Lunes, 06 de junio de 2011
Oscar Sim?n????? En Lucha


En estos momentos, marcados sin duda por el impacto enorme del movimiento de las acampadas, resulta f?cil hablar de los l?mites del parlamentarismo. En el sistema actual, las personas votan una vez cada cuatro a?os a unos partidos que se hinchan a prometer cosas durante la campa?a electoral y luego, durante cuatro a?os, hacen lo que les da la gana e incluso legislan contra el programa por el que fueron votados, y no pasa nada. De hecho, Llu?s Llach denunci? al PSOE por el fraude program?tico de la OTAN, y los tribunales le dieron la raz?n moral, pero no legal. Sin embargo, esta estafa no es m?s que el s?ntoma de lo que representa este tipo de democracia, no el fondo. Es cierto que la libertad de voto, el librepartidismo ?aunque aqu? est? cercenado debido a la Ley de Partidos pactada por el PP y el PSOE? y el sufragio universal representan avances democr?ticos muy importantes.

Se supone que los pol?ticos rinden cuentas al pueblo cada cuatro a?os. ?Pero qu? pasa durante esos cuatro a?os? ?D?nde queda la soberan?a popular? Nos dicen que est? en las cortes estatales o auton?micas, en las diputaciones o en los ayuntamientos. Y ah? es donde aparece uno de los primeros l?mites: la revocabilidad de los cargos. Zapatero decidi? llevar adelante la Reforma Laboral y la de las pensiones, y Aznar decidi? ir a la guerra de Irak. Lo hicieron con la oposici?n de la inmensa mayor?a de la poblaci?n, pero siguieron m?s o menos pl?cidamente en sus cargos, ya que el pueblo no tiene mecanismo alguno con el que revocar un cargo. En las comunidades auton?micas y en los ayuntamientos pasa lo mismo, por no hablar de las diputaciones provinciales, en las cuales los alcaldes eligen al diputado provincial (normalmente, un desconocido para la mayor?a de la gente).

Un segundo l?mite del parlamentarismo, y el m?s importante, estriba en la inexistencia de una democracia econ?mica. Las inversiones de las empresas y lo que producen son decisiones que toman los empresarios sin tener en cuentas las necesidades de las personas. Actualmente, cada d?a est? m?s claro que los gobiernos se arrodillan ante las instituciones financieras y gobiernan acorde con lo que dichas instituciones les dictan. ?C?mo podemos esperar una democracia real si no podemos decidir c?mo y qu? se produce, para qui?n se produce y a qu? precio se vende? Habr? gente que diga que ?ste es el sistema menos malo, que las dictaduras o las rep?blicas del mal llamado bloque comunista son peores. De estas ?ltimas s?lo decir que, como reconoce S?nchez Gordillo, alcalde de Marinaleda, se reg?an por un ?Capitalismo de estado?. De hecho, China representa este r?gimen social de manera paradigm?tica: condiciones draconianas para la mayor?a de la poblaci?n, oligarcas del partido forr?ndose d?a a d?a; aunque eso s?, en cada pared se pueden encontrar retratos de Marx, Engels y del omnipresente Mao.Sin embargo, no es cierto que ?stos sean los ?nicos sistemas posibles, ni mucho menos. Estos sistemas responden a la correlaci?n de fuerzas entre los de arriba y los de abajo, entre la clase trabajadora y la burgues?a. De hecho, en los momentos en los que las tornas se han cambiado y el pueblo ha tomado el poder, la capacidad de autoorganizaci?n del mismo ha originado nuevas formas de organizaci?n social, radicalmente democr?ticas. Uno de los primeros ejemplos fue la Comuna de Par?s, que dur? del 18 de marzo al 28 de mayo de 1871. En esos pocos meses la Comuna decret? y consigui? la autogesti?n de las f?bricas abandonadas por sus due?os, la creaci?n de guarder?as para los hijos de las obreras, la laicidad del estado, la obligaci?n de las iglesias de acoger las asambleas de vecinos y de sumarse a las labores sociales, la remisi?n de los alquileres impagados y la abolici?n de los intereses de las deudas y la revocabilidad de los cargos. Tenemos, tambi?n, la experiencia de los Soviets (consejos de obreros, campesinos y soldados), que surgieron espont?neamente durante la Revoluci?n de 1905 en Rusia y que posibilitaron el triunfo de la Revoluci?n de 1917. Precisamente el hecho de abandonar la revocabilidad de cargos y la democracia directa radical ?cosa que se debi?, en gran parte, a una guerra civil que destruy? buena parte de la clase trabajadora? fue unas de las causas de la degeneraci?n de la URSS. En Catalunya y Arag?n, sobre todo, durante la Guerra Civil de 1936 estall? una revoluci?n en la que se colectivizaron la mayor?a de las f?bricas, los transportes, los hoteles, las tierras e incluso los limpiabotas. La colectivizaci?n ocasion?, a veces, algunos problemas, pero, en general, supuso una gesti?n infinitamente mejor, m?s equitativa y m?s democr?tica de los recursos sociales. No hace tanto tiempo, en el Chile de Salvador Allende encontramos entre 1972 y 1973 los Cordones Obreros (asambleas) que gestionaban las f?bricas, las minas, la distribuci?n de alimentos de manera horizontal y democr?tica. En los primeros momentos de la Revoluci?n Iran? (1978-1979) hubo consejos obreros llamados Shoras. Y m?s recientemente, en la misma organizaci?n de las plazas, desde Egipto y T?nez hasta Barcelona o Madrid, donde la asamblea es decisoria, las personas que moderan y hablan son rotativas, y vemos indicios de c?mo podr?a organizarse una sociedad diferente.

No existe ninguna barrera humana para construir una sociedad sin clases y sin injusticias, sin opresi?n de ning?n tipo y respetuosa con el medio ambiente. Como dec?a el paleont?logo Stephen J. Gould: ?La violencia, el sexismo y la sordidez son biol?gicos, puesto que representan un subapartado de todo un posible abanico de comportamientos. Pero la tranquilidad, la igualdad y la amabilidad son igual de biol?gicas ?y ver?amos su influencia si pudi?ramos crear una estructura social que las permitiera florecer?.

A lo largo de la historia, durante las revueltas y las revoluciones, se ha demostrado una y otra vez que es posible un mundo diferente donde florece lo mejor de las personas. Los imperios siempre han hecho lo indecible para aplastar esas experiencias y desterrarlas al olvido. No sabemos a ciencia cierta c?mo ser? el mundo que llevamos en nuestros corazones, pero de una cosa podemos estar seguras: ser? radicalmente democr?tico, pleno de justicia social y de solidaridad entre las personas y los pueblos.?Fuente:? http://www.enlucha.org/site/?q=node/16053?

[VERSI? EN CATAL?: http://www.enlluita.org/site/?q=node/3651]

?

?


Tags: democracia real, clases, sociedad, violencia, Guerra Civil, ayuntamiento

Comentarios
Discurso Impecable de Fidel Castro y ¿Por qué MoReNa? @Taibo2 Paco Ignacio Taibo II

Pirámide capitalista
Pirámide capitalista. actualizada