Jueves, 30 de junio de 2011
Fred Goldstein??? Workers World


La lucha vanguardista en Wisconsin frente a la ofensiva capitalista que se quiere imponer contra los/as trabajadores/as y a favor de las medidas de austeridad, sufri? un duro rev?s legal el 14 de junio. La Corte Suprema revoc? una orden judicial permanente contra el proyecto de ley antisindical que fue convertido en ley el 11 de marzo por el reaccionario gobernador racista, Scott Walker.

El tribunal del Condado de Dane, despu?s de una gran presi?n popular, hab?a emitido una orden de medidas cautelares contra el proyecto de ley el 26 de mayo. Sin embargo Walker, el arquitecto del llamado "proyecto de ley de reparaci?n del presupuesto", ten?a el apoyo de la clase capitalista y se impuso en el tribunal superior.

El problema no es s?lo la decisi?n judicial. La pregunta b?sica que se deben preguntar sindicalistas, l?deres de las comunidades oprimidas y estudiantes y j?venes militantes, todos/as quienes impulsaron esta gran lucha hacia adelante, es la siguiente:

?C?mo puede el movimiento obrero organizado y sus aliados permitir que una decisi?n por un peque?o grupo de jueces en una corte capitalista anule las acciones y exigencias de cientos de miles de trabajadores/as de Wisconsin ? organizados/as o no, empleados/as y desempleados/as, inmigrantes, agricultores/as, j?venes y estudiantes, organizaciones comunitarias - que han estado en un alto estado de movilizaci?n desde la ocupaci?n del Capitolio el 14 de febrero?

Esta ley draconiana acaba con la negociaci?n colectiva de los/as trabajadores/as del sector p?blico. Establece las mismas disposiciones [antisindicales] que prevalecen en los llamados "estados con derecho al trabajo" del sur de los EE.UU. Bajo las disposiciones del presupuesto asociado, se tomar?n $800 millones o m?s de los servicios para el pueblo - incluyendo de la educaci?n, salud, alimentaci?n y asistencia de vivienda. Cientos de millones de d?lares se les dar?n a los ricos en recortes de impuestos y en contratos.

La movilizaci?n de los/as trabajadores/as de Wisconsin durante cuatro meses, fue uno de los mayores actos de fuerza y organizaci?n continua de los sindicatos en las ?ltimas d?cadas. Inspir? solidaridad nacional e internacional, y un aumento en el apoyo p?blico hacia los sindicatos.

Los 18 d?as de ocupaci?n del Capitolio y de concentraciones de masas alcanzaron su punto m?ximo el 12 de marzo, cuando se estima que 185.000 personas rodearon al Capitolio en Madison.

?C?mo puede un conjunto de leyes impopulares imponerse a millones de personas frente a esto?

Esto no ha terminado

No es muy tarde para hacerse estas preguntas. Un cap?tulo en la lucha de Wisconsin puede haber concluido, pero los ataques todav?a persisten. La posibilidad de reabrir la batalla puede volver a aparecer pronto.

La respuesta corta es que la lucha ten?a que pasar de la presi?n puramente pol?tica de las manifestaciones de masas, a la lucha de clases directa, donde el gobierno, los empresarios y los banqueros tendr?an que detenerse en seco o hacerles pagar un alto precio.

Gran entusiasmo y esperanza se produjo cuando la Federaci?n Sindical Centro-Sur de Winsconsin, que representa 45.000 trabajadores/as, vot? a favor de las medidas adoptadas por los sindicatos afiliados para prepararse hacia una huelga general si la ley fuese aprobada. Este voto se dio despu?s de una manifestaci?n de 100.000 personas dos d?as antes en el Capitolio.

La menci?n de una huelga general en Wisconsin afect? al movimiento obrero del pa?s. A menudo, grupos radicales exigen al movimiento sindical que convoque a una huelga general sin consideraci?n alguna hacia las condiciones reales. Pero por primera vez en muchos a?os, parec?an estarse dando estas condiciones e incluso una federaci?n sindical importante la discuti?.

La siguiente semana, el 26 de febrero, las manifestaciones en Madison aumentaron en tama?o alcanzando las 150.000 personas. Se celebraron manifestaciones solidarias en los todos los 50 estados. Llegaron delegaciones a Madison desde lejos, incluyendo un avi?n lleno de sindicalistas desde Los ?ngeles.

Con una maniobra parlamentaria ilegal, los republicanos aprobaron la ley antisindical y el 11 de marzo el gobernador Walker la aprob? firm?ndola. Al d?a siguiente se dio la manifestaci?n m?s grande hasta la fecha, en la cual el AFL-CIO estim? que 185.000 personas hab?an participado, incluyendo una gran delegaci?n de agricultores/as de Wisconsin en sus tractores.

En ese momento se vio muy claro que ning?n tipo de presi?n pol?tica iba a mover a Walker, los republicanos o la clase dominante que est? detr?s de ellos.

Las manifestaciones alcanzaron intensidad m?xima. La ley fue aprobada. Las bases y los/as dirigentes sindicales de nivel inferior esperaban a ver, ahora que se hab?a aprobado el proyecto de ley, cu?l ser?a el siguiente paso.

Una opci?n era volver a ocupar el Capitolio con concentraciones masivas. La ocupaci?n hab?a terminado antes por una combinaci?n de mentiras y enga?os por funcionarios estatales y sindicales, quienes ayudaron a convencer a los/as estudiantes y trabajadores/as a salir del edificio.

?Habr?a ?nimo o una propuesta para una huelga general? El proyecto de ley no se detuvo. Ni se anul?. La lucha deb?a intensificarse.

El sitio web de la Federaci?n Sindical Centro-Sur de Wisconsin public? una explicaci?n detallada de c?mo el movimiento obrero en Ontario, Canad?, hab?a llevado a cabo entre 1995 y 1998, once d?as de acciones. Estas huelgas generales hab?an derrotado un duro programa de austeridad y de medidas antisindicales. (scfl.org)

L?deres de la lucha de Ontario describieron en detalle cosas como la forma de superar las divisiones entre los sindicatos y la creaci?n de alianzas con organizaciones comunitarias y movimientos sociales. Mostr? c?mo establecer comit?s de huelga con dirigencia conjunta de los sindicatos y la comunidad. Esto es muy importante en Wisconsin porque, mientras que el centro de la lucha era en Madison, los/as negros/as, latinos/as y las comunidades de inmigrantes documentadas/os e indocumentados, ser?n fundamentales para el ?xito de cualquier lucha estatal contra el gobierno.

Educar a los/as trabajadores/as blancos/as sobre la solidaridad con las comunidades oprimidas ser? clave. Los/as dirigentes sindicales de Ontario mostraron c?mo llevar a cabo una prolongada campa?a para educar a los/as miembros del sindicato en salones, casas, bares y cafeter?as locales. Explicaban c?mo superar los diferentes estilos de organizaci?n entre los grupos comunitarios y los sindicatos, c?mo tratar con el gobierno, la polic?a, los patronos, los medios de comunicaci?n, etc.

Describ?an c?mo arreglar servicios de transporte, de emergencia y servicios m?dicos; c?mo entrenar para l?neas de piquete; dividir la ciudad en zonas; crear planes de corto y largo alcance y c?mo establecer un cuerpo de administraci?n para organizar y dirigir la huelga.

M?s importante fueron los ejemplos de c?mo el movimiento canadiense rehus? reconocer que la violaci?n de los derechos de los/as trabajadores/as era "legal" y en vez de eso declar? que la lucha s? era legal.

As?, mientras que el liderazgo sindical en este pa?s b?sicamente no ten?a experiencia en convocar a una huelga general, una abundancia de informaci?n sobre c?mo hacerla estaba disponible.

Sin embargo, en el sitio web de Wisconsin, al lado del documento sobre la huelga general, hab?a un memor?ndum sobre los derechos legales que virtualmente declaraba que cualquier acci?n en favor de una huelga general o cualquier otra huelga contra el estado, era ilegal y pudiera poner al sindicato y a sus miembros en riesgo de multas y detenciones.

El liderazgo sindical en Wisconsin, en esta situaci?n dif?cil, mantuvo silencio sobre la huelga general. En cambio, volte? la atenci?n hacia el movimiento para revocar a los/as legisladores republicanos/as y a la posibilidad de que las cortes anularan la ley.

Todo el peso de la decisi?n para llamar a una huelga general no puede ser dejado solamente en los hombros de los/as l?deres estatales. Para tomar una decisi?n tan importante, el liderazgo estatal y local debe saber que est?n desafiando a la clase dominante entera. Era obligatorio para el liderazgo sindical nacional el declarar abiertamente que apoyaba fehacientemente una lucha tan crucial en la cual la suerte de los/as empleados/as p?blicos/as estaba en juego. Mientras que el presidente del AFL-CIO Richard Trumka apareci? en asambleas para apoyar a los/as trabajadores/as, nunca se?al? hacia la direcci?n de la lucha de clases, manteniendo en vez, la l?nea de apoyo para el Partido Dem?crata.

Los/as trabajadores/as no fueron derrotados/as en ninguna gran batalla de clases con el estado capitalista. El rev?s fue resultado de la falta por los l?deres sindicales de usar la fuerza, energ?a y determinaci?n mostradas por los/as trabajadores/as, para vencer los falsos reclamos de "legalidad" capitalista decididos por los/as legisladores/as y las cortes. En su lugar, los l?deres aceptaron las decisiones capitalistas.

En principio, no hay nada malo con el uso de las medidas de revocaci?n para eliminar a legisladores reaccionarios/as, ni usar las cortes en ciertas ocasiones para hacer valer los derechos de la clase trabajadora.

Lo que s? es un error, sin embargo, es depender solo de estas medidas. Los m?todos parlamentarios y judiciales no pueden ser m?s que secundarios cuando la lucha es con la clase capitalista y su estado. Solamente la lucha de clases, la cual desaf?a el poder de clase de los patronos y su estado, puede resultar en una victoria significativa y de larga duraci?n.

La ?nica manera de lograr esta victoria es que los/as miembros de base del movimiento sindical organicen desde abajo hacia arriba, construyendo comit?s para promover la lucha de clases contra la patronal y su estado y forzar a los/as l?deres sindicales a luchar o de lo contrario, empujarlos al lado y hacerse cargo de los sindicatos desde abajo.

Fuente: www.workers.org




Tags: Workers World, Wisconsin, sindicatos, gobernador, AFL-CIO, inmigrantes, funcionarios

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