidos que afirman la necesidad de un ?rgano directivo y que aspiran a conquistarlo para realizar su plan particular que reorganizaci?n p?blica, vienen obligados a formular ante las gentes sus prop?sitos para el porvenir, porque solicitan de la sociedad delegaciones de poder que te?ricamente no se confieren sin el previo conocimiento del uso que trate de hacer del poder. En principio la sociedad deposita su confianza en aquellos que mejor aciertan a traducir sus deseos.

Prescindamos de la realidad, bien contraria a la teor?a.Pero ?c?mo exigir de quien no solicita ni quiere el Poder, de quien niega la necesidad de ?rgano alguno de elecci?n social y proclama la capacidad del pueblo para proceder por su cuenta sin ning?n g?nero de tutela, c?mo exigirle que prescriba a los hombres del d?a siguiente la forma concreta en que han de traducir su capacidad para convivir libremente?.

Tal pretensi?n arguye desconocimiento de la doctrina. La idea anarquista es negaci?n terminante de toda sistematizaci?n dogm?tica. Presupone la libertad sin reglas, la espontaneidad sin trabas. No es simple negaci?n pol?tica, sino filosof?a completa que explica los hechos y sus causas, que estudia los fen?menos y las ideas sin salirse de la relatividad de todas las cosas, que resume, en fin, la experiencia y la ciencia. - enrealidad son una misma - en un conjunto arm?nico de adquisici?n ideal y pr?ctica al mismo tiempo. Su m?todo de investigaci?n positiva es la ant?tesis del doctrinarismo religioso, pol?tico y filos?fico. Ni?gase filosof?a al anarquismo porque su m?todo no se funda en prejuicios ni admite nada a priori,porque aun del positivismo cient?fico no retiene sino lo que la demostraci?n ha establecido incontestablemente y rechaza todo lo que contiene de sistematizaci?n doctrinal, no queriendo hacerse solidario de introducciones que el tiempo y la experiencia pueden destruir. Pero ?carece en realidad de m?todo filos?fico, que es todo lo que la ciencia puede exigir?.

Todos los sistemas y escuelas doctrinarias descansan o en un principio establecido a priori -metaf?sica - al que sujetan todas las deducciones y con el que construyen el edificio de su ciencia arbitraria, o bien derivan de la experiencia a posteriori - m?todo filos?fico propiamente dicho-, un principio general con el que se construye la armaz?n sistem?tica de determinadas doctrinas y a cuyo ritmo se sujeta la investigaci?n, dando de bruces en el dogmatismo. En los dos casos se pone diques a la direcci?n del pensamiento, encarril?ndolo hacia fines predeterminados en el supuesto deque estos fines contengan necesariamente la verdad que se busca. La propia ciencia cuando no halla explicaci?n a los fen?menos o se muestra f?cil a las generalizaciones por el procedimiento arbitrario de las analog?as, ensaya a priori teor?as Que se truecan prontamente en dogma y el dogma en error que obra en el tiempo como elemento negativo de acci?n y para- liza o dificulta la explicaci?n verdadera de los hechos.Y ha sido y es tan fuerte la educaci?n filos?fico-dogm?tica de los hombres, que ?stos propenden siempre a la unificaci?n caprichosa de los hechos y de las ideas; y as? no hay rama de los humanos conocimientos que no contenga multitud de divisiones y subdivisiones, de sistemas,de escuelas y de doctrinas contradictorias. Las ciencias naturales no se han purgado todav?a de esta tendencia totalmente, pues que explican muchos fen?menos de muy distinto modo, no ya en,?pocas diferentes, sino en un mismo tiempo. No es necesario citar autores y teor?as. Una mediana cultura da pleno conocimiento de las divisiones doctrinales, filos?ficas y cient?ficas.

El socialismo anarquista sigue, como ya hemos dicho, su propio m?todo, opuesto a todo dogmatismo, y no establece a priori principio alguno: no generaliza los comprobados a posteriori sino hasta donde lo permite la ciencia adquirida, y no se presta a la sistematizaci?n cerrada de los conocimientos, neg?ndose a toda aventura filos?fica porque entiende que la ciencia es un cuerpo de conocimientos en continua formaci?n cuyo ciclo no se cerrar? jam?s. Por eso, en la contienda de espiritualistas y materialistas, por ejemplo, rechaza justamente ambos dogmas. Hay en la investigaci?n de los fen?menos un punto donde toda doctrina flaquea: es aquel punto en que los linderos de lo absoluto se presentan cortando el paso a nuestra limitada Inteligencia. Cuando el materialismo, sali?ndose de la ciencia, intenta franquearlos, toca a lo arbitrario, y en este momento preciso es cuando la filosof?a anarquista se diferencia fuertemente de la dogm?tica. Qu?dase con el inmenso arsenal de los conocimientos cient?ficos que forman e lbagaje del materialismo y se aleja de cualquier intento de explicaci?n metaf?sica que trate de cortar el nudo m?s bien que deshacerlo. No se satisface con los f?ciles decretos de la pseudociencia. Del mismo modo no se suma el anarquismo a ninguna otra escuela ni deja que se le encasille en el sensualismo, en el positivismo, en el idealismo, etc?tera, en cuanto significan doctrina cerrada, m?todo de exclusi?n. No desconoce el importante papel que en la vida representanlos sentidos ni olvida que la idea, a su vez, es esencial al desenvolvimiento del individuo y de lahumanidad: reconoce que todos los fen?menos se verifican siguiendo direcciones precisas y encondiciones determinadas; que la naturaleza no pertenece al capricho ni a lo arbitrario; afirma como objeto de la vida el placer y la comodidad para el cuerpo, para la sensibilidad y para la inteligencia; posee por la ciencia la certeza de que el Universo, desde el m?s microsc?pico de los seres hasta las inmensas moles que inn?meras recorren el espacio, es una cadena estrechamente tramada de causas y efectos en perpetua y m?ltiple conexi?n: pero aborrece el exclusivismo enf?tico peculiar al dogmatismo de estas escuelas y no quiere con ellas resolver de plano, bajo un punto de vista particular, el problema de un m?s all? tanto m?s lejano para el hombre cuanto m?s se le aproxima en sus adelantos y en sus conquistas. Por esto no entran en su filosof?a las f?ciles generalizaciones de tales escuelas: no entra lasistematizaci?n de elementos del conocimiento cuya trabaz?n es puro artificio cerebral y no entra la caprichosa unificaci?n del Universo en un solo fin y en un solo prop?sito, porque en este punto otravez la metaf?sica trata de salvar los abismos que separan lo cognoscible de lo incognoscible, lopuramente relativo de lo absoluto.Para la filosof?a anarquista no hay una verdad inmutable, una justicia inmutable, una cienciaabsoluta, sino verdades que var?an en el tiempo y en el espacio, concepciones relativas de la justiciay parciales realizaciones de la ciencia. Si tal verdad o justicia o ciencia absoluta existieran,careciendo los hombres de medios para descubrirlas y verificarlas, su existencia ser?a nula y dening?n efecto para la humanidad. Que el hombre se forje estas concepciones absolutas, queconciba, sin determinarla ni definirla, la idealidad de lo perfecto, no autoriza la afirmaci?nde su existencia como hecho real tras el que debamos correr in?tilmente sin tregua ni descanso.El positivismo moderno es buen ejemplo de c?mo se cae en el dogmatismo, aun cuando se trate desistematizaciones cient?ficas. H?se verificado que el desenvolvimiento biol?gico sigue ciertosparticulares modos de evoluci?n. Y apenas verificada esta conquista de la ciencia se ha intentado aporf?a generalizar la evoluci?n lanz?ndose algunos a construir por analog?a la evoluci?n de lasociedad, la evoluci?n de las instituciones, la evoluci?n de las costumbres, conforme a puntos devista particulares y sin cuidarse de otra cosa que de acomodar los hechos a las teor?as en lugar deacomodar ?stas a aquellos. A la hora presente la teor?a evolucionista es el dogma filos?fico ycient?fico que se impone en los dominios del saber, de tal modo que, por una reversi?n muyexplicable en los dominios de la metaf?sica, ha venido el positivismo a reconstruir, bajo nuevasformas, la antigua teolog?a y estamos en riesgo evidente de una moderna escol?stica. Las viejascuestiones de lo relativo y lo absoluto, de Dios y el mundo, de la materia y el esp?ritu, del librealbedr?o, etc., renaciendo con nuevos br?os han permitido que la fatuidad reaccionaria haya cantadola bancarrota de la ciencia. Por la educaci?n recibida, el pensamiento no se satisface con ideasdefinitivas, con estados definitivos trasunto de sistemas cerrados que la humanidad no suministra yes simple producto de la abstracci?n cerebral, f?cil al dogma de los saltos mentales. Y no sesatisface el pensamiento, porque, no habiendo sido educado para confesar su Impotencia noobstante su ilimitaci?n imaginativa, salva arrogante los m?s formidables obst?culos a trueque dedecretar, ufano, la consumaci?n de todas las cosas en la concepci?n ?nica, inmutable y eterna de sufantas?a privilegiada. Mas, ?son cient?ficamente racionales las ideas y los estados definitivos? ?Noes contradictorio con el estado de perpetuo movimiento de la energ?a universal ese otro pretendidoestado definitivo de las ideas, ese prurito de las sistematizaciones en que arbitrariamente seencierran toda la vida y todas las manifestaciones de la vida? El anarquismo se da buena cuenta deesa contradicci?n y por ello no sistematiza, no tiene dogma y carece ciertamente de metaf?sica, node filosof?a. Su filosof?a arranca de este principio por doquier demostrado: la ciencia es un cuerpode conocimientos en perpetua formaci?n. Nada hay en ella definitivo, de un modo absoluto; nadaque a manera de enciclopedia comprenda al Universo entero y sus fen?menos. Es ?un conjunto dehermosos jirones? agrupados parcialmente seg?n relaciones bien establecidas, pero sin trabaz?nsistem?tica que abarque todo el conjunto de los hechos y de las ideas. Y esta filosof?a tanpertinazmente negada al anarquismo, que no es una idea definitiva, sino la iniciaci?n definitiva dellibre desenvolvimiento de las ideas y de las caras, esta filosof?a es lo ?nico positivo que puedeentresacarse de la inmensa labor cient?fica de los hombres. De todos sus libros, de todas suscontiendas, de todos sus sistemas, de todos sus particularismos de escuela, de todas sus diferenciasdoctrinales brota con singular persistencia la caracter?stica com?n atribuida por nosotros a todas lasinvestigaciones: la relatividad de los conocimientos que en hermosos jirones prueban lo absurdo decualquier sistematizaci?n definitiva.El anarquismo, que recoge esta resultante com?n y labora por ensanchar el campo de losconocimientos, se coloca en el firme terreno del m?todo puramente cient?fico. La experiencia haprobado que cuando se traspasan los linderos de esta resultante com?n, se cae necesariamente en lametaf?sica de lo absoluto y entonces la investigaci?n marcha sin rumbo por los libres espacios de laimaginaci?n.Confesamos preferentemente nuestra impotencia intelectual para traspasar aquellos l?mites y nodecretaremos, neciamente, que las cosas suceder?n con arreglo a nuestra fantas?a, vagando por loslaberintos de lo desconocido.4No ofrecemos esquemas del porvenir porque no propagamos ideas predeterminadas. Nuestrosideales son la resultante experimental de cada momento, en vista de los hechos pasados y presentesque afirman la eliminaci?n del mal conocido para el porvenir.?Cierra esta filosof?a el paso al desenvolvimiento de nuestras facultades y se niega a la afirmaci?nde mejores m?todos de convivencia humana?No es necesaria al desenvolvimiento de las facultades del hombre la metaf?sica. Es, por el contrario,fuerte obst?culo. Cuando el cerebro se llena de las vaguedades de lo desconocido, pierde laverdadera noci?n de la realidad. Las quintaesencias de lo absoluto son la antesala de la demencia.Los individuos de constituci?n excepcional que resisten la tendencia patol?gica de ciertasinvestigaciones, hacen muy grandes obras de gimnasia intelectual, pero nada de provecho, nadaefectivo y ?til para s? y para sus semejantes. De los prolijos estudios de la metaf?sica y de lateolog?a, no se han podido deducir jam?s resultados universales y mucho menos pr?cticas, lasconclusiones de la ciencia actual son contrarias a la pretendida utilidad de tales estudios.Para el desenvolvimiento de nuestras facultades, especialmente las intelectuales, requi?rese estudioserio y continuo de la naturaleza, an?lisis minucioso de los hechos y de las cosas. En lugar de corrertras las fantas?as del n?mero, tras la ilusoria penetraci?n de la ?ntima naturaleza de los seresvivientes, es necesario educar el cerebro en la Inquisici?n de los fen?menos, en el examen de todaslas manifestaciones reales de la vida comenzando por los m?s peque?os e insignificantes sucesospara concluir por las ampl?simas series de causas y efectos que explican el general funcionamientodel Universo. Las ciencias naturales hacen grandes progresos por medio de este m?todo. Laeconom?a, la sociolog?a, la filosof?a propiamente dicha, avanzar?n resueltamente el d?a en que aeste m?todo se plieguen, purg?ndose de toda tendencia trascendente.A este fin propende con fuerza el socialismo anarquista y, por ello, afirma en primer t?rmino lanecesidad de que todos los hombres puedan desenvolverse ampliamente, estudiando a este objetonuevos m?todos de convivencia social. Sus principios fundamentales son, en resumen,los siguientes:1- Todos los hombres tienen necesidad de desarrollo f?sico y mental en grado y formaindeterminada.

2-Todos los hombres tienen el derecho de satisfacer libremente esta necesidad de desarrollo.

3- Todos los hombres pueden satisfacerla por medio de la cooperaci?n o comunidad voluntaria.

Razonemos brevemente:

Cada individuo nace con determinadas condiciones de desarrollo, sean o no susceptibles dedeterminaci?n. Por el hecho de nacer, y de nacer con aquellas condiciones, tiene necesidad, o ent?rminos pol?ticos, tiene el derecho de desenvolverse libremente. Cualesquiera que sean lascondiciones en que se coloque, su organismo entero propender? a expansionarse en todasdirecciones. Querr? conocer, saber, ejercitarse, gozar; querr? sentir, pensar y obrar con enteralibertad. La necesidad de todas estas cosas es su propio ser. Si se limitara su crecimiento f?sico pormedios cualesquiera, todo el mundo calificar?a este hecho de verdadera monstruosidad.

Si se limita su desenvolvimiento sensitivo, Intelectual o moral deber? en buena l?gica decirse otrotanto. No ocurre as? en nuestros d?as. Mas, no obstante, el principio es evidente, pues de cualquiermanera que se constri?a la expansividad del organismo humano, monstruosidad se comete. Elhombre, todos los hombres, tienen necesidad por naturaleza, de desarrollo f?sico y mental, tienensocialmente derecho a este desarrollo. ?C?mo traducir a la pr?ctica este principio? La tradici?n nosha legado sus reglamentos, impuestos primero por la voluntad del pr?ncipe, remachados despu?spor el derecho divino de los parlamentos mediante el escamoteo de la soberan?a individual.

Algunos hombres han querido y quieren todav?a que cada uno se mueva al comp?s impuesto,piense con arreglo al metro de arbitrarias legislaciones, sienta al diapas?n de la m?sica gubernativay obre con arreglo al patr?n ?nico de la sapiencia oficial. De hecho, lo que quer?an y quieren es quela multitud no sienta, ni piense, ni obre nunca por su propia cuenta y por su propia voluntad. Lateor?a se ha inventado para los inferiores, para los que nacen y viven y mueren en la dependencia dela astucia pol?tica y de la expoliaci?n econ?mica. Nadie ha probado la necesidad ni la justicia deesta subordinaci?n de la naturaleza a los caprichosos reglamentos de algunos hombres, ni m?s nimenos hombres que el resto de los humanos. Tanto valdr?a probar la necesidad de que los astros semovieran a nuestro antojo o de que la sangre circulase por las arterias seg?n un plan particularnuestro. Todo el Universo se desenvuelve conforme a condiciones particulares suyas en conexi?ncon otras condiciones de ambiente y relaci?n. El hombre no es m?s ni menos que un elemento delUniverso con sus condiciones de relaci?n ambiente. Estas condiciones, son objeto de estudio parala ciencia; ser?a un absurdo, a?n no conocidas, codificarlas; demencia, codificarlas sin conocerlas.Toda contradicci?n a las llamadas leyes de la naturaleza lleva consigo el correctivo adecuado.Quien abusa de su fuerza f?sica, quien se excede en el gasto de sus energ?as, halla el correctivo enel aniquilamiento de su organismo, en la anemia y en la tisis. Quien no administra bien su fuerzacerebral paga con la impotencia el derroche de su fuerza. Superfluos son todos los reglamentos quesancionan estos principios da?osos todas las leyes de los hombres que a ellos no se conforman.Dentro, pues, de las aut?nomas condiciones de cada existencia Individual, el hombre, todos loshombres son libres de satisfacer sus necesidades de desenvolvimiento. ?Supone esta afirmaci?n queel hombre puede por s? mismo subvenir a todas aquellas necesidades?

De ning?n modo. No es menester que hagamos excursi?n alguna por los dominios de la historia yde la sociolog?a para probar que de la impotencia del Individuo aislado ha surgido la comunidad delos hombres, ha brotado lo que se llama sociedad. Aun cuando la existencia individual es posiblefuera de la comunidad, no es cuestionable la ventaja de ?sta por lo que ensancha la esfera de acci?nde aqu?l y por los beneficios que le reporta.Por eso cuando decimos que los hombres pueden satisfacer libremente la necesidad de integraldesenvolvimiento, agregamos la petici?n de principio: ?por medio de la cooperaci?n o comunidadvoluntarias?.La cooperaci?n forzosa es el medio de convivencia social practicado casi universalmente. Bajodistintos nombres se ha considerado, y se considera necesaria la esclavitud de la mayor?a de loshombres para la producci?n de las cosas indispensables a la vida. Poco importa la proclamaci?n dela libertad del trabajo, porque con el nombre de proletariado el esclavo perdura. El que carece depropiedad en nuestras sociedades individualistas, vive obligado a someter su libertad y su fuerzaproductora al que mejor le pague. El salario es el precio de la servidumbre. Se contrata actualmenteen el mercado p?blico al jornalero poco m?s o menos como se contrataba antes al esclavo. Si lademanda sobrepuja a la oferta, el obrero puede hacerse pagar regularmente el alquiler de la fuerza.Si la demanda es inferior a la oferta, el precio del alquiler baja y queda a unos cuantos la libertad dedespedazarse en la disputa por el apetecido mendrugo. Los m?s deben resignarse a perecer dehambre. Tal es el resultado efectivo de las conquistas democr?ticas.

No preguntaremos a los hombres de ideas radicales porque contradicen en la pr?ctica lo quete?ricamente afirman. La inflexible l?gica del individualismo imperante es m?s fuerte que todas lasfilosof?as fraternales.Pero es necesario evidenciar continuamente por qu? los m?s hermosos principios resultan en la vidaordinaria impracticables.

Se ha afirmado la Libertad como una cosa legislable, como una bella f?rmula perdida entre lahojarasca ampulosa de la literatura pol?tica. Se ha afirmado la igualdad como una ecuaci?nimpuesta y la realidad por la sola virtud del rigorismo de sus t?rminos. Se Da afirmado lafraternidad como la m?stica aparici?n de sentimientos nov?simos cuya propiedad inmaculadaconsist?a en limar, por arte de magia, todas las asperezas de la vida com?n. Y no se ha tenido laresoluci?n de llegar hasta el fondo verdadero de estos principios, no se ha tenido el valor detraducirlos en hechos. La humanidad se content? con las palabras y se pasa sin su bello contenido.

La propiedad y el gobierno, el antagonismo de intereses y la desigualdad de condiciones, todosubsiste a trav?s de tremendas sacudidas revolucionarias y anula las afirmaciones de la democracia.Es menester llegar al socialismo para percatarse de que la libertad es un mito sin la cooperaci?nvoluntaria entre los hombres; que la igualdad es contrasentido sin la destrucci?n de la propiedadindividual; que la fraternidad es imposible sin la desaparici?n previa de cuanto en la lucha cotidianapone a unos hombres enfrente de los otros. Es menester llegar al anarquismo para advertir cu?nradicalmente cualquier sistema de gobierno de unos hombres por otros imposibilita toda soluci?nde igualdad y de libertad y cierra el paso al porvenir.

La libertad efectiva de sentir, pensar y obrar en la sociedad con entera independencia, no estraducible pr?cticamente m?s que por la facultad com?n a todos los hombres de poder cooperarseg?n su voluntad a los fines que puedan o quieran proponerse. Esta facultad suponenecesariamente la Igualdad de medios, cuya expresi?n completa es la comunidad de todas las cosas,formulada, metodizada seg?n las opiniones, las tendencias y las necesidades de los asociados. Lafraternidad solamente puede producirse a medio de la identidad de los intereses.Dejad al hombre en libertad de asociarse y cooperar voluntariamente a todos los fines de la vida;hacedle posible la adopci?n de los medios indispensables a la realizaci?n de aquellos fines, y elhombre, todos los hombres, podr?n dedicarse de hecho a la producci?n de cuanto sea necesario a suintegral desarrollo.El m?todo de la cooperaci?n forzosa ha hecho que la mayor parte de los humanos se veaconstre?ida a trabajar bestialmente para que unos cuantos puedan permitirse el lujo de rebasar lost?rminos de todo desarrollo necesario. El m?todo de la Cooperaci?n voluntaria har? que todos loshombres se consagren espont?nea y solidariamente a la producci?n racional de cuanto seaindispensable a la existencia. La naturaleza, que puso al lado de las necesidades la fuerzaproductora, obrar? por mil organizaciones coercitivas y empujar? al trabajo, al ejercicio ?til de lafuerza, mejor que cualquier g?nero de coacci?n organizada. Lleguemos hasta el fin o ser? precisoborrar del programa de las aspiraciones humanas las palabras que tantas veces han llevado a loshombres de generosos sentimientos al sacrificio de su existencia en beneficio de sus semejantes yen holocausto de sus anhelos de justicia.

SI, pues, en conclusi?n, no damos esquemas del porvenir establecemos en cambio los principiosfundamentales de una nueva pr?ctica, libre a todas las iniciativas y a todas las experiencias, cuyaresultante ser? el producto del estado de desenvolvimiento de los hombres en cada momento detiempo y en cada lugar de espacio.

(natura, NUM. 17 Y 18. Barcelona, junio 1904).


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