Jueves, 21 de julio de 2011
Jorge Majfud?????????????? Alainet


En todo el mundo, los ricos casi no emigran, casi no integran los ej?rcitos que mandan a sus guerras y que luego llenan de honores y aplausos, y maldicen al Estado que les chupa la sangre. Cuando las econom?as van bien, exigen recortes de impuestos para sostener la prosperidad y cuando las cosas van mal exigen que el maldito Estado los rescate de la cat?strofe (con dinero de los impuestos, est? de m?s decir).

Desde la crisis financiera de 2008, la mayor preocupaci?n de la clase media norteamericana ha sido el desempleo y el d?ficit, ambas herencias del gobierno republicano de George Bush. Dentro de este partido, el Tea Party ha surgido con una fuerza que le ha permitido dominar su ret?rica pero tal vez sea su propia ruina en las pr?ximas elecciones, que en principio se les presentan favorables. Su bandera es la ideolog?a Reagan-Thatcher y la ortodoxia de oponerse a cualquier incremento en los impuestos. Aseguran que no se puede penalizar a los exitosos, los ricos, con impuestos, porque son los ricos quienes crean los puestos de trabajo cuando la riqueza comienza a derramarse desde arriba. En un debate de 2008, Obama coment? que los partidarios de esta teor?a (m?s bien, ideolog?a) con la crisis hab?an descubierto que cuando se espera que la riqueza gotee de arriba el dolor comienza a subir desde abajo.

Los datos actuales (para no ir lejos) contradicen la teor?a del ?trickle-down? llevada a sus extremos por el ?ltimo gobierno republicano, ya que (1) la capacidad de la avaricia de los ?de arriba? es ilimitada, sino infinita, y (2) el desempleo no ha bajado en los ?ltimos a?os, sino lo contrario.

Aunque en el pa?s ya no se destruyen 700.000 empleos por mes como hace un par de a?os, la creaci?n de nuevos puestos sigue siendo d?bil (entre 15.000 y 250.000 por mes; un ritmo saludable para bajar el 9.2 por ciento de desempleo deber?a ser de 300.000 nuevos puestos por mes).

Por otro lado, en el ?ltimo a?o la productividad ha crecido en proporciones muchos mayores y, sobre todo, los beneficios de las grandes compa??as. Cada semana se pueden leer en los diarios especializados los resultados de una gigante financiera, industrial o de servicios que han incrementado sus ganancias en 30, 50 o 60 por ciento, como algo normal y rutinario. Cualquiera de estos porcentajes significan varios billones de d?lares. Incluyendo las antes desahuciadas automotoras de Detroit. Sin entrar en detalles de c?mo la clase media, Estado mediante, financi? el rescate de todos esos gigantes, sin elecci?n y bajo amenaza de que algo peor pod?a haber seguido.

Desde los ?80, la riqueza arriba se sigue acumulando y el desempleo abajo contin?a desde el 2009 en niveles hist?ricos. Estudios han mostrado que esta diferencia entre ricos y pobres (Bureau of Economic Analysis), una caracter?stica latinomericana, ha crecido bajo esta ideolog?a del trickle-down.

Mucho antes de la crisis de 2008, cuando todav?a exist?a un super?vit heredado de la administraci?n Clinton, los republicanos lograron reducir los impuestos sobre los sectores m?s ricos, entre ellos las petroleras. Este per?odo de gracia venc?a este a?o y fue extendido por el propio Obama bajo presi?n republicana, poco despu?s de que los Dem?cratas perdieran el control de la c?mara baja. Entonces, el presidente Obama fue fuertemente criticado por su propio partido por dar m?s concesiones a los Republicanos que exigir de ellos algo a cambio.

No obstante, en las ?ltimas semanas las posiciones se han polarizado. En una de las ?ltimas reuniones con los republicanos, Obama, el que nunca pierde el equilibrio, se levant? abruptamente amenazando: ?no me prueben?. Ante las negociaciones para incrementar el techo de endeudamiento (pr?ctica normal en Estados Unidos y en muchos otros pa?ses; s?lo en la administraci?n Bush se vot? siete veces la misma medida) los republicanos contin?an procurando suspender y eliminar varios programas de asistencia social y neg?ndose radicalmente a subir los impuestos a los m?s ricos (en muchos casos, billonarios).

Por el otro, los dem?cratas y el presidente Obama se resisten a reducir los servicios sociales y en contrapartida exigen incrementar los impuestos a los m?s ricos. He escuchado a unos pocos millonarios pregunt?ndose por qu? ellos no pagaban m?s impuestos cuando son ellos, precisamente, los que m?s posibilidades tienen de aportar cuando el pa?s necesita. Cuando el pa?s de mitad para abajo lo necesita, habr?a que aclarar. Pero aparentemente no son estos millonarios los que hacen lobbies presionando en los congresos de los pa?ses.

De cualquier forma, y a pesar de toda esta mise-en-sc?ne republicana, no tengo dudas de que antes del 2 de agosto el parlamento votar? una nueva alza del techo de endeudamiento. ?Por qu?? simplemente porque le conviene a los dioses inversores de Wall Street. No porque haya trabajadores sin empleos o soldados sin piernas esperando por la caridad del Estado que los mand? al frente a cambio de un discurso y unas pocas medallas.

Fuente: http://alainet.org/active/48092

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Tags: patriotismo, ricos, impuestos, medallas, países, Tea Party, beneficios

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