Viernes, 13 de mayo de 2011
Vikas Shah??????? Thought Economics

Traducci?n: Red Kite

Una mirada al Reino Unido, Estados Unidos y Europa.

Pregunta: ?Hasta qu? punto son libres y democr?ticas nuestras sociedades?

Noam Chomsky: Atendiendo a est?ndares hist?ricos, estas sociedades son bastante libres. Son democr?ticas en el sentido de que tienen elecciones formales que no est?n ama?adas y todo eso. No son democr?ticas en cuanto a que hay otras fuerzas, que no tienen nada que ver con lo popular, que afectan de manera determinante a qui?n puede presentarse a unas elecciones. Estados Unidos es el caso m?s extremo a este respecto. En este momento, las elecciones en Estados Unidos est?n b?sicamente compradas. No puedes presentarte a unas elecciones a menos que dispongas de una enorme cantidad de capital, lo que significa que, aunque no representan ni al 1% de la poblaci?n, son sobre todo las grandes corporaciones las que proporcionan ese respaldo de capital. En las elecciones de 2008, por ejemplo, lo que llev? a Obama a la victoria final fue una sustancial ayuda procedente de instituciones financieras que son ahora el n?cleo de la econom?a. Se estima que las pr?ximas elecciones costar?n unos 2.000 millones de d?lares, y solo hay un sitio al que acudir en busca de una suma de dinero semejante.

Antes sol?a haber un sistema de asignaci?n de puestos en los comit?s del Congreso a los que se acced?a por veteran?a y todo eso. Ahora mismo, generalmente se exige que quienes aportan fondos est?n en el comit? del partido, lo que significa que incluso esos puestos est?n, en gran medida, comprados. Esto significa que la opini?n popular est? mucho m?s marginada. Esto se ve muy claro en cualquier asunto del que se trate. Se dice que el gran problema ahora mismo, a nivel nacional, es el d?ficit. Pues bien, la gente tiene ideas sobre c?mo acabar con el d?ficit. Por ejemplo: gran parte del d?ficit es el resultado de un sistema de salud altamente defectuoso cuyo coste per c?pita es cerca del doble que en otros pa?ses y que, en modo alguno, obtiene mejores resultados; de hecho, los resultados son bastante m?s pobres. La poblaci?n se ha mostrado desde hace tiempo a favor de cambiar a un tipo de sistema nacional de salud, que ser?a mucho menos caro y (a juzgar por los resultados) nunca peor, incluso puede que mejor. ?Solo eso ya eliminar?a el d?ficit! ?Y ni siquiera se ha considerado!

P: ?Qu? es lo que realmente mueve nuestra pol?tica exterior y c?mo nos afecta eso a nosotros, los ciudadanos?

NC: La pol?tica exterior del Reino Unido y Europa tiende a seguir a Estados Unidos; no completamente, pero EE UU sigue siendo el principal conductor de la pol?tica exterior. No es ning?n secreto qu? es lo que mueve la pol?tica exterior. Bill Clinton, por ejemplo, fue bastante expl?cito sobre ello. Su postura, expresada con claridad en el Congreso, fue que EE UU tiene derecho a llevar a cabo una acci?n militar unilateral, apoyado en ocasiones por una ?as? llamada? coalici?n de los dispuestos, para asegurarse recursos y mercados y que debe tener fuerzas militares desplegadas ?lo que significa bases extranjeras en Europa y en cualquier otra parte? para modelar los acontecimientos en nuestro inter?s. Nuestro inter?s no significa el del pueblo americano, sino el inter?s de quienes dise?an la pol?tica; fundamentalmente, las grandes corporaciones.

La pol?tica exterior puede emprenderse por v?as que puedan perjudicar a la seguridad. De hecho, no es infrecuente, despu?s de todo. Si seguimos la Comisi?n Chilcot [la comisi?n del parlamento brit?nico encargada de investigar el papel del Reino Unido en la Guerra de Irak. N. del T.], la jefa del MI5 testific? ?como mera extensi?n de algo que ya se sab?a? que tanto Estados Unidos como Gran Breta?a reconoc?an que Sadam Husein no era una amenaza y que la invasi?n aumentar?a, muy probablemente, la amenaza del terror. Y de hecho, ?lo hizo! Aproximadamente siete veces en el primer a?o, seg?n estad?sticas cuasi oficiales. As? que se emprendi? una invasi?n que provocar?a da?os a los ciudadanos de los pa?ses invasores, como en efecto ocurri?. Al principio, por supuesto, los motivos se presentaron con las coletillas habituales, es decir, con el dossier informativo que acompa?a cada uso de la fuerza, con alusiones a la democracia y a toda clase de conceptos maravillosos. Cuando empez? a verse claro que los objetivos de la guerra no iban a alcanzarse con facilidad, hacia el final de la invasi?n, ciertas pol?ticas se establecieron con claridad. En noviembre de 2007, la Administraci?n Bush emiti? una Declaraci?n de Principios que establec?a que cualquier acuerdo con Irak habr?a de garantizar la capacidad ilimitada de las fuerzas norteamericanas para operar all? ?esencialmente, bases militares permanentes? y que dicho acuerdo deber?a tambi?n asegurar la posici?n de privilegio de los inversores de EE UU sobre los sistemas de energ?a. En 2008 Bush reiter?, y de hecho, reforz?, este aspecto en un mensaje al Congreso, en el que dijo que har?a caso omiso de cualquier legislaci?n que limitara la capacidad norteamericana para usar la fuerza en Irak o que interfiriera con el control norteamericano sobre el petr?leo iraqu?. Esto se declar? muy clara y expl?citamente. En realidad, EE UU tuvo que dar marcha atr?s en sus objetivos como consecuencia de la resistencia iraqu?; pero los objetivos en s? mismos fueron claros y expl?citos, y no ten?an nada que ver con la seguridad de los norteamericanos. Esto mismo es cierto en cualquier otra parte. Un eminente especialista en Pakist?n revis? recientemente las pol?ticas norteamericanas en Pakist?n y Afganist?n, revelando una vez m?s que estas pol?ticas est?n aumentando de manera significativa la amenaza del terror y hasta posiblemente del terror nuclear. Sus conclusiones fueron que los soldados norteamericanos y brit?nicos est?n muriendo en Afganist?n para hacer el mundo menos seguro para los norteamericanos y los brit?nicos. Esto no es tan infrecuente. La seguridad no es, t?picamente, una prioridad esencial de los Estados. Hay otros intereses.

P: ?Hasta qu? punto est?n influenciados los medios por los objetivos del Gobierno y de las empresas?

NC: Hay casos en los que tiene lugar una interferencia directa del Gobierno y de las empresas, pero no creo que ese sea el principal problema en lo tocante a la influencia del Gobierno y las empresas sobre los medios. Tomando a Estados Unidos como ejemplo, los medios son grandes corporaciones, o sea que no es una cuesti?n de influencia empresarial; son corporaciones que est?n estrechamente ligadas al Gobierno. Hay un flujo constante de gente entre las corporaciones y el Gobierno; las interacciones son muy estrechas. El entramado de selecci?n de los contenidos sobre los que se debe informar, c?mo se debe informar y dem?s est? modelado de manera determinante por los intereses compartidos de las ?lites del mundo de los negocios, el Gobierno, etc. De hecho, en las universidades no es diferente, y puede verse d?a tras d?a. No hay m?s que fijarse en la zona de exclusi?n a?rea en Libia. En Libia, la intervenci?n ?tanto si uno la aprueba como si no? la est?n llevando a cabo las tres potencias imperiales tradicionales: EE UU, Gran Breta?a y Francia. Hay una participaci?n marginal de algunos otros pa?ses de la OTAN, pero los principales pa?ses reh?san involucrarse, y muchos simplemente se oponen a ella. Los BRICS [grupo integrado por cinco pa?ses con gran territorio y poblaci?n: Brasil, Rusia, India, China y Sud?frica. N. del T.], por ejemplo, est?n en contra, y Turqu?a no quiere involucrarse. Pues bien, estos tres, este triunvirato imperial, dieron gran difusi?n en su propaganda a una petici?n de la Liga ?rabe sobre una zona de exclusi?n a?rea. La declaraci?n de la Liga ?rabe era bastante tibia, y as? fue calificada poco despu?s, pero hab?a, de hecho, una llamada en pro de una zona de exclusi?n a?rea. Al mismo tiempo, la Liga ?rabe solicit? una zona de exclusi?n a?rea sobre Gaza. En Estados Unidos, literalmente no se inform? de eso. Aunque algunos peri?dicos peque?os puedan haber hablado de ello, no hubo ning?n medio importante ?ni el New York Times, ni el Washington Post, ninguno de los grandes? que informara de ello. En realidad, en toda la prensa angloamericana, la ?nica menci?n apareci? en el Financial Times. Bueno, se trataba de una zona de exclusi?n a?rea sobre Gaza? algo que no se ajusta a los intereses norteamericanos y, en consecuencia, no era noticia. Al mismo tiempo, la zona de exclusi?n sobre Libia s? que se ajustaba a los intereses del triunvirato imperial, as? que eso era una noticia importante. Y este es el est?ndar; ocurre a todas horas.

Uno de los ejemplos m?s impactantes que nos dice algo sobre la cultura intelectual generalizada tiene que ver con Wikileaks. La filtraci?n que recibi?, con diferencia, la mayor atenci?n en t?rminos de titulares y comentarios euf?ricos fue que los ?rabes apoyaban la pol?tica norteamericana con respecto a Ir?n, la hostilidad hacia Ir?n. Eso estaba por todas partes y fue muy interesante, porque a lo que se refer?a en realidad era a los dictadores ?rabes. ?Y qu? hay de la opini?n p?blica ?rabe? Bueno, eso tambi?n fue estudiado, y fue estudiado por las m?s prestigiosas instituciones de encuestas norteamericanas y publicado por instituciones tan prestigiosas como Brookings. ?La prensa no inform? sobre estos estudios! En Estados Unidos, literalmente no se inform?. Creo que hubo un reportaje en Inglaterra. Estos estudios colocan a Egipto como el pa?s m?s importante de la regi?n, y en Egipto el 90% de la poblaci?n considera a Estados Unidos como la amenaza m?s importante. El 80% cree que la regi?n ser?a m?s segura si Ir?n tuviera armas nucleares. Solo un peque?o porcentaje, puede que un 10%, considera a Ir?n una amenaza. Esas cifras son bastante similares en toda la regi?n. Pero para los pol?ticos, eso no tiene importancia. Mientras los dictadores nos apoyen, ?qu? m?s da?

Esto nos lleva de vuelta a nuestra primera pregunta sobre la actitud hacia la democracia. La actitud es que la poblaci?n no importa, mientras est? bajo control; y esto se puede comprobar. Este es, por cierto, un problema bastante viejo. Si tuvi?ramos una informaci?n seria sobre estos temas, no solo se informar?a sobre la opini?n p?blica ?rabe, sino tambi?n sobre el hecho de que la pol?tica de ignorar a la opini?n p?blica ?rabe ha estado presente desde hace tiempo. En los a?os 50, el presidente Eisenhower estaba preocupado por lo que ?l llamaba la ?campa?a del odio? en el mundo ?rabe; no por parte de los Gobiernos, sino de la gente. En el mismo a?o, el Consejo de Seguridad Nacional public? un estudio que conclu?a que la percepci?n entre la gente del mundo ?rabe era que Estados Unidos apoya a las dictaduras brutales y violentas, bloqueando la democracia y el desarrollo, y lo hace para mantener el control sobre sus fuentes de energ?a. Acab? concluyendo que la percepci?n (de los objetivos en pol?tica exterior) era m?s o menos exacta, y que, mientras los dictadores nos apoyaran, ?a qui?n le importa que haya una campa?a de odio?, siempre y cuando podamos controlar a la poblaci?n? Eso se ha mantenido como una pol?tica consistente, dram?ticamente patente hoy d?a, y como puede verse por la reacci?n a estas filtraciones e informes con datos cruciales no publicados, se ha convertido en una actitud generalmente aceptada entre los sectores mejor formados.

P: ?Cu?l es la verdadera naturaleza de la subversi?n informativa que se aprecia en los gobiernos y las grandes corporaciones?

NC: Yo dir?a que, hasta ahora, hay miles de p?ginas con informaci?n detallada sobre este tema. Sin ir m?s lejos, miremos los temas que acabamos de mencionar. ?Es importante para nosotros saber que la invasi?n de Irak se emprendi? con la expectativa de que aumentar?a el terrorismo?, ?que se emprendi? con la intenci?n de asegurar que las corporaciones norteamericanas tuvieran acceso privilegiado al petr?leo iraqu?? ?y que se convertir?a en una base militar permanente de EE UU? Yo creo que habr?a sido importante para el p?blico saber eso. Creo que ser?a importante para el p?blico saber que la opini?n p?blica ?rabe es tan hostil al poder occidental (en concreto, a EE UU) que considera a EE UU como la primera amenaza y cree que la regi?n estar?a mejor si Ir?n tuviera armas nucleares. ?Es importante para la gente de Estados Unidos y Gran Breta?a saber eso? ?Yo dir?a que s?! Y podr?amos seguir con otros casos. Por ejemplo, ?es importante para los norteamericanos saber que, si tuvi?ramos un sistema de salud similar al de otras sociedades industrializadas, el d?ficit se eliminar?a y no tendr?amos que ir contra las pensiones de los maestros o el pago de medicinas para los ancianos, etc? S?; creo que ser?a importante saberlo. ?De hecho, creo que eso deber?a ser un titular a toda plana!

Toda esta informaci?n puede obtenerse a poco que se investigue, pero ni siquiera se menciona a los ojos del p?blico.

P: ?Qu? influencia ejercen las grandes corporaciones en la sociedad?

NC: Las corporaciones juegan un papel determinante en la sociedad. No creo que este hecho sea ni siquiera discutible. Adam Smith ya hac?a apreciaciones similares hace tiempo, se?alando que en Gran Breta?a los principales arquitectos de la pol?tica eran los comerciantes y los industriales, la gente que era due?a de la sociedad, y se aseguraban de que se sirviera a sus intereses sin importar el doloroso impacto para el pueblo de Inglaterra. Esto es mucho m?s cierto hoy d?a, con concentraciones de poder mucho mayores; ahora ya no somos solo industriales: tenemos instituciones financieras y corporaciones multinacionales. Tienen una enorme influencia, y esa influencia puede ser no solo da?ina, sino letal en muchos casos.

Tomando como ejemplo a Estados Unidos, las corporaciones han estado realizando grandes campa?as propagand?sticas para convencer a la poblaci?n de que el cambio clim?tico no es una amenaza. Esto ha llevado, en efecto, a la mayor?a de la gente a estar de acuerdo en que no es un problema real. El capital privado ha sido tambi?n el instrumento principal que ha llevado al Congreso a un nuevo grupo de notables, unas figuras que son, pr?cticamente todas, negacionistas del cambio clim?tico. Estos individuos est?n a punto de aprobar una legislaci?n que reduzca los fondos del organismo internacional (el IPCC) [Panel Intergubernamental para el Cambio Clim?tico, el comit? de expertos auspiciado por la ONU para tratar este asunto. N del T.] y la capacidad de la Agencia de Protecci?n Ambiental, que puede que ni siquiera sea capaz de monitorizar el efecto de los gases de efecto invernadero ni de llevar a cabo otras acciones que podr?an reducir el impacto del calentamiento global, que es una amenaza muy seria. Esto lo han hecho los ejecutivos de las grandes empresas mediante campa?as de propaganda y financiando a las figuras pol?ticas que dinamitan esos esfuerzos. Ellos comprenden tan bien como cualquiera que el calentamiento global es una amenaza muy grave, pero aqu? entra a jugar el rol institucional. Cuando eres el consejero delegado de una gran empresa, tu tarea es maximizar el beneficio a corto plazo. Eso es mucho m?s cierto ahora de lo que lo haya sido nunca antes. Estamos en una nueva fase del capitalismo de Estado en la que el futuro simplemente no importa demasiado; ni siquiera la supervivencia de la empresa importa demasiado. Lo que importa cada vez m?s es el beneficio a corto plazo, y si no es eso lo que persigue un consejero delegado, ser? reemplazado por otro que lo haga. Este es un efecto institucional, no personal, y tiene extraordinarias implicaciones en la sociedad. De hecho, podr?a destruir nuestra propia existencia.

P: ?Hasta qu? punto existe todav?a un sistema de clases en las sociedades occidentales?

NC: Las clases dirigentes est?n librando constantemente una dura guerra de clases y son conscientes de ello. Si leemos la prensa de negocios, se lamentan del peligro al que se enfrentan los empresarios, del creciente poder pol?tico de las masas, de la necesidad de pelear en la interminable batalla por las mentes de la gente, etc. ?Y act?an al respecto! Continuamente realizan grandes campa?as que garanticen que la concentraci?n de poder en manos del sector empresarial siga creciendo. En los ?ltimos treinta a?os, m?s o menos, ha habido cambios en la naturaleza de la econom?a, que se ha desplazado desde el capitalismo hacia el capitalismo de Estado. Gran parte del dinamismo de una econom?a proviene del Estado; los ordenadores, Internet, la revoluci?n tecnol?gica, etc. Las aplicaciones vienen del sector privado, pero no la investigaci?n y el desarrollo. Eso sigue siendo cierto en todas las ?reas. En los ?ltimos treinta a?os ha habido un cambio significativo hacia la ?financializaci?n? de la econom?a. Las instituciones financieras tienen ahora una cuota mucho mayor en los beneficios econ?micos de la que ten?an hace cuarenta a?os. Se ha dado tambi?n otro desplazamiento hacia la externalizaci?n de la producci?n, que, en realidad, coloca a los trabajadores de todo el mundo en competici?n, con consecuencias obvias. Esos movimientos han puesto en movimiento un c?rculo vicioso en el que la riqueza esta cada vez m?s concentrada en una poblaci?n extremadamente peque?a. En Estados Unidos, el primer factor de desigualdad es la concentraci?n extrema de la riqueza en una fracci?n del 1% de la poblaci?n, que incluye a consejeros delegados, directores de fondos de inversi?n, etc. Seg?n aumenta esa concentraci?n de la riqueza, lleva consigo una concentraci?n de poder pol?tico, dado que la riqueza tiene un enorme efecto sobre el sistema pol?tico, y el poder pol?tico, a su vez, conduce a una legislaci?n que refuerza la concentraci?n de la riqueza. Pol?ticas fiscales, desregulaciones, normas sobre los estatutos de las empresas, etc. Este ciclo existe en todo el mundo, pero en Estados Unidos es demoledor. Como muestra, en la ?ltima generaci?n hemos visto repetidas crisis financieras que simplemente no se daban en los a?os 50 o en los 60, cuando las medidas de new-deal [programas econ?micos intervencionistas impulsados en los a?os 30 por Roosevelt para superar la Gran Depresi?n. N. del T.] todav?a estaban vigentes y el sistema financiero estaba mucho m?s restringido. Las crisis cada vez mayores ya no son un problema para los grandes bancos y los grandes inversores porque pueden confiar en pap? Estado para que los rescate. Si tuvi?ramos un sistema capitalista, las crisis financieras ser?an graves, pero sus consecuencias se saldar?an ?nicamente con la bancarrota de los culpables, con lo que Goldman Sachs, JP Morgan Chase y Citigroup simplemente no existir?an; ?habr?an entrado en bancarrota hace mucho tiempo! Pero como no estamos en un sistema capitalista, han sido rescatados de manera reiterada por el contribuyente. De hecho, se los ha considerado por parte de las pol?ticas reguladoras gubernamentales como ?demasiado grandes para caer?, y las agencias de calificaci?n lo tienen en cuenta. Cuando establecen el nivel de riesgo de Goldman Sachs, tienen en cuenta que, si se embarcan en muchas transacciones de alto riesgo y, por tanto, consiguen un enorme beneficio que termina colapsando el sistema, habr? un rescate que har? subir la calificaci?n de esas firmas, lo que significa que podr?n obtener cr?ditos m?s baratos, y as? sucesivamente. Mientras tanto, para el grueso de la poblaci?n de las ?ltimas generaciones ?es decir, para la abrumadora mayor?a? los ingresos han descendido de manera muy notable, mientras que las horas de trabajo han aumentado y los beneficios se han reducido, lo que ha llevado a una poblaci?n enfadada, frustrada y confusa que est? mucho m?s distanciada de las decisiones pol?ticas. Decisiones que est?n, en enorme proporci?n, en manos de una concentraci?n de poder extremadamente peque?a; y los medios de comunicaci?n colaboran en ello, ya que son esencialmente parte del sistema. Hay algunas voces cr?ticas en la periferia ?despu?s de todo, esta es una sociedad libre? pero las fuerzas mayoritarias tienden a apoyar al sistema. Estas son tendencias muy antidemocr?ticas, y tambi?n bastante peligrosas.

Una mirada a los conflictos.

P: ?Cu?l es su visi?n de la ?guerra global contra el terror??

NC: El problema es que no existe. No se combate al terror con acciones que se sabe de antemano que aumentar?n el terror. La invasi?n de Irak, de nuevo, se emprendi? con la expectativa de que aumentar?a el terrorismo, y de hecho lo hizo. Eso no es una guerra contra el terror. No deber?a haber una guerra contra el terror, sino esfuerzos para debilitar al terror. Los modos de hacer esto son bien conocidos y entendidos. Gran Breta?a es un ejemplo perfectamente v?lido. Tomemos, por ejemplo, el terrorismo del IRA, que era bastante serio. Mientras Gran Breta?a respondi? usando la violencia, contribuy? a una escalada del ciclo del terror. Finalmente ?en parte, por la influencia de Estados Unidos y en parte por la presi?n interna?, la respuesta fue prestar atenci?n a las quejas leg?timas que subyac?an en las acciones terroristas. Y bien, eso condujo al declive del terror. Por ahora, Irlanda del Norte ?aunque no es ninguna utop?a? no es, desde luego, como era hace solo quince a?os. ?Esa es la manera de abordar el terror! Observar sus ra?ces, su origen, y hacer algo al respecto.

Una mirada a la globalizaci?n y la sociedad

P: ?Cu?les son sus visiones acerca de la globalizaci?n y el desplazamiento del poder econ?mico hacia China y la India?

NC: Antes de nada, deber?amos ser cuidadosos al hablar de ?desplazamiento del poder econ?mico?. Es cierto, desde luego, que China y la India han tenido tasas de crecimiento muy significativas, pero se trata de pa?ses muy pobres. Echemos un vistazo a su renta per c?pita, por ejemplo. Seg?n las cifras del Banco Mundial (que est?n groseramente subestimadas) China tiene quiz? el 5% de la renta per c?pita de Estados Unidos, y la India en torno al 2%. Estas cifras deber?an multiplicarse por dos o por tres, pero incluso as? suponen una peque?a fracci?n de las occidentales. China ha crecido de manera espectacular, y ha habido un impacto bastante significativo en la reducci?n de la pobreza y dem?s. A pesar de todo, China sigue siendo, de momento, una planta de ensamblaje. Si echamos un vistazo al d?ficit comercial de Estados Unidos con China (algo de lo que se ha hablado mucho) y lo calculamos con exactitud, en t?rminos de valor a?adido, resulta que el d?ficit comercial con China est? sobreestimado entre un 25 y un 30 por ciento. El d?ficit comercial con Jap?n, Taiw?n y Corea del Sur est? subestimado en la misma proporci?n. El motivo es que, dentro del din?mico sistema de producci?n de Asia del Este, los componentes de alta tecnolog?a vienen de la periferia ?de Jap?n, Corea del Sur y Taiw?n? y China los monta. Con el tiempo, esto cambiar?, a medida que China vaya escalando pelda?os en la escalera tecnol?gica, pero en este momento es as?. Esto es a?n m?s claro en el caso de la India, que tiene cientos de millones de personas que est?n excluidas por completo del sistema. Los suicidios de campesinos aumentan aproximadamente en la misma proporci?n que la creaci?n de millonarios. Un par de cientos de millones de personas han obtenido ganancias, mientras otras muchas no, y su situaci?n ha ido empeorando. Existen, adem?s, enormes problemas ecol?gicos que no son contabilizados como costes, aunque deber?an serlo. Lo que est? ocurriendo all? es bastante espectacular.

Se ha hablado mucho de que China posee una parte de la deuda de EE UU y de lo que eso implica, y todo eso. Jap?n posee aproximadamente la misma cantidad de deuda norteamericana, lo que no otorga a Jap?n ning?n poder sobre Estados Unidos. Hay muchos comentarios enga?osos sobre estos temas.

P: ?C?mo cree que ser? el mundo dentro de 25 a?os?

NC: Bueno, est?n ocurriendo varias cosas. Despu?s de la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos era abrumadoramente dominante; su poder ha ido declinando desde entonces, y contin?a en declive en este momento. En parte, este declive tiene que ver con el crecimiento cada vez mayor de la producci?n asi?tica; no debemos exagerarlo, pero es ciertamente una de las razones. Otro factor es el ataque interno a la salud de la sociedad norteamericana; la ofensiva de las corporaciones que ha tenido lugar en la ?ltima generaci?n ha debilitado seriamente a la sociedad norteamericana. Hay un ataque al sistema educativo que tendr? graves efectos a largo plazo sobre la econom?a; hay un ataque generalizado contra la clase trabajadora: el c?rculo vicioso que antes describ? es beneficioso para un peque?o sector de la poblaci?n, pero es da?ino para todos los dem?s. Las infraestructuras est?n en un estado lamentable. ?Cualquiera que viaje a Estados Unidos desde Europa o incluso desde Asia piensa a menudo que est? llegando a un pa?s del tercer mundo! Y esto va a peor. No supone un problema para el peque?o sector de ricos y poderosos que externalizan la producci?n y se dedican a la especulaci?n financiera; para ellos, realmente no importa si el pa?s est? en declive. Pero est? en declive, y sufre ataques internos. Estados Unidos tiene una crisis financiera ?el problema del d?ficit y de la deuda? debida a dos motivos. Uno, un presupuesto militar enormemente abultado, que es aproximadamente el mismo que el del resto del mundo junto, y en segundo lugar, un sistema sanitario desregulado, privatizado y altamente deficiente. Esos dos elementos est?n siendo protegidos, y eso, junto con el c?rculo vicioso que he mencionado, conduce a graves problemas internos que har?n que el declive contin?e. Adem?s, el problema medioambiental es muy serio. Si Estados Unidos no se pone en cabeza, el resto del mundo no va a hacer demasiado. Si Estados Unidos mina los esfuerzos para atajar los problemas ambientales ?como est? sucediendo ahora?, la cosa va a ser a?n m?s grave, y eso es exactamente lo que tenemos enfrente de nosotros, por las razones institucionales que he mencionado. Dentro de treinta a?os, eso ser? mucho m?s importante.

Por desgracia, existe adem?s una amenaza cada vez mayor de guerra nuclear e incluso de terrorismo nuclear. Es por eso por lo que antes mencion? la pol?tica de EE UU en Afganist?n y Pakist?n. Parte de esa pol?tica aumenta el riesgo de que materiales fisionables puedan caer en manos de islamistas radicales. Hay que decir que el islamismo radical ha sido fuertemente apoyado durante mucho tiempo por Estados Unidos y Gran Breta?a para combatir el nacionalismo secular. Estados Unidos tambi?n ha apoyado los programas nucleares de Pakist?n, India e Israel, los tres no firmantes del Tratatado de No Proliferaci?n. Todo eso supone una mezcla explosiva.

Tambi?n va a haber cada vez m?s conflictos por los recursos. Los recursos se est?n exprimiendo hasta el l?mite, y con un crecimiento cada vez mayor, la competencia ser? dura, lo que conducir? a graves conflictos por los recursos y puede que a guerras de alg?n tipo. Puede que no se trate de guerras militares, pero alg?n tipo de conflicto. Si miramos, por ejemplo, a la reserva de energ?a m?s importante del mundo, en Oriente Medio, ?en este momento esos recursos est?n yendo m?s al Este que a Occidente! Estados Unidos tolera esto de buen grado; quieren que el petr?leo saud? vaya a China para socavar las iniciativas de China en Ir?n. Eso forma parte de la estrategia geopol?tica norteamericana, pero provocar? conflictos, y es tambi?n cierto para otros recursos como el hierro, el cobre, el litio, etc. Este es un problema grave y creciente, y da una predicci?n bastante sombr?a del futuro, a menos que haya cambios significativos.

Fuente: http://thoughteconomics.blogspot.com/2011/04/understanding-democracy.html

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Tags: democracia, corporaciones, Noam Chomsky, islamismo radical, sistema educativo, salud, déficit

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