Martes, 14 de junio de 2011

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A finales de marzo los jefes de Estado o de Gobierno de la zona euro m?s otros seis pa?ses (Bulgaria, Dinamarca, Letonia, Lituania, Polonia y Ruman?a) suscribieron un acuerdo con el que dec?an que trataban de hacer frente a la crisis y al problema de deuda que se hab?a generado en Europa. En su virtud, establecieron una serie de obligaciones comunes y el compromiso de que los diferentes gobiernos aplicar?an las medidas econ?micas oportunas para hacerlas efectivas. El acuerdo se conoce como Pacto del Euro e implica que todas las medidas que lleve consigo habr?n de sujetarse a las recomendaciones que establezca la Comisi?n Europea, la cual, adem?s, actuar? como principal supervisor y evaluador en su aplicaci?n y desarrollo.

El objetivo general del Pacto seg?n sus firmantes

Los firmantes del Pacto afirman que su objetivo general es hacer frente a la deuda incrementando la competitividad de la zona euro, es decir, facilitando la presencia comercial de las empresas de los pa?ses que utilizan el euro en los mercados mundiales.

Para lograr ese objetivo el pacto ha establecido cuatro pilares que deber?an marcar las l?neas principales de actuaci?n econ?mica por parte de los gobiernos nacionales.


El primer pilar del Pacto: impulsar la competitividad

El primer pilar para alcanzar ese objetivo general es el impulso de la competitividad, y los firmantes del Pacto entienden que eso solo se puede lograr bajando los precios y que estos, a su vez, solo se reducen si bajan los salarios. Para ello, se establece la necesidad de controlar los llamados costes laborales unitarios.

Puesto que estos ?ltimos son el resultado de dividir los salarios nominales por la productividad, para bajarlos o se reducen los salarios nominales (el numerador) o se aumenta la productividad (el denominador).

El Pacto propone medidas en ambos sentidos.

Para bajar los salarios nominales recomienda reformas como las siguientes (Los entrecomillados son citas textuales del Pacto que se puede leer en: http://www.consilium.europa.eu/uedocs/cms_data/docs/pressdata/es/ec/120310.pdf):

-?Revisi?n de los acuerdos de fijaci?n de salarios?, para restringir sus posibles subidas.

- ?Revisi?n del nivel de centralizaci?n del proceso de negociaci?n? para reducir el poder negociador de los trabajadores y as? evitar que puedan presionar al alza los salarios al defender su capacidad de compra. Como es bien sabido, cuanto m?s centralizado est? un sistema de negociaci?n colectiva m?s trabajadores participan en la negociaci?n y, por tanto, m?s fuerza tienen. Por el contrario, cuanto m?s descentralizada sea la negociaci?n (como quieren los l?deres neoliberales europeos), m?s dif?cil resulta a los trabajadores defender sus derechos o conseguir salarios m?s elevados: si se negocia a nivel estatal, por ejemplo, los trabajadores pueden tener gran fuerza de negociaci?n pero si se negocia a t?tulo personal, no tendr?n ninguna. Los firmantes del Pacto proponen esta revisi?n para que se pueda ir descentralizando la negociaci?n porque saben que as? bajar?n los salarios, que es lo que buscan.

- ?Garant?a de que la fijaci?n de salarios en el sector p?blico contribuye a los esfuerzos de competitividad en el sector privado?. Es decir, que los sueldos de los trabajadores p?blicos se reduzcan para que no sirvan de referencia al alza a los trabajadores del sector privado.

Es evidente que todas estas medidas del Pacto solo est?n encaminadas a disminuir los salarios, bien de forma inmediata (rebaj?ndolos directamente) bien de forma indirecta (reduciendo la capacidad de negociaci?n de los sindicatos y rebajando los salarios p?blicos que funcionan como referencia para los salarios privados).

Por tanto, podemos afirmar que el Pacto apuesta por un tipo de competitividad doblemente empobrecedora. Por un lado,? porque no la basa en mejorar la calidad o el valor de los productos que ofrecen las empresas europeas sino en igualar a la baja los salarios europeos con el resto de econom?as del mundo reduciendo, por tanto, los ingresos de la inmensa mayor?a de la poblaci?n y empobreciendo a los trabajadores europeos. El Pacto del Euro es un pacto contra los trabajadores europeos.

Por otro, porque adem?s, hundir? a la econom?a europea puesto que al reducir los salarios disminuir? tambi?n el gasto que se realiza en Europa lo que se traducir? en menos ventas para miles de peque?as y medianas empresas que viven de las compras que realizan los asalariados europeos.

Desde este punto de vista, los ?nicos beneficiarios del Pacto son las grandes empresas globales europeas, las que act?an en los mercados mundiales y no solo en el europeo y cuyos beneficios, por tanto, no dependen solo del gasto que se realice en Europa, como suele ocurrir con la inmensa mayor?a de las peque?as y medianas empresas. Por esa raz?n se puede afirmar que el Pacto del Euro es un pacto tambi?n contra las peque?as y medianas empresas europeas.

Y como estas ?ltimas son las que crean la mayor parte del empleo (alrededor del 70% de media en toda Europa) podemos decir que el Pacto del Euro es igualmente un pacto contra el empleo.

Para aumentar la productividad el Pacto recomienda ?Mayor apertura de los sectores protegidos?, ?Mejorar los sistemas educativos y fomentar la I+D? y ?Mejorar el entorno empresarial?.

Significativamente, el Pacto no solo menciona sino que incluso va en la direcci?n contraria de algunos factores que desde los tiempos de los primeros economistas se sabe que son muy beneficiosos para incrementar la productividad: buenos salarios, buenas condiciones de trabajo, seguridad en el empleo, participaci?n de los trabajadores en la vida de la empresa, protecci?n social adecuada y abundante? Lo que permite afirmar que el Pacto del Euro no busca en realidad aumentar la productividad sino solo reducir los salarios para hacer que aumenten los beneficios de las grandes empresas europeas.

Adem?s, es sabido que de esas tres medidas que propone para aumentar la productividad la m?s determinante con diferencia es la segunda y todo el mundo sabe que para mejorar los sistema educativos y fomentar la I+D es necesario mucho dinero p?blico.

Sin embargo el Pacto, como veremos m?s adelante, propone tambi?n la reducci?n de gasto p?blico, de modo que se puede aventurar con toda seguridad que en lugar de aumentar la productividad, lo que provocar? el Pacto del Euro ser? su disminuci?n, al deteriorar las condiciones de trabajo y la dotaci?n de capital social que es imprescindible para que aumente.

Y, por otra parte, el Pacto olvida algo esencial: aunque se lograse que con esas medidas se produjeran incrementos de productividad no es seguro que, unidas a rebajas paralelas de salarios, dieran lugar autom?ticamente a mayor competitividad ya que ?sta, como los propios firmantes del Pacto asumen, depende del precio de los productos en venta. Y si resulta que los mercados, como ocurre en Europa -y el Pacto no propone nada para arreglarlo-, son muy imperfectos, es decir, que est?n muy concentrados y en ellos dominan pocas empresas con gran poder de mercado, lo m?s seguro que ocurra es que la bajadas en los costes laborales unitarios se aprovechen por estas empresas para aumentar su beneficio y no para rebajar los? precio de sus productos. De hecho, eso es lo que hemos podido comprobar que ocurre constantemente en los mercados europeos (y muy especialmente en los espa?oles).

Por tanto, podemos decir que, en contra de lo que dice, el Pacto del Euro es en realidad un pacto contra la competitividad de la econom?a europea.

Finalmente hay que hacer una observaci?n general. Seg?n las tres cuartas partes de las exportaciones de los pa?ses europeos son de tipo ?intraeuropeo?, es decir, con otros pa?ses europeos como importadores. Eso quiere decir que si se reduce la capacidad de consumo de las econom?as europeas (como consecuencia de las rebajas salariales y de la ca?da del gasto p?blico) necesariamente tambi?n caer?n las importaciones? de modo que de nada habr? servido que bajen los precios de los productos exportados, si es que se consiguiera que bajen. Lo que significa que lo que el Pacto del Euro va a producir es una ca?da de la actividad econ?mica en toda Europa.

El segundo pilar del Pacto: el impulso del empleo.

El impulso del empleo en Europa se trata de conseguir partiendo de la idea de que el desempleo est? provocado por un mal funcionamiento del mercado laboral de manera que, para evitarlo, lo que hay que hacer son reformas que modifiquen su regulaci?n y estructura. En concreto, el Pacto propone medidas como ?Fomentar la ?flexiseguridad??, la ?reducci?n del trabajo no declarado?, el ?aumento de la tasa de actividad? y la ?educaci?n permanente?, adem?s, por supuesto, de la reducci?n del coste del trabajo antes se?alada.

Para lograr esto ?ltimo el pacto tambi?n recomienda la ?reducci?n de la presi?n impositiva sobre las rentas del trabajo?, es decir, de las cotizaciones sociales. Una propuesta que es doblemente negativa y perjudicial para la inmensa mayor?a de la poblaci?n. Por un lado, porque debilita el sistema p?blico de pensiones cuya sostenibilidad tanto dicen los dirigentes neoliberales que les preocupa. Por otro, porque lo que en realidad significa es disminuir la masa salarial y, por tanto, generar m?s desigualdad, m?s empobrecimiento y menos gasto, con los problemas que esto lleva y que hemos apuntado m?s arriba. Y, con independencia de ello, tambi?n supone aumentar la regresividad del sistema fiscal puesto que, como al mismo tiempo se propone mantener los ingresos fiscales globales, se propone que esa tributaci?n directa (que se sostiene sobre la capacidad de cada persona) se sustituya por impuestos indirectos, que se pagan con independencia del ingreso de los individuos. Es precisamente lo que acaba de proponer la Comisi?n Europea a Espa?a.

La idea de que lo que hay que hacer para crear empleo es abaratar el trabajo y facilitar las condiciones de contrataci?n en los mercados laborales ?flexibilizando? las relaciones laborales, de la que parte el Pacto, se demostr? que es falsa hace m?s de setenta a?os. Es la idea que supone que el empleo se crea solo en funci?n del precio del trabajo sin considerar que el empleo depende, en realidad, de la demanda efectiva que haya en el mercado de bienes y servicios porque, por muy barato que sea el trabajo, si los empresarios no venden los productos que fabrican no contratar?n trabajadores.

Por eso el Pacto del Euro es una falacia y un enga?o como instrumento para crear empleo: abarata el salario pero como al mismo tiempo debilita el mercado de bienes y servicios porque ?ste depende del gasto que en su mayor parte realizan los trabajadores, resulta que hace imposible o dificulta, como hemos mencionado ya anteriormente, la creaci?n de empleo. De hecho, los estudios emp?ricos demuestran que las condiciones que han sido m?s favorables para la creaci?n de empleo en Europa en las ?ltimas d?cadas no han sido las que tienen que ver con la flexibilidad en los mercados laborales sino con las condiciones macroecon?micas generales: nivel de salario, tipos de inter?s, actividad econ?mica, que son precisamente las que deteriora el pacto del Euro (Engelbert Stockhammer y Erik Kl?r, "Capital accumulation, labour market institutions and unemployment in the medium run". Cambridge Journal of Economics, 2011, 35; pp. 437?457).

Lo que s? conseguir? el Pacto del Euro ser? precarizar a?n m?s el empleo en Europa, hacerlo m?s inseguro y temporal, adem?s de m?s barato. Y, por tanto, menos productivo porque con la generalizaci?n de ese tipo de mano de obra ser? cada vez m?s dif?cil que se impulse en Europa la actividad econ?mica de alto valor a?adido y m?s competitiva. Lo que conseguir? el Pacto del Euro ser? especializar a Europa en la oferta de mano de obra barata vinculada a la oferta de servicios personales de baja calidad, como ya ha ido pasando con los pa?ses, como Espa?a, en donde se han ido adelantando estas pol?ticas.

En lugar de hacer que Europa sea m?s competitiva, el Pacto del Euro convertir? a Europa en una especia de gran parque de atracciones de bajo costo del que solo se aprovechar?n, como hemos dicho, las grandes empresas europeas que tienen mercados cautivos dentro y fuera de Europa y que son verdaderamente las que han impulsado este pacto y obligado a los gobiernos a firmarlo.


El tercer pilar del Pacto: el ?incremento de la sostenibilidad de las finanzas p?blicas?.

El Pacto recalca la necesidad de garantizar la aplicaci?n del Pacto de Estabilidad y Crecimiento que obliga a reducir los d?ficit presupuestarios por debajo del 3%, para lo cual se recomienda reformar el sistema de pensiones, el sistema sanitario y las prestaciones sociales, es decir, los gastos que tienen un impacto m?s directo sobre el bienestar social pero, eso s?, que significan provisi?n de bienes (pensiones privadas, sanidad privada, cuidados privados, etc.) muy rentables para las empresas privadas (Para entender las falsas razones en las que se basa el Pacto de Estabilidad puede verse, "?Por qu? el 3% de d?ficit p?blico y no el 2 o el 7? Mentiras y verdades sobre los d?ficit y la deuda" de Juan Torres L?pez).

En particular se recomienda ?el ajuste de la edad de jubilaci?n efectiva a la esperanza de vida?, ?la limitaci?n de los planes de jubilaci?n anticipada? y el ?uso de incentivos espec?ficos para emplear a trabajadores de m?s edad?, todo lo cual no sirve sino para debilitar el sistema p?blico de pensiones y as? favorecer su progresiva privatizaci?n que es en realidad lo que se busca como hemos analizado con m?s detalle en otro trabajo (sobre la falsedad de esos argumentos puede verse Est?n en peligro las pensiones p?blicas? Las preguntas que todos nos hacemos, las respuestas que siempre nos ocultan de Vicen? Navarro, Juan Torres y Alberto Garz?n).

Adem?s, en algunas recomendaciones adicionales la Comisi?n Europea propone tambi?n avanzar en los procesos de privatizaci?n de las empresas y servicios p?blicos, es decir, simplemente proporcionar m?s suculentos negocios al capital privado porque no es cierto que las privatizaciones constituyan ingresos netos para las arcas p?blicas: se suelen vender a precios bajos, cuando no regalados, y no se tienen en cuenta los ingresos que se dejan de percibir desde el momento en que las empresas o servicios p?blicos pasan al sector privado.

Para reafirmar estas medidas antisociales, el Pacto insta a ?traducir en legislaci?n nacional las normas presupuestarias de la UE establecidas en el Pacto de Estabilidad y Crecimiento? con objetivo de garantizar que posean un ?car?cter vinculante y duradero suficientemente s?lido?. De hecho, se propone que se introduzcan en leyes marco o incluso en las propias constituciones.

Esta recomendaci?n del Pacto es profundamente antidemocr?tica y se puede calificar como un aut?ntico golpe de estado econ?mico ya que significa, por un lado, proponer el blindaje de un determinado tipo de pol?tica econ?mica, prohibiendo legalmente todas las alternativas posibles; y, por otro, impedir que los pa?ses con m?s atraso en la dotaci?n de inversiones e infraestructuras sociales puedan recurrir en el futuro al endeudamiento que suele ser el ?nico medios que permite conseguirlas. Es decir, significa condenarlos al atraso y al empobrecimiento.

Esta medida es, adem?s de todo ello, profundamente in?til y a la postre solo va a provocar que haya mucha m?s deuda de la que se quiere evitar.

El Pacto del Euro ni siquiera va a conseguir reducir el d?ficit y la deuda con estas imposiciones porque es falso que para aliviar la deuda sea suficiente con limitar el gasto, tal y como han demostrado numerosos estudios emp?ricos como, por ejemplo, el de Mark Weisbrot y Juan Montecino Alternativas a la austeridad fiscal en Espa?a. Lo m?s probable es que estas medidas terminen produciendo una ca?da semejante o sustancial en los ingresos porque reducen la actividad y, por tanto, la generaci?n de ingresos para las arcas del Estado, lo que al final impide que desaparezcan los desequilibrios presupuestarios. Con ellas solo se consigue aumentar el malestar social, las carencias sociales y e incluso la falta de los recursos p?blicos que precisa el capital privado para crear actividad y empleo.

El cuarto pilar del Pacto: el refuerzo de la estabilidad financiera.

En este punto se propone un programa de ?coordinaci?n de la pol?tica tributaria? pero sin que se determine de antemano. De hecho los Estados simplemente ?se comprometen a entablar debates estructurados en torno a la pol?tica tributaria?, lo que muestra que la voluntad de avanzar hacia una necesaria hacienda europea con potentes figuras impositivas que promuevan una tipo de econom?a m?s productiva y sostenible con un reparto m?s justo de la renta o hacia la coordinaci?n de la lucha efectiva contra el fraude y la evasi?n fiscal es nula.

En lo que se refiere a regulaci?n bancaria ?nicamente se afirma que ?efectuar?n peri?dicamente pruebas rigurosas de resistencia bancaria?, una aut?ntica tomadura de pelo a la ciudadan?a europea si se tiene en cuenta que las que se han realizado han sido un completo enga?o: baste recordar que afirmaron que los bancos irlandeses se encontraban en perfectas condiciones y que solo unas semanas m?s tarde hubo que inyectarles 80.000 millones de euros para tapar sus agujeros patrimoniales.

En el caso de Espa?a la Comisi?n Europea tambi?n ha recomendado avanzar en el proceso de privatizaci?n de las cajas de ahorro, pero permitiendo que, antes de eso, se gaste dinero p?blico en dejarlas saneadas. Con total desverg?enza, las autoridades que suscriben el Pacto y que en tantas ocasiones manifiestan su gran preocupaci?n por el mal uso del dinero p?blico recomiendan ?reestructurar las entidades vulnerables, que incluir?n soluciones del sector privado? y la ?prestaci?n de apoyo p?blico en caso de necesidad?.

Finalmente la problem?tica de la deuda p?blica queda al amparo del Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE), que tiene como objetivo ?salvaguardar la estabilidad financiera de la zona euro? y que tendr? como funci?n prestar asistencia financiera a los pa?ses que lo demanden. Esa asistencia la efectuar? la Comisi?n Europea y el Fondo Monetario Internacional en colaboraci?n con el Banco Central Europeo y se afirma en el Pacto que dicha asistencia se realizar? ?bajo unas condiciones estrictas? y tendr? que estar dirigido a ?conseguir y conservar la mayor calificaci?n de solvencia de las principales agencias de calificaci?n crediticia?.

La asistencia financiera se realizar? en forma de pr?stamos y de forma excepcional con la compra de deuda en los mercados primarios, pero siempre ?con arreglo a un programa de ajuste macroecon?mico sujeto a condiciones estrictas?. Es decir, que el Pacto implica sujetar a Europa a la condicionalidad que siempre han usado esos organismos para imponer las pol?ticas de ajuste neoliberal y cuyos resultados han sido nefastos en todos los pa?ses en donde se han aplicado.

Conclusiones

El Pacto del Euro es un torpedo hacia la l?nea de flotaci?n de la Europa social.

Es t?cnicamente deficiente porque se basa en simples concepciones ideol?gicas que no tienen m?s fuerza que el poder de quien resulta beneficiado con las medidas que se proponen.

El punto de partida del que parte (que para hacer frente a la deuda que atenaza a Europa es preciso aumentar la competitividad de las econom?as nacionales y que eso solo se puede conseguir reduciendo el coste del trabajo) es doblemente falso.

Por un lado es falso porque? la deuda que est? provocando problemas grav?simos a muchos gobiernos europeos y a las empresas y familias no se ha originado porque las econom?as europeas sean poco o muy competitivas. La deuda p?blica generada en los dos ?ltimos a?os es consecuencia de que los gobiernos han debido afrontar la crisis financiera que han causado la banca internacional y los grandes fondos especulativos. Y la deuda privada es el efecto de la p?rdida de ingresos producida por las pol?ticas, como las que ahora se vuelven a proponer, de reducci?n salarial que se han aplicado en los ?ltimos a?os. As? lo demuestra el que la crisis y la deuda hayan afectado a pa?ses y econom?as con muy desigual nivel de competitividad.

Y es falso tambi?n porque no es verdad, como hemos comentado, que la causa de la deuda sean los salarios excesivos o que se pueda alcanzar m?s productividad disminuy?ndolos.

Por lo tanto, el Pacto de Euro es una colosal estafa concebida solo para favorecer los beneficios de la banca y de las grandes empresas porque diciendo que trata de luchar contra la deuda lo que provocar? con el tipo de medidas que propone ser? que haya menos empleo, menos ingresos salariales y de peque?as y medianas empresas y, por tanto, que la deuda aumente en realidad a?n m?s en el futuro. ?Que es justamente lo que le interesa y pretende la banca! porque no hay que olvidar que el negocio que le proporciona beneficio y poder es precisamente la generaci?n de deuda.

La lucha contra la deuda de los l?deres europeos es solo aparente. Es falsa. La verdadera causa del incremento brutal de la deuda en Europa ha sido la p?rdida de peso de las rentas salariales de los ?ltimos a?os y de la recaudaci?n impositiva que han producido las pol?ticas que vienen defendiendo. Lo que el Pacto del Euro dice que es luchar contra la deuda es, en realidad, una lucha contra el gasto p?blico destinado a suministrar bienes y servicios sociales a la poblaci?n de ingresos m?s bajos para justificar de esa forma su conversi?n en negocio privado mediante las privatizaciones que propone. Buena prueba de ello es que el Pacto de Euro no haga menci?n alguna del gasto p?blico dedicado a subvencionar a los grandes grupos empresariales, a la banca o a la industria militar a la hora de ahorrar dinero p?blico. Si de verdad quisiera reducir el gasto improductivo ?c?mo es que no propone reducir este ?ltimo?

Y el Pacto del Euro no solo es una estafa por lo que dice sino tambi?n por lo que calla, es decir, porque no aborda los verdaderos problemas de la econom?a y la sociedad europeas: nada se hace para garantizar que el sistema bancario funcione y vuelva a financiar a empresas y consumidores; nada se propone para frenar a los especuladores que son los que realmente provocaron la crisis y los que ahora se hacen de oro gracias a las emisiones de deuda; guarda silencio sobre el incremento espectacular de las desigualdades, o sobre el uso criminal de los para?sos fiscales dentro del propio territorio europeo?, por citar solo algunos.

El Pacto del Euro, en fin, es un enga?o para ocultar que el problema radica en la propia constituci?n de la uni?n monetaria sobre bases t?cnicamente err?neas, antisociales? y solo favorables para el gran capital empresarial y bancario.

Europa es cada vez m?s necesaria pero su constituci?n monetaria y pol?tica se acerca m?s al dise?o de una dictadura que al de una democracia real y por eso las mujeres y los hombres decentes que aspiran a vivir en un mundo justo, respetuoso con la naturaleza y en paz con los seres humanos, debemos oponernos con fuerza a este nuevo intento del Pacto del Euro dedicado a someter a las personas a la ?nica raz?n del beneficio privado.

La Europa del euro neoliberal ha dado ya de s? todo lo que pod?a dar y esto solo ha sido el incremento de las desigualdades, crisis financieras, p?rdida de puestos de trabajo, degeneraci?n del empleo y cierre de millones de peque?as y medianas empresas. Solo los beneficios del gran capital se benefician netamente del euro as? que o se cambian las condiciones en que se encuentra Europa esclavizada por esta uni?n monetaria o no habr? otra alternativa que luchar por salir del euro para poder aplicar otras pol?ticas econ?micas que proporcionen bienestar humano, sostenibilidad y equilibrio social y de cuyo contenido nos ocuparemos en un art?culo posterior.

* Juan Torres L?pez (http://www.juantorreslopez.com) es catedr?tico de Econom?a Aplicada en la Universidad de Sevilla y miembro del Consejo Cient?fico de ATTAC-Espa?a. Alberto Garz?n Espinosa (http://www.agarzon.net) es investigador en la Universidad Pablo de Olavide y miembro del Consejo Cient?fico de ATTAC-Espa?a. Ambos son editores de www.altereconomia.org?


Tags: Pacto del Euro, 19-J, democracia real, salarios, sindicatos, empresas

Publicado por blasapisguncuevas @ 5:41  | Uni?n Europea
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